Ejecución fiscal del primer cuatrimestre 2020

La Dirección General de Presupuesto (DIGEPRES) acaba de publicar las cifras correspondientes a la ejecución presupuestaria de enero a abril de 2020, lo que nos brinda los resultados del primer cuatrimestre fiscal con el impacto del Covid-19 y el cierre de los negocios y cuarentena durante la mitad de marzo y todo abril. Con los datos de abril se conoce la caída de los ingresos tributarios para el mes, así como los gastos ejecutados.

La parálisis general de la economía ha tenido un impacto negativo directo sobre los ingresos en divisas por la caída del turismo, las remesas, el cierre de zonas francas y exportaciones nacionales y la inversión extranjera. Por el lado positivo se ha reducido a alrededor de US$ 20-30 el preco del barril de petróleo y el precio del oro ha aumentado a más de US$ 1,700 la onza. Ambas noticias son buenas, pero solo compensan con menos erogaciones en parte los efectos negativos de la crisis.

Las áreas de problemas son la viabilidad y manejo fiscal de las finanzas públicas frente a las presiones que creará la crisis, el manejo prudente de la política monetario e  inflación y la gestión de las cuentas externas del país, incluyendo la tasa de cambio y el flujo de divisas. La buena gestión de estas tres políticas dependerá la estabilidad macroeconómica, la inflación, los niveles de empleos y la renovación del crecimiento.

En la República Dominicana se implementaron medidas de confinamiento general, ley de emergencia y el toque de queda, desde el 17 de marzo. Es decir, el mes de enero fue de normal desenvolvimiento, para finales de febrero comenzaron a brotar casos de contagios, sin cierres generales, y desde mediados de marzo y todo abril se aplicó estrictas medidas de control sanitario, cierre de negocios y toque de queda. 

Es decir, en abril se sintió con todo rigor la caída de las recaudaciones tributarias, la alta caída de los ingresos en divisas, y también el impacto y disminución del crecimiento del PIB. Para contrarrestar la crisis el Gobierno implementó necesarias medidas de expansión monetaria y gastos en planes de subsidios a los trabajadores y negoció varios préstamos en dólares, para financiar las cuentas externas y defender la tasa de cambio. 

Ingresos Ejecutados.

El total de ingresos corrientes que fue aprobado en el Presupuesto Nacional para el año fue RD$ 747,829 millones, sin incluir donaciones. Esta cifra representa un promedio de RD$ 62,319 millones por mes, o RD$ 249,276 millones por cuatrimestre.  Sin embargo, para el primer cuatrimestre los ingresos realizados fueron RD$ 205,839 millones; es decir, RD$ 43,437 millones menos de enero a abril que lo programado, una caída de 21 %. 

En el cuadro se observan las recaudaciones para cada mes. Con todos los negocios e industrias cerradas en el mes de abril, el total de ingresos corrientes fue RD$ 45,762 millones, con una caída de RD$ 18,557 millones sobre lo programado, o el 37 %. Curiosamente no fue tan mal, se esperaba una baja mayor de los ingresos. 

La situación fiscal en realidad no ha sido tan mala como aparenta, pues el Gobierno Central durante el cuatrimestre ha obtenido grandes cantidades de recursos externos e internos. En enero entraron los US$ 2,000 millones de bonos soberanos, en febrero RD$ 12,000 millones de préstamo del Banco Central, en abril US$ 150 millones del Banco Mundial y los US$ 650 millones del FMI y en mayo RD$ 40,000 millones de la inversión de cuatro AFP en bonos de Hacienda. 

En resumen, ha existido un colchón de ingresos extraordinarios para mitigar la caída de los ingresos y pagar los gastos especiales en salud y programas de asistencia social.

Gastos Ejecutados.

Examinemos los montos de gastos ejecutados del presupuesto, por mes y el primer cuatrimestre. El gasto total aprobado en el Presupuesto Nacional fue de RD$ 861,074 millones, sin las aplicaciones financieras. Si lo dividimos por 12 meses dará un gasto promedio cada mes de RD$ 71,756 millones. 

