Archivo de la categoría: Política Internacional

DECLARACIONES DE EDUARDO TEJERA SOBRE ESCÁNDALO DEL ASESOR JOAO SANTANA DEL PRESIDENTE MEDINA, Y LA QUERELLA EN BRASIL.

Es verdaderamente escandaloso que el gurú publicitario brasileño Joao Santana y asesor de la reelección del presidente Danilo Medina y del PLD y Leonel Fernández, esté ahora preso por corrupción, lavado de dinero con una notorio empresa brasileña privada y una pública petrolera, promotora de un dudoso proyecto de dos plantas de carbón en RD. 
El siniestro señor Joao Santana esté ahora preso y junto con sus aliados corruptos por tráfico de influencia y lavado de dinero político de campaña en los países de gobierno populistas y anti democráticos, que a la vez tienen una directa vinculación con el PLD. Es imposible negar o esconder esta verdad jurídica y política.

Exigimos que el gobierno dominicano y el presidente Medina expliquen bien su relación con el bandido de Santana, sus contratos, sus montos, sus lavados empresariales quién les pagas y su relación con la empresa Obredecht, cuyo presidente lleva varios meses preso en Brasil. 

El tema es muy serio para la República Dominicana, pues esta empresa brasileña tan controversial ayuda a comprar votos y corromper la democracia electoral nacional. Son una fuente de transferencia de fondos ilícitos y un instrumento de conseguir obras en base a dádivas y compras de conciencia y corrupción y de trasiego de dinero.

Si el Gobierno y sus voceros se consideran algo serio, deberían explicar al país, fino y transparente, que tipo de vinculación tienen con Joao Santana y sus empresas fantasmas, quién les paga al gobierno. Cuál empresa brasileña, y sus laberintos internacionales que influye y financia la campaña electoral dominicana y es adjudicara del proyecto de energía eléctrica más grande del país; Punta Catalina. La democracia dominicana está siendo comprada con el dinero sucio de empresas extranjeras y con el concurso de personajes oscuros y mafiosos latinoamericanos.

 El gobierno del presidente Medina debe ser abierto y transparente. Debe decir la verdad. Qué relación tiene el estratega Santana con el presidente Medina y el PLD? Que expliquen y le hablen a la nación. El PLD y la campaña electoral del presidente Medina esta simbólicamente bajo la lupa de la opinión púbica y es sujeta de sospecha pública.

 Eduardo J. Tejera

http://www.eduardotejera.com

 

 

 

 

Anuncios

Nuevas Relaciones entre Cuba y Estados Unidos

Para mi es una gran noticia que al fin Cuba y los Estados Unidos hayan decidido renovar sus relaciones diplomáticas, flexibilizar los viajes de cubanos y norteamericanos, ampliar las remesas y en efecto abrir una nueva era de entendimiento y superación del pasado, todo lo que va a contribuir a mejorar la vida diaria de los hermanos cubanos en la Isla que viven en condiciones tan precarias y con una subsistencia muy difícil.
Las declaraciones de los presidente Barrack Obama y Raúl Castro rompen una vieja disputa de la era de la Guerra Fría. Ahora ha sido el momento en que los dos Gobiernos han decidido cambiar de actitud y mirar hacia el futuro. Esto es un cambio diplomático muy saludable y que considero un nuevo rumbo muy importante.


Estoy muy de acuerdo y saludo este histórico giro en las relaciones entre los dos países separados por 90 millas y con profundos lazos históricos. Este anuncio es el comienzo de un proceso que tomará varios años, pero por lo menos ambas naciones ya dieron el primer paso. Los cambios geopolíticos mundiales, la caída del precio de petróleo y el desplome de la economía venezolana, y la crisis económica en Cuba, deben haber tenido mucho peso en la decisión de pactar estos cambios.

Vendrá una batalla en el Congreso norteamericano para levantar el bloqueo y aprobar una Misión y Embajador en Cuba. Pero la mayoría del pueblo americano apoya el nuevo cambio, y los mismos Republicanos y Demócratas están muy divididos en este tema. Yo creo desde hace décadas que el bloqueo se debió levantar unilateralmente, para abrir el sistema y gradualmente por presiones sociales exijan cambios democráticos para el pueblo. Las reformas y cambios vendrán solamente de un proceso interno.

El bloqueo solo justifica el fracaso económico y convierte a Cuba en víctima. Además, hace tiempo que no existe un real amplio bloqueo. Desde 1990´s Cuba comercia y puede comprar productos de todos los países y recibe inversiones de cualquier empresa o país, menos claro Estados Unidos. Yo he comprado con dólares y CUC, productos alimenticios norteamericanos y de muchos países, exportados de Panamá, RD, México, Chile. Brasil. España, Japón, China. El bloque estaba roto hace décadas. Solo queda el bloqueo para las relaciones bancarias, el intercambio comercial e inversiones de Estados Unidos. Si Cuba tuviera producción y divisas puede comprar de todo en el exterior. Levantar el bloqueo es muy bueno y necesario para estimular reformas, pero no es la panacea.

El verdadero cambio será de su modelo político y sistema económico. Y eso vendrá gradualmente, realizados por una nueva generación. Espero que el Gobierno cubano se abra a una real apertura, permita la oposición política y el pluralismo, la libertad de prensa y que realice profundas reformas del sistema económico caducado. La economía comunista estatal, de planificación centralizada, sin propiedad privada para los cubanos, es algo que tendrá que cambiar si realmente el Gobierno cubano desea aumentar la producción de alimentos y bienes industriales e incrementar sus exportaciones. Es una injusticia que los extranjeros puedan tener negocios y propiedades, pero los cubanos no. Cuba, de hecho, tiene una economía mixta, estatal para los cubanos y privada y de asociación con las grandes empresas del mundo y con gobiernos extranjeros.

Cuba necesita aumentar notablemente su producción agropecuaria y volver a crear una base industrial para aumentar sus exportaciones. Sin exportar no tendrán divisas, para comprar materias primas, maquinarias y alimentos. Cuba internamente tiene que cambiar el modelo político-económico estancado, y creo que Raúl Castro y su equipo de Gobierno, saben bien sus enormes debilidades y los cambios necesarios. Tiene que evolucionar hacia un país plural y moderno, pero para eso tiene que ceder y cambiar.

Pero por ahora saludo y apoyo estas nuevas relaciones que comienzan entre Cuba y los Estados Unidos. De ahí solo podrán salir pasos y medidas buenas que ayudarán a los cubanos vivir más dignamente y entrar a la modernidad mundial.

Eduardo J. Tejera

Economista, Diplomático, Escritor, Consultor Empresarial

GOBIERNO Y BARRICK: REALIDADES Y DIÁLOGO

Las crecientes diferencias entre el Gobierno y la Barrick, tienen orígenes, sucesos y consecuencias, que deben ser analizados sin pasiones, para poder conocer y comprender las historia, realidades y hechos que han causado este diferendo in crescendo. Mientras más se conozcan las realidades jurídicas, financieras y políticas, más se podrá coadyuvar para que el emplazamiento del presidente Danilo Medina a la Barrick, se encauce por un camino de intenso diálogo, conversaciones sensatas y mutua comprensión de las necesidades, opciones y límites de cada parte. Porque, en efecto, existen varias soluciones.

Pero las exhortaciones de falso patriotismo, emociones y retórica, sin haber leído y estudiado el Contrato original del 2002 y la Enmienda del 2009, no ayudarán a buscar una solución amigable entre dos socios estratégicos y una relación vinculante beneficiosa en sus 25 años de vigencia. Hay muchas cosas buenas, las mayorías, en el Contrato-Enmienda, aunque también se cometieron costosos errores por malas negociaciones y aprobaciones por el Poder Ejecutivo y el Congreso. Ese es el pasado.

Ahora toca buscar mediante más diálogo y comprensión, una solución creativa y amigable. El mismo presidente Medina en su discurso a la Asamblea Nacional, aunque hizo una vibrante exhortación a la nación y presentó su ultimátum, a la vez fue muy cauteloso respecto al fondo del Contrato, sus aspiraciones de cambiar aspectos concretos del canon fiscal durante el flujo de caja y reiteró su deseo de llegar a acuerdos amigables. Medina no desea abrir el Contrato-Enmienda de forma unilateral. Él busca dinero para sus necesidades fiscales para los primeros cuatro años del contrato. Pero lo desea por entendimiento.

Hechos y Realidades.

