Crisis de la Deuda: Monto y Perfil

El origen de esta nueva crisis de la deuda pública que se avecina comenzó en los últimos años del Siglo XX. La justificaron con que el país tenía muy poca deuda, después con la idea de realizar proyectos con préstamos de bancos internacionales y luego con emisiones de bonos soberanos. Anteriormente los proyectos se financiaban con los organismos internacionales, como el Banco Mundial, el BID y otras agencias. Pero todo cambió. 

I. Deuda del Gobierno Central.

De 1996 en adelante, la situación de la deuda y su perfil comenzó a cambiar, debido a la contratación de préstamos de bancos privados para realizar obras públicas. Esto cambió los montos de los créditos, pero más importante el perfil — plazos más cortos y altos intereses — y cambió el origen de la deuda externa. Los próximos gobiernos comenzaron otra nosiva política, la de financiar gastos con bonos soberanos. 

Gradualmente, se creó una dependencia de los ingresos externos, los gobiernos comenzaron a financiar con bonos soberanos hasta parte del gasto corriente del Presupuesto Nacional, el pago de intereses anuales y parte del servicio de la deuda pública. La mayoría de las obras públicas comenzaron a ejecutarse con créditos bilaterales de gobiernos y de la banca privada, con emisiones de bonos soberanos y cada vez menos de los préstamos por proyectos de los organismos multilaterales.

Empezó también la era del endeudamiento constante con bonos soberanos y con bonos y letras de deuda interna. Llevamos once años financiando el déficit presupuestario y los intereses con más deudas anuales. Es decir, se cambió el perfil de la deuda en casi veinte años, y se condenó a la economía y a los gobiernos a depender de un círculo vicioso de endeudamiento. Un fenómeno peligroso a mediano plazo, pues tiene sus consecuencias.

El gravísimo resultado de esta agresiva carrera de endeudamiento, de fatales consecuencias para la economía y hasta la soberanía de la nación, es el abrupto cambio del perfil de la deuda externa. Por ejemplo, el gran cambio negativo ha sido el siguiente:

1. Para finales de 1996, el total de la deuda externa ascendía a US$ 3,814.8 millones, sin incluir la deuda interna. De estos US$ 1,196.8 millones o el 31.4 % eran de organismos multilaterales, US$ 1,798.5 millones o 47 % bilaterales, US$ 819 millones de fuentes privadas, banca y suplidores. Un excelente perfil de la deuda. 

2. A diciembre de 2000 la deuda total ascendió a US$ 3,682.1 millones y US$ 465.7 era deuda interna. El 33.7 % de la deuda provenía de organismos internacionales, el 47.3 % de bilaterales entre gobiernos, el 17.8 % con la banca privada, y cero deudas de bonos. 

3. Para finales de 2004, la deuda global aumentó un 78 % a US$ 6,585.0 millones. La nueva composición concluyó muy diferente: el 31.1 % de los organismos internacionales (bajó de 33.7 %), el 37.5 % es bilateral-gobiernos (cayó 10 puntos a 47.3%), el 12.5% con la banca privada y el 17 % con los bonos soberanos, el nuevo fenómeno de endeudamiento. 

4. Para finales del 2008, la deuda aumentó en 70 % en cuatro años a US$ 11,219.3 millones; US$ 7,218.8 millones externa y US$ 4,000.4 millones la interna o el 36 % del total. Los préstamos de organismos multilaterales bajaron a 16 %, la deuda bilateral aumentó a 33 % con la entrada de Petrocaribe, los bonos soberanos ascendieron a US$ 1,283.7 millones, o el 11.4 % de la deuda. El nuevo fenómeno fue la deuda interna que aumentó a US$ 4,000.4 millones.

5. Para el 2012 la situación del monto de la deuda empeoró mucho y el perfil quedó condenado para financiar el desbordado déficit fiscal de 7.2 % del PIB de ese año. La deuda total subió un 73 %, a US$ 19,463.3 millones, desglosado US$ 12,871.6 millones de deuda externa y US$ 6,591.7 millones de interna. La deuda de organismos internacionales subió a 22 % del total, la bilateral representó el 29 %, pero la mitad de la misma incluía a Petrocaribe. Las bonos soberanos llegaron a US$ 2,466.6 millones o 13 % de la deuda pública global y el 19 % de la deuda externa. En cuatro años esto cambiaría radicalmente.