Por tanto, el gasto aprobado para el cuatrimestre sería de RD$ 287,024 millones. Sin embargo, de enero a abril se gastó RD$ 250,783 millones, o sea RD$ 36,241 millones menos de lo programado. Un dato importante que refleja cierta prudencia fiscal, a pesar de los mayores gastos extraordinarios, pero cayeron las partidas de inversiones públicas y ciertos gastos corrientes de las entidades públicas, por la cuarentena y toque de queda. Las inversiones públicas disminuyeron a la mitad del monto gastado en marzo. 

Según las cifras publicadas por la Dirección General de Presupuesto, en enero se gastó RD$ 59,551 millones, en febrero aumentó a RD$ 64,990 millones, en marzo bajó a RD$ 59,793 millones y en abril aumentó a RD$ 66,455 millones. Los gastos corrientes también fueron inferiores al promedio de RD$ 60,272 millones cada mes. Pero el gasto de capital se cumplió en enero, se excedió en febrero, disminuyó en marzo y aumentó en abril a RD$ 9,535 millones. No obstante, los efectos de la cuarentena achicó el presupuesto. 

El déficit presupuestario real directo para el primer cuatrimestre fue de RD$ 45,278  millones, que es la diferencia entre el total de ingresos y gastos ejecutados, bastante en línea con lo aprobado en el Presupuesto. Seguro es mayor el déficit con el manejo de la deuda flotante corriente. Han habido partidas que aumentaron y otras que bajaron. Hay que recordar que el déficit fiscal establecido en el Presupuesto Nacional para el año es de RD$ 110,000 millones, o el 2.3 % del PIB. 

El déficit proyectado por el Banco Central, Hacienda y economistas privados se estima en más de RD$ 200,000 millones, o de 4-5 % del PIB para el añó. Sin embargo, ese déficit para todo el año no lo pueden calcular bien los funcionarios del actual gobierno, porque dependerá mucho de los planes y reformas que realizará la nueva administración a partir de agosto, más si es un gobierno del cambio, con una visión diferente. 

En resumen, en el tercer trimestre en agosto habrá cambio de gobierno lo que traerá nuevos bríos y ánimos de reformas, y en el cuarto trimestre deberá ser de recuperación económica, comercial y de creación de empleos. A pesar de la crisis, existe un margen para recuperar la economía, la creación de empleos y manejar las cuentas externa del país.

Eduardo J. Tejera

31 de mayo, 2020

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Tejera alertó que el Ministerio de Hacienda emitió RD$ 40,000 millones en Bonos para ser vendidos a 4 AFPs, con respaldo liquidez del Banco Central

El economista Eduardo Tejera expresó en unas declaraciones a Acento, que al 1 de mayo la Superintendencia de Mercado de Valores, le autorizó al Ministerio de Hacienda, cuatro emisiones de RD$ 10,000 millones entre 10-11 % de interés, una emisión a 10 años, otra 15, y dos a 20. Lo curioso de estas autorizaciones, es que señalan en el texto que los RD$ 40,000 millones en bonos serán dirigidos exclusivamente a cuatro AFPs;Reservas, Crecer, Popular y Siembra. Ver en la página portal de la SIMV, el Registro del Mercado de Valores de las emisiones de Hacienda, Núm. SIVEMGC-266. La pregunta; ¿de dónde las AFPs sacaron o van a sacar esa enorme cantidad de RD$ 40,000 millones?

La segunda gran sorpresa y alarma, es que cuando vamos a la página portal del Banco Central en la ventanilla de valores en circulación por tipo de inversionistas, veremos en un cuadro que el monto de las inversiones de AFPs en valores del Banco Central ascendían a RD$ 316,320millones al 30 de abril. Sin embargo, justo días después al 6 de mayo, el monto en inversiones en valores bajó de un golpe a RD$ 278,630 millones; es decir, el BC redujo víarecompra de sus propios valores RD$ 37,790 millones al 6de mayo, para darle la liquidez a las cuatro AFPs. Todo indica que en tres o cuatro días se colocaron los RD$ 40,000 millones en nuevos bonos, pero no se sabe con certeza.