La realidad es que en el 2002 después de un largo proceso transparente de licitación pública internacional, patrocinada por el Banco Central y el Estado, se le adjudicó la concesión de explotación de la mina de oro y plata de Pueblo Viejo a la empresa canadiense Placer Dome, mediante el Contrato del 25 de marzo de 2002, ratificado mediante Resolución 125-02 por el Poder Legislativo. El Contrato es por 25 años y está basado en el Preámbulo A, en el Art. 103 de la Constitución vigente es ese momento, que decía: “todo el subsuelo y yacimientos mineros son del Estado”. Es decir, se reconoce y se partió del principio de que el subsuelo es patrimonio del Estado, que a su vez es administrado por el Gobierno de turno, que no es lo mismo que decir que es del pueblo. Igualmente, se basó en un Estudio de Factibilidad y Flujo de Caja a 25 años y en numerosos estudios mineros.

Después cuando la Barrick compró a Placer Dome a nivel mundial en enero del 2006, cuyo venta o traspaso se permitía en dicho el Contrato, con aprobación del Poder Ejecutivo y el Congreso, se modificó todo el proyecto, su magnitud, tecnología y monto de inversión y de ahí después de dos años de negociaciones y asesorías nacionales e internacionales, se firmó la famosa Enmienda el 10 de junio de 2009, que reformuló el proyecto, cambió aspectos del canon fiscal y aprobó el traspaso a Barrick Gold-Goldcorp.

La Enmienda es una continuidad del Contrato original, es supletorio, como se establece, lo que quiere decir que la Barrick tiene todas las mismas obligaciones frente al Estado y el Estado los mismos derechos. La concesión sigue de 25 años, pero al ser diferente el proyecto y mayor la inversión, se presenta un nuevo Estudio de Factibilidad y con un Plan de Negocios y Flujo de Caja por la vigencia del Contrato. Algo normal en negocios y finanzas corporativas. Esta Enmienda fue firmada por cuatro altos funcionarios, con Poder Especial del presidente Leonel Fernández y luego sometida y aprobada por amplia mayoría en el Senado y la Cámara de Diputados. Todos aprobaron alegremente, lo que hoy cuestionan con estridencia y “patriotismo”. La pregunta es por qué han cambiado de opinión si el Gobierno y legisladores en su mayoría son del mismo partido y aliados. Habrá además algunos intereses políticos domésticos? Me parece que sí, que es distraer la agenda y debate de los problemas internos y que la opinión pública olvide muchas cosas.

Sin embargo, por la lectura del discurso del presidente Medina, él no cuestiona todo el Contrato, tampoco las partes medio ambientales que son muy favorables al país y tiene todos los permisos Ministeriales, tampoco la supervisión, valoración y auditorías por el Banco Central, DGII, la conocida empresa SGS de Suiza, y cuantas asesorías requiera el Estado. No se cuestiona a la empresa, pues dijo: “Estoy convencido de que la Barrick es una empresa seria, comprometida con una minería responsable y cumplidora de las normas”, y sobre la inversión expresó: “La inversión extranjera que se ha producido en el Proyecto Barrick Pueblo Viejo es la de mayor envergadura que ha tenido lugar en el país en toda su historia”. Estos son elogios importantes. Entonces, ¿qué cuestiona el Gobierno y cuál es la real situación? Donde están las discrepancias del Contrato-Enmienda, que ha producido este emplazamiento.

Flujo de Caja y el Canon Fiscal.

Entiendo que las diferencias surgen solamente de los artículos que se refieren a la distribución de flujo de caja en los primeros cuatro años, de los 25 años de vigencia, y los aspectos de una sola parte de los tres conceptos de pagos al Estado, que son:

Primero: Tanto en el Art. 8.2, letra A (i) del Contrato original como en el Art. 8.2 de la Enmienda, se establece el pago de Regalía o RNF (Retorno Neto de Fundición), que es del 3.2 %. Es decir, es el 3.2 % sobre ventas o ingresos brutos. Aquí nada cambió.

Segundo: Tanto en el Art. 8.3, letra, C, del Contrato, como en el Art. 8.3 de la Enmienda, se establece la obligación de pagar el Impuesto sobre la Renta con tasa de 25 %, sobre utilidades netas, desde que se tengan beneficios, según el Código Tributario y de paso se establece todo un mecanismo de control y supervisión, por la DGII, Banco Central y auditores nacionales y externos. En este artículo nada cambió.

Tercero, Tanto en el Art. 8.4, letra C, del Contrato, como en el Art. 8.4 de la Enmienda se establece el pago del PUN (Participación sobre Utilidades Netas), pero las bases y condiciones del PUN sí fueron modificadas. Aquí sí se verifica un delicado cambio entre Contrato y Enmienda, que los negociadores les tomaron dos años en pactar, antes de firmar la Enmienda, previo Poder Especial del Presidente, como es de rigor. En el Contrato el PUN se basaba en una banda o escala de tres niveles de precios, en el Art. 8.4, letra (d), que para el 2009 estaban desfasados por estar muy bajos, y se prefirió cambiarlo por un canon fijo porcentual de 28.75 % de las utilidades netas, que fue solicitado y negociado por el Ministerio de Hacienda. El Ministro y su equipo prefirieron un porcentaje fijo, sobre el nivel de precios del oro que fuera y sobre las reales utilidades netas de la empresa, previa auditoría internacional y validada por la DGII y el Banco Central. No se ha explicado las razones del cambio del PUN. Entiendo que se consideró más conveniente al Estado.

Hay un tema que es esencial, para comprender el origen del actual impasse, que es la base del diferendo. Tanto en el Contrato como la Enmienda, basado en el Plan de Negocios y su Flujo de Caja Acumulado de 25 años, se le permitió a la empresa no comenzar a pagar el PUN, sobre utilidades netas, hasta que se haya recuperado la inversión total, como se establece con claridad en el Art. 8.4, letra A, del Contrato, que define el concepto de “Monto de Recuperación” y en el Art. 8.4, letra A, inciso (i y ii) de la Enmienda del 2009, sea al precio del oro que fuera con escalas o cuando se fijó un PUN fijo en 28.75 % de la utilidades netas. Esto condenaba a que en la distribución del Flujo de Caja, primero se recuperada la inversión y después comenzaba a aplicarse y pagarse el PUN porcentual. Esto lo considero incorrecto, y se debió pactar un período de recuperación de la inversión más largo y fijo, digamos se 6 o 10 años y así habérselo presentado a los bancos financiadores. No conozco las razones, para que en ambos convenios, se aceptara, que primero se recuperaba la inversión. Los negociadores quizás deban explicar este crítico punto.

A mi juicio, sin conocer las interioridades, esta aceptación en el Contrato y luego en la Enmienda condenaba al Estado a recibir, inclusive a cualquier nivel de precios, el PUN solo después de recuperada la inversión. Esta es, ahora con la Enmienda vigente, la esencia de la diferencia, es solo un punto de liquidez y pagos en los primeros 3 a 5 años, pero no todo el Contrato, ni todo su Flujo de Caja Acumulado Neto. El error o pecado original repetido viene en que en los primeros años no se recibe los tres tipos de pagos señalados, solo dos, pero sí se recibe todos los ingresos en el período de los 25 años, después de recuperada la inversión. El PUN de 28. 75 % es una variable porcentual fija por el período del Contrato-Enmienda. Eso sí, naturalmente, si los precios del oro son más altos como ahora, entonces los ingresos brutos y netos aumentan y la recuperación de la inversión se realiza en menor tiempo. Si a los precios del 2009, se recuperaba en 7 o 8 años, ahora, aunque la inversión ha aumentado a cerca de US$ 4,000 millones, luego de validada como se estipula, se podrá recuperar en 3 o 4 años. La cifra con precisión de cuantos años requiere no la conozco, pero los negociadores si la tienen, en el Plan de Negocios y su Flujo de Caja.

Por lo tanto por la vigencia del Contrato no afecta los ingresos del Estado, pero si lo afecta en los primeros tres a cuatro años, independiente del precio de oro. Y este punto, de acuerdo al discurso del presidente Medina, él lo tiene bien claro. El Estado siempre a lo largo de los 25 años, tendría un aporte neto de pagos, que los firmantes de la Enmienda establecen en 50 % para ambas partes, en el caso del Estado alrededor de US$ 11,000 millones, más o menos, según la evolución del precio del oro en los 25 años. El problema y diferencia, si lo aterrizamos, es solo, un debate de la repartición de pagos y liquidez de los primeros cuatro años, pues de ahí para adelante, recuperada la inversión, el total de los tres cánones de pagos ya se pagan. Estos ingresos son la Regalía, Impuesto sobre la Renta y el PUN, que serán muy buenos para el país y su economía, sus exportaciones, tasa de cambio, balanza de pagos, creación de empleos y generación de riqueza. El Contrato y Enmienda darán un valor agregado neto acumulado por los 25 años atractivos y buenos.

