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EDUARDO TEJERA REFUTA INFORME SOBRE  LA DEUDA DEL MINISTERIO DE HACIENDA

El economista Eduardo Tejera expresó que el comunicado del Ministerio de Hacienda respecto a comparar cifras no comparables es engañoso e incorrecto. Hacienda admitió que en siete años ha colocado bonos soberanos en exterior por US$ 13,822 millones, pero es aún mayor, y lo trata de justificar con un cuadro sobre el servicio de la deuda en que señala que han pagado US$ 14,345 millones de amortización de capital e intereses. Esa comparación es falsa y no brinda la correcta visión global del aumento vertiginoso de la deuda pública. También es falso que la relación deuda total y el PIB sea de 38 %, pues en realidad es de 53 % del PIB, incluyendo la deuda del Banco Central, como hace el FMI.

Para Tejera hay que mirar dos indicadores básicos sobre el aumento de la deuda pública y su perfil. Señaló que para el 2005 la deuda pública ascendía a US$ 6,822 millones, de los cuales los bonos soberanos representaban US$ 1,149 millones.  Pero ocho años después el gobierno de Leonel Fernández aumentó la deuda total a US$ 19,463 millones o un aumento neto de US$ 1,580 millones por año. La colocación de bonos soberanos con Fernández aumentó a US$  2,466 millones, una cifra de incremento neto moderada.

Sin embargo, es durante el gobierno del presidente Danilo Medina que la deuda pública ha aumentado a nivel escandaloso y preocupante. Desde 2012 al junio del 2019 la deuda pública ha aumentado de US$ 19,463 millones a US$ 35,400 millones, incluyendo la última emisión de bonos de US$ 2,500 millones, con lo que alcanzan a US$ 17,092, a razón de US$ 2,276 millones de aumento neto por año. El país tiene una deuda muy alta en comparación con los ingresos tributarios del Presupuesto Nacional, y cada vez el elevado servicio de la deuda estrangula más a las finanzas públicas, porque están en una centrífuga, de tomar prestado para pagar intereses y parte del principal. 

De hecho el 23 % de los ingresos del Presupuesto Nacional se destinan para pagar intereses de la deuda pública y el 22 % para pagar las amortizaciones de capital, que ambos suman el 45 % de los ingresos tributarios. Por esa razón, el gobierno de Medina del PLD, necesita tomar prestado cada año más de US$ 4,400 millones bruto, una cifra enorme, para pagar el mismo servicio de la deuda anual, y para financiar el déficit fiscal de RD$ 75,000 este año, o US$ 1,495 millones. 

La real necesidad de nuevas deudas internas y externas ha sido para financiar 12 años de déficit fiscales, cubrir en más del 50 % del servicio de la deuda pública y para realizar algunas obras de infraestructura.  Tejera dijo que se podrán imaginar el monto de nuevas deudas acumuladas para financiar 12 años de déficits fiscales, el elevadísimo aumento de la empleomanía del gobierno que en siete años se duplicó y los gastos de nóminas y compras del Estado, que pasaron de RD$ 126,542 millones en el 2012 a la suma de RD$ 284,605 millones en el 2019, más del doble en nóminas en siete años.

Tejera finalizó expresando que el gran aumento de la deuda pública y su pago de principal e intereses, son un peligro para viabilidad fiscal a mediano plazo.

Eduardo J. Tejera

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Junio 7, 2019

 

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Eduardo Tejera afirma estar de acuerdo con venta de Punta Catalina pero condicionada

Tejera también cree indispensable que los contratos de venta y sus condiciones económicas deben de ser aprobados por ambas Cámaras del Congreso, por ser una venta de activo estatal, y de paso le brindaría una cobertura legal, más formal y transparente.

SANTO DOMINGO, República Dominicana.- El economista Eduardo Tejera dirigente del partido PRM expresó que está de acuerdo con que se venda al sector privado de prestigio internacional el 50 % de las dos plantas de 376 MW cada una, para un total de 752 MW, pero condicionado aun proceso de evaluación, tasación por flujo de caja descontado y licitación altamente institucional con dos bancos de inversión en consorcio y un Comité de Licitación mixto, compuesto de miembros destacados del sector público y privado, y observadores internacionales, que podrían ser del Banco Mundial o el BID, como se hizo con Barrick Gold. La idea es darle un carácter de una licitación de estándar internacional y todo transparente y público.

Tejera recomienda que el presidente Danilo Medina firme un Decreto Nacional con todo el procedimiento, fórmulas institucionales, forma de pagos y creación de un Comité de Licitación, mixto compuesto de Hacienda, Economía, Banco Central, el Consultor Jurídico de Palacio, CDEEE, CONEP, AIRD, Rector de INTEC y Rector o Director de la Facultad de Ingeniería de la UASD y un miembro experto independiente. La Universidad Madre y Maestra no debe participar, pues dirigió la Comisión de Estudio de los contratos de obras y de evaluaciones.