Para realizar esta operación financiera de Hacienda y las cuatro AFPs, el Banco Central tuvo que realizar una emisión monetaria de RD$ 40,000 millones, por vía recompra de sus propios valores colocados en las citadas AFPs, le inyectaran la liquidez para que las cuatro AFPsadquirieran los bonos de Hacienda. Curiosa jugada triangular para financiar al Gobierno. Lo raro es que en el cuadro de indicadores monetarios no se evidencia un aumento de la base monetaria. 

Lo cierto es que se realizó una operación no transparente, no explicada al público, y en muy mal momento de debate sobre si se podía o no utilizar los recursos parciales de las AFP´s para que los empleados ahorrantes pudieran utilizarlos, o si solo es buena idea y “ortodoxa y seria” cuando se usan los fondos para bonos de Hacienda y financiar el déficit fiscal. Esta operación desnaturaliza el exagerado debate sobre los efectos monetarios y macroeconómicos de utilizar parte de los recursos de las AFPs. 

Que conste tanto en varios artículos y declaraciones he estado en contra del disparato anteproyecto de ley en el Senado del retiro de 30 %.  Es inviable y grave error. Pero no soy dogmático. Sí creo que los empleados puedan, con limitaciones, retirar un porción de sus salarios por un  tiempo razonable, pues son sus ahorros y cuentas individualizadas de capital. Es un caso moral y legal de propiedad del ahorro personal. 

Qué realmente sepamos, el Banco Central ha realizado dos importantes emisiones inorgánicas, una de un préstamo de RD$ 12,000 millones al Gobierno y ahora RD$ 40,000 millones vía recompra de sus propios Certificados en las AFPs, para que ellos compren bonos adicionales del Gobierno. Pero lo que es evidente, es que cuando hay voluntad o interés, se hace lo que quieran.

Eduardo J. Tejera

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10 de mayo de 2020

Ejecución fiscal y económica del primer trimestre 2020

La Dirección General de Presupuesto (DIGEPRES) acaba de publicar esta semana las cifras correspondientes a la ejecución presupuestaria de enero a marzo de 2020, lo que nos brinda los resultados del primer trimestre fiscal con el impacto de la crisis del coranovirus y el cierre de los negocios y la cuarentena general. 

Esta parálisis general de la economía ha tenido un impacto negativo directo sobre los ingresos en divisas por la caída del turismo, las remesas del exterior, el cierre de zonas francas y negocios de exportaciones. Por el lado positivo se ha reducido a menos de US$ 20 el barril de petróleo y el precio del oro ha aumentado a más de US$ 1,700 la onza. Ambas noticias son buenas, pero solo compensan en parte los efectos negativos.

La menor actividad económica reducirá las recaudaciones de impuestos internos que afectarán la ejecución de los ingresos corrientes y los egresos del Presupuesto Nacional aprobado. Existen tres grandes áreas de problemas económicos. Naturalmente, el impacto sobre la economía y el desempleo dependerá mucho de la extensión y duración de los contagios e infecciones del Covid-19. 

Las tres áreas de problemas son la viabilidad y manejo fiscal de las finanzas públicas frente a las presiones que creará la crisis, el manejo prudente de la política monetario e  inflación y la gestión de las cuentas externas del país, incluyendo la tasa de cambio y el flujo de divisas. La buena gestión de estas tres políticas dependerá la estabilidad macroeconómica, la inflación, los niveles de empleos y la renovación del crecimiento.

En la República Dominicana se implementaron las medidas de confinamiento general, ley de emergencia y el toque de queda, desde el 17 al 20 de marzo. Es decir, el mes de enero fue de normal desenvolvimiento, para finales de febrero comenzaron a brotar casos de contagios, sin cierres generales, y desde mediados de marzo se comenzaron a aplicar estrictas medidas de control sanitario, cierre de negocios y toque de queda. 