Por último se modificó también la Enmienda al agregar otra condición del pago del PUN, que para mí es incorrecta y no convencional, la condición que para pagar el PUN de 28.75 % de las utilidades netas, la empresa debe lograr una Tasa Interna de Retorno (TIR) del 10 %. Este cambio está en el Art. 8.4, letra A, inciso (i) de la Enmienda. Eso no es usual en negocios ni aquí ni internacionalmente. Se reparten los beneficios netos que fueran, cualquiera que sea su monto, después de deducir los costos, gastos administrativos y financieros y la amortización acordada de los préstamos, pero no cuando se logra un determinado porcentaje de beneficios netos. En este caso un TIR de 10 % sobre el Flujo de Caja Efectivo Acumulados. Ahora bien, se comenta que aunque el pago del PUN está sujeto a un TIR de 10%, ahora a estos niveles del precio del oro, no lo afecta, porque señalan que el TIR está por encima del 10 %. Así que esto no afecta al Estado, a los precios actuales, pero lo podría afectar si bajan o mejorar si suben.

Los negociadores que firmaron la Enmienda recibieron según el mismo Preámbulo, en los Por Cuantos 6, 7, y 8, el Poder Especial No. 17-08, del 13 de febrero de 2008, del presidente Fernández, autorización para aceptar y firmar el TIR de 10 %, porque, cito: “El señor Presidente entendió pertinente”. Igual señala el Por Cuanto, que el Presidente se basó para aceptar el TIR de 10 %, en el Estudio de Factibilidad presentado por la compañía, que fue examinado y sus fórmulas y flujo de caja aceptado y validado, por una asesoría solicitada y contratada por el Gobierno con el BID. El texto dice: “los asesores contratados por el Banco Interamericano de Desarrollo recomendaron modificar el CEAM”, que significa el Acuerdo Especial de Arrendamiento de Derechos Mineros, el Contrato.

Se señala, para mayor claridad, que los asesores del BID aconsejaron aceptar la condición del TIR del 10 %. En el mismo Por Cuanto 8 de la Enmienda, se afirma que los asesores del BID recomendaron que: “…hasta tanto el proyecto alcance una tasa interna de retorno del diez por ciento (10%) y una vez alcanzada dicha tasa, el porciento del PUN que le corresponda al Estado sea de un veintiocho puntos y setenta y cinco por ciento (28.75 %), permitiendo así que El Estado reciba aproximadamente un cincuenta por ciento (50%) de los flujos netos generados por el Proyecto”. El Gobierno aceptó este requisito y comprendió y aceptó que recibiría el 50 % de los ingresos netos acumulados del proyecto en sus 25 años. Como se puede apreciar, bueno o malo, esto fue lo que se propuso, estudió, se aceptó y firmó. La Enmienda y estos cambios fue lo que aprobó con amplísima mayoría e inclusive de todos los partidos el Congreso Nacional en el 2009.

Me imagino que en el medio de la crisis mundial en el 2009, el Gobierno tenía gran interés que la Barrick Gold y Goldcorp realizarán la alta inversión que alcanzará US$ 4,000 millones aproximadamente, para mitigar el choque externo, tener una inversión que dinamizara la región y la economía nacional y apuntalara la balanza de pagos, la tasa de cambio y creara miles empleos. Es también razonable pensar que sólo una empresa de muy buena reputación, capital y trayectoria crediticia, podría levantar en los mercados de capitales y bancos, el financiamiento necesario para tan grande proyecto, en ese momento. Dentro de todo, hay que pensar en la particular coyuntura de esos críticos años de crisis mundial, tanto desde el punto de vista del Gobierno como de la empresa inversionista.

Tacto y Más Negociación.

Después que se analizan sin pasiones estos dos documentos legales, se llega a la conclusión, que todo el proceso fue debidamente debatido, analizado, y que el Contrato y la Enmienda cumplieron el proceso de todas las aprobaciones del Poder Ejecutivo y el Congreso Nacional. Se llega a la conclusión que no es un Contrato leonino y nefasto, y que nadie vendió a la Patria, ni nadie la asaltó. A mi juicio, sí se cometieron errores y se aceptaron términos que se debieron negociar más, aunque no conozco las circunstancias internas de la negociación. Vale solo decir, que visto el Contrato y su Enmienda en el plazo de los 25 años de vigencia, el Estado recibirá como se estipula el 50 % de los ingresos netos del proyecto. El 24 de febrero de 2010, escribí un artículo en Acento.com, que expresé: “Yo estoy de acuerdo con la inversión y el proyecto de Barrick, pero no necesariamente con todos los detalles. Personalmente, dejando el mismo flujo de caja y tasa de retorno (TIR), hubiera preferido que aportara más fondos al Estado dese el principio”. Ahora pienso igual.

Por lo tanto, el único problema o diferendo entre las partes, es la distribución del flujo de caja durante los primeros cuatro años, y la condición aceptada y aprobada, de que antes de pagar el PUN, debe recuperarse la inversión y el TIR de 10 %. Las diferencias, pues, son muy pequeñas, si tenemos en cuenta los beneficios para las dos partes en 25 años o más, que será, como señala la Enmienda, del 50 % de los flujos de efectivo acumulado, para cada parte. Es algo que debe meditarse, negociar y dialogar con tacto y comprensión. Sugiero a la Barrick y al Gobierno no dejarse provocar y que ambos convengan, que los mejor es el diálogo y llegar a un entendimiento razonable y mutuamente viable. No se pongan plazo cortos, que no hay apuros, apenas se empieza a exportar, pero dialoguen.

No es momento para exhortaciones de tardío patriotismo dudoso, de pedir la anulación del Contrato, de pedir que se prohíba las exportaciones de oro o decir sin base que fue un gran robo o estafa. Esta semana se ha oído de todo. Los alardes “nacionalistas” de los legisladores, chocan contra la conciencia, porque ellos aprobaron todo, y muchos admiten, que sin leer la Enmienda. El momento es de tranquilidad, reflexión y dejar a que el presidente Medina opere por las vías a su alcance y la empresa igual reflexione. De actuar unilateralmente el país, sería sometido a un Arbitraje Internacional, como se estipula en el Contrato en la parte sobre de disputas. Esto nos afectaría respecto al costo riesgo país, costo crediticio, la colocación de los bonos soberanos, quizás a grandes inversiones y entraríamos en un complejo y largo arbitraje, que difícilmente ganaría el país, pues el Contrato y la Enmienda fueron debidamente aprobados por el Poder Ejecutivo y el Congreso Nacional. No debemos exponer a la nación a riesgos que hoy no se pueden medir bien.

Hace bien el CONEP y los empresarios, que además de anhelar lo mejor para el país, tenemos empresas que invierten, crean riquezas y millones de empleos, en pedir cautela y seguridad jurídica, que no quiere decir, que no se pueda sobrevenir a cambios amigables. Los empresarios sabemos que todo es cambiable dentro de negociaciones voluntarias; es parte del juego y del comercio. Dejen al presidente Medina y su equipo solos, ellos buscan liquidez, pero con tranquilidad. Lean bien el discurso del presidente Medina, porque surge como el más sensato y realista. Sabe lo que tiene entre manos y busca un gesto dentro de la situación jurídica que ha heredado.

Por un lado, la empresa, como todas, desea reglas claras, y necesita de un clima de paz y aceptación de la sociedad y su socio. Por el otro, el presidente Medina, al final, solo desea un ligero cambio por la vía que fuera, que reparta mejor los ingresos en los primeros cuatro años. Hay que buscar la fórmula jurídica y reingeniería financiera, para que ambos puedan llegar a acuerdos beneficiosos para los dos. El tema es de liquidez y desembolsos desde el principio de las exportaciones. Parece ser cuestión de US$ 300 a 500 millones al año, o un punto intermedio, aunque la verdad no conozco la posición de las partes. Para lograr esto además de la buena voluntad, habría que renegociar aspectos del acuerdo de pago de los préstamos. El sindicato de prestamistas, en estos casos, tiene que aprobar los cambios, por lo que hay que incluirlos en alguna parte del diálogo. Y eso se puede lograr.