A su vez, en el Decreto se debe establecer un Comité Técnico mixto, con técnicos dominicanos independientes con su nombres, consultores de organismos internacionales, expertos de los bancos de inversión, y dos miembros independientes. Igual, que se defina por licitación los bufetes de abogados privados, nacionales e internacionales.

La operación es demasiado seria y de un monto muy elevado entre US$ 2,500 a US$ 3,000 millones, para hacerla interna entre funcionarios y controlada por el Ministerio de Hacienda. Eso no da credibilidad interna ni internacional. La necesidad de establecer todas las reglas por Decreto presidencial eleva el tema a la mayor altura, y que ahí se establezcan las reglas y toda la institucionalidad de los procesos de licitaciones, como recomiendo y creo que es lo mejor que le conviene al país.

Tejera también cree indispensable que los contratos de venta y sus condiciones económicas deben de ser aprobados por ambas Cámaras del Congreso, por ser una venta de activo estatal, y de paso le brindaría una cobertura legal, más formal y transparente.

Finalmente, el economista señaló que es partidario de fusionar en una sola y vender también el 50 % de las tres Distribuidoras y pasarle de nuevo la Administración al sector privado, con un Consejo de Directores mixto, pues es indispensable para sanear el sector eléctrico y su flujo financiero, y solo se logrará erradicando la política y el clientelismo de esas instituciones, que desde 2003-04 no han mejorado nada y tienen una altísima sobre nómina y botellas.

Eduardo J. Tejera

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Artículo publicado en: acento.com.do

Declaraciones de Eduardo Tejera sobre la Venta de las dos Plantas Eléctricas de 752 MG de Punta Catalina

El economista Eduardo Tejera dirigente del partido PRM expresó que está de acuerdo con que se venda al sector privado de prestigio internacional el 50 % de las dos plantas de 376 MW cada una, para un total de 752 MW, pero condicionado aun proceso de evaluación, tasación por flujo de caja descontado y licitación altamente institucional con dos bancos de inversión en consorcio y un Comité de Licitación mixto, compuesto de miembros destacados del sector público y privado, y observadores internacionales, que podrían ser del Banco Mundial o el BID, como se hizo con  Barrick Gold. La idea es darle un carácter de una licitación de estándar internacional y todo transparente y público.

Tejera recomienda que el presidente Danilo Medina firme un Decreto Nacional con todo el procedimiento, fórmulas institucionales, forma de pagos y creación de un Comité de Licitación, mixto compuesto de Hacienda, Economía, Banco Central, el Consultor Jurídico de Palacio, CDEEE, CONEP, AIRD, Rector de INTEC y Rector o Director de la Facultad de Ingeniería de la UASD y un miembro experto independiente. La Universidad Madre y Maestra no debe participar, pues dirigió la Comisión de Estudio de los contratos de obras y de evaluaciones.

A su vez, en el Decreto se debe establecer un Comité Técnico mixto, con técnicos dominicanos independientes con su nombres, consultores de organismos internacionales, expertos de los bancos de inversión, y dos miembros independientes. Igual, que se defina por licitación los bufetes de abogados privados, nacionales e internacionales.  

La operación es demasiado seria y de un monto muy elevado entre US$ 2,500 a US$ 3,000 millones, para hacerla interna entre funcionarios y controlada por el Ministerio de Hacienda. Eso no da credibilidad interna ni internacional. La necesidad de establecer todas las reglas por Decreto presidencial eleva el tema a la mayor altura, y que ahí se establezcan las reglas y toda la institucionalidad de los procesos de licitaciones, como recomiendo y creo que es lo mejor que le conviene al país.

Tejera también cree indispensable que los contratos de venta y sus condiciones económicas deben de ser aprobados por ambas Cámaras del Congreso, por ser una venta de activo estatal, y de paso le brindaría una cobertura legal, más formal y transparente.

Finalmente, el economista señaló que es partidario de fusionar en una sola y vender también el 50 % de las tres Distribuidoras y pasarle de nuevo la Administración al sector privado, con un Consejo de Directores mixto, pues es indispensable para sanear el sector eléctrico y su flujo financiero, y solo se logrará erradicando la política y el clientelismo de esas instituciones, que desde 2003-04 no han mejorado nada y tienen una altísima sobre nómina y botellas.

Eduardo J. Tejera

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17 de enero de 2019

Declaraciones de Eduardo Tejera sobre la Economía en el 2019

El economista Eduardo Tejera, advirtió que es necesario que los hacedores de políticas económicas del gobierno y las fuerzas de la sociedad civil, tomen en cuenta las grandes incertidumbres y cambios de la economía mundial, en especial la norteamericana. Expresó que la economía dominicana está estable y en crecimiento, pero tienes flancos y aspectos débiles que deben manejarse de manera más conservadora y cautelosa.