Veamos los resultados del primer trimestre para tener una idea de la magnitud de los problemas que se avecinan, tan importante para poder planear las soluciones y las medidas de la etapa de recuperación de la economía y los empleos formales e informales. 

Ingresos Ejecutados.

El total de ingresos corrientes que fue aprobado en el Presupuesto Nacional para el año fue RD$ 747,829 millones, sin incluir donaciones. Esta cifra representa un promedio de RD$ 62,319 millones por mes, o RD$ 186,957 millones por trimestre.  Sin embargo, para el primer trimestre los ingresos realizados fueron RD$ 160,633 millones; es decir, RD$ 26,324 millones menos en el trimestre que lo programado, una caída de 16.2  %.

Según los datos de DIGEPRES, en el mes de enero se cumplieron las metas de recaudaciones con RD$ 63,523 millones, en febrero ya comenzó a caer a RD$ 51,443 millones y en marzo se redujo más a RD$ 45,665 millones, un 25 % menos. 

Serán las recaudaciones de abril, un mes entero de cuarentena, las que reflejarán la disminución en un mes con la economía cerrada. Problamente bajen los ingresos entre 30 % a 37 % de lo programado. Si para junio la economía está 50 % abierta y activa, la caída de ingresos sería menor, quizás en el rango de 20-15 %. Y para julio es de esperar que la actividad económica esté renaudada y que los ingresos realizados sean 10-15 % menor. Claro, es muy difícil medir con cierta certeza, pues depende de la duración del virus.

La situación fiscal en realidad no será tan mala como aparenta, pues el Gobierno Central durante el trimestre ha obtenido grandes cantidades de recursos externos e internos por la medidas extraordinarias tomadas. En enero entraron los US$ 2,000 millones de bonos soberanos programados, en febrero RD$ 12,000 millones de préstamo del Banco Central, y en abril US$ 150 millones del Banco Mundial y los US$ 650 millones de la facilidad rápida del FMI. En resumen, existe un colchón de ingresos para mitigar la caída de las recaudaciones y sufragar los gastos especiales en salud y programas sociales.

Gastos Ejecutados.

Examinemos los montos de gastos ejecutados del presupuesto, por mes y el primer trimestre. El gasto total aprobado en el Presupuesto Nacional fue de RD$ 861,074 millones, sin las aplicaciones financieras. Si lo dividimos por 12 meses dará un gasto promedio cada mes de RD$ 71,756 millones. Por tanto, el gasto aprobado para el trimestre sería de RD$ 215,268 millones. Sin embargo, se gastó menos en el primer trimestre, solo RD$ 184,343 millones, o sea RD$ 30,925 millones menos que lo aprobado.

Según las cifras publicadas por la Dirección General de Presupuesto, en enero se gastó RD$ 59,551 millones, en febrero aumentó a RD$ 64,999 millones y en marzo bajó a RD$ 59,792 millones, en cada caso por debajo del promedio programado. Los gastos corrientes también fueron inferiores al promedio de RD$ 60,272 millones cada mes. Pero el gasto de capital se cumplió en enero, se excedió en febrero y disminuyó en marzo. 

He realizado un análisis preliminar de la evolución de los ingresos y gastos ejecutados durante el primer trimestre, y se pueden notar las diferencias en cada mes. Del trimestre se podría decir que desde enero hasta el 15 de marzo fue bastante normal y que los efectos más duros se sintieron en la segunda quincena de marzo y todo abril. 

El déficit presupuestario real directo para el primer trimestre fue de RD$ 23,710 millones, que es la diferencia entre el total de ingresos y gastos ejecutados, bastante en línea con lo aprobado en el Presupuesto. Han habido partidas que aumentaron y otras que bajaron. Hay que recordar que el déficit fiscal programado en el Presupuesto para todo el año es de RD$ 110,000 millones, o el 2.2 % del PIB.    

