El economista Eduardo Tejera considera que hay cambios favorables en la política económica y en las perspectivas para 2021

El economista Eduardo Tejera dirigente del PRM expresó que en estos primeros Cien Días de Gobierno del presidente Luis Abinader, se ha observado un cambio muy favorable en el manejo de la política económica y fiscal. Se observa un cambio de mejoría en las recaudaciones tributarias, la racionalización del gasto público y una adecuada política monetaria proactiva, que apoya e impulsa la recuperación del crecimiento de la economía y la creación de empleos. Las inyecciones de liquidez, los Repos y la reducción del encaje legal por un total de DD$ 190,000 millones han sido vitales para sostener y dinamizar al sector privado y darle fluidez financiera al sistema.

Para Tejera se respira un ambiente diferente en el país, de mayor institucionalidad, decencia y control de la corrupción. El modelo económico y político ha cambiado y cambiará más en el año 2021. El presidente Abinader está liderando personalmente las iniciativas de las grandes inversiones y proyectos empresariales. Se nota un optimismo en la sociedad, pues lo peor de la crisis provocada por el Covid-19 ha pasado y ahora con la apertura gradual y el mayor control de los contagios, se evidencia un mayor actividad económica y sectorial. 

Por reducción del gasto superfluo y despilfarro el Gobierno ha ahorrado más de RD$ 16,000 millones, a la vez los ingresos corrientes han aumentado, lo que ha reducido el déficit proyectado para el año. Tejera ponderó que el déficit fiscal al 16 de agosto de 2020 ascendió a RD$ 197,394 millones, y alcanzó RD$ 222,311 millones al 31 de octubre, resultando solo en un aumento de RD$ 24,917 millones, que representa una disminución del ritmo de la brecha estimada. Estas cifras demuestran un bien manejo del Presupuesto y de la economía, que augura un mejor 2021. 

Con la llegada de la temporada alta de turismo en diciembre se espera un mayor flujo de divisas y empleos, lo que apuntalará la recuperación de la economía, la balanza de pagos y disminuirá el desempleo. Se espera que la economía crezca de 5-6 % en el 2021 y que el país gradualmente vuelva a la normalidad, más rápido después del descubrimiento de la vacuna contra el covid.

Eduardo J. Tejera

23 de noviembre de 2020

Nuevo Presupuesto Nacional Complementario

El nuevo Gobierno presidido por el Lic. Luis Abinader sometió el 24 de agosto de 2020 el segundo Presupuesto Nacional Complementario, que reformula el Presupuesto original de diciembre de 2019 y su primera modificación mediante la Ley 68-20 en julio. Este proyecto de ley plantea las nuevas necesidades, prioridades y compromisos del nuevo Gobierno del cambio delpresidente Abinader.  

En efecto, este Presupuesto Complementario refleja las graves consecuencias y costos económicos y sociales de la profunda e inusitada crisis que ha creado la pandemia covid-19 en nuestro país y el mundo. Para República Dominicana es la crisis más severa y generalizada a todos los sectores desde la Gran Depresión del 1929-33. Ha sido un impactante drama sanitario, de confinamiento toque de queda y parálisis de la economía, como nunca se había. No ha sido una crisis sectorial, sino sistémica de todo el país.

Tres Presupuestos Nacionales en un Año.

En el cuadro a continuación se presentan las cifras básicasdel Presupuesto original, la primera modificación de julio y esta segunda reforma del presupuesto para el período de septiembre a diciembre del 2020. Es un Presupuesto Nacional de emergencia enfocado a mantener la cohesión y protección social con costosos programas de asistencia monetaria, de inyectar más recursos a la Salud, la Educación y los planes de reactivación turística, agrícola y de obras públicas. Pero, sin duda, es un caso de excepción dramática.

La proyección de ingresos corrientes del Presupuesto original ascendía a RD$ 748,200 millones, que por los efectos de la crisis y cierre de negocios, para julio se re-estimaron en bajar a RD$ 673,100 millones para el año, pero esta cifra quedó insuficiente y la caída de las recaudaciones ha sido mayor y más prolongada en el tiempo. Por tanto, la nueva estimación de ingresos en esta modificación se disminuye aún más a RD$ 610,400 millones, o sea una disminución de las recaudaciones de RD$ 62,745 millones, contra lo aprobado en la reformulación de julio. 

La caída en las recaudaciones de septiembre a diciembre sigue severa, aún con media economía abierta, porque los ingresos del ISR y el ITBIS se mantienen bajos. Por eso la proyección de ingresos tributarios para el año asciende a solo RD$ 610,400 millones. 

Por el lado de los gastos, por el contrario, los mismos aumentan de forma notable para el año, para sostener la economía y el cuerpo social-laboral. Esto se debe por la prolongación de la crisis y por extender todos los planes sociales hasta diciembre, que en conjunto cuestan RD$ 88,980 millones, para financiar Quedate en Casa, FASE y Para´ti.

El nuevo total de gastos para el año se proyecta en RD$ 1,029,000 millones, un aumento de RD$ 171,000 millones contra el Presupuesto original y RD$ 122,000 millonesadicionales, contra el Presupuesto Complementario de julio. Una cifra altísima para mantener la economía y el bienestar social. La caída de los ingresos corrientes y el gran aumento de gastos producirá un enorme déficit fiscal para todo el año de RD$ 418,300 millones, o el 9.3 % del PIB. Un desequilibrio fiscal sin precedentes históricos.

La evolución de las proyecciones del déficit fiscal durante el año ha sido dramática e impactante. El Presupuesto original estimó un déficit de RD$ 110,300 millones para el 2020, o el 2.3 % del PIB. Para julio se modificó la proyección a RD$ 234,000 millones, o el 4.9 % del PIB. Sin embargo, al 16 de agosto el déficit llegó a RD$ 192,000 millones, sobrepasando la proyección del Complementario de julio y lo dejó absoleto. Ahora en esta reformulación, el déficit ascendería a RD$ 418,300 millones, o el 9.3 % del PIB.

Las proyecciones de endeudamiento público y aumento de la deuda para el año es algo nunca pensado en circunstancias normales. Jamás imaginé que en seis meses cambiaría la finanzas, la economía y la deuda pública de manera tan exorbitante. Pero no queda más remedio, pues la prioridad es la gente, su salud y bienestar. El país no tiene otra salida que contratar más deuda y financiar los flujos deficitarios internos y externos, so pena de un colapso económico y gran sufrimiento para la población. Veamos el cuadro siguiente.

En el Presupuesto original del año se aprobó un endeudamiento público de RD$ 246,300 millones, para financiar el déficit fiscal estimado. En el Presupuesto Complementario de julio de 2020, se aprobó un financiamiento global de RD$ 397,202 millones. En el segunda reformulación de agosto se aumentará en RD$ 202,000 millones adicionales. El total de financiamiento público, producto de la crisis, ascenderá a RD$ 599,200 millones, o US$ 10,156 millones. De septiembre a diciembre habrá que buscar financiamiento en el mercado externo e interno la suma de RD$ 202,000 millones, o US$ 3,424 millones. La deuda total consolidada llegará cerca del 60 % del PIB, un salto impensable.

Cambios de Asignaciones.

En el nuevo Presupuesto se realiza una serie de re-asignaciones a los ministerios e entidades autómonas, para adecuar los montos a las nuevas políticas económicas y sociales y las prioridades del Poder Ejecutivo.  