Finalmente, lean entre líneas lo que expresó el presidente Medina en la Asamblea. Por una parte, señaló, que: “A lo sumo, lo único que la empresa ha ofrecido es la posibilidad de adelantar el pago de impuestos futuros”. No le gustó esta idea. Pero a su vez, cuando expresó que de no llegar a una solución, cito: “someteremos al Congreso Nacional un proyecto de ley que establecerá un Impuesto sobre Ingresos Inesperados”. Pero también dijo: “El impuesto sobre los Ingresos Inesperados liquidado operaría como un crédito para el pago del impuesto de participación sobre la utilidades netas, (PUN) de 28.75 %”. Entonces si es un impuesto contra crédito del PUN, es de hecho un avance. En realidad, en ambos casos es un avance, por distintas fórmulas. Entonces existen vías de entendimiento.

El presidente Medina está siendo serio y conocedor del tema financiero y legal subyacente, cuando explicó: “la introducción del nuevo impuesto no reducirá el valor del contrato original u otorgado a la empresa”. Este punto es fundamental. El Presidente desea liquidez, pero sin abrir el Contrato sin modificar su valor en el período del proyecto. Está siendo prudente, serio, y al final, no desea negociar el Contrato ni lo considera lesivo u oneroso a la nación, para él es solo hay dos puntos, que el retorno de la inversión sea a un mayor plazo y que le desembolsen pagos o liquidez al Estado en: “los primeros años”. Por eso, señaló que de no llegarse a un acuerdo amigable, presentaría el proyecto de impuestos sobre los ingresos inesperados.

Es obvio y claro que todo Estado es soberano, puede modificar, anular contratos e imponer impuestos. De poder, puede, el caso es si le conviene o no. Para mí sería más conveniente para el país y su clima de inversiones, en vez de llegar a choques, buscar el dialogo y soluciones que sean tranquilas y amigables. Pero las partes deben ceder y entenderse. Este país se caracteriza por la estabilidad en las reglas del juego y por su deseo de acelerar su desarrollo con equidad e inclusión, con mayores inversiones y creación de miles de empleos. Por lo tanto, todos debemos esperar y anhelar que las partes sigan dialogando, que lo hagan más intenso y más abierto, hasta que se llegue un acuerdo. Ese es el verdadero interés nacional a mediano y largo plazo.

Eduardo J. Tejera
9 de marzo de 2013
http://www.eduardotejera.com

TEJERA CUESTIONA LA RELACIÓN GOBIERNO, PLD Y BARRICK

El economista Eduardo Tejera dice no entender la razón la razón de esta repentina ofensiva del Gobierno y los legisladores del PLD, contra el Addendum suscrito el 15 de septiembre de 2009, que modificó partes importantes del Contrato original con la Placer Dome del 25 de marzo de 2002, que era más ventajoso a la nación. Tejera dice que es sorprendente escuchar, después que la Barrick invirtió más de US$ 3,100 millones y sin empezar a exportar todavía, que ahora desean denunciar el Addendum, que es el documento más sensible y urgen por una renegociación, por los mismos que aprobaron sin leerlo. Salta a la vista, que el PLD es el culpable, de lo bueno o malo que tenga el Contrato, porque en su momento lo pudo cambiar y actualizar, o mejor dicho, fue el negoció y firmó el Addendum del 2009, que sorpresivamente cambió la fórmula económica y el canon fiscal. ¿Habrá responsabilidades sobre los que negociaron esas modificaciones económicas-fiscales?, que realmente no son muy ortodoxas ni las mejores condiciones para la nación.

Es esta ofensiva contra la Barrick?, o el interés es político contra el ex presidente Fernández y los Ministros que negociaron y firmaron el Addendum, que de paso siguen siendo Ministros actuales? O será para distraer al pueblo sobre el impacto del paquetazo, las denuncias de corrupción y recuperar popularidad? Qué hay detrás? Por qué los legisladores peledeístas lo aprobaron alegremente, y algunos dicen que sin estudiarlo, y ahora, se sienten “arrepentidos”, dicen que fue “un error” y que es “dañino al interés nacional”. Estas afirmaciones de los señores que aprobaron todo, son alucinantes y debería acarrearles responsabilidades políticas. Quizás algunos Ministros y legisladores que negociaron y firmaron deberían demitir, por incompetencia, ligereza o por lo que sea.

Es sorprendente también escuchar a funcionarios actuales, decir, que cualquier renegociación no afectará la estabilidad jurídica o a la inversión extranjera. Eso no es cierto. Si el Senado o la Cámara aprueban una Resolución, abriendo el Contrato o su Addendum, entonces politizará el tema y sí le traerá problemas al país. Detrás de la Barrick están varios bancos internacionales que financiaron parte del proyecto, incluyendo a Export Development Canadá, agencia oficial de crédito del Gobierno canadiense. Qué pensará el Gobierno de Canada? Ellos se verían afectados, porque aprobaron un Plan de Negocios y modelo financiero, que firmaron los representantes del Poder Ejecutivo dominicano y aprobó un Congreso. No es eso un raro espectáculo legislativo?

Para Tejera es indudablemente chocante y bananero, que los legisladores del PLD aprueben en 2011 un Addendum importante hace tres años y ahora lo denuncien, por lesivo al país. Entonces por qué aprobaron la nueva versión del Addendum, que mandó el Poder Ejecutivo de entonces. El economista recomienda que el Congreso deje estos temas tan delicados al presidente Danilo Medina y su equipo. Recomienda que no politicen el Contrato-Addendum, y sus posibles ajustes. Tejera estima que de mutuo acuerdo se puede y debe renegociar partes del flujo de caja del proyecto, el Plan de Negocios, sin que la Barrick y los bancos, se vean afectados en el valor del flujo de efectivo acumulado total en el tiempo. Algo de reingeniería financiera.

El Gobierno podría negociar que se reciba más ingresos en la actualidad, sin esperar que se paguen los préstamos o se llegue al TIR de 10%. Eso es sano y ortodoxo. Hay soluciones financieras convencionales, pero sin politiquerías. En el pasado se renegociaron varios contratos, pero de manera directa, amigable y si aspavientos, y sin poses nacionalistas populistas, como sucedió con la Falconbridge y otros contratos. Y no pasó nada, pero siempre se actuó con tacto y mucha prudencia de Estado y de mutuo acuerdo.

Eduardo J. Tejera
4 de febrero de 2013.

EL FUTURO DE REFIDOMSA

Después de la negativa de Venezuela de comprar el 49 % de las acciones de la Refinería Dominicana de Petróleo (REFIDOMSA), lo más conveniente para el país y la propia expansión de la Refinería, es que se celebre una amplia licitación internacional, sobre la base de unos términos de referencias que establezcan las bases de la expansión de la producción y almacenamiento de esta vital empresa. El objetivo no debe ser solo vender las acciones, pues eso no cambia nada, sino vender, no el 49 % , sino el 50 %, de las acciones a un grupo que sea capaz de invertir los cerca de US$ 1,000 millones que se requieren para cuadruplicar la producción y la diversificación de planta.

El abrupto y poco diplomático rechazo del Ministro de Energía venezolano por la prensa, reiteró y demostró con creces la razón que muchos dominicanos teníamos de temerle a que un Estado extranjero fuera accionista, y además cuyo presidente desea dominar aspectos de la política internacional y tiene una agenda personal de beligerancia contra nuestro principal socio comercial y económico, los Estados Unidos. Nuestro interés nacional es obvio que está muy claro. Podría ser una relación delicada e intranquila. Pero ya aprioris se aclaró los temores que teníamos una parte de la sociedad. Ahora, lo que queda es pensar y definir el futuro de REFIDOMSA y la manera de llevar a cabo su venta al mejor postor, a quien se comprometa a realizar la alta inversión en expansión y garantice su viabilidad financiera a largo plazo.

Considero que debe crearse una Comisión por el Gobierno de Secretarios de Estado y expertos en hidrocarburos y financieros, para que preparen las bases técnicas, comerciales, económicas y legales de una licitación internacional. Estimo que es más equilibrado y sensato para potenciales inversionistas internacionales, que se venda el 50 % de las acciones, y que la Presidencia del Consejo de Directores la mantenga el Estado dominicano. Vender el 49 %, crearía suspicacia y no brindaría confianza. Sigamos el modelo accionario del proceso de la Capitalización. Un Consejo mixto, con una administración colegiada. Por conveniencia y estrategia convendría hacer esta licitación en este mismo año y no alargar las decisiones.