6. Para finales de 2016, la situación del monto y perfil de la deuda pública se ha tornado peligroso. El total de la deuda aumentó en 38 %, a US$ 26,757.3 millones, desglosados en US$ 17,399.3 millones externos y US$ 9,538.3 millones internos o el 36 % del total. La deuda multilateral bajó a 16 % del 33 %, algo muy negativo. La bilateral bajó notablemente a 9.3 % del total, después de la recompra de Petrocaribe. Sin embargo, la deuda por bonos soberanos aumentó abruptamente a US$ 10,004.4 millones, o el 37 % del total y el 57 % de la deuda externa. Una cifra muy elevada que genera vulnerabilidad. 

Las emisiones de bonos en dólares, de mediano y largo plazo, se utilizan para financiar el mismo servicio de la deuda y el déficit fiscal presupuestario. Los bonos no están vinculados a proyectos de desarrollo o creación de riqueza y empleos. Se pagan o reenganchan a término y su interés es moderado, según el mercado. No se amortizan anualmente. Su costo y rendimiento dependen de la evolución de los mercados, las tasas de interés y la viabilidad fiscal interna y el entorno macroeconómico. 

Por otro lado, la deuda interna se ha convertido en un nuevo fenómeno financiero-fiscal. La deuda interna asciende a US$ 9,985.6 millones, a julio de 2017, que representa el 36 % del total de la deuda. Y dentro de esta suma el equivalente a US$ 6,600.0 millones o el 66 %, lo representan los bonos en pesos emitidos por Hacienda. Están emisiones de bonos conllevan ciertas delicadezas, pues son colocadas principalmente a bancos, puestos de bolsas, fondos de pensiones, compañías de seguros e inversionistas individuales. Realizan muchas operaciones previlegiadas y atractivas, ayudando a financiar al Gobierno. La sensibilidad de la tasa de interés es algo bien delicado, frente al futuro cuadro fiscal-deuda.

Como consecuencia de estas acumulaciones, en el Presupuesto Nacional de 2017, el 33 % de los ingresos ordinarios se utilizarán para pagar el servicio de la deuda pública; RD$ 86,992.3 millones, o US$ 1,803.3 millones para pago de aplicaciones financieras y para cubrir el déficit fiscal RD$ 84,893.9 millones o US$ 1,759.8 millones. Por otro lado, para el pago de los intereses de la deuda se destinarán RD$ 114,865 millones, que representan el 22 % de los ingresos ordinarios del Presupuesto. Una proporción que entra en el umbral de lo insostenible a mediano plazo.

II. Deuda del Banco Central de Valores en Circulación. 

Al pasivo del Gobierno Central hay que agregarle la deuda del Banco Central por sus constantes emisiones de Certificados Financieros, que comenzaron cuando la crisis bancaria de 2003, que en su momento ascendió a RD$ 89,500.0 millones a agosto de 2004. Dicha suma se ha multiplicado por seis en 14 años, al aumentar de forma constante hasta RD$ 479,034.5 millones, o la cifra de US$ 10,085.0 millones, al 4 de septiembre de 2017. 

Es un tema de política monetaria y de deuda muy preocupante, del cual pocos hablan o escriben. El Banco Central no ha explicado el por qué de esta dependencia de emisiones permanentes, aunque es secreto a vox populi. En efecto, esta suma vigente de Valores en Circulación de RD$ 479,034.5 millones, (US$ 10,085.0 MM) esta por encima al monto de emision global establecido en la Ley de Capitalización del Banco Central y no se conoce un plan de regularización o disminución de esta bola de nieve en crescendo. 

Por otro lado, el Gobierno no ha podido cumplir, ni creo que cumplirá, por su déficit fiscal crónico, en erogar y entregar al Banco Central la suma asignada para el pago de los interes de las emisiones de bonos de recapitalización. En resumen, todo el amplio tema de las emisiones de valores del Banco Central, los intereses, el déficit cuasi fiscal y la superada Ley de Capitalización, es un tópico que habrá que afrontar rápido. 