En resumen, la ejecución por el gobierno del segundo trimestre de abril a junio será la determinante para evaluar el daño fiscal y para toda la economía. Creo que los efectos se dividirán igual al del primer trimestre, más severos y duros de abril al 17 de mayo, y ya en despegue en la segunda quincena de mayo y recuperación en junio y julio. 

En el tercer trimestre en agosto habrá cambio de gobierno lo que traerá nuevos bríos y ánimos de reformas, y en el cuarto trimestre deberá ser de recuperación económica, comercial y de creación de empleos. Pero, al final, toda proyección dependerá de la duración de los contagios del Covid-19.

Dr. Eduardo J. Tejera

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3 de mayo 2020

Mi Perspectiva Económica del 2020

Todos conocemos el gran efecto adverso sobre la economía, el desempleo y la salud que ha tenido la pandemia Covid-19 sobre la República Dominicana. Un país pequeño, muy abierto al comercio exterior, al turismo y los servicios, y por lo tanto vulnerable a la contaminación del coronavirus y a la caída de la economía mundial por los cierres y cuarentenas, desde marzo hasta junio-julio.  

Sin duda, las consecuencias de paralizar a naciones y economías ha sido y es devastador, y ha creado un escenario desconocido para todos los países. Algunos expertos creen que sus efectos serán peor que los de la Gran Depresión del 1930, otros estiman que será más profunda y duradera que la Gran Recesión del 2008-09. Hay, claro, otros más optimistas con una visión económica más focalizada en el futuro, que piensan que habrá una recuperación viable; que el mundo seguirá igual.

Sabemos bastante sobre cómo afectará al país a corto plazo, por uno o dos trimestres hasta junio o julio, pero poco se debate acerca de cómo y en qué tiempo se volverá a cierta normalidad y a recuperarse la economía y volverá a crearse empleos y abrirse negocios. Hasta ahora el gobierno no presentado un plan económico-social conocido. Quizás no pueda. Se pueden hacer ejercicios sobre las proyecciones del impacto de la crisis económica. A mi juicio estarían en estos rangos:1. Duración del pico de la crisis abril a julio y reactivación en último cuatrimestre. 2. Caída del crecimiento anual del PIB del 5 % a un 3 %, al 1%, o negativas.3. Caída entre 30 % a 40 % (*-) crecimiento del PIB en el segundo trimestre, y después se recuperaría gradualmente en el tercer y cuarto trimestre. Se podría concluir el 2020 con un crecimiento del 3-2 % del PIB.4. Déficit fiscal de 2.3 % programado a 4.0 %, o RD$ 170,000/200,000 MM, a agosto y podría llegar a 5 % del PIB a diciembre por las medidas especiales de reactivación, salud y empleo.5. Caída de ingresos del turismo 30-40 %, o US$ 1,500-2,300 MM.6. Caída de ingresos de zonas francas entre 15-30 %. US$ 1,000-1,400 MM.7. Caída precio petróleo US$ 59 a US$ 25-30 barril. Ahorro US$ 1,300-1,600 MM.8. Caída de ingresos de remesas entre 10-15 %, US$ 500-700 MM.9. Reducción del subsidio eléctrico 50%, ahorro de RD$ 12,000 MM.10. Aumento precio oro a US$ 1,500-1,650 onza (*-), unos US$ 400 MM adicionales.11. Caída de ingresos tributarios 30-40 %, alrededor de RD$ 40,000-50,000 millones entre marzo a junio, y después comenzaría a aumentar de nuevo. Caída para el año 20 %, (+-)12. Déficit flujo de divisas de balanza de pagos, entre US$ 2,500 a US$ 3,000 MM.

Naturalmente, los resultados de la crisis serán diferentes por cada sector, unos más que otros. La recuperación será igual distinta. Estos estimados representan la síntesis macroeconómica, no los efectos sectoriales, o sobre la salud, el nivel de desempleos, la producción por actividades y la vuelta a una normalidad de los negocios, sean grandes, medianos o pequeños. Lo más urgente es controlar los contagios del Covid-19 y frenar y reversar la crisis de salud. La recuperación de la economía y la creación de empleos dependerá de la duración de la epidemia.