En total, los gastos se aumentaron en RD$ 139,275 millones, de los cuales RD$ 122,057 millones se destinana diferentes ministerios y organismos y RD$ 17,218 millones a aplicaciones financieras. Dentro del total, el costo de los tres programas de asistencia salarial son RD$ 88,980 millones, en planes esenciales para mantener la liquidez y el consumo básico a los empleados y trabajadores desempleados.

Se destinaron recursos adicionales para las siguientes instituciones. Para la Salud RD$ 17,467 millones, Educación RD$ 10,000 millones más, para subsidio de la CDEEE RD$ 7,650 millones, para Obras Públicas RD$ 6,087 millones, Banco Agrícola RD$ 5,000 millones y los ya señalados RD$ 88,980 millones para los programas sociales.

Política Monetaria y Crediticia.

Por las limitaciones de las finanzas públicas, una parte esencial de la política de reactivación de las empresas y de sostener la demanda y el consumo, tendrá que seguir viniendo por la política monetaria, crediticia y cambiaria. El Banco Central desde que comenzó la crisis sanitaria, ha creado y mantenido necesarios programas de apoyo a la liquidez monetaria del sistema, en asistencia a los sectores productivos. Ha liberado encaje legal por más de RD$ 120,000 millones, planes de créditos a la banca con REPOS en pesos y dólares y la Facilidad Rápida de Liquidez por RD$ 60,000 millones.   

La proactiva política monetaria es y será el sostén de la recuperación económica en los próximos años. Soy de opinión que la movilización del ahorro nacional hacia las inversiones y el consumo privado será fundamental. El compromiso con la estabilidad macroeconómica y coordinación de la política fiscal y monetaria será muyindispensable en medio de la crisis. Es un eje fundamental de la alta política económica.

Finalmente, es una situación muy triste y dramática, que el nuevo Gobierno de Luis Abinader, lleno de planes e ilusiones preparadas por años, llegue al poder en momentos de una de las crisis sanitaria, económica y social más difíciles y complejas para la nación. Hay esperanzas y hay desafíos para este país y el mundo. Los problemas generan sus soluciones creativas y crean nuevos paradigmas de ideas y políticas económicas. El proyecto de Presupuesto Complementario debe ser aprobado rápido por el Congreso Nacional como una necesidad inevitable de la crisis que nos azota.

Eduardo J. Tejera

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27 de agosto de 2020

DECLARACIONES DE EDUARDO TEJERA SOBRE LA REACTIVACIÓN DE LA ECONOMÍA

El economista y dirigente del PRM Eduardo Tejera expresó que los planes de reactivación económica, creación de empleos y programas ampliados de asistencia económica a los desempleados y trabajadores informales están muy bien diseñados y planificados, dentro de la política económica que ejecutará el nuevo Gobierno de Luis Abinader.

Tejera definió el momento económico y social difícil y complicado, pero manejable con nuevas reformas y medidas fiscales, monetarias y de estímulos sectoriales hacia la industria, las exportaciones, el turismo, la agricultura y zonas francas. Hay luz en el túnel cara el futuro, aún dentro de la crisis del Covid-19 y sus secuelas.

El economista explicó que es muy necesario racionalizar el gasto presupuestario superfluo y clientelista, para producir ahorros para destinarlo a los proyectos que se necesitan en salud, asistencia social y nuevas obras públicas de infraestructura. Se requiere una reorientación del gasto público, para hacerlo más eficiente y con un aumento de las inversiones en obras, que crean más empleos, utilizan más insumos y materiales y dinamizan la economía en todo el país.

Las eliminaciones de agencias e instituciones públicas duplicadas y sin verdadera utilidad o relevancia, vanencaminadas a reformar el Estado hipertrofiado acumulado por años, para beneficiar mucho más al pueblo y a la gran mayoría de los ciudadanos. Hay que establecer políticas públicas para beneficio de todos, no solo grupos políticos clientelares.

Tejera resaltó que hay que comprender que el déficit fiscal al 16 de agosto estará alrededor de RD$ 175,000 millones, o el 3.6  % del PIB y se proyecta que podría llegar a 5.0 % del PIB a diciembre, salvo que se implemente una ampliareforma fiscal por los ingresos y gastos. Debe incluir reprogramación de obras y alguna parte del servicio de la deuda, por operaciones de “debts swaps” y una fuerte inyección de liquidez en dólares de los organismosinternacionales y el Tesoro y la FED norteamericana, entre todos del orden de US$ 3,500 millones para financiar las cuentas externas. Este paquete es muy realizable.

Eduardo J. Tejera

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6 de agosto de 2020

Ejecución Presupuestaria de Enero a Junio de 2020

La Dirección General de Presupuesto (DIGEPRES) acaba de publicar las cifras correspondientes a la ejecución presupuestaria de enero a junio de 2020, lo que nos brinda los resultados por el período de seis meses del impacto fiscal del Covid-19 con el cierre de los negocios y cuarentena durante la mitad de marzo,todo abril y media reapertura en mayo y apertura en junio. Con estos datos se conoce la caída de los ingresos tributarios para el mes, así como los gastos ejecutados.

El impacto de la crisis sobre el crecimiento ha sido duro, conalto desempleo y fuertes necesidades de dólares. El Banco Central informó que para el período enero a abril del 2020 la caída del crecimiento del PIB fue -de 7.5 %. Para contrarestrar la crisis, el Gobierno y el Banco Central implementaron una seria de medidas de expansión monetaria y fiscales, gastos en planes de subsidios a los trabajadores y negocios y contrató préstamos para financiar las cuentas externas. 

Ingresos Ejecutados a Junio.

El total de ingresos corrientes que fue aprobado en el Presupuesto Nacional para el año fue RD$ 747,829 millones, sin incluir donaciones. Esta cifra representa un promedio de RD$ 62,319 millones por mes, o RD$ 373,914 millones para el período.  Sin embargo, para los primeros seis meses los ingresos realizados solo fueron RD$ 285,029 millones; es decir, RD$ 88,885 millones menos de lo programado, una caída de 30 %. El impacto de la crisis respecto sobre las recaudaciones de impuestos ha sido elevado, lo que provocó que el Gobierno tuviera que recurrir al endeudamiento de fuentes internas y de los organismos de financiamientos internacionales.

En el cuadro se observan las recaudaciones para cada mes. Con los negocios e industrias semi abiertos, el total de ingresos corrientes fue RD$ 41,046 millones, con una disminución de RD$ 21,273 millones sobre lo programado en el Presupuesto original. Desglosado, las recaudaciones del impuesto sobre la renta fueron RD$ 10,870 milllones para junio. Los ingresos por ITBIS aumentaron ligeramente a RD$23,224 millones. Amedida que se reabre la economía las recaudaciones tributarias comenzaron a recuperarse, aunque a junio la situación presupuestaria persistió estrecha y delicada.

La fuerte caída en las recaudaciones tributarias durante cinco meses de la crisis del Covid-19 ha creado una situación extraordinaria en las finanzas públicas, pues los gastos son rígidos, pero los ingresos son una variable que disminuye, creando un creciente déficit fiscal, estimado de 5-6 % del PIB, alrededor de RD$ 233,500 millones para el 2020. Todas las partidas de impuestos han disminuido sus recaudaciones, como consecuencia del cierre de negocios, fuerte caída del turismo, zonas francas e inversiones extranjeras y la semi paralización del comercio y la industria.

Para junio el déficit fiscal acumulado del primer semestre ascendió a RD$ 117,175 millones, que es la diferencia entre el total de ingresos y gastos.