III. Deuda Consolidada Pública.

En resumen, a la deuda del Gobierno Central, hay que sumarle la del Banco Central, para obtener la deuda consolidada nacional que asciende US$ 38,994.0 millones. Esta es la cifra global de RD$ 38,994.0 millones, proviene de sumar US$ 28,859.3 millones de deuda pública al 17 de julio de 2017, más los US$ 10,085.0 millones, de Valores en Circulación del Banco Central. Esto sin contar la deuda comercial flotante, pagos a contratistas, deudas de sector eléctrico y otros pasivos, que pueden llegar a US$ 2,000 millones más. 

Este pasivo consolidado es la real deuda de la nación. Todo pago de intereses y capital provendrá del tesoro público, el Presupuesto del Estado, sea en erogaciones de intereses, capital en efectivo, o mediante emisiones canjeadas de bonos internos. Pero, al final, es lo mismo, todo pago o amortización sale de los impuestos pagados por los contribuyentes.

En la Nota de Prensa del Fondo Monetario Internacional de agosto de 2017, señaló que el déficit fiscal consolidado ascendería a 4.9 % del PIB y la deuda consolidada al 52 % a finales de 2017. Sienten preocupación por la situación fiscal, por el aumento de la deuda pública y la rigidez presupuestaria y el anclaje de la tasa de cambio. Recomiendan flexibilidad cambiaria y real reforma y consolidación fiscal, no solo medidas cosméticas.

Si hacemos una simple proyección de esta trayectoria de deuda a diez o veinte años, será fácil reconocer que tendremos un tranque fiscal y manejo de la deuda pública. En los últimos cuatro años, la deuda neta anual, aumentó en US$ 1,823 millones cada año. Este monto crecerá y en diez años sumarán US$ 21,876 millones adicionales netos, encima de la actual deuda consolidada. Podría ser una cifra diferente, pero no demasiado. 

Para comprender mejor la limitaciones presupuestarias que cada vez tenemos más graves, basta recordar que el gasto corriente representa el 80 % de total del Presupuesto Nacional. El pago de intereses anuales representa el 22 % de los ingresos ordinarios. Para el Presupuesto del 2017, la partida de Remuneraciones asciende a RD$ 155,085 millones, que representa el 30 % de los ingresos ordinarios. Igual, la partida de Contraciones de Bienes y Servicios es RD$ 75,492 millones, el 14.5 % de los ingresos ordinarios. 

Con la venta de los valores del Banco Central y los bonos de Hacienda, hay una situación potencialmente delicada. La gran mayoría de las inversiones en Certificados son realizadas por los bancos, fondos de pensiones, empresas de seguros y puestos de bolsas. La concentración es elevadísima, como el 70 % de las emisiones. Igual sucede con las emisiones de bonos en pesos de Hacienda, son los mismos intermediarios financieros, lo que principalmente las compran. Todo esto hace este mercado muy sensible a la viabilidad fiscal y al movimiento de las tasas de intereses. Otro ejemplo de concentración es la elevada inversión de las AFP´s de 74 % en valores del Banco Central y bonos de Hacienda. 

Es decir, la concentración de inversiones privadas de entidades financieras en títulos públicos es muy grande, producto de falta de un real mercado de capitales de proyectos y venta de acciones y por las regulaciones tan exigentes. Los ahorros se concentran en reciclaje de valores, y muy poco en proyectos de generación de riqueza y empleos.

Dependemos cada año de financiamiento bruto externo de RD$ 171,886 millones o US$ 3,563 millones, para pagar el servicio de la deuda y financiar obras y el déficit fiscal de RD$ 84,893 millones, el 2.3 % del PIB. Por tanto, dependemos de la votalidad de los mercados de capitales y las tasas de intereses y la situación económica interna y externa. Es decir, entramos en una zona de sensiblidad, lo que será más difícil y limitado cada año, en particular después del mega-escándalo de Odebrecht y el entorno político doméstico. 

IV. Soluciones Posibles. 

Como se aprecia, cada vez es más necesario que el gobierno acepte la realidad económica y junto con la sociedad civil, estudie y busque reales y profundas reformas estructurales. Sería irresponsable seguir negando el delicado panorama fiscal y de deuda que crece.