Dijo que no es tiempo, de crecer por crecer a la mayor velocidad, sino con la mirada a mediano plazo, y dentro del contexto de todos los sucesos volátiles que ocurren diariamente en los Estados Unidos, China y Europa.

Para Tejera el gobierno debe aplicar ciertas medidas de austeridad y control del gasto en el nuevo Presupuesto 2019, aunque esté aprobado, porque lo más importante es tener un colchón financiero que permita cubrir eventualidades en el panorama económico y al alza de las tasas de interés y del costo del dinero de las emisiones de bonos soberanos. Hay vaticinios de que la economía norteamericana y europea podría desacelerarse y moverse hacia la zona de recesión, aunque esto lo veo improbable. Pero creo que hay que tener cuidado y prevención fiscal y monetaria.

Entre esa medidas, Tejera sugiere congelar el gasto público por un año, y nuevas contrataciones de personal y aumento de salarios, salvo los niveles más bajos de RD$ 10,000.00 mensuales. Debe revisarse los planes de inversiones públicas y cortar por los menos un 10%, y extender el calendario de obras. El objetivo sería reducir el déficit en $ 25,000 millones, lo que implicaría revisar ciertas áreas del Presupuesto. Estas medidas serían de prevención ante las incertidumbres y cambios que se asoman. Si se reduce el déficit estimado de RD$ 75,000 millones, se reducirían las nuevas emisiones de bonos.

En el plano interno es de esperar que tanto el Ministerio de Hacienda y el Banco Central muevan hacia la alza las tasas de interés, siguiendo los aumentos esperados del Sistema de la Reserva Federal (la FED). El costo del dinero interno probablemente sería más alto, tanto la tasa de política monetaria y de los Certificados y estos cambios hay que tomarlo en cuenta en la programación de las empresas y los consumidores.

Para Tejera las grandes incertidumbres en el panorama económico estadounidense; guerra comercial con varios países, el alza de tasa de interés, cierre del gobierno por asuntos políticos, la caída de 18 % de la bolsa de Nueva York en dos meses, los graves conflictos políticos y legales del Trump y las presiones de venta de las acciones comunes en el mercado de capitales, todo indica hacia volatilidad excesiva y menor crecimiento en Estados Unidos.

Por todas estas razones, el gobierno y las autoridades monetarias, deben tener cautela y reducir las áreas débiles de la economía dominicana. Ante todo recomiendo menor expansionismo, y mayores ahorros internos, públicos y privados. Vamos hacia un 2019 cargado de incertidumbres sobre la economía dominicana y la mundial.

Eduardo J. Tejera

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26 de diciembre de 2018    

Repercusiones del Presupuesto Nacional del 2019

El Presupuesto Nacional del 2019 aprobado por el Congreso asciende a RD$ 921,810 millones, que incluye las fuentes de financiamiento y las amortizaciones, llamadas aplicaciones financieras. El aumento neto del presupuesto es de RD$ 76 millones, sobre el monto de 2018, que representa un incremento innecesario. Es un aumento preocupante, pues mantiene el déficit. No se evidencia sentido de racionalidad o consolidación o reforma fiscal integral. No hay cambio de modelo económico, ni de filosofía económica.

El presupuesto se basa en un total de ingresos ordinarios de RD$ 689,930 millones y gastos totales de RD$ 765,455 millones, que representa un déficit de RD$ 75,525 millones o US$ 1,526 millones, que hay que financiar nuevamente con deuda interna y externa. El déficit fiscal proyectado es de 1.7 % del PIB. Claro esta afirmación depende si se cree en la exactitud de los cálculos del modelo econométrico y supuestos de la composición del PIB.

Para financiar el déficit fiscal esperado de RD$ 75,525 millones y amortizar la deuda pública, el presupuesto contempla un nuevo endeudamiento interno de RD$ 72,818 millones o US$1,456 millones y de RD$ 159,061 millones o US$ 3,181456 de fuentes externas, principalmente de bonos soberanos. El financiamiento total bruto que hay que contratar es de RD$ 231,880, o US$ 4,443.8 millones, una cifra impresionante y peligrosa en esta época de incertidumbres y de alzas de tasas de interés.

Al examinar los ingresos y gastos del presupuesto saltan algunas interrogantes y dudas. Por ejemplo, el total de ingresos proyectados de RD$ 689,930 millones, representa un aumento de 14.4% sobre el 2018, o RD$ 87,043 millones. Este aumento parece optimista con supuestos débiles. El total de gastos establecido es de RD$ 765,455 millones, de los cuales RD$ 643,906 millones son para gastos corrientes y RD$ 121,549 millones de gastos de capital. Sin embargo, como los ingresos son más bajos que los egresos, en vez de ahorrar para reducir el déficit, decidieron aumentar el gasto en RD$ 76 millones.