                  Nota: Página Portal DIGEPRES. Recaudaciones de Ingresos enero-mayo 2020. El total de ingresos aprobado en el   

                Presupuesto del Estado es de RD$ 747,829 millones para el año, que representa RD$ 62,319 millones por mes.

La situación fiscal ha sido manejada dentro de la gravedad de la crisis, pues el Gobierno Central durante el período de excepción ha obtenido grandes sumas de recursos externos e internos. En enero entraron los US$ 2,500 millones de bonos soberanos, en febrero RD$ 12,000 millones de préstamo del Banco Central y RD$ 12,000 millones de Idoppril, en abril US$ 150 millones del Banco Mundial y US$ 650 millones del FMI y en mayo RD$ 40,000 millones de inversión de cuatro AFP en bonos de Hacienda, en adición a un buen monto de transferencias de ministerios.

Gastos Ejecutados a Junio. 

El gasto total aprobado en el Presupuesto Nacional original fue de RD$ 861,074 millones, sin las aplicaciones financieras. Dividido por 12 meses dará un gasto promedio cada mes de RD$ 71,756 millones. Por tanto, el gasto aprobado de enero a junio debieron ser RD$ 430,536 millones. Sin embargo, se gastó solo RD$ 402,204 millones, o sea solo RD$ 28,332  millonesmenos.

       Nota: Página Portal DIGEPRES. Ejecución fiscal de gastos enero-mayo 2020. El total de gastos aprobado en el Presupuesto

           del Estado es de RD$ 861,074 millones para el año, que representa RD$ 71,756 millones en promedio por mes.

Según las cifras publicadas por DIGEPRES, en enero se gastó un total de RD$ 59,551 millones, en febrero aumentó a RD$ 64,990 millones, en marzo RD$ 59,930 millones, en abril aumentó a RD$ 66,460 millones, en mayo se redujo a RD$ 64,377 millones y en junio aumentó a RD$ 86,971 millones. Los gastos totales del primer semestre fueron RD$ 402,204 millones. 

Presupuesto Complementario de Junio.

El 23 de junio de 2020 el Poder Ejecutivo aprobó un Presupuesto Complementario que revisaba las proyecciones de ingresos y gastos, como consecuencia de la crisis. Los ingresos corrientes estipulados en el Presupuesto original ascendían a RD$ 750,823 millones, pero en el Presupuesto Complementario se estimaron que se reducirán en RD$ 106,936 millones para el año

A su vez el aumento del gasto total, sin aplicaciones financieras, alcanzará los RD$ 906,702 millones, un aumento de neto de RD$ 45,628 millones sobre los RD$ 861,074 aprobados originalmente. En el nuevo presupuesto se proyecta un déficit fiscal de 5 % del PIB o RD$ 233,900 millones para el año y un aumento agresivo de nuevas deudas para financiar la economía.

El endeudamiento público adicional requerido aumentará en RD$150,908 millones, para un gran total de nueva deuda interna y externa bruta de RD$397,204 millones, o a US$6,732 millones, a la tasa de 59 por 1. Un grave costo inevitable para el país, su economía y la creación de empleos. 

Nuevo Gobierno el 16 de Agosto.

El presidente electo Luis Abinader Corona tomará posesión el 16 de agosto y heredará una economía con grandes tensiones internas y externas. Su misión inmediata será frenar el brote de contagios de coronavirus y comenzar a cambiar la situación fiscal y social mediante un nuevo Presupuesto Complementario que someterá al Congreso desde el principio de Gobierno. Se requieren ajustes y racionalización en los gastos y una agresiva política contra la corrupción y el despilfarro. Igual, se requirirá ajustes por los ingresos, reprogramación de obras públicas que no se han comenzado y renovación de parte del fuerte servicio de la deuda para el resto del año.

El déficit fiscal para el mes de junio ascendió a RD$ 45,925milones, y el acumulado del primer semestre a RD$ 117,175 millones. Si asuminos que el déficit de julio podría ser de RD$ 23,000 millones y del 1-16 de agosto otros RD$ 13,000 millones, eso significa que el déficit del Presupuesto podría ascender entre RD$ 163,000/170,000 millones a esa fecha histórica.

Es innegable que la situación fiscal quedará comprometida para el próximo año y medio. Esto significa que habrá que realizar dos acciones simultáneas a partir de agosto; una reprogramar y realizar ajustes y reformas por los ingresos y gastos en este año, y dos, crear espacios de recursos para financiar los planes de reactivación económica, aumentos del gasto social y las necesarias inversiones públicas en infraestructuras. 

Sin embargo, considero que el grueso de la reactivación deberá venir por el sector privado, en novedosos programas monetarios y crediticios para dinamizar los sectores productivos y de servicios. Para los próximos meses la fuerza de los planes de estímulos y creación de empleos dependerá del sector privado y la política monetaria deberá ser expansiva de crecimiento, con estabilidad macroeconómica y la fiscal también pro activa hasta que se normalice la economía. 

Eduardo J. Tejera

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31 de julio de 2020

Servicio de la Deuda Pública de Agosto a Diciembre 2020 y el 2021

En este artículo analizo las condiciones y montos del servicio de la deuda en pesos y dólares, tanto los vencimientos de pago de intereses y como de principal. El objetivo es estudiar cómo aliviar la presión de desembolsos o gastos del Presupuesto Nacional, de manera de liberar recursos para nuevos gastossociales e inversiones en obras, dentro de un contexto de alto déficit, pero manejable.

Ante la crisis económica que ha creado la pandemia Covid-19, es bien conocido el grave deterioro de las finanzas públicas, la caída de los ingresos tributarios y el déficit fiscal estimado para el año de RD$ 233,600 millones, o el 5 % del PIB. Es muy probable que, manteniendo los programas sociales de asistencia hasta diciembre, los planes de reactivación de empresas, hoteles e inversiones en obras, el estimado del déficit suba a 7-8 % del PIB, o RD$ 326,000-350,00 millones.

Esto significa que el Gobierno del Cambio tendrá quereprogramar sus ingresos, gastos y plan de inversiones en un nuevo Presupuesto Complementario y buscar nuevos ingresostributarios y economías de gastos superfluos, nóminas y del servicio de la deuda pública, para poder generar recursos para ejecutar el necesario plan de reactivación económica y asistencia social y sanitaria. También tendrá que acudir a nuevas deudas y financiar la brecha de las cuentas externas en divisas de US$ 3,000 a US$ 4,000 millones. La situación es muy precaria, pero existen soluciones.

Reprogramación Selectiva por Renovación.  

El servicio de la deuda pública heredado es una carga onerosapara las finanzas del Gobierno Central, por el alto monto de intereses y cuotas de principal, tanto para los meses de septiembre a diciembre de 2020, como para todo el año 2021. Recomendamos tomar medidas para aliviar el servicio de la deuda y reacomodarla mediante renovaciones y nuevas emisiones que extiendan el perfil de la deuda y susvencimientos, particularmente debido a que el déficit fiscal será mayor al programado de 5 %. Es decir, habrá más presiones fiscales y de divisas. Es, naturalmente, un tema sensible dado la naturaleza del mercado de deuda interno e internacional. 

Los pagos de principal de la deuda interna y externa podrían ser renovados mediante el sistema de intercambio de deudas o “debts swaps”, que permita reenganchar los vencimientos del principal, que se tendrá que pagar de septiembre a diciembre de 2020 y todo el 2021, por estos 16 meses. Por otro lado, por ortodoxia financiera los pagos de intereses se deberán pagar puntualmente de la deuda externa e interna, pero mediante renovaciones, reenganches y “debts swaps”, por los menos durante el período de mayor emergencia de déficit del flujo de caja de la balanza de pagos. 