Para mí hay soluciones a estos graves problemas, pero requieren de un cambio serio de política fiscal y monetaria y un cambio de la política de Estado y de dimensión del gobierno y su burocracia hipertrofiada. Los cinco sectores que hay que reformar y solucionar son: 

1) La realización de una reforma fiscal integral, que reduzca los gastos, reestructure el tamaño del Estado, aumente los ingresos y racionalice los incentivos.

2) Solucionar a largo plazo el complejo tema de la deuda de los Certificados del Banco Central, desmontando sus montos por escalas y bajando déficit cuasi fiscal.

3) Solucionar el problema financiero del sector eléctrico mediante un real acuerdo y firma del Pacto Eléctrico para reducir los costos, reducir subsidios y mejorar eficiencia.

4) Relanzar los sectores productivos, industrial, agrícola y de servicios, basado en un modelo de exportación, con énfasis en una mayor producción y créditos por proyectos.

5. Logrando un nuevo Pacto Social, con visión de cohesión y mejorando el salario real, incluyendo reformas de la ley de seguridad social y los fondos de pensiones.

Pero se necesita un gobierno que con firmeza comience a poner la casa en orden y reordene el Estado y su Presupuesto, con ajustes por los ingresos y por los gastos. Se deberá achicar el aparato burocrático estatal, duplicado y saturado de botellas y clientelismos. Creo que el país no aguanta más desordenes y problemas económicos. Estimo es el momento de enfrentar la realidad y realizar las reformas estructurales que necesita la economía y la nación, o lo lamentaremos mucho en el futuro.

 EduardoJ. Tejera

http://www.eduardotejera.com

11 de septiembre de 2017.

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Eduardo Tejera propone al PRM revisar la estrategia frente al caso Odebrecht

Articulo publicado en el portal: acento.com.do

SANTO DOMINGO, República Dominicana.-El economista miembro del opositor Partido Revolucionario Moderno (PRM) Eduardo Tejera expresó que la Dirección Ejecutiva del partido debe revisar la estrategia a seguir frente al caso de Odebrecht y la línea de denuncias.

Dijo que no está de acuerdo en concentrarse en el pasado y defender por partidismo, en vez de embestir y denunciar los diferentes casos de corrupción de altos funcionarios actuales y sobre la impunidad que aún existe, en los contratos de obras de mayor corrupción y sobreprecios, que son todos bien conocidos por la totalidad de la sociedad.
“El PRM debe estar a la ofensiva, pues hay todavía mucha impunidad y no colocarse a la defensiva”, precisó.

Tejera reiteró que le unen muchos lazos de más de 30 años de amistad con algunos de los imputados del PRM y anhela y está seguro que su inocencia quedará demostrada, dentro del debido proceso iniciado ante la Justicia.

“Hay que separar los casos individuales, del interés del partido, de la lógica política, y la conveniencia futura del PRM, y su proyección como partido de esperanza y de transparencia. No debemos bajo ningún concepto, seguir la estrategia trazada por el Gobierno y algunos dinosaurios del PLD, de tratar de meter a todos en un mismo saco”, indicó.

Tejera recordó que el 90 % de los contratos y sus mútiples agregados con de precios hacia arriba, fueron firmados por los funcionarios de los gobiernos de Leonel Fernández y Danilo Medina.

“Es incomprensible que no se toquen los temas tan oscuros y nada transparentes de la famosa planta eléctrica de Punta Catalina y numerosas obras de infraestructura. La Justicia, hasta ahora, ha sido selectiva, por lo que debe profundizar y investigar más y realizar nuevos sometimientos, sino perderá mucha credibilidad”, sostuvo.

Para Eduardo Tejera, la Procuraduría y la Justicia han actuado como el país exigió, lo que es bueno y ponderable, y debe ser reconocido. Sin embargo, dijo que ahora tiene que tener mayor amplitud, equilibrio y no actuar con favoritismos, respetando el debido proceso y el derecho de la defensa.

El dirigente del PRM apoyó la calificó de línea vertical de Marcha Verde y de todos los que desean y anhelan por una limpieza quirúrgica moral y política en el país e indemnizaciones económicas.