El déficit fiscal proyectado del Gobierno Central es de 1.7 % del PIB no me parece una meta realista y creo que no es verdad ni se va poder cumplir, por la alta expansión del gasto y las necesidades para concluir la planta eléctrica de Punta Catalina, de US$ 400 millones o más, que sin duda aumentará el déficit del año.

El presupuesto se basa en una distribución 85 % destinado a gastos corrientes y 15 % a gastos de capital, un crecimiento de 5 % del PIB, inflación de 4 %, petróleo WTI a US$ 60.5/barril, y deslizamiento de la tasa de cambio promedio a RD$ 52.18. Se mantiene la estabilidad macroeconómica a corto plazo, sobre la base del endeudamiento masivo.

Deuda y Servicio.

Para pagar los intereses de la deuda se asignaron RD$ 147,887 millones, o US$ 2,957 millones o el 22 % de los ingresos tributarios. Una cifra que hipoteca al presupuesto, pues de cada peso de impuestos, 22 centavos se destinan a pagar los intereses de la deuda. Si se suma el monto para pagar amortizaciones de la deuda de RD$ 156,354 millones, o US$ 2,996.4 millones, el total del servicio de la deuda, intereses y principal, ascenderá a 45 % de los ingresos tributarios. Un cifra apabullante y peligrosa a mediano plazo. Es un alto riesgo, que el gobierno no desea aceptar o comprender.

Para que se pueda comparar la evolución del pago de los interés de la deuda veamos estas cifras de tres años diferentes. En el 2004 se pagaron solo RD$ 15,300 millones por intereses y en el 2012 se disparó a RD$ 55,869 millones y al 2019 llegó a la notable cifra de RD$ 147,887 millones. Del 2012 al 2019, el aumento del pago de intereses de la deuda ha sido astronómico, y la tendencia seguirá en aumento cada año, hasta que venga una crisis o se cambie el modelo económico dependiente del endeudamiento.

Con la nueva emisión de bonos soberanos contemplada de US$ 2,250 millones, el total de bonos emitidos alcanzará la suma de US$ 16,850 millones al 2019. Estos bonos son peligrosos porque se sabe que no se podrán pagar, solo con reenganches y nuevas emisiones. Una centrífuga financiera de Estado. Por su lado, la emisión valores internos será de RD$ 72,818 millones o US$ 1,456 millones, lo que aumentará la deuda interna total en valores a RD$ 582,400 millones (US$ 11,648 millones), liquidez que se le ha sacado al sector privado, a los bancos, fondos de pensiones y de inversiones.

Respecto a la deuda pública total, que a octubre de 2018 ascendió a US$ 31,460 millones, hay que sumarle la deuda del Banco Central por emisión de Certificados de RD$ 552,724 millones (US$ 11,114 millones) a noviembre de 2018, lo que brinda un gran total de US$ 42,574 millones de deuda nacional consolidada o el 53 % del PIB. Como se puede apreciar, con el agresivo endeudamiento externo e interno se han financiado los déficit fiscales en doce años, el rápido crecimiento y se ha anclado la tasa de cambio.

Gastos por Programas.

Para el 2019 se establece un gasto en remuneraciones de RD$ 186,407 millones con un aumento neto de RD$ 15,260 millones y gastos de bienes y servicios de RD$ 94,328 millones, cifras que reflejan el aumento del clientelismo y las nominillas farsas. En el presupuesto del 2012, las remuneraciones al personal eran de RD$ 86,772 millones y los gastos en bienes y servicios RD$ 39,769 millones. Es decir, las nóminas han aumentado en RD$ 99,635 millones en seis años o, en RD$ 16,605 por año. Un Estado clientelar.

Al examinar las partidas de gastos por ministerios, programas y proyectos, se evidencia un sentido de despilfarro, de gastos duplicados, de creaciones de nuevos organismos y entidades por cada nuevo proyecto, cuyos gastos no se desglosan ni se detallan.

La asignación de la Presidencia es de RD$ 66,429 millones, con un aumento de RD$ 4,271 millones. Si se desglosan: RD$ 20,785 millones para el Ministerio Administrativo de la Presidencia, que se ha convertido en un súper ministerio y en otro constructor; la suma de RD$ 28,918 millones para el Gabinete Social que dirige la Vicepresidencia, que es una suma extraordinaria, que se gastarán en planes “sociales” reales y otros cargados de clientelismo. Existe una gran falta de trasparencia y de auditorias de estos programas sociales. Los detalles son un misterio, pues no hay Estados Financieros. Finalmente está  OISOE con RD$ 13,737 millones (otro Obras Públicas), y Ministerio de la Presidencia con RD$ 6,464 millones. En fin, tres dependencias de enormes gastos sin controles.