Las medidas económicas que se han tomado en dos ocasiones por el Banco Central y el Poder Ejecutivo van dirigidas en la dirección correcta y son necesarias y buenas. Se pudieranextender y hacerlas más profundas, pero quizás es prudente guardar municiones y recursos para los próximos meses, y no gastar toda la batería en la primera fase de la batalla. 

Sin embargo, son las medidas sanitarias, las limitadas pruebas del virus, el equipamiento y los hospitales bien habilitados las cosas que han quedado insuficientes e ineptas. Los casos de corrupción en las licitaciones han sido escándalos de amiguismo político en las compras. Pero las políticas fiscales, monetarias, crediticias y el manejo del sector externo es el ortodoxo.

En general, con la cautela necesaria, creo que la situación económica será manejable para el país. No soy pesimista. Tendremos un trimestre de decrecimiento y alto desempleo, pero a partir de julio y agosto es muy probable que la recuperación comience a despegar. Las cifras globales son administrablesdesde el tercer trimestre en adelante. Hay buen margen de políticas fiscales, monetarias, crediticias, del sector externo y de financiamiento blando de los organismos internacionales, para estructurar e implementar un vigoroso plan de estímulos y reactivación.

El nuevo gobierno que surja en agosto deberá continuar con los planes de reformas fiscales, estructurales, racionalidad de las nóminas superfluas y del gasto público en general, para darle prioridad a nuevas y mayores inversiones y gastos en salud y seguridad social. Estos planes siguen en pie y vigentes, no deben cambiar. Representan las reformas de fondo de mediano y largo plazo. El paradigma económico y las reglas serán relajadas y flexibilizadas por uno o dos años en el mundo y en el país, pero las reformas estructurales se deberán realizar de inmediato. 

Como prioridad a corto plazo se deberá en agosto implementar nuevas medidas fiscales, monetarias, planes de inversiones e infraestructuras y mejorías sociales, para reactivar la economía y crear empleos. Se necesita un vigoroso plan de inversiones agropecuarias de ciclo corto, para aumentar la oferta alimenticia y asegurar la comida de la población. Estos planes se pueden realizar por el sector público, (Banco Agrícola, FEDA, INESPRE, Ministerio de Agricultura), y por el sector privado, con créditos de la banca comercial, avalados en 50 % por un fondo de garantía.

En resumen, deseo reiterar mi opinión razonablemente positiva del futuro. El país ha sido duramente afectado por la crisis, pero desde que se controle la epidemia y se abra la economía y los negocios, el flujo económico y las actividades comerciales, comenzará en poco tiempo recuperando su normalidad. Hay oferta en el país, lo que se necesita es que vuelva la demanda externa e interna y las industrias, construcciones y comercios vuelvan a trabajar. 

Con la movilización del ahorro e inversión doméstica y los programas de ayuda y créditos blandos de la comunidad financiera internacional, se podrá saltar la valla de la crisis y reactivar la economía y aumentar el empleo y lograr sobrevivir colectivamente esta crisis sin precedentes. 

El gobierno que juegue un papel digno, de visión nacional, no político-electoral. Que mantenga las finanzas públicas bajo un razonable control, que el déficit fiscal a agosto no pasé de 3.0 % del PIB, unos RD$ 40,000 millones más alto de lo programado. Pero no más. Debe pensar el último trimestre y en el 2021. El país debe exigir responsabilidad fiscal, y no un cheque en blanco. 

Que la emisión monetaria aumente por la emergencia, pero sin desbordes. Que el Gobierno Central no tome más prestado del Banco Central, pues son emisiones inorgánicas, un verdadero anatema de funestas consecuencias. Que se tomen créditos blandos de los organismos internacionales, pero no nuevas emisiones de bonos soberanos. El paradigma es diferente.