Para esto existen varias medidas y acciones que se pueden adoptar sin comprometer los compromisos financieros y los mercados, ni afectar la imagen del nuevo Gobierno. Quizás ayude mucho a estas nuevas emisiones de renovación paramejorar el servicio de la deuda, el nuevo paradigma y flexibilidad de los organismos internacionales como el FMI, la banca mundial y el FED y Tesoro norteamericano, que seguro adoptarán planes de cooperación y financiamientos para los países emergentes afectados, para renovar y re-perfilar el servicio de la deuda. 

Pagos Intereses de Agosto-Diciembre.

De agosto a diciembre el país tendría un estimado que pagar calculado de Crédito Público de US$ 220.4 millones en intereses de la deuda en dólares y la cantidad de RD$ 21,151 millones en pago en pesos de la deuda interna. Los dos suman erogaciones por RD$ 34,351 millones que hay que desembolsar en cinco meses, que es una cifra elevada respecto al déficit fiscal existente.  

Una propuesta podría ser realizar los pagos de intereses, mediante nuevas emisiones de bonos internos vía renovación y nueva deuda por el monto de los intereses a pagar de agosto a diciembre de 2020. Se pagarían los intereses puntualmente cada mes. Se justificaría por la gravedad del deterioro económico, el creciente déficit fiscal y la necesidad de invertir para reactivar la economía. Sé realizarían las siguientes acciones para el pago de los intereses;1. Un programa de emisión de bonos internos por RD$ 21,151millones para pagar el 100 % de los intereses mensualesen pesos de agosto a diciembre del 2020. Se podrían realizar mini emisiones por cada mes, para pagar los intereses. Esta acción ahorría en el flujo de caja presupuestario RD$ 21,151 millones. 2. Una emisión colocada localmente de US$ 220 millones,(RD$13,200 millones), para pagar los intereses de la deuda en dólares de agosto a diciembre. 

Pagos del Principal de Agosto-Diciembre y 2021.

Para el período agosto a diciembre del 2020 no habrá pagos de principal. Tampoco se vencerán pagos de la deuda en dólares durante este período. 

Para el 2021 hay un importante vencimiento de principal de US$ 500 millones de los bonos soberanos pagaderos en mayo 2021. Hay solo este pago de principal en este año. La propuesta sería otra nueva emisión para reperfilar el 100 % del principal de esos US$ 500 millones que se vencerán en mayo y, su vez, refinanciar el 100 % de los vencimientos en pesos de RD$ 13,000 millones, que se vencerán en junio de 2021. Se ahorrarían del Presupuesto un total RD$ 39,500 millones en este año.

Se necesita también que los organismos internacionales flexibilicen sus condicionalidades y permitan reestructuración concertada de las deudas con las instituciones multilaterales de financiamientos, como el BIB, Banco Mundial el FMI y otros, para que de paso den la señal de un nuevo paradigma financieroflexible, como sucedió en el G-20 en enero de 2009. El nuevo Gobierno y el país debe considerar estudiar la firma de un Acuerdo de stand-by con el FMI, que seguro será más flexible. Se podrían obtener de US$ 3,000 a US$ 4,000 millones y daría mucha credibilidad a los mercados nacionales e internacional. Al concertarse un plan de metas y objetivos. 

En resumen, ambas operaciones para reestructurar los pagos de principal e intereses del último cuatrimestre ahorrarían RD$ 39,500 millones de pago de principal y RD$ 35,500 millones de pago de intereses. Lógicamente aumentaría la deuda este año por las nuevas emisiones para los pagos, pero permitiría navegar los primeros 16 meses de Gobierno y darle tiempo a que se recupere la economía y el sector privado, en particular turismo, zonas francas y la inversión extranjera. 

Servicio de la Deuda de 2020-2024.

Finalmente, para que se tenga una idea del servicio total de la deuda para todo el período de 2020 al 2024, hay que ver las altas cifras de pagos de intereses y principal para el cuatrienio entero. 

Para el 2020 el servicio de la deuda en dólares y pesos asciende a US$ 1,321 millones, o RD$ 70 013 millones. Para el 2021 el servicio será US$ 1,364 millones, o RD$ 72,292 millones. Para el año 2022 el total del servicio será US$ 1,424 millones, o RD$ 75,472 millones. Para el siguiente año 2023 el servicio aumentará a US$ 3,972 millones, o RD$210,516 millones, una cifra poco manejable. Para el 2024 el servicio baja un poco a US$ 2,467 millones, o RD$ 130,751 millones.

Como se puede apreciar en el cuadro el servicio de la deuda de 2020 al 2024 es realmente alto y requiere de soluciones. Este es el problema del abuso de doce años de tantos endeudamientos en épocas de prosperidad de los gobiernos del PLD. Solo para el año 2023 el Estado deberá pagar US$ 3,972 millones, una suma muy onerosa. De ahí que el servicio de la deuda es un gran tema.

Debe comprenderse que las medidas y emisiones de renovación recomendadas son de carácter de emergencia frente al impacto tan negativo de la crisis económica global y dominicana creada por la epidemia del Covid-19. Es un escenario de excepción que requiere de medidas creativas dentro de la ortodoxia fiscal y monetaria y que mantienen el programa monetario, limita las presiones cambiarias, apoya la meta inflación y el equilibrio macroeconómico, tan básico e indispensable. 

Eduardo J. Tejera

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15 de julio de 2020

Notable Aumento de la Nómina Pública

En los últimos doce años los gobiernos han creado cientos de organismos e instituciones públicas, hasta llegar en la actualidad a tener un Estado sobre dimensionado e hipertrofiado que duplica funciones y es sumamente costoso para los contribuyentes. A pesar de los avances en los sistemas administrativos, contables y de informática, la dispersión de organismos y la muy frágil institucionalidad en la mayoría de las agencias estatales, es un grave problema económico, de exceso de empleomanía y de ineficiencia burocrática. 

Por otro lado, también se ha sobre dimensionado el tamaño de las nóminas del gobierno y los gastos en remuneraciones y las contrataciones de bienes y servicios relacionados con el personal. En adición a estos excesivos gastos, la práctica de la corrupción y el clientelismo político ha aumentado a niveles muy costosos, lo que destruye aún más las instituciones y aumenta las tensiones presupuestarias y ahonda el déficit fiscal original en el Presupuesto Nacional de 2020 de 2.2 % del PIB a 5-6 % del PIB por los efectos del Covid-19. 

Aumento de la Empleomanía. 

Desde 2009 al 2019 la nómina del Gobierno Central se ha casi duplicado, de 357,975 empleados en el 2009 aumentó a 634,407 a junio de 2019. Es incomprensible como han aumentado las nóminas en 27,643 empleos por cada año. ¿Para que se necesita esa enorme cantidad de empleados en el gobierno? Son las llamadas nóminas clientelistas, nominillas, duplicaciones de sueldos por personas y las “botellas”, que cobran sin trabajar. Es una carga onerosa, que no se justifica, ni es esencial para la marcha del Estado. 

A esta cifra de la empleomanía en el Gobierno Central hay que sumarle los empleados de las Instituciones Descentralizadas, que ascendían a 142,398 empleados a 2012, y han aumentado al 2018 a 268,470 empleados, el doble. A la alta nómina de empleados del gobierno y entidades autónomas, hay que sumarle también las 152,990 personas retiradas con pensiones y jubilaciones, cifra que ha sufrido un gran incremento. Para el 2019 el total consolidado de empleados públicos ascendía 970,877. Una cifra injustificada y costosa.