Asimismo, Eduardo Tejera recomendó que se sometan licencias y se les brinde la oportunidad al partido y a la Dirección Ejecutiva y otros altos organismos de recomponerse y renovarse.

Consideró que lejos de una crisis, que no la hay, en el PRM existe una gran oportunidad de adelantar la renovación de cuadros y de abrir las puertas a las nuevas generaciones, la juventud y la mujeres militantes que desean un partido unificado y moderno.

Eduardo J. Tejera

http://www.eduardotejera.com

El Estado de la Nación a Mayo de 2017

Al entrar en el verano del 2017 el país se encuentra sacudido por graves y permanentes escándalos de corrupción e impunidad, desorden político e institucional, de Odebrecht, los aviones Tucanos, de Ministros corruptos conocidos, el fantasma de costos de la planta de Punta Catalina, altos niveles de pobreza, creciente déficit fiscal y aumento notable de la deuda pública interna y externa, bajos salarios mínimos, demandas sociales, fractura de la clase política y un abrumado sentido de que la delincuencia y las drogas cada vez castigan más a esta atribulada sociedad. Por debajo de la aparente tranquilidad, consumo y crecimiento, hay un país con signos vitales de enfermedad.
La inmensa mayoría del país tiene un doloroso sentido de impotencia. Parece que todas las instituciones están amarradas, nada se puede hacer o cambiar, muchos velan solo por sus intereses a corto plazo, la política se ha degradado hasta la saciedad, el gobierno es un elefante blanco que crece a merced del clientelismo, alianzas minúsculas, botellas y nepotismo. La Justicia no funciona contra la corrupción y delincuencia. El partido PLD que gobierna, se convirtió hace años en una corporación por acciones y ha perdido toda referencia de sus objetivos. Todo es poder y dinero, al costo que sea. La oposición sigue dormida, fragmentada y sin relevo.

Cada funcionario es una isla de poder con su propio librito y arrogancia. Los sindicatos de obreros en su mayoría están comprados o alquilados por el poder, ni se preocupan por sus miembros. Es otro negocio viciado. La clase media en general está anestesiada en su auto indulgencia y consumo. El empresariado en sus empresas silenciosos o alejados de propiciar cambios y varios son grandes cómplices. Hay de todo.

La mayor frustración de la impotencia se manifiesta en ver la impunidad sin sanciones a los corruptos conocidos y los tapados, al ver la delincuencia y los asaltos diarios a la ciudadanía, al observar el tráfico de drogas y el lavado de drogas. Todo abierto y conocido, pero sin consecuencias. Nuestras fuerzas de seguridad y policías no salen de un escándalo ligado a los negocios de mafias y drogas. El sentimiento de desamparo es generalizado. Eso lo conocen y sienten los dominicanos.

Para los extranjeros todo parece color de rosa, observan el dinero en la calle, los autos de lujos, el progreso hotelero, nuevos restaurantes, centros comerciales, las torres y avenidas, en áreas urbanas. Los expertos de los organismos internacionales vienen y se van, y quedan confundidos en sus estadísticas de computadoras y dan la espalda a la realidad social y moral del país. Es un espejismo que dificulta conocer la verdad. 

Solo escuchan que la República Dominicana es el país que más crece en la región, un 5.5 % del PIB por más de 6 años, que la inflación es de 1.2 %, que las reservas monetarias internacionales son las más altas, que la banca es muy sólida, que el turismo crece como espuma, y que en el país hay seguridad jurídica para las inversiones, pero sin decir que dicha seguridad es para los poderosos, los grandes y los políticos del gobierno. 

Se repite que existe estabilidad cambiaria, pero no se menciona que se apalanca dicha represa con emisiones constantes de Certificados del Banco Central. A pura papeleta de Certificados, que ascienden a RD$ 471,885 millones, o US$ 9,334 millones al 8 de mayo, que no se saben cómo se amortizarán. El aumento de la deuda del Banco Central ha sido vertiginoso: de RD$ 87,412 en agosto de 2004, a RD$ 253,092 millones a diciembre de 2012, y en cinco años subió a los RD$ 471,885 millones, señalados. 