A modo de simples ejemplos de grandes proyectos para el 2019 de los cuales no se conocen diseños, planos ni presupuestos detallados, podríamos citar: Quisqueya Digna con RD$ 2,000 millones; Ciudad Mujer RD$ 373 millones; RD$ 2,400 millones para la urbanización social de Barrio Domingo Savio, que es gran proyecto, pero uno duda que se podrá desembolsar en un año; RD$ 1,672 millones para Apoyo al Desarrollo Provincial; RD$ 15,792 millones para Hogares en Situación de Pobreza y así numerosos programas que no se conocen detalles ni se debaten en público, ni en el Congreso.  

El total asignado al Ministerio de Obras Públicas del Fondo General es de RD$ 40,242 millones, y con créditos externos alcanza a RD$ 57,331 millones para esta cartera. Existen grandes partidas genéricas para importantes proyectos no muy definidos. Por ejemplo, las carreteras de Circunvalaciones de Santo Domingo RD$ 4,000 millones, la de Azua RD$ 750 millones, la de Peravia RD$ 650 millones, Asistencia, Mantenimiento y Seguridad Vial RD$ 5,184 millones, para Asistencia y Seguridad Ciudadana en vías Públicas RD$ 948 millones, Desarrollo de Infraestructura de carreteras RD$ 3,065 millones sin detalles o explicaciones, Desarrollo de la Infraestructura Física de Edificaciones Sociales RD$ 3,465 millones, también sin explicaciones. El programa de asfaltado RD$ 4,000 millones. No se trata si las obras sean buenas o de prioridad, sino de la escasa información y los montos.

Observaciones y Recomendaciones.

1. Mi primera observación es que no se nota en el presupuesto ninguna economía ni ahorros en los programas y entidades. Hay un exceso de proyectos y planes de gastos e inversiones, como si tuvieran un gran superávit. Es decir, no hay conciencia de ahorro y de eliminar el déficit, y de cambiar de modelo económico de altísima dependencia del endeudamiento público. El presupuesto es más expansionista y botarate.

2. Es muy difícil aceptar como una cifra ecuménica la cuantificación del PIB. Es dudosa su absoluta certeza, basada en modelos econométricos y supuestos de encuestas y estudios sectoriales. Pero con el PIB definimos todas las relaciones económicas y sociales, que supuestamente nos ilustran o con las cuales se aplican políticas económicas. Decimos la carga tributaria es de 16 %, pero esta relación se basa en la división de ingresos tributarios por el PIB. Y si el PIB es inferior, entonces la carga tributaria sería más alta.

El crecimiento de la economía es igual definido por el aumento del PIB. Pregunto: Con que certeza creemos en un cálculo convencional del PIB, algo tan complejo, esotérico y nada absoluto. Pero por hábitos de la “sabiduría convencional” con el común denominador del PIB, definimos relación de la deuda pública, el servicio de la deuda, los gastos o ingresos presupuestarios, cálculos de empleomanía y pobreza. Es decir, todo nuestro cosmo económico es definido por el PIB. No es el lugar para analizar el PIB, pero solo recomiendo cautela y no depender tanto de cálculos basados en modelos, en vez de cifras absolutas.

3. No creo que el déficit fiscal proyectado para el 2019 sea de RD$ 75,525 millones, o el 1.7 del PIB, o que el déficit bajará medio punto del PIB en relación al 2018. Eso es una interpretación. Tampoco sabemos si el denominador PIB es totalmente correcto o si es relevante. Ahora, el monto del déficit en montos absolutos sí es real y relacionado con los ingresos tributarios es del 12 %. Si vemos los compromisos de gastos, de cuentas por pagar y concluir Punta Catalina, estimo que el déficit será de RD$ 100,000-125,000 millones.

4. Reitero que el presupuesto 2019 es expansionista y despilfarrador. Se hubiera podido disminuir cerca de RD$ 37,000 millones, para bajar el déficit a la mitad. Solo se necesitaba voluntad y mejor manejo de los flujos de cajas de planes y proyectos. También distribuir los montos de inversiones de obras en dos o tres años. Aplicarle más realismo, y prudencia. Creo que todos esos fondos asignados para gastos e inversiones, a entidades descentralizadas, ministerios y proyectos no se podrán desembolsar en un solo año.

5. Es irresponsable que después de doce años de déficit fiscales continuos, planear para el 2019 un drástico aumento del gasto de RD$ 76 millones, un aumento neto de 12 %. El aumento debió ser a la mitad, y programar mejor los flujos de cajas de desembolsos, y reducir o congelar el gasto corriente a los niveles del 2018.