Aumento de las Remuneraciones.

El aumento constante en los gastos de remuneraciones y de servicios ha sido vertiginoso en ocho años. Para el 2012, las remuneraciones al personal fueron de RD$ 86,772 millones y los gastos en bienes y servicios RD$ 94,328 millones. Pero para el 2020 se proyectan en RD$ 208,858 millones en remuneraciones y RD$ 105,660 en gastos de bienes y servicios. 

Ambas partidas, resultan en un gran total de RD$ 314,518 millones en gastos de directos e indirectos de nóminas-personal para el 2020, que representaba el 42 % de los ingresos ordinarios estimados originalmente en RD$ 750,823 millones y representa 49 % del monto de ingresos revisados de RD$ 643,886 millones en el Presupuesto Complementario. Una suma altísima en nóminas y gastos relacionados. Las partidas de remuneraciones y gastos en compras relacionados han aumentado en RD$ 31,751 millones solo del 2019 a 2020. 

Por ejemplo, cuantos miles de personas ganan el salario mínimo, cuántas de RD$12,000-$20,000, de RD$20,000-$30,000, de RD$50,000-75,000, de RD$100,000-$200,000, y cuántas ganan entre de RD$200,000-$350,000 y los que devengan más de RD$ 350,000. Estas informaciones son vitales para analizar la estructura y niveles de salarios y para evaluar la racionalidad de este gasto tan deformado, que ha crecido notablemente con el clientelismo y el populismo fiscal. Estas cifras se necesitan para estudiar reformas y ajustes.

Por falta de transparencia de la Contraloría General y del Ministerio de Hacienda, no se conocen ninguna información y detalles sobre la composición y montos de los salarios por escala y rangos de la empleomanía pública. No existen datos oficiales publicados sobre la estructura salarial en el gobierno y los organismos autónomos. No hay transparencia.

Gastos y el Déficit Fiscal.

Según el Presupuesto Nacional original aprobado para el 2020, se proyectó un déficit de RD$ 110,251 millones, o el 2.2 % del PIB. Pero por las consecuencias de la crisis económica del Covid-19, en junio se promulgó el Presupuesto Complementario, y se aumentó la proyección del déficit proyectado el año a RD$ 233,600 millones o el 5 % de PIB. 

El gasto en remuneraciones de RD$ 208,858 millones para el 2020 siguió igual, significa un aumento de RD$ 22,400 millones para el año. A su vez, el gasto en gastos de bienes y servicios subió a RD$ 105,660 millones. En estas dos partidas hay un aumento neto de RD$ 31,751 millones para el 2020, lo que equivale a un 34 % del déficit fiscal original. 

Si al alto gasto en nóminas, le sumamos el gasto de pago de intereses de la deuda pública de RD$ 149,993 millones, o el 24 % de los ingresos ordinarios, podremos apreciar la extrema rigidez del Presupuesto Nacional, que apenas le quedan recursos para sus gastos operacionales fijos e invertir muy poco en obras e infraestructura. Por eso los gobiernos del partido oficial del PLD llevan diez años financiándose con nueva deuda y bonos públicos. 

En el futuro para poder invertir más en el gasto social de salud, educación y seguridad social, habrá que hacer una reforma y disminución del alto nivel de nóminas y de gastos en remuneraciones y servicios. Hay que rebajar los sueldos de altos niveles y aumentar el salario mínimo de los de abajoa RD$ 20,000.00. Invertir la pirámide, con ahorros. Dentro del manejo de las nóminas hay muchas injusticias y desigualdades, por el favoritismo político y el elitismo. Esto requiere una reforma fiscal por los ingresos y gastos. 

El país no aguanta más parches tributarios de aumentos de impuestos, sin que la clase política realice un profundo recorte de sus propios gastos clientelistas, racionalicen y reduzcan el gasto público y mejoren la calidad y costos de las inversiones públicas. Y para hacerlo, será necesario eliminar, disminuir y fusionar las instituciones y bajar las excesivas nóminas del clientelistas del gobierno y sus cientos de organismos paralelos.

Eduardo J. Tejera

http://www.eduardotejera.com

7 de julio de 2020

Política de Construcción y Compra de Viviendas

La formulación de una coordinada política de construcción de viviendas deberá estar basado en dos segmentos principales: la construcción de viviendas sociales por parte de entidades del Estado y la construcción de viviendas de clase media y de bajo costo por los promotores del sector privado. Se requiere diseñar una política y condiciones específicas para cada promotor de proyectos de viviendas, sea público o privado. 

Por otro lado, considero que como parte esencial de un plan hay que crear facilidades de créditos y mejores condiciones y oportunidades para los compradores de medianos y bajos ingresos, pues sin adquirientes con préstamos accesibles y con tasas de interés viables más bajas para la clase media y trabajadora, será muy limitado lo que se pueda construir y vender en el mercado. 

Una política de vivienda debe basarse en facilidades al promotor-constructor y al comprador-cliente, pues ambos forman parte de la misma ecuación de soluciones. La política de desarrollo y financiamiento de la vivienda para la clase media y la vivienda de bajo costo es una parte integral de una política económica y de reducción de los déficits sociales. Existe en el país una gran demanda de viviendas de bajo costo para la población trabajadora y empleados formales e informales. 

Por su efectos y encadenamientos sobre la economía, la creación de empleos, el uso intensivo de insumos y materiales y las soluciones de inclusión social, la política de construcción y financiamiento de viviendas es una parte fundamental de las políticas públicas que recomendamos.

Construcción Pública.

El Estado tiene ahora una institución que construye viviendas sociales y algunos residenciales de clase media, el Instituto Nacional de la Vivienda (INVI). Pero también construye la Oficina de Supervisora de Obras del Estado y hasta el Ministerio Administrativo de la Presidencia, que por objetivos políticos construyen proyectos habitacionales desde Palacio Nacional con recursos directos del Presupuesto. Las dos entidades deberían ser fusionadas y trasladadas al Ministerio de Obras Públicas, para no duplicar esfuerzos y mantener excesos de gastos. Debe crearse una filosofía de real racionalidad del gasto y de las instituciones.

El INVI igual tiene ahora un rol mediatizado y depende demasiado de recursos del Presupuesto, que son escasos. No genera sus propios fondos y no financia a promotores privados, se limita a construir viviendas con los aportes del Gobierno. No creo que construya 1,000 viviendas al año. La meta del INVI debería ser, como mínimo, construir 10,000.00 apartamentos al año de 50 M2 a 60 M2, de costos entre RD$ 600,000.00 y RD$ 750,000.00, si el solar es donado por el Estado, con tierras del CEA o los Ayuntamientos. 

Se debería promover más de 10,000 viviendas al año conconstructores privados y recursos de financiamientos bancarios, de Fideicomisos de Inversiones y del Presupuesto, que tendrían un costo global de RD$ 3,000 millones o US$ 50 millones.

Sin embargo, el INVI además de construir directamente proyectos, debe también facilitar, crear y estructurar proyectos y servir de facilitador del sector privado en terrenos del Estado seleccionados por el Gobierno en todo el país, bajo determinadas criterios, costos y precios de venta, y otorgar mediante licitación pública esos proyectos habitacionales a promotores privados. Serían viviendas para los más pobres. El INVI debe reinventarse y cumplir un rol más moderno y con mayor autonomía financiera del Gobierno Central. 