Le temo a una venta a accionistas locales solos, pues podrán comprar las acciones, pero difícilmente podrán levantar recursos internacionales del orden de US$ 1,000 millones. El asunto es económico, no de falta de confianza en la gerencia local y de vitar monopolios internos de producción y comercialización. Se deben busca el interés de empresas petroleras privadas o mixtas internacionales, de Canadá, Estados Unidos, Inglaterra, Rusia, Alemania, España, de los países petroleros árabes, y también de Fondos de Inversiones Soberanos de Arabia Saudita, los Emiratos, Qatar o de donde fuera. La Provincia de Alberta en Canadá tiene grandes de reservas de petróleo y gas natural y muchas empresas petroleras, que lo envían por oleoductos y gasoductos a Houston, que bien se podría exportar acá. Quizás se crearían alianzas y consorcios de más de una empresa con socios estratégicos locales, para participar en el concurso.

En las bases se debería definir el nuevo tamaño de Refinería que deseamos para una proyección de producción a veinte años o más. Que refine un volumen de petróleo cuatro veces mayor, más GLP, gas natural, que se construyan numerosos depósitos y esferas más, para tener mayor capacidad de reservas para el país, y no depender de cada barco. El muelle necesita remodelación y expansión moderna. La Refinería debería procesar diferentes petróleos, no solo el de Venezuela, para diversificar nuestra matriz de hidrocarburos y las fuentes de compras. Se debe seguir comprando a Venezuela que con Petrocaribe ha sido solidario, pero tenemos que diversificar nuestras fuentes de suministro. Ellos tiene que vender y nosotros comprar. Es negocio para todos, aunque el financiamiento de Petrocaribe es bueno y concesionario.

El gran objetivo de la venta del 50 % de las acciones condicionada a un plan de expansión es mejorar nuestra matriz de hidrocarburos y energía, profundizar nuestra independencia petrolera vía la diversificación de fuentes, aumentar notablemente su producción y almacenamiento. Además, ayudaría a la economía con una inversión tal alta extranjera, crearía empleos y pasaríamos a una nueva generación de tecnología petrolera y de refinería de procesamientos múltiples. No se debe ver esta operación, como una simple venta de acciones, sino como un vasto plan de desarrollo y ejecución de una agresiva política energética y de hidrocarburos. Todo está vinculado a una política común a largo plazo.

1ro de febrero de 2010

PARALELO ENTRE ROOSEVELT Y OBAMA

El mundo atraviesa una profunda recesión económica que sacude los cimientos de las economías más desarrolladas. Estados Unidos, Canadá, los países de la Unión Europea, Inglaterra, Japón, y naciones decrecerán en el 2009 de -2 % a -4 % del PIB. La OCDE informó que el comercio mundial ha bajado un 15 % y el desempleo está a un nivel de 8.5 % en Estados Unidos, 19 % en España, 8 % en Inglaterra y alrededor de 5% en la UE. Esta recesión mundial es comparada con la Gran Depresión del 1929. Esta nueva crisis se originó en el sector bancario y el mercado inmobiliario en los Estados Unidos y se ha extendido a la mayoría de los bancos e instituciones de Europa, Japón y China, convirtiéndose en una gran crisis económica y social global sin precedentes modernos. Han quebrado y desaparecido bancos, empresas de seguros y agencias del Gobierno hipotecarias. El Gobierno ha salido a prestar e invertir masivamente para salvar a los bancos, empresas y agencias de seguros hipotecarios, públicas, mixtas y privadas. Económicamente, el mundo del 2009 es similar al período de Depresión de 1929-39.

De 1929-32 la Bolsa de Valores de Nueva York (DOW) cayó en 89 %. En estos tres años habían quebrado más de 5,300 bancos regionales. Las fincas del Oeste estaban la mayoría quebradas por los bajos precios y la abrupta caída de la demanda. Al principio se creyó que la caída era otro ciclo económico conocido y que pronto se recuperaría automáticamente como dictaba la teoría neoclásica desde los economistas de David Ricardo, John Stuart Mill, Alfred Marshall, Arthur C. Pigou y otros pensadores del Siglo XIX y principios del XX. Pero después como la grave crisis fue tan severa y larga,  se le llamó la Gran Depresión, que estremeció las bases del capitalismo que había triunfado durante cincuenta años y había creado una sociedad boyante, libre y progresista. Durante la Depresión el desempleo general llegó al 25 % y el rural un 50%. El PIB decreció en más de 30 %.  Las gentes hacían colas para comer de la caridad. En el país comenzaron a surgir grupos radicales y organizaciones comunistas, fascistas y nazistas. La gente dudó del sistema democrático y del modelo de capitalismo libre sin las regulaciones del Estado, que no existían entonces. Estados Unidos se vio tan amenazado con explotar internamente como en la Guerra Civil 1861.

Lo que sucede hoy en Estados Unidos y el mundo industrial en el 2009 es una crisis similar, muy compleja y traumática socialmente. No son casos exactos, pero hay muchos paralelos. Dos líderes, como Franklin Delano Roosevelt y Barrack Obama que no habían mostrado hasta el momento de ser presidentes sus altas destrezas, sus poderosos carismas y sus enormes capacidades creativas libre de todo dogma, una vez tomaron la presidencia comenzaron con su arrastrador liderazgo y sus nuevas políticas a modificar la manera de pensar y le inyectaron un nuevo optimismo a su país y su sociedad. Ambos llegaron a la presidencia en momentos de desolación y frustración colectiva. Ambos también llegaron con un grupo de pensadores que trajeron nuevas ideas al Gobierno, y redefinieron el rol del Estado, le dieron un nuevo giro a la política social y económica convencional de sus épocas. Las comparaciones son siempre difíciles, pero no cabe duda que ambos ascendieron en momentos definitorios y la fuerza de sus liderazgos carismáticos, uno cambió a Estados Unidos y al mundo del 4 de marzo de 1933 en adelante, el otro recién comienza a marcar su época desde el 20 de enero del 2009 y se ha convertido en la nueva estrella de liderazgo mundial.

FDR y Obama le dieron a sus naciones una nueva esperanza y fueron los protagonistas de iniciar la recuperación económica de su país. FDR implementó una nueva concepción mixta de capitalismo y de fuerte compromiso con el pacto social y la red del Estado bienestar que creó. Lo realizó en sus famosos Primeros Cien Días y Obama recién comienza a cambiar la filosofía y estructuras económicas y sociales de Estados Unidos. También ambos lideraron con su energía y capacidad de cambio, un empuje y renovación de la diplomacia y la correlación de fuerzas en el mundo que les tocó vivir. La sociedad y el desarrollo de Estados Unidos en 1933 y la del 2009 son muy diferentes. Son eras muy distintas, sin embargo, el paralelo histórico es muy similar y compararlos no deja de ser un ejercicio intelectual y político formidable. La crisis y recesión económica y fragmentación social del desempleo generalizado en ambos casos fue y ha sido ahora de tal magnitud, que ha redefinido en Estados Unidos y las principales naciones del mundo, un nuevo paradigma y una filosofía diferente a la que prevalecía hasta el momento que alcanzaron la presidencia.

Desde que tomó posesión el 4 de marzo del 1933 le tocó al brillante e innovador presidente Roosevelt, redefinir el nuevo modelo de un capitalismo con intervención del Gobierno y con la creación de numerosas instituciones que sostuvieron el “New Deal” — Nuevo Pacto – y rompió la creencia ciega en el capitalismo neoclásica que esperaba que la mano invisible del mercado reajustara tranquilamente y sola la economía en un nuevo estamento de equilibrio. FDR era un hombre totalmente práctico, de olfato y realismo y rompió con la teoría neoclásica en 1933 que defendió hasta el final de su vida el ex presidente Herbert Hoover. No fue hasta que el gran economista John Maynard Keynes, con su obra La Teoría General de la Ocupación, Interés y Dinero, publicado en 1936, le diera el golpe mortal teórico a la llamada economía clásica  y creó un novedoso cuerpo de ideas, que ya de hecho eran aplicadas en Estados Unidos y en algunos países europeos, como Alemania, Italia y otros, pero sin una adecuada base teórica creíble o justificación racional que fuera aceptada por la nueva ortodoxia.