En resumen, que dejen margen para que el nuevo gobierno que surja en agosto tenga capacidad de maniobra e instrumentos y recursos para reactivar la economía, los sectores productivos y pueda aumentar el empleo formal e informal. Pero si el gobierno y la sociedad se manejan con la necesaria cautela y visión nacional, habrá una buena recuperación y habrá futuro para los dominicanos.

Como colaborador del candidato presidencial del PRM Luis Abinader, solo deseo que le den margen económico, no hagan trampas políticas y dejen recursos para que pueda hacer un buen gobierno desde el comienzo para el bien de toda la población.

Dr. Eduardo J. Tejera

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20 de abril de 2020.

Eduardo Tejera: «Impacto económico y social para las empresas y empleados será brutal»

SANTO DOMINGO, República Dominicana.- El economista Eduardo J. Tejera mostró preocupación por la lentitud en la aplicación de medidas especiales tributarias y monetarias, aprobadas por las autoridades, en medio de la crisis que se ha presentado con el virus Covid-19.

Miembro del equipo económico del Partido Revolucionario Moderno, Tejera expresó que faltan más medidas de estímulos fiscales y de acciones del gobierno y que las buenas medidas de liquidez y crediticias de la Junta Monetaria sean ejecutadas rápido por las instituciones bancarias. A su entender los cambios de actitud y políticas en la banca están lentos y han sido atrapados por la falta de reglamentos, normas y flexibilización real de las normas prudenciales.

Expresó que los planes y medidas no están a la altura del problema económico y social que se gesta, con un país en cuarentena generalizada y toque de queda. El crecimiento del PIB podrá caer en un 50 % o más, en el segundo trimestre. El impacto económico y social para las empresas y empleados será brutal, a menos que se adopten iniciativas más audaces y realistas. Todo está lento sin sentido de emergencia económica y el gobierno no ha creado una red de seguridad social para que se mantengan las nóminas para los sectores formales y se busquen soluciones viables de asignación económica a los trabajadores informales, como recomendó Luis Abinader.

Tejera señaló que faltan las medidas sociales compensatorias, tanto por el lado de la salud como brindar gratuitas las pruebas de la infección y en la parte de garantizar el pago de las nóminas de las compañías afectadas por los cierres y el sector laboral informal. Resaltó que las medidas de creación de liquidez y facilidades adoptadas por la Junta Monetaria han permeado muy poco o nada a las empresas y sectores, por falta de reglamentos y normas más flexibles que no están listos.

La Superintendencia de Bancos también debe actuar más rápido en flexibilizar las normas para que la banca pueda reestructurar los préstamos, posponer pagos de principal por 90 días y brindar líneas de créditos especiales automáticas para que las empresas y los deudores puedan pagar las nóminas, obviamente respaldados por el Banco Central. Por ejemplo, deben permitir que los bancos desembolsen los préstamos hipotecarios, de manera expedita, porque la Oficina de Registrador de Títulos está cerrada. Todo el aparato burocrático estatal está bastante lento e inefectivo. En la DGII y Aduanas hay mucha lentitud en aprobar y dar permisos y certificaciones, dijo.

Eduardo J. Tejera

Publicado en Acento.com.do

23 de Marzo 2020

Declaraciones del Economista Eduardo Tejera sobre la Lentitud de Aplicación del Paquete de Medidas Especiales

El economista del PRM Eduardo Tejera declaró que le preocupa la lentitud en la aplicación práctica de las medidas especiales tributarias y monetarias-crediticias adoptadas en el medio de una situación de crisis sin precedentes. Señaló que faltan más medidas de estímulos fiscales y de acciones del gobierno y que las buenas medidas de liquidez y crediticias de la Junta Monetaria sean más ejecutadas rápido por las instituciones bancarias. A su entender los cambios de actitud y políticas en la banca están lentos atrapados en la falta de reglamentos, normas y flexibilización real de las normas prudenciales. 