La deuda pública también ha financiado el desarrollo y ha financiado 12 años de déficit fiscales continuos, algo sorprendente y peligroso. El déficit consolidado fiscal para el 2017 se proyecta de 3 a 4 % del PIB, más de RD$ 105,00 millones. La deuda pública ha aumentado en saltos. En el año 2004 concluyó en US$ 6,585 millones del Gobierno y US$ 2,126 millones en Certificados del Banco Central, por un total de US$ 8,711 millones. Para diciembre de 2012 ascendió a US$ 19,453 millones y en Certificados del Banco Central a US$ 5,329 millones, para un total consolidado de US$ 24,781 millones.  

Ahora a marzo de 2017, la deuda del Gobierno aumentó a US$ 27,660 millones y la del Banco Central alcanzó US$ 9,334 millones, para un total de deuda consolidada de US$ 36,994 millones, que representa como dijo el FMI, el 52 % del PIB. Eso sin contar la deuda flotante de la CDEEE, Obras Públicas, Presidencia y organismos autónomos, quizás otros US$ 1,800 millones más. La deuda es el talón de Aquiles de la economía. 

Para el 2017 el pago de intereses de la deuda asciende a RD$ 114,865 millones, o el 3.2 % del PIB o peor, al 22 % de los ingresos tributarios. Si se suma los intereses a pagar por el Banco Central, el pago de intereses global llegarán a 140,207 millones, o el 3.9 % del PIB. Un monto que muy delicado. Hay que tomar prestado para pagar intereses, profundizando un circulo vicioso de la deuda.

El sector comercial externo es bien débil y deficitario. Para el 2016 las exportaciones, nacionales y de zonas francas, ascendieron a un total de US$ 9,723 millones e importamos US$ 17,384 millones, que representa un déficit comercial de US$ 7,661 millones, financiado por la inversión extranjera, servicios y cuenta de capitales. Es decir, exportamos muy poco, porque producimos muy pocos bienes agropecuarios e industriales nacionales, salvo oro y plata, que han salvado la situación comercial externa. 

Las cifras sobre el nivel de la pobreza e indigencia son bastante debatidas entre los expertos, y entre los datos del gobierno, instituciones independientes e internacionales. Sí creo que ambas categorías han bajado un poco en los últimos diez años, algo natural con el crecimiento logrado. No será óptimo, pero se evidencia mayor bienestar en el país. Si embargo, la pobreza sigue muy alta entre 32 y 35 % y la indigencia entre 8 a 11 %, según las fuentes. Pero estos son entre 3.8 a 4.0 millones de dominicanos, que viven y comen mal o muy mal, lo que en términos humanos es inaceptable para el país. 

Mucha de la reducción de pobreza se debe a programas de asistenciales del Gobierno, con donativos, bonos solidaridad, bono gas y otros, que es algo artificial, llamada pobreza monetaria. Falta mucha equidad entre crecimiento, nuevos empleos y reducción de la pobreza y desigualdad. Lo lamentable que esos programas asistenciales se prestan, con la atrasada mentalidad política, a clientelismo, a dependencia y a obtener votos para la elecciones, como ha sucedido en Latinoamérica.

En resumen, como se evidencia, el estado de la nación es complicado y con signos de frustración muy preocupantes. En lo político la calidad de la democracia empeora por día. La institucionalidad se corrompe y la corrupción y su paralela impunidad, es el mayor cáncer de la nación. La base social del país vive en la miseria y con salarios reales a la mitad del costo de la canasta familiar. El desempleo juvenil es altísimo, quizás 45 %. Persevera la pobreza y las desigualdades, aún dentro del progreso de una parte de la sociedad. Vivimos en un país de gran dualidad. 

Ha surgido un fenómeno social de gran esperanza. El movimiento heterogéneo de la Marcha Verde, que aglutina personas de diferentes edades y sectores, es un poderoso vehículo de lucha contra la corrupción y la impunidad. La juventud que dirige la Marcha Verde se han convertido en una gran ola de protestas, marchas en la Capital y pueblos del interior, y con su fuerza y disciplina, han creado una formidable maquinaria contra los vicios de la clase política. Son insobornables y pasionarios, algo que necesitaba el país. 