Roosevelt conoció a Keynes en el verano de 1936, aunque Keynes ya había escrito su pensamiento en diversos artículos en el Times, de Londres, abogando por planes de inversiones públicas con políticas directas de estímulo fiscal para recuperar las economías de la profunda caída de la producción, el empleo y la demanda agregada. Por lo tanto FDR desde marzo 1933 comenzó con su realismo económico y social a tomar las medidas de intervencionismo del Gobierno, antes que Keynes las publicara en su famoso libro del 1936. En los Primeros Cien Días de marzo a junio del 1933 revolucionó con su plan de inversiones públicas y la creación de numerosas agencias regulatorias y de programas sociales del Gobierno, la manera de actuar y las políticas económicas gubernamentales. Keynes le dio después la base teórica reconocible y formal, a lo que ya FDR y su equipo del “Brain Trust” habían comenzado con hechos y legislaciones, desafiando las ideas conservadoras del capitalismo neoclásico, que no funcionó para sacar a la economía norteamericana de la Gran Depresión.

En su agresivo programa de leyes y creación de agencias gubernamentales de ayuda social, FDR cambió el mapa institucional y filosófico de Estados Unidos. Las principales leyes aprobadas por el Congreso fueron: La Ley de Ajuste Agrícola, la Ley de Recuperación Económica, la Corporación de Préstamos para Agricultores, la Corporación de Préstamos para Dueños de Casas, La Ley de Valores de 1933 que crea la Comisión de Valores y regula el mercado financiero, la Autoridad del Valle de Tennessee, la Corporación Civil de Conservación Ambiental, la Administración Federal de Ayuda de Emergencia, la Administración de Obras Públicas, la Ley Nacional de Recuperación Industrial, la Corporación Federal de Seguros de Depósitos (FDIC), la Ley del Sistema de Seguridad Social, todavía vigente y pieza singular del New Deal, la Administración Rural de Depósitos, la Administración Civil de Obras, la Ley Nacional de Asuntos Laborales y la Ley de los Derechos Económicos. Algunas de estas agencias  perduran con más facultades y cobertura hasta nuestros días. Fue un movimiento revolucionario que redefinió el paradigma nacional. El ex presidente Eisenhower, conservador, decía que estas medidas eran el pilar de la moderna nación y que ningún presidente en el futuro las podría eliminar.

De 1932 al 1939 el desempleo disminuyó de 25 % a 10%, la banca estaba saneada y la economía había crecido, pero todavía no a los niveles pre-1929. Pero la nación se había salvado y había un gran optimismo. El New Del recuperó la fe en el porvenir y fue mucho más que un plan económico. Representó con cambio de modelo a una economía mixta, con red de seguridad social y una filosofía progresista. Con las fuertes inversiones y demandas de la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos se recuperó totalmente y la política económica keynesiana era ya aceptada como la nueva ortodoxia económica hasta que llegó la revolución conservadora neoliberal del 1980´s. Este movimiento ideológico fue impulsado por la Primer Ministra Thatcher de Inglaterra y el presidente Reagan en los Estados Unidos, acompañados de una batería de economistas monetaristas y propulsores del mercado abierto y libre, sin regulaciones y sin la mano reguladora del Estado. Reagan con el Partido Republicano y la Thatcher con el Partido Conservador realizaron un cambio de doctrinas que predominaron cerca de 25 años.

Pero los políticos tomaron sus ideas de una batería de intelectuales conservadores. El economista Friedrich Hayek fue un gran precursor de esta escuela neoclásica moderna. Otro de sus principales teóricos fue el reconocido profesor Milton Friedman, creador de la escuela monetarista y propulsor de ideas del mercado libre desregulado. Le siguieron economistas prácticos como Paul Graig Robert, Charles  Murray, Byril Sprinkle gran desregulador y Jude Waniski, impulsador de la idea que aplicó Reagan de bajar los impuestos y casi eliminar la escala progresiva del Impuesto sobre la Renta. El movimiento conservador perduró con los dos presidentes Busch hasta la gran crisis económica que generó nuevos profundos cambios en el 2008-09.

Desde hace varios años se venía cayendo el movimiento neoliberal y el Consenso de Washington. Comenzó con el grupo de intelectuales y funcionarios de la era de Bill Clinton, quien aunque modificó aspectos y políticas del neoliberalismo, pero no lo hizo lo suficiente. No se habían creado las condiciones de una nueva grave crisis económica y recesión, que sirviera de base para cambiar el pensamiento político-económico. Entre los principales economistas críticos de la ortodoxia neoliberal, fueron, Robert Kuttner, que escribió;” El Fin de Laissez-Faire” en 1991 y “Todo está en Venta” 1997, Robert Reich, que escribió “La Obra de las Naciones” y el “Supercapitalismo”, Laura Tyson, el brillante profesor John Kenneth Galbraith, con sus artículos y su magistral obra “ La Cultura del Conformismo, 1992, después  Joseph Stiglitz con varias obras como “Globalización y Descontento”, 2002, y “Nuevo Paradigma de Economía Monetaria”, 2004 y el conocido  economista Paul Krugman, con su crítico libro,” La Conciencia de un Liberal”. Lentamente se fue desafiando los postulados neoliberales. Era un clamor general de cambio. Solo faltaba una causa grave, que ha sido la crisis y recesión actual en el mundo. Las crisis crean dudas y nuevas  ideas y brindan nuevas  oportunidades.

Desde el 2008 y 2009 se construye una nueva redefinición de la economía y la solidaridad social. El portavoz en Estados Unidos es el mismo presidente Barrack Obama y los funcionarios y economistas demócratas que lo acompañan. Obama se ha convertido en el nuevo liderazgo moral y político pragmático a la usanza de Roosevelt. Los dos tomaron posesión de la presidencia en el medio de una profunda turbulencia económica, con recesión, quiebras masivas de bancos y empresas, alto desempleos, disminución del comercio internacional y los dos han replanteado, cada uno en su época, un nuevo rol participativo del Gobierno en la economía y en el bienestar social de la nación. Obama tiene enormes desafíos para sacar a su país del hoyo desolador de la recesión y evitar que caiga en depresión y desempleo alarmante.

Con las políticas económicas de lucha contra la recesión y la Ley de Emergencia de Estabilización Económica de octubre 2008, del ex presidente Busch por US$ 700 billones, que incluía el programa TARF, de fuerte intervencionismo del Gobierno, los préstamos y garantías sin precedentes a la seguradora quebrada ING, a Freddie Mac,  Fanie Mae, a varios bancos comerciales y de inversión, para salvar estas instituciones el Gobierno y el pueblo norteamericano apoyó la ayuda y el rescate bancario del Estado. Un presidente Republicano conservador terminó tomando las medidas más distantes de su desfasada filosofía política. Era de hecho el derrumbe del último vestigio del neoliberalismo que quedaba. Wall Street y la codicia desregulada se tragó a sí mismo y causó graves y prolongados daños a la economía y al desempleo. Pero se impuso la realidad y el pragmatismo. Los banqueros e inversionistas desean el rescate estatal.

Desde que subió a la presidencia en circunstancias como las de marzo del 1933, el presidente Obama tomó medidas aún más creativas e interventoras. Obama pasó por el Congreso su Plan de Estímulo Fiscal de US$ 780 billones, para incentivar la economía con inversiones en infraestructura y planes sociales y con reducciones a los impuestos de la clase media para abajo, para estimular el consumo. Al mismo tiempo el Secretario del Tesoro Tim Geithner presentó su Plan de Estabilización Financiera, dirigida a sanear a los bancos de las hipotecas basuras, ayudar con refinanciamientos a los dueños de casas con hipotecas y a reactivar agresivamente el crédito bancario. El presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke también ha innovado y utilizado nuevos instrumentos de política monetaria cuantitativas con créditos masivos a los bancos y reducción de las tasas interés de referencia a casi cero. Medidas revolucionarias y correctas, que han redefinido el papel pro activo y regulador del Estado. Todas son políticas puramente keynesianas de estímulos vía la inversión y aumento del consumo.