Además, puede buscar compradores de la empleomanía pública de bajos salarios, que serían los clientes que paguen sus hipotecas con intereses subsidiados y a 25años. En resumen, el Gobierno debe reformar y modernizar al INVI y ampliar sus funciones y políticas de desarrollo de proyectos y de financiamiento de las viviendas del nicho exclusivo de viviendas para los niveles de pobreza urbana y rural. 

Construcción Privada y/o Pública Privada.

Sin embargo, el grueso de la construcción de urbanizaciones, residenciales de apartamentos y viviendas para la clase media y media baja, la debe promover, financiar, construir y vender el sector privado. Pero el Estado debe facilitar con cambios de políticas públicas y medidas concretas, la promoción y ventas, facilidades de financiamiento de las viviendas y ayudar a invertir en la infraestructura e instalar los costosos servicios eléctricos y plantas de tratamientos de aguas. 

En mi opinión, la clave es que existan programas de financiamiento en la banca y las asociaciones con plazos más largos y más bajos intereses para el adquiriente, pues la clase media baja y trabajadora necesitan tener cuotas mensuales de RD$ 10,000 a RD$ 13,000.00 en préstamos hipotecarios de 25 años, con tasas fijas al 8 o 9 %. Los intereses más altos son inviables para la clase trabajadora. Una cosa es el crédito para el promotor-constructor y otra es para el comprador que es de clase media baja y de bajos recursos.

Por otro lado, hay serios problemas prácticos en la obtención de las licencias de Medio Ambiente, pues se tardan de 10 meses a más de un año, en particular para urbanizaciones. Es un laberinto burocrático con criterios muy discrecionales de cada experto o jefe. Igual, hay un serio problema en obtener los títulos deslindados y lotificados por solares. A pesar de que se ubican las coordenadas por satélite fácilmente, cuando viene el factor humano, la dilación administrativa para sacar un título de propiedad puede durar hasta un año. 

Esto paraliza los préstamos en los bancos comerciales y las asociaciones, pues no pueden prestar como antes con las Cartas Constancias. Existe un serio problema en todo el tema del deslinde, titularización y división de solares individuales, pues sin el título no se puede financiar la vivienda y esto afecta tanto al promotor como al comprador. 

Los distintos reglamentos y normas para aplicar la ley 189, complican y atrasan los proyectos. Los reglamentos deben ser unificados y con normas vinculantes y coherentes entre Ministerio de Obras Públicas, el INVI, el Ayuntamiento, Ministerio de Medio Ambiente, las EDES para la conexión eléctrica y otras instituciones que forman parte de la clasificación dentro de la ley. 

La Ventanilla Única que existe en teoría nunca ha funcionado. Por eso se necesita una reforma administrativa de la Ventanilla Única, necesaria para agilizar los procesos de permisos, la clasificación y flexibilizar sus exigencias. Debe ser más fuerte y vinculante. Recomiendo una revisión y unificación de criterios de los reglamentos vigentes, para que la ley se aplique más rápido y de forma eficaz. 

La Ley de Mercado Hipotecario y Fideicomiso 189-11 es muy buena y será vital para el desarrollo de proyectos de viviendas de bajo costos, de menos de RD$ 2.4 millones la unidad. Por otro lado, la banca y la normativa prudenciales de créditos hipotecarios no está preparada para estos clientes, muchos de los cuales tienen dinero, pero son informales y son difíciles de tramitar por los bancos. Esto se resuelve con cambios en las normas prudenciales y los bancos creando agentes de créditos especializados para este nicho. 

Pero como ya expresé, la política de crédito de la banca y asociaciones tiene que ser reformada, para que los clientes de medianos y bajos ingresos puedan acceder a préstamos de largo plazos. Las normas prudenciales deben modificarse más a las características del comprador de bajos recursos. El uso de la figura del Fideicomiso y sus beneficios y exoneraciones es muy bueno y estimulará a los promotores y compradores de viviendas.

Hay que buscar un equilibrio para el crédito hipotecario. Difícilmente un adquiriente de vivienda de bajo costo, entre RD$ 1.0 millón a RD$ 2.0 millones, pueda reunir las condiciones de ingresos familiares, documentación y exigencias para acceder a un crédito bancario para la compra. Se ha avanzado bastante, pero es muy difíciltodavía, para implementarse una política ambiciosa de 35,000 unidades al año en todo el país. Pues hay que construirlas, pero hay que venderlas rápidamente en el mercado. 

Existen fórmulas de tener tasas diferenciadas para los compradores de viviendas, tasas de interés subsidiadas, entre el Estado y la banca-asociaciones, mayor liquidez especializada con planes de reducción del encaje legal selectivo como ya se ha realizado y, sobre todo, la creación de un Fondo de Financiamiento de la Vivienda. 

Sugiero crear el Fondo de Financiamiento de la Vivienda bajo la figura jurídica de la Fiducia, de capital mixto, de segundo piso, bajo la Ley 189-11, que crea y regula los fideicomisos. Debe ser privado y administrado por expertos. Por ejemplo, se pudiera crear el Fondo con un capital pagado inicial de RD$ 10,000 millones, de aportes de cada banco, asociación y entidad financiera. El Banco Central podría liberar un porcentaje del encaje legal, bajo el compromiso de dedicar esos recursos para nutrir el Fondo de liquidez para destinar a los préstamos hipotecarios. 

El Fondo estaría administrado por un Consejo de Directores de las entidades inversionistas o por los fideicomitentes que se escojan. El Director General sería un profesional banquero experimentado, nombrado por el Consejo de Directores del Fideicomiso. Se crean mecanismos de captación de fondos, como colocación de bonos a mediano y largo plazo, letras, créditos blandos nacionales o externos, bonos hipotecarios para vender a las AFP y compañías de seguros, vía los Puestos de Bolsas y los Fondos de Inversión Inmobiliarios, autorizados por la SIV y SIPEN. 

Con un capital semilla de RD$ 10,000 millones, podría tener recursos de RD$ 50,000 millones. Después gradualmente se aumentaría el capital, la captación de fondos y su capacidad de créditos. El Fondo de Financiamiento y sus instrumentos de captación deberían tener incentivos fiscales y desgravaciones por lo menos por 5 años. Por ejemplo, los bonos y letras que emitaserían exonerados del pago del Impuesto sobre la Renta. Las AFP que inviertan podrían recibir facilidades de la Superintendencia de Pensiones. El objetivo de captación es indispensable, porque existe mucho dinero ocioso. 

Igual, se pueden titularizar préstamos hipotecarios, y revenderlos a los bancos, Fondos de Inversiones y AFP, para crear mecanismos de captación revolventes. El crédito hipotecario es de los más seguros, pues es muy difícil que las personas incumplan con sus cuotas y se dejen ejecutar la propiedad. 

Para agilizar toda la construcción de viviendas, hay que crear un departamento especial en la Jurisdicción de Tierras y el Registrador, pues el proceso de deslinde de títulos y sus divisiones tardan más de 10 meses. La Jurisdicción Inmobiliaria no está preparada, técnica y admirativamente, para producir 25,000 a 35,000 títulos de propiedad de apartamentos dentro de la ley 189. Este es un gran cuello de botella, pues sin título el banco no otorga y desembolsa el crédito al comprador ni al promotor.

Habría que revisar numerosos impuestos municipales y cargas, que se convierten en impuestos disfrazados a la construcción, que en el fondo solo encarecen las obras y los apartamentos. Los paga el comprador. Hay que modernizar muchas instituciones que hoy no están en armonía con una agresiva política habitacional que requiere el país.