6. En el presupuesto para el 2019 solo en remuneraciones se tiene un aumento de RD$ 15,253 millones, para alcanzar la suma de RD$ 186,407 millones. Para gastos en bienes y servicios, el aumento es de RD$ 7,130 millones. En esas dos partidas hay un aumento neto de RD$ 22, 500 millones. El aumento de ambas partidas debió mantenerse congeladas.

En resumen, soy de la creencia que el gobierno no está haciendo nada para reducir el déficit fiscal en términos absolutos, y solo se auto complace y cree que lo está reduciendo al bajar al supuesto 1.7 % del PIB. Pero, sin embargo, todas la cifras absolutas, que son las reales, aumentan los montos. El déficit fiscal de RD$ 75,525 millones, representa el 12 % de los ingresos tributarios. Por eso no es cierto que el déficit fiscal está bajando, por eso cada año el endeudamiento necesario para financiarlo es superior.

No hay ninguna consolidación fiscal, ni racionalidad del gasto público. El tema es bien serio, pues el país se juega su estabilidad y viabilidad fiscal y de la deuda pública. Es un gran tema de debate nacional que merece mayor análisis e investigación por los grupos empresariales, las fundaciones económicas, las universidades, profesionales y los partidos.

Eduardo J. Tejera

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9 de diciembre de 2019

Eduardo Tejera ve Preocupante el Anuncio de Nuevos Préstamos Externos por US$ 1,000 millones, sin detalles ni explicaciones

El economista Eduardo Tejera, dirigente del partido PRM, expresó que ve con preocupación dos nuevos endeudamientos externos por US$ 1,000 millones, sin que se conozcan detalles de su necesidad o uso. No se explica si son para compras de equipos, para partidas de gastos o de asesorías, que es una forma de sufragar gastos corrientes que deben salir del Presupuesto Nacional, no de deuda externa adicional.

Tejera señaló que se anunció un préstamos general de US$ 400 millones del BID, para el sector eléctrico, pero no se describe su uso, necesidad, partidas de inversiones en equipos o líneas de trasmisión, o si son créditos suaves, para “eficientizar” la administración, que no son más que partidas de asesorías y gastos corrientes, financiados con deuda externa.

El gobierno o el BID deben dar unas declaraciones detalladas, sobre los componentes y fines de este elevado préstamo. El BID se ha acostumbrado en nuestro país a facilitar estos préstamos suaves, que son de apoyo presupuestario y partidas generales con criterios vagos.

El economista igual mostró sorpresa por el anuncio del vice presidente de la CDEEE, Rubén Bichara que desde China, declaró que el Eximbank de China le otorgó un supuesto préstamo a la institución eléctrica, por US$ 600 millones, para ayudar a “mejorar, “eficientizar”, a apoyar la “sostenibilidad” del sector eléctrico. No se ofrecieron detalles de si este préstamo es para un proyecto concreto de generación de energía, ejemplo en Manzanillo, o para líneas de transmisión o subestaciones, medidores, o si su uso es genérico, para gastos administrativos, o programas de asesorías, que al final, son para gastos corrientes.

Si el crédito chino es de desembolso inmediato cabe la pregunta de que si su fin es para completar la Planta de Punta Catalina. Bichara o el gobierno debe aclarar esta interrogante. Ya dijeron que la planta no está en venta, pero dichos recursos pudieran ser para financiar su terminación.

Esperemos que Bichara o el Eximbank chino, emita una Nota de Prensa detallada, con los conceptos y partidas del citado préstamo.

Sumar dos nuevos préstamos externos por US$ 1,000 millones, es un asunto muy serio y delicado, que debe ser explicado y debatido en el país, pues el límite de endeudamiento público es cada vez su más estrecho y preocupante. El país necesita inversiones, no más préstamos.

 

Eduardo J. Tejera

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6 de noviembre de 2018

 

Crecimiento de la deuda pública y sus límites

Vuelve sobre el debate nacional la gran preocupación por la elevada deuda pública, las constantes emisiones de certificados y letras por el Banco Central y la dependencia en el endeudamiento interno y externo del Gobierno Central. La discusión de la sociedad sobre este tema es muy válida y la preocupación legítima para cualquier ciudadano.

Todos sabemos la crisis de inviabilidad fiscal-deudas y sus nefastas secuelas, en que cayeron países como España, Portugal, Grecia, Italia, Irlanda y otros, que abusaron por décadas de altos déficit fiscales financiados con deuda pública. El Gobierno debe preocuparse, y no solo ver y autoelogiarse del corto plazo. Porque es cierto que el país crece y progresa, pero no incluyente y además tiene sus tumores cancerosos que tiene que extirpar.

Quiero señalar de antemano que prefiero y me gustan para el análisis de la evaluación de deudas, capacidad de pagos y los niveles de límites o techos, la medición en términos de cifras absolutas y en relación a los ingresos fiscales, no por el teórico e impráctico PIB. El servicio de la deuda, sean intereses y/o principal, se paga con el flujo de caja del Estado, que son los ingresos del Presupuesto Nacional, del Gobierno Central y del Consolidado.