El mapa político de Estados Unidos y el paradigma económico y social han cambiado profundamente en el 2009, como sucedió del 1933-39 con el “New Deal”. Roosevelt y Obama han actuado con el pragmatismo típico anglosajón, libre de las ataduras dogmáticas de los latinoamericanos y muchos europeos. La fuerza de ellos dos ha sido su liderazgo moral, su carisma y su capacidad de convencer y brindar esperanza. Roosevelt expresó que “la fuerza de la presidencia era su liderazgo moral” y también dijo que los grandes momentos, requerían” líderes del pensamiento” Uno cambió su mundo y el modelo de los Treinta y el otro comienza a cambiar las actitudes y valores de esa progresista nación y empieza un nuevo paradigma. Cuando la economía logre su re-despegue, Obama aplicará su agenda social moderna de mayor equidad social y de recuperar para su sociedad sus viejos valores de solidaridad y mayor igualitarismo.

11 de abril de 2009

LA CRISIS ECONÓMICA MUNDIAL Y LOS DESAFÍOS DE BARACK OBAMA

La crisis económica que comenzó en los Estados Unidos durante el primer trimestre de 2008 se agudizó profundamente cuando en septiembre 16, el Gobierno dejó quebrar por falta de apoyo oficial el tradicional banco de inversión neoyorkino, Lehman & Brothers. Esa política creó un pánico en una comunidad bursátil y financiera contaminada por los préstamos hipotecarios malos, llamados subprimas, el exceso de deudas de las empresas y de apalancamiento de instituciones bancarias y por el uso indebido de instrumentos financieros y los derivados y hasta hechos fraudulentos realizados por los altos ejecutivos de las finanzas. Ellos abusaron de la libertad corporativa y de la desregulación normativa con muy poca ética y algunos traspasaron lo límites de lo legal. Desde septiembre en adelante la crisis del sector bancario e inmobiliario se generalizó gravemente y forzó a un cambio de política monetaria y fiscal.

La explosión de la crisis generó un proceso de quiebras de bancos e instituciones financieras que ha sacudido los cimientos de la economía norteamericana y también de los países europeos. La avaricia y el sueño del pelotazo rápido, en un régimen desregulado abrieron las puertas a todo tipo de operaciones poco ortodoxas — y algunas fraudulentas — con poquísimas garantías para los inversionistas y de carteras de préstamos hipotecarios de dudosos cobros. Esta crisis bancaria y la política de rescate ejecutada sellaron el final de la era de laissez faire impulsado por el neoliberalismo conservador implementado por el presidente Reagan y los ideólogos Republicanos de los Ochenta continuado después por los dos Busch´s. Se acababa así una época de desbordamientos financieros y de falta de normas y regulaciones por parte del Gobierno.

Con un cambio radical de filosofía política y de criterios económicos, el Gobierno de Estados Unidos y el Sistema de Reserva Federal (FED) respondieron con un ambicioso plan de acciones públicas que rompían todos los esquemas neoliberales de no intervención del Estado. Se impuso la realidad, sobre los dogmas de mercado libre desregulado creado en las reformas conservadoras del presidente Reagan. El Gobierno norteamericano como parte del rescate adquirió y respaldó las poderosas agencias de créditos hipotecarios Fannie Mae y Freddie Mac, Merrill Lynch fue absorbida por Bank of America y Bear Stearns por Morgan Stanley, Washington Mutual recibió un rescate y se fusionó y numerosas entidades financieras se fueron a la cuasi quiebra o fueron absorbidas por otras.

El mapa bancario cambió radicalmente en dos meses. Lo inexplicable había sucedido. El sistema había fallado y se había auto destruido por sus excesos y por malas prácticas corporativas y personales. Se creó la peor crisis desde la Gran Depresión del 1929. El pánico se apoderó de los mercados y del pueblo estadounidense y a la vez la crisis bancaria se extendió  por toda Europa y Japón.

El Gobierno del presidente Bush, seguidor del neoliberalismo, tuvo que cambiar su manera de pensar y el Gobierno se voy compelido a tomar el control de la situación e intervino con masivas ayudas de más de 100 billones a la aseguradora AIG y presentó al Congreso un Plan de Salvamento y Estabilización bancaria de más de US$ 700 billones para prestar fondos públicos como rescate y para invertir en acciones de entidades que perdían solvencia cada día en las bolsas de valores. El Plan de Salvamento sometido en medio de la campaña electoral presidencial, fue aprobado por el Congreso por todos los partidos. Tanto Demócratas como Republicanos aprobaron la ley de rescate del sector bancario como una necesidad nacional, que pedían los ciudadanos y los empresarios. El objetivo era mantener los bancos abiertos y solventes y ampliar la liquidez crediticia, para frenar la desconfianza y el pánico y detener la caída hacia una recesión más profunda de la economía.

El Secretario del Tesoro Henry Paulson y el presidente de la Reserva Federal Ben Bernanke, actuaron en forma rápida y heterodoxa. La Reserva Federal prestó con líneas especiales de “swaps” a los bancos nacionales y extranjeros y al Banco Central Europeo. Se calcula que las inyecciones han sido del orden de US$ 3 trillones de dólares. Al entrar Estados Unidos en una recesión y por la falta de confianza del consumidor, surgió concomitante la grave crisis de la industria automotriz de Detroit que pide US$ 40 billones para mantenerse operando.

El sector dejó de vender el 40 % de su producción. Un problema realmente serio económico y social. Como consecuencia de la crisis bancaria, inmobiliaria y de la industria automotriz el desempleo en Estados Unidos aumentó drásticamente hasta el 7.2 %, dejando sin empleo a 2.8 millones de trabajadores solamente en el 2008, creando así fuertes presiones sociales y políticas. Existe la convicción de que el desempleo aumentará en el 2009, hasta que comience a recuperarse la economía y los bancos presten más dinero a los negocios e industrias.

La crisis bancaria e inmobiliaria norteamericana se convirtió en crisis económica mundial, al producirse una compleja serie de recesiones económicas en cadena en los Estados Unidos, Inglaterra, Japón, España, los países de la Zona Euro y hasta Canadá e Irlanda han caído en recesiones formales, inflación, alto desempleo y crisis de confianza. La recesión se ha convertido en un fenómeno global, afectando a los países desarrollados y los en vías de desarrollo. El FMI proyecta que el crecimiento del PIB de los países de G-8 será casi cero y todos tienen déficits fiscales de más de 3 % del PIB. Estados Unidos por su parte tendrá un déficit fiscal de más de 8 % del PIB para el 2008, el mayor desde la Segunda Guerra Mundial.

Esta ha sido y es la primera gran crisis y recesión globalizada de tal magnitud desde la Gran Depresión. Varios bancos en Europa también han caído en quiebra y otros han sido fusionados con los bancos más fuertes. La crisis inmobiliaria en España ha sido profunda y dramática, creando una crisis económica con grave aumento del desempleo al 11 %. En Alemania bancos y grandes industrias han perdido la mitad de su valor en las bolsas de valores y su economía también ha entrado en recesión.

En efecto, al momento de tomar el poder el 20 de enero el presidente Barack Obama, Estados Unidos y el mundo experimentan su peor crisis y recesión económica generalizada. Un enorme desafío para el nuevo presidente y su excelente Equipo Económico. El nuevo presidente Obama tomará la administración en medio de grandes retos y problemas muy complejos. Deberá actuar como un inspirador de confianza y optimismo. Hasta ahora ha demostrado  tener el talante y el liderazgo para lograrlo. Se advierte que creará como un nuevo “New Deal”   como el del Franklin D. Roosevelt en 1933, con gran atención a la preservación de empleos y mejorar la seguridad social y los planes médicos. Curiosamente Obama tendrá los mismos desafíos que el presidente Roosevelt de recuperar tanto la moral y el optimismo del pueblo norteamericano ante el golpe de sufrir los efectos de esta grave crisis, como sacar a la economía, con medidas audaces y prácticas, de la grave recesión y alto desempleo que experimenta. Indudablemente es un reto de excepción.

Los desafíos y urgencias de Obama en los primeros cien días, serán similares a los que tuvo el presidente Roosevelt cuando tomó posesión de la presidencia el 4 de marzo de 1933, en el medio de la Gran Depresión con cierres bancarios generalizados, caída abrupta del PIB y con 40 % de desempleo en la nación. Un momento histórico de singular crisis, que amenazaba el mismo sistema democrático y la fe en su sistema económico. Barrack Obama enfrentará una crisis similar doméstica, acompañada de graves problemas políticos y militares internacionales con la intervención norteamericana en la guerra en Irak y Afganistán y la amenaza del radicalismo árabe. La política exterior y la diplomacia norteamericana también se espera que sufran serios cambios de filosofía y visión con la presidencia de Obama y el equipo Demócrata. Obama ha prometido cambiar la imagen de su país en el mundo y de redefinir sus objetivos globales. Pero su reto inmediato es revertir la recesión, rehabilitar al sector financiero y recuperar el empleo.