Para construir urbanizaciones de apartamentos y viviendas con toda su infraestructura, hay un problema y gran limitación. Contrario al pasado, ahora con las normas prudenciales y auto reglas, la banca comercial, de desarrollo y asociaciones, no otorgan créditos interinos para la construcción de la costosa infraestructura de una urbanización. Antes se podía. Ahora le piden al promotor que con sus propios recursos construyan el 50 % de la urbanización, antes de poder acceder a un préstamo de construcción. 

Pero esta exigencia significa que el promotor debe tenercapital propio para la infraestructura, de más de RD$ 50 a RD$ 100 millones para invertir en varios meses, y eso solo lo pueden disponer muy pocos promotores grandes, pero no el promotor mediano con experiencia. Hay, pues, que volver a disponer de créditos interinos hipotecarios para la construcción de la infraestructura, de lo contrariose construirá poco y lento y debe buscarse la forma que temporalmente se acepten las Cartas Constancias, hasta que salgan los títulos de propiedad definitivos. 

En otro orden, los recursos de los Fondos de Pensiones, administrados por la AFP, según la SIPEN, globalmente ascienden a RD$ 675,451 millones. El 77 % está invertidos en Letras y Bonos de Hacienda y en Certificados del Banco Central. Y el resto de las inversiones en están en bonos e inversiones de grandes empresas privadas, pero nada para proyectos para los trabajadores y empleados. 

Según Resolución 105 de la Comisión Clasificadora de Riesgos de diciembre del 2015 se puede invertir en Fondos Inmobiliarios autorizados hasta el 20 % para la vivienda, pero todavía no está lista la normativa y por lo tanto no se han utilizado para estos fines. 

Si solo se utilizaran un 5 % de esa cartera global para proyectos de viviendas en bonos hipotecarios, eso significaría inversiones habitacionales de RD$ 33,775millones, que es una cifra más que suficiente y aumenta cada mes. Ahora, sin embargo, no se destina nada a proyectos inmobiliarios o viviendas de mediano y bajos costos. Un cambio de esta política crearía muchos empleos y dinamizaría toda la industria de la construcción, ferreterías, cemento, varillas, ventanas, puertas, muebles y electrodomésticos y pinturas. 

En resumen, se puede apreciar la necesidad de reformar y mejorar la política de construcción y financiamiento de la vivienda pública y privada. Pero se requiere de una política más agresiva en el área de la vivienda y su infraestructura. Debería producirse un Pacto para la Vivienda, entre Gobierno y sector privado constructor. El Estado debe crear un marco ágil y flexible para construir proyectos sociales y apuntalar la masiva construcción del sector privado. Una coherente y realista política de vivienda dinamizaría la economía y todo el sector. Además, es una política vital de cohesión social.

Eduardo J. Tejera

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1 de julio de 2020

Eduardo Tejera: el Gobierno tiene la obligación de controlar y manejar las finanzas públicas

SANTO DOMINGO, República Dominicana.- El dirigente del partido PRM, el economista Eduardo Tejera, expresó que en esta recta final de la campaña electoral el Gobierno tiene la obligación de controlar y manejar con prudencia y límites las finanzas públicas y no provocar un desbordado déficit fiscal para financiar directa o indirectamente la campaña del candidato oficialista.

Indicó que los funcionarios de Hacienda, de la Dirección de Presupuesto y del equipo económico son los responsables legalmente de la viabilidad fiscal y de cumplir con los gastos presupuestarios, más cuando se acaba de promulgar un Presupuesto Complementario y la nación navega en el medio de una grave pandemia y crisis económica.

“Deben mantener a toda costa la estabilidad macroeconómica y de la tasa de cambio”.

Para Tejera el país le exige al presidente Medina y sus funcionarios seriedad y cumplimento fiscal y monetario, ante todo por que el candidato de la oposición Luis Abinader del PRM está en las más serias encuestas, de la Gallup con 53.7 % y Greenberg con 56 % en la más alta posición en las preferencias, como ganador casi seguro en la primera vuelta.

“No deben dejarle al nuevo Gobierno del Cambio una situación fiscal y económica deteriorada y con graves desequilibrios, pues sería un crimen contra el pueblo dominicano y la economía y tendría serias consecuencias”.

Expresó además que a solo once días de las elecciones del 5 de julio el Gobierno y la JCE tienen que brindar las garantías Constitucionales de realizar unas elecciones limpias, pacíficas, sin problemas y sin trastornos, y aseguren que los resultados serán respetados por todos por el bien de la nación y su democracia. Estas elecciones son muy importantes porque representan un cambio de generación y de gobierno, lo que terminará con la época de más corrupción, amoralidad y debilitamiento de la institucionalidad democrática.

“El PLD ha llevado al país a una corruptela impune. La ola del gran cambio se siente en la sociedad y se evidencian con los resultados de las encuestas y el clamor popular. Todo indica que Luis Abinader ganará el 5 de julio

Eduardo J. Tejera

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Ejecución presupuestaria de enero a mayo de 2020

Hay que recordar que el déficit fiscal original establecido en el Presupuesto Nacional para el año era de RD$ 110,000 millones, o el 2.2 % del PIB. Sin embargo, en la revisión presupuestaria se estimó un déficit fiscal que alcanzará el 5 % del PIB o RD$ 233,900 millones para todo el año.

La Dirección General de Presupuesto (DIGEPRES) acaba de publicar las cifras correspondientes a la ejecución presupuestaria de enero a mayo de 2020, lo que nos brinda los resultados por el período de cinco meses del impacto fiscal del Covid-19 con el cierre de los negocios y cuarentena durante la mitad de marzo y todo abril y media reapertura desde mediados de mayo. Con estos datos se conoce la caída de los ingresos tributarios para el mes, así como los gastos ejecutados.

En la República Dominicana se implementaron medidas de confinamiento general, ley de emergencia y toque de queda, desde el 17 de marzo. Es decir, el mes de enero fue de normal, para finales de febrero comenzaron a brotar casos de contagios, sin cierres generales, y desde mediados de marzo y todo abril se aplicó estrictas medidas de control sanitario, cierre de negocios y toque de queda. Ya a mediados de mayo se permitió media apertura de negocios y comenzó a mejorar la economía y los ingresos y gastos del Gobierno Central.

Es decir, para la segunda quincena de mayo se flexibilizaron las medidas de apertura de negocios, lo que comenzó una gradual recuperación de las actividades y de la economía en general. Pero el impacto en el crecimiento ha sido duro, en alto desempleo y necesidades de dólares. El Banco Central informó que para el período enero a abril del 2020 la caída del crecimiento del PIB fue -de 7.5 %. Para contrarestar la grave crisis el Gobierno implementó una seria de necesarias medidas de expansión monetaria y fiscales, gastos en planes de subsidios a los trabajadores y negocios y contrató varios préstamos en dólares para financiar las cuentas externas.

Ingresos Ejecutados a Mayo

El total de ingresos corrientes que fue aprobado en el Presupuesto Nacional para el año fue RD$ 747,829 millones, sin incluir donaciones. Esta cifra representa un promedio de RD$ 62,319 millones por mes, o RD$ 311,595 millones para el período. Sin embargo, para los primeros cinco meses los ingresos realizados solo fueron RD$ 243,855 millones; es decir, RD$ 67,740 millones menos de lo programado, una caída de 28 %. El impacto de la crisis respecto sobre las recaudaciones de impuestos ha sido elevado, lo que provocó que el Gobierno tuviera que recurrir al endeudamiento de fuentes internas y de los organismos de financiamientos internacionales.