Expresó que los planes y medidas no están a la altura del problema económico y social que se gesta, con un país en cuarentena generalizada y toque de queda. El crecimiento del PIB podrá caer en un 50 % o más, en el segundo trimestre. El impacto económico y social para las empresas y empleados será brutal, a menos que se adopten iniciativas más audaces y realistas. Todo está lento sin sentido de emergencia económica y el gobierno no ha creado una red de seguridad social para que se mantengan las nóminas para los sectores formales y se busquen soluciones viables de asignación económica a los trabajadores informales, como recomendó Luis Abinader.

Tejera señaló que faltan las medidas sociales compensatorias, tanto por el lado de la salud como brindar gratuitas las pruebas de la infección y en la parte de garantizar el pago de las nóminas de las compañías afectadas por los cierres y el sector laboral informal. Resaltó que las medidas de creación de liquidez y facilidades adoptadas por la Junta Monetaria han permeado muy poco o nada a las empresas y sectores, por falta de reglamentos y normas más flexibles que no están listos. 

La Superintendencia de Bancos también debe actuar más rápido en flexibilizar las normas para que la banca pueda restructurar los préstamos, posponer pagos de principal por 90 días y brindar líneas de créditos especiales automáticas para que las empresas y los deudores puedan pagar las nóminas, obviamente respaldados por el Banco Central. Por ejemplo, deben permitir que los bancos desembolsen los préstamos hipotecarios, de manera expedita, porque la Oficina de Registrador de Títulos está cerrada. Todo el aparato burocrático estatal está bastante lento e inefectivo. En la DGII y Aduanas hay mucha lentitud en aprobar y dar permisos y certificaciones.  

Dr. Eduardo J. Tejera

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23 de marzo de 2020

Coronavirus: Economista de PRM pide cuidado fiscal y flexibilidad crediticia

Servicios de Acento.com.do  | 11 de marzo de 2020 | 10:00 pm

SANTO DOMINGO, República Dominicana.- El economista del PRM Eduardo Tejera dijo que si bien la economía dominicana está en crecimiento de un 5 % del PIB, el Gobierno y el Banco Central deben tomar medidas compensatorias y preventivas.

Tejera expresó que «es lógico» que el Gobierno tome medidas ante los efectos económicos negativos del coronavirus, para garantizar la estabilidad macroeconómica y mantener un presupuesto sano y sin desbordes deficitarios, por lo altos gastos de la campaña electoral.

Los excesos de gastos de enero y febrero deben detenerse para los próximos meses.

El Gobierno ante todo, dijo, «debe cumplir mensualmente con los gastos presupuestados y mantener el déficit fiscal bajo control de 2.3 % del PIB, como fue aprobado en el Presupuesto 2020».

Asimismo, sostuvo que el Gobierno debe dejar un margen fiscal de gastos, en caso de que en dos o tres meses se requiera de un plan de estímulos, pero subrayó que «no debe sobrepasar los límites aprobados de gastos de marzo a mayo».

«Y jamás debería aumentar los gastos y terminar a agosto con un déficit de 4/5 % del PIB», recomendó e insistió en que «al Gobierno hay que exigirle seriedad y responsabilidad y cumplir cada mes con lo presupuestado».

El economista recomendó que el Banco Central y la Junta Monetaria tomen medidas de estímulos y de flexibilidad de las normas prudenciales al sector hotelero, que puede ser afectado en sus compromisos de pagos y amortizaciones de préstamos.

Estimó que «sería prudente» reducir la tasa de interés monetaria en medio punto, el 0.5 %, para estimular al sector privado y mandar un claro mensaje».

Recomendó defender más activamente la tasa de cambio en estos momentos.

Tejera estimó necesario, además,  que la Junta Monetaria y la Superintendencia de Bancos flexibilicen las normas prudenciales para que permita a los bancos reestructurar préstamos y vencimientos de capital de los créditos al sector turístico y hotelero que «probablemente se les caerá el flujo de caja entre 15 % y 20 %».

Señaló que hay que apoyar a los sectores generadores de divisas, cualquiera que sea, pues «es necesario pasar el charco temporal de la incertidumbre y sus efectos económicos en medio de esta crisis del virus».

Eduardo J. Tejera

http://www.eduardotejera.com

11 Marzo 2020