A principios de enero, el presidente electo Obama explicó al Congreso y al país, que su Gobierno estimulará la economía con un paquete de US$ 900 billones o más, mediante recortes de impuestos personales por un monto de US$ 300 billones y US$ 600 billones en inversiones en infraestructura, gastos en salud, y educación y en el sistema de seguridad social. Estas mismas medidas con diferentes montos se comienzan a aplicar en toda Europa en forma individual por país. También tiene a su disposición más de US$ 400 billones pendientes de uso de la Ley de Salvamento.

El nuevo líder utilizará armas monetarias de reducción al máximo de las tasas de interés, como realizó en diciembre la Reserva Federal, que las colocó en casi  cero por ciento y las medidas de estímulos fiscales e inversiones en infraestructura y bajas de impuestos a la clase media y de bajos ingresos, que presentó al Congreso, siguiendo el modelo keynesiano. Esta nueva política económica significa un gran cambio respecto a la aplicada por los Republicanos. Algunos economistas como Stiglitz y Krugman consideran que el Plan de Estímulo de Obama es bueno, pero insuficiente y que debe poner más énfasis en inversiones públicas. Prefieren un Plan de cerca de US$ 1.2 trillones.

Por otro lado, además de enfrentar la grave recesión que sacude a su país, el Obama y el grupo Demócrata tienen el compromiso de avanzar e implementar su nueva agenda económica y social. El presidente electo propone resucitar la idea del sueño americano, con una política social de reformas en el sistema de salud, ampliar la seguridad social y médica para abarcar a toda la población en varios años. Él criticó durante la campaña electoral el hecho de que casi el 40 % de la población carece de seguro médico y que la seguridad social debe ampliarse y mejorar para los envejecientes y los jóvenes marginados de zonas urbanas. Su filosofía es la de definir un nuevo pacto social y ampliar el rol del Gobierno para que sea más solidario y promueva el progreso económico con mayor equidad social. Obama y los nuevos Demócratas buscan rescatar el viejo pensamiento económico y social que Roosevelt creó con su filosofía y programa del “New Deal.” Pensadores políticos y economistas liberales han creado el marco conceptual de esta nueva política para los Estados Unidos. El reciente libro “La Conciencia de un Liberal” del economista Premio Nóbel, Paul Krugman, expone con claridad esta nueva filosofía política.

En la agenda de Obama y los Demócratas está realizar un conjunto de reformas institucionales y legislativas. Están comprometidos con reformar y volver a crear un cuerpo de normas más estrictas y regulaciones para el sistema bancario y la bolsa de valores. Desean evitar una repetición de los excesos cometidos en esta crisis.  La Comisión de Valores (SEC) será reformada para ampliar sus poderes de supervisión de todas las instituciones y tipos de Fondos de Inversiones que manejen dinero y depósitos del público. También se debate reformas al mismo Sistema Federal y su misión y funciones, para actualizar sus objetivos y administración.

El Sistema de Seguridad Social y el Programa Médico Medicare se piensa reformar y ampliar su cobertura y al tiempo de revisar los actuales programas para producir ahorros y evitar el despilfarro. Igualmente, el Gobierno de Obama tendrá que decidir qué hacer con las agencias Fannie Mae y Freddie Mac, que controlan el mercado secundario de hipotecas de las viviendas, si dejarlas privadas, estatales, o mixtas. El Banco Federal de la Vivienda será objeto de reformas y cambios legislativos, para reconvertirlo como institución más eficiente y segura.

No caben dudas, que con el ascenso de Barack Obama a la Presidencia comienza una nueva etapa o ciclo de la política norteamericana. Su visión de reformas es fresca y esperanzadora para un pueblo que ha visto su estabilidad y progreso sacudido por una inesperada crisis económica. Su lema ha sido crear esperanza y confianza en la renovación del ideario económico y social de la nación. Se le reconoce como un hombre pragmático rodeado de experimentados economistas y funcionarios  de la época de Bill Clinton. Obama tendrá la facilidad de conectarse bien con los líderes de la Unión Europea, como Sarkozy, Brown, Merkel y Zapatero y otros.

Deberá dirigir y coordinar un nuevo sistema monetario internacional, con nuevas reglas y normas propias de la época y en la coordinación conjunta de planes de estímulos y medidas económicas y monetarias. El presidente Obama convocaría para una Cumbre Presidencial, con el G-8 y el G-20 como mínimo, para rediseñar la política económica que saque a Estados Unidos y el mundo de la recesión y frustración existente. Se espera un cambio favorable de la diplomacia de un Gobierno de Obama y de la Secretaria de Estado Hillary Clinton, hacia Europa en una redefinición de sus Alianza, objetivos y equilibrio.

La política exterior hacia otros regiones es de esperar que experimenten algunos cambios, aunque no creo que muy profundos en su substancia, aunque sí de forma y estilo. Él tendrá igual una sensibilidad especial hacia los graves problemas humanitarios y políticos del Continente africano, de donde es su padre. Hacia la América Latina tendrá una visión más comprometida con el progreso y el mejoramiento social y más tolerante con el pluralismo de la región, pero no se espera cambios profundos en su política hacia el Hemisferio. Respecto a la política hacia Cuba, se espera ciertos cambios de estilo y de flexibilidad en temas de viajes, remesas y comercio humanitario, pero no parece comprometido con levantar el embargo. Personalmente desde hace treinta años estimo que los Estados Unidos deberían levantar el embargo de manera unilateral, pues serviría pata demostrar su nueva apertura y hacer una glasnot y además le eliminaría la excusa o chivos expiatorios de los fracasos de Castro y su fallida revolución reaccionaria. Además, de hecho el embargo no existe en la práctica, pues todos los países comercian e invierten en Cuba.

Hacia Irak, Afganistán y el mundo árabe, Obama definirá un nuevo curso de acción, tal como esbozó en la campaña. Está comprometido con sacar las tropas  norteamericanas en un plazo relativamente corto, pero firme y escalonado y de dirigir la lucha contra el terrorismo en Afganistán. No obstante, me parece que por los dos primeros años, la atención principal del nuevo presidente Obama será, implementar la agenda doméstica de reformas y recuperación económica y creación de empleos. Sus problemas y objetivos a corto plazo son nacionales, son internos, de tipo económico y social, y en determinadas regiones del mundo en el campo del terrorismo, el tráfico de drogas y la seguridad nacional. Los desafíos de Barrack Obama son inmensos y amplios, así como sus oportunidades.

Creemos que Estados Unidos tiene una enorme capacidad de reciclarse y renovarse. Su avanzada democracia cada vez más plural y las ideas de una nueva generación es sinónimo de cambios y de reformas. Barack Obama representa un nuevo liderazgo en la potencia más grande mundo. Es de esperar que Obama y su equipo de Demócratas logren despertar a la nación y reorientar su política y su destino en un mundo más complejo y multipolar. Los planes económicos presentados al país para salir de la recesión representan un nuevo modelo y paradigma. Ahora tendrá que liderar con prudencia y liderazgo a la clase política y la empresarial, pues algunos sectores le tendrán miedo al cambio de filosofía y el alcance y magnitud de las medidas. Pero a la vez hay analistas políticos y economistas que estiman que su plan es todavía limitado.

Los norteamericanos y el mundo esperan con grandes expectativas mucho del presidente Obama y su flamante Administración, y quizás esto será un problema para él en el futuro. Expectativas grandes, frente a problemas agudos a corto plazo. Tiene por eso  que manejar con tacto a los Republicanos en el Congreso para conseguir la aprobación de sus medidas económicas y su agenda de cambios institucionales y también deberá mantener la alianza con las distintas tendencias del mismo partido Demócrata. Con nuevos y grandes retos y problemas, lo cierto es que Barrack Obama se ha convertido por el momento en un portador del cambio y de esperanza. Su mayor desafío es cumplir con los anhelos y deseos de sus ciudadanos y lo que el mundo espera de él y su Gobierno. Todo indica que los objetivos y programas tiene el suficiente consenso pata triunfar. Pero debe moverse rápido en buscar el apoyo del pueblo norteamericano y del Congreso en aprobar con urgencia su Plan de Estímulo Económico. Ese es su primera prueba de fuego. Tiene que aprovechar la gran oportunidad y popularidad que tiene.

27 de enero de 2009