La relación deuda/PIB es un indicador, de ejercicio matemático que no ayuda en nada al Ministro de Hacienda o el Director de Presupuesto. Para ellos esa medición es irrelevante. Por pragmatismo debe quedar claro que no se paga el servicio de la deuda con una expresión nada realista ni financiera, como el PIB, que es un indicador de la producción anual de bienes y servicios, resultado de un modelo econométrico siempre relativo.

Tampoco consuela a las autoridades del área económica ni les ayuda a pagar el servicio de la deuda hacer comparaciones estadísticas manejadas con otros países latinoamericanos, más cuando no son ningún ejemplo a seguir. Esos jueguitos y alardes de tecnicismos son como espejitos para anasteciar a los indios, que en este caso somos los dominicanos.

En nuestro país tenemos dos grandes emisores constantes de deudas, que son el Gobierno Central vía Hacienda y el Banco Central. Los dos se han endeudado demasiado por diferentes motivos, pero con los mismos fines de mantener artificialmente la estabilidad macroecómica, financiar el déficit fiscal, sostener la tasa de cambio, y volver a engancharse con nueva deuda para pagar intereses/principal de los títulos que se vencen. Un círculo virtuoso maravilloso.

Por ejemplo, el Banco Central a agosto de 2018 tiene colocado un total de RD$ 563,809 millones, equivalentes a US$11,300 millones de dólares. Una cifra que crece cada mes y camina imparable. Cuando en agosto de 2012 comenzó la era de los seis años del presidente Medina, la emisión del Banco Central era de RD$ 241,918 millones, lo que significa que ha aumentado en RD$ 321,891 millones (US$ 6,500 millones) en seis años, o en RD$ 53,648 millones por cada año. Es decir, la deuda del Banco Central se ha casi duplicado.

Para el Banco Central, según sus Estados Financieros, el costo financiero de los intereses de las emisiones ascendió a RD$ 69,187 millones a diciembre de 2017, que incluye RD$ 12,000 millones de descuentos y primas que se ganan en curiosa ventaja los intermediarios financieros y puestos de bolsas. ¿Por qué hay que dar un descuento tan grande, si los títulos tienen intereses atractivos?. Esos descuentos son un filete de beneficios para algunos.

De acuerdo a la Ley de Capitalización es el Gobierno Central quien debe tranferir y pagar ese costo, pero no lo hace, porque entiendo le debe como RD$ 50,000 millones al Banco Central. No creo que el Gobierno tenga la capacidad y voluntad de pagar por cuenta de otro. Sin embargo se sabe que preparan otro proyecto de Ley de Capitalización muy sensible, porque la actual ley está expirada, que algunos desean que se transfiera la deuda del Banco Central al Gobierno Central, lo que sería una operación financiera muy grande y delicada, de altísimo costo. Pero ese es otro tema aparte.

Como resultado de los gastos en operaciones y del costo financiero de las emisiones de certificados y letras, el déficit del Banco Central para el 2017 fue de RD$ 40,226 millones, una suma elevada, que al final tendrá que pagar el Gobierno con impuestos de los contribuyentes, incluyendo los Bonos de Capitalización, que son una transferencia de pasivos.

Veamos ahora la concentración de las emisiones consolidadas y en manos de quienes están, para evaluar la sanidad, riesgos y sensibilidad a largo plazo de estas colocaciones en el sector bancario, financiero y fondos de pensiones, lo que es entendible con un mercado bursátil tan incipiente y poco diversificado, pero que conlleva altos riesgos sistémicos. Examinemos:

Según CEVALDOM, el volumen de custodia y la distribución de las emisiones de Hacienda, están colocadas en los siguientes sectores inversionistas, a julio del 2018; 1) las Administradoras de Fondos de Pensiones RD$ 110,518 millones, 2) asociaciones de ahorros y prestamos RD$ 20,238 millones, 3) bancos múltiples RD$ 54,270 millones, 4) compañías de seguros RD$ 12,526 millones, 4) puestos de bolsas de valores RD$ 16,664 millones, 5) titulares físicos RD$ 21,307 millones, 6) sector financiero RD$ 45,464 millones y otros menores. Es decir, cerca de 80% de los valores están en manos del sector financiero, fondos de pensiones e inversionistas individuales. Una altísima concentración en varios sectores, que las hace muy vulnerables a la viabilidad fiscal y cambios en la tasa de interés.