En el cuadro se observan las recaudaciones para cada mes. Con los negocios e industrias cerradas la mitad de mayo, el total de ingresos corrientes fue RD$ 34,793 millones, con una caída de RD$ 27,526 millones, o 55 % menos sobre lo programado en el Presupuesto original. Se puede observar una fuerte caída en las recaudaciones del impuesto sobre la renta de RD$ 5,386 millones sobre los ingresos de abril, pero los impuestos del ITBIS aumentaron sobre el mes anterior a RD$18,145 millones. Naturalmente, a medida que se reabre la economía y los negocios, las recaudaciones tributarias comenzaron a recuperarse. No obstante, el déficit fiscal acumulado de enero a mayo fue de RD$ 71,454 millones, que es la diferencia entre el total de ingresos y gastos.

La situación fiscal ha sido manejada dentro de la gravedad de la crisis, pues el Gobierno Central durante el período de excepción ha obtenido grandes sumas de recursos externos e internos. En enero entraron los US$ 2,500 millones de bonos soberanos, en febrero RD$ 12,000 millones de préstamo del Banco Central y RD$ 12,000 millones de Idoppril, en abril US$ 150 millones del Banco Mundial y US$ 650 millones del FMI y en mayo RD$ 40,000 millones de inversión de cuatro AFP en bonos de Hacienda, en adición a un buen monto de transferencias de ministerios.

En resumen, ha existido un colchón de ingresos extraordinarios, no obstante según las estimaciones presentadas en el Presupuesto Nacional Complementario aprobado en el Senado el 13 de junio, el déficit acumulado de los cinco meses ascendió a RD$ 71,454 millones, el 1.6 % del PIB. 

Gastos Ejecutados a Mayo

Examinemos los montos de gastos ejecutados del presupuesto para el período. El gasto total aprobado en el Presupuesto Nacional original fue de RD$ 861,074 millones, sin las aplicaciones financieras. Dividido por 12 meses dará un gasto promedio cada mes de RD$ 71,756 millones. Por tanto, el gasto aprobado de enero a mayo debieron ser RD$ 358,780 millones. Sin embargo, de enero a mayo se gastó solo RD$ 315,309 millones, o sea RD$ 43,471 millones.

La caída esperada de los ingresos refleja el manejo fiscal dentro de la crisis y el importante financiamiento extraordinario obtenido de fuentes externas e internas, para mantener los programas de asistencia sociales, los gastos del Gobierno, la caída de los ingresos corrientes y el pago del servicio de la deuda. Sin embargo, las inversiones públicas disminuyeron en mayo.

Según las cifras publicadas por DIGEPRES, en enero se gastó un total de RD$ 59,551 millones, en febrero aumentó a RD$ 64,990 millones, en marzo bajó a RD$ 59,930 millones, en abril aumentó a RD$ 66,460 millones y en mayo se redujo a RD$ 64,377 millones, para un total del período de RD$ 315,309 millones. Pero el gasto de capital, sin embargo, bajó bruscamente de abril RD$ 9,535 millones a mayo a solo RD$ 6,255 millones, una disminución de 52 %. Una alta caída, que afectó el crecimiento y el volumen de obras públicas.

Presupuesto Complementario de Junio.

El 23 de junio de 2020 el Poder Ejecutivo aprobó un Presupuesto Complementario que revisaba las proyecciones de ingresos y gastos, como consecuencia de la crisis del Covid-19. Los ingresos corrientes estipulados en el Presupuesto original ascendían a RD$ 750,823 millones, pero en el Presupuesto Complementario se estiman que se reducirán en RD$ 106,936 millones.

A su vez el aumento del gasto total, sin aplicaciones financieras, alcanzará los RD$ 906,702 millones, un aumento de neto de RD$ 45,628 millones sobre los RD$ 861,074 aprobados originalmente. En el nuevo presupuesto se proyecta un déficit fiscal de 5 % del PIB para el año y un aumento agresivo de nuevas deudas para financiar la economía que rondaría al 60 % del PIB.

El endeudamiento público adicional requerido aumentará en RD$150,908 millones, para un gran total de nueva deuda interna y externa bruta de RD$397,204 millones, o a US$6,732 millones, a la tasa de 59 por 1. Un grave costo inevitable para el país, su economía y el mantenimiento del empleo y asistencias sociales. La crisis económica generada por el Covid-19 nos tomó fiscalmente muy débil con trece años de déficits fiscales financiados con excesivas deudas.

Hay que recordar que el déficit fiscal original establecido en el Presupuesto Nacional para el año era de RD$ 110,000 millones, o el 2.2 % del PIB. Sin embargo, en la revisión presupuestaria se estimó un déficit fiscal que alcanzará el 5 % del PIB o RD$ 233,900 millones para todo el año.

Es innegable que la situación fiscal quedará comprometida para los próximos dos años. Esto significa que habrá que realizar dos acciones simultáneas a partir de agosto; una reprogramar y realizar ajustes y reformas por los ingresos y gastos en este año, y dos, crear espacios de recursos para financiar los planes de reactivación económica, aumentos del gasto social y las necesarias inversiones públicas en infraestructuras.

Sin embargo, considero que el grueso de la reactivación deberá venir por el sector privado, en novedosos programas monetarios y crediticios para dinamizar los sectores productivos y de servicios. Para los próximos meses la fuerza de los planes de estímulos y creación de empleos dependerá del sector privado y la política monetaria deberá ser pro crecimiento, con estabilidad macroeconómica y la fiscal moderadamente expansiva hasta que se normalice la economía.

Eduardo J. Tejera

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Declaraciones de Eduardo Tejera sobre la Recta Final de las Elecciones Presidenciales

El dirigente del partido PRM, el economista Eduardo Tejera, expresó que en esta recta final de la campaña electoral el Gobierno tiene la obligación de controlar y manejar con prudencia y límites las finanzas públicas y no provocar un desbordado déficit fiscal para financiar directa o indirectamente la campaña del candidato oficialista. Los funcionarios de Hacienda, de la Dirección de Presupuesto y del equipo económico son los responsables legalmente de la viabilidad fiscal y de cumplir con los gastos presupuestarios, más cuando se acaba de promulgar un Presupuesto Complementario y la nación navega en el medio de una grave pandemia y crisis económica. Deben mantener a toda costa la estabilidad macroeconómica y de la tasa de cambio.

Para Tejera el país le exige al presidente Medina y sus funcionarios seriedad y cumplimento fiscal y monetario, ante todo por que el candidato de la oposición Luis Abinader del PRM está en las más serias encuestas, de la Gallup con 53.7 % y Greenberg con 56 % en la más alta posición en las preferencias, como ganador casi seguro en la primera vuelta. No deben dejarle al nuevo Gobierno del Cambio una situación fiscal y económica deteriorada y con graves desequilibrios, pues sería un crimen contra el pueblo dominicano y la economía y tendría serias consecuencias.

A solo once días de las elecciones del 5 de julio el Gobierno y la JCE tienen que brindar las garantías Constitucionales de realizar unas elecciones limpias, pacíficas, sin problemas y sin trastornos, y aseguren que los resultados serán respetados por todos por el bien de la nación y su democracia. Estas elecciones son muy importantes porque representan un cambio de generación y de gobierno, lo que terminará con la época de más corrupción, amoralidad y debilitamiento de la institucionalidad democrática. El PLD ha llevado al país a una corruptela impune. La ola del gran cambio se siente en la sociedad y se evidencian con los resultados de las encuestas y el clamor popular. Todo indica que Luis Abinader ganará el 5 de julio.

Eduardo J. Tejera

http://www.eduardotejera.com

24 de junio de 2020