Igualmente, según CEVALDOM, la custodia y distribución de las colocaciones de valores del Banco Central, es el siguiente; 1) administradoras de fondos de pensiones RD$ 208,666 millones, 2) bancos múltiples RD$ 102,963 millones, 3) empresas privadas RD$ 38,265 millones, 4) instituciones públicas descentralizadas RD$ 59,692 millones, 5) puestos de bolsas RD$ 10,225 millones, 6) titulares físicos RD$ 79,583 millones, 7) instituciones sin fines de lucro RD$ 11,717 millones y otros sectores menores. Otra vez la concentración de títulos en el sector financiero y fondos de pensiones es muy alta, algo delicado y volátil.

El Presupuesto Nacional del 2018 contempla nueva deuda interna por RD$ 70,000 millones (US$1,447 millones) de valores de Hacienda y US$1,500 millones en los nefastos bonos soberanos, para un total este año de nueva deuda de US$ 2,947 millones. Veamos las consecuencias. Para pagar los intereses de la deuda pública se asignaron RD$ 134,632 millones, o US$ 2,834 millones, o el 23 % de los ingresos tributarios. Para pagar amortizaciones de principal dedicaremos RD$ 126,676 millones, o US$ 2,560 millones este año. Esto es un gran incremento de los intereses pagados en el 2004, que ascendían a solo RD$ 15,300 millones. El servicio de la deuda, pues, atrapa y limita al máximo al Presupuesto.

El caso de los bonos soberanos a pago único a vencimiento es alarmante, porque se convertirán en deuda eterna. El total de bonos soberanos emitidos alcanzará este año la suma de US$ 13,076 millones, comparado con el saldo de bonos soberanos de US$ 2,774 millones al final del 2012. Un vertiginoso aumento de 500 %. A julio de 2018 el total de la deuda pública del Gobierno Central ascendió a US$ 31,400 millones, comparado con el saldo de US$ 19,463 millones en el 2012, que representa un aumento neto de US$ 11,937 millones en seis años, o US$ 1,990.0 millones por año. Un vigoroso ritmo de crecimiento de la deuda.

El incremento de las deudas de los dos grandes emisores de deuda pública han servido para sostener la relativa estabilidad cambiaria y para financiar los continuos déficit del Gobierno Central. El déficit (pérdida) del Banco Central de RD$ 40,226 millones, según su Estado Financiero del 2017 y del Gobierno de RD$ 86,999 millones, aprobado en el Presupuesto, ambos suman un total deficitario de RD$ 127,999 millones, o US$ 2,585 millones, una cifra muy respetable. Para pagar hoy o mañana estas deudas, los ingresos tendrán que salir de más impuestos, que le quitarán recursos a los sectores productivos y sociales. Una gran hipoteca sobre el futuro.

Finalmente, si sumamos el aumento de ambas deudas en los últimos 6 años tenemos una situación de adicción de deuda circular, que se financian y pagan con más deudas.

Cada vez dependemos más del mercado de capitales, lo que es un gravísmo riesgo. Este economía necesita de nueva deuda de cerca de US$ 2,500 millones cada año para sostenerse y crecer. Está atrapada. Cualquier cambio cambiario, de tasas de interés o presupuestario interno, o externo de aumentos de tasas de interés, crearía un problema, tipo el actual de Argentina.

Uno se pregunta, ¿por qué el Banco Central desde el 2004 se ha embarcado en una política constante de colocación de certificados y letras, para recoger dinero en circulación, como medida de restricción monetaria? La explicación, entre otras, es que hay un círculo vicioso en el sistema. Mientras más endeudamiento del gobierno y los dólares entregados, hay más expansión monetaria, que tiene que ser compensada, con emisiones de contracción del Banco Central. Uno expande, y el otro contrae.

Claro a esta situación deuda-monetaria hay que añadirle la política de Banco Central de mantener manejada la tasa de cambio y de acumular altas reservas monetarias, comprando dólares en el mercado, pagandolos con certificados y notas, con buenos descuentos para los que venden divisas. Lindo negocio para los intermediarios. Ambas causas, crean una formidable bola de nieve ad-vitum.

Por último,  el problema de la alta dependencia del endeudamiento público, crea un círculo vicioso muy peligroso de reenganches de bonos soberanos, que llevará al país a una posible crisis fiscal y de deuda, de no tomarse medidas urgentes de corrección, como la reforma fiscal integral, por el lado de los ingresos-impuestos y de gastos. El Estado tendrá que racionalizarse y eliminar el exceso de centros, consejos, institutos, comisiones y nombramientos con duplicaciones de funciones, clientelismos y más de 200,000 botellas.

El gobierno y el país debe preocuparse y actuar, y no dormirse en sus laureles autocomplacientes. Solo nuevas reformas estructurales y el cambio de modelo económico evitará el mal camino hacia el abismo en que estamos embaucados, sin aceptar las realidades a largo plazo. Como no cambian el modelo económico, será tarea de la sociedad cambiar al modelo político. Es decir, cambiar al PLD, en cualquier versión o tendencia.

Eduardo J. Tejera

1 de Septiembre 2018

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