Las protestas y la fuerza social que tienen traerán grandes sorpresas y el gobierno está frustrado y abrumado frente a los incansables Verdes. Van a seguir y seguir, hasta que haya Justicia contra la corrupción, sometimientos y sanciones de cárcel para los culpables. La nación exige una sacudida, una depuración. Los apoyo con toda simpatía. Son una gran esperanza e incidirán como movimiento en el futuro de la política. 

 

Eduardo J. Tejera

http://www.eduardotejera.com 

15 de mayo de 2017. 

 

 

 

 

 

 

 

 

EDUARDO TEJERA PIDE FISCALÍA INDEPENDIENTE Y ABOGADOS INTERNACIONALES PARA INVESTIGAR SOBORNOS DE ODEBRECHT

EDUARDO TEJERA PIDE FISCALÍA INDEPENDIENTE Y ABOGADOS INTERNACIONALES PARA INVESTIGAR SOBORNOS DE ODEBRECHT
  

El economista Eduardo Tejera pidió a las autoridades Judiciales y al Presidente de la República designar una Comisión de Fiscales Independientes, mixtos, que se ocupen a tiempo completo investigar todos los sobornos que Odebrecht ha repartido en el país, que por el momento la empresa ha admitido ante tribunales norteamericanos, la suma de US$ 92 millones. Esto es un verdadero escándalo que va directo contra funcionarios de pasados y presentes gobiernos y cabilderos ”facilitadores” externos, vinculados al poder. Realmente, es un escándalo y red de corruptos como en Brasil. 

Expresó Tejera que nuestra Justicia no es independiente ni el Procurador ni la Fiscalía, pues al final son funcionarios designados por el Presidente. Entonces que podrán investigar?, en verdad, nada. No es el caso de los Fiscales y Jueces independientes de Brasil, Guatemala, Colombia, Argentina y otros países, donde hay una guerra contra la corrupción de funcionarios y empresarios vinculados.

Con estos sobornos de US$ 92 millones, que él estima son más, se dieron contratos de obras por más de US$ 3,000 millones sobrevalorados en más de 40 %, según ingenieros consultados. Además ese dinero de los sobornos sirvió para afectar la política y las elecciones, por lo cual la nefasta empresa Odebrecht ha sido un factor grave de corrupción y de interferencia en la política. El propio ex asesor electoral brasileño Joan Ferrer y su esposa admitieron y explicaron a la Justicia de Brasil las cuentas y los pagos de sobornos que dieron a políticos dominicanos del más alto nivel. Estamos, pues, contra delitos probados y admitidos por la empresa. 

Tejera sugiere que esta Comisión de un Fiscal Independiente y varios abogados, vayan oficialmente a los Tribunales de Estados Unidos y de Brasil para conseguir toda la documentación del caso y las pruebas del reparto en la República Dominicana, como ya han salido nombres en papeles y en la prensa. A este grave escándalo queda por resolver y castigar por la Justicia el otro soborno de los aviones Tucanos. Advierte que si este Gobierno y país no hace nada, quedaremos como un paraíso de la inmunidad y la delincuencia organizada en los gobiernos del PLD.

Por último Tejera sugiera que el Estado o entidades privadas demanden a Odebrecht y exijan una multa o compensación por US$ 180 millones, el doble de los sobornos, como Odebrecht ha pagado US$ US$ 2,040 millones a Estados Unidos, Brasil y Suiza. Si la empresa paga ese monto a esos países, de pagar igual una multa y compensar a nuestro país, pues sus daños y sobreprecios. Igual debemos hacer como Colombia y de inmediato rescindir y anular los contratos vigentes de Odebrecht en el país. 

Para Tejera el prestigio del país está en la mirada internacional y el Presidente de la República debe realizar una enérgica operación de limpieza, caiga quien caiga.

Eduardo J. Tejera

http://www.eduardotejera.com 

22 de diciembre de 2016.

 

“El Movimiento Nacionalista Dominicano Contra la Ocupación Militar Norteamericana, 1916-1924”.

Palabras del Dr. Eduardo J. Tejera en la Puesta de Circulación de su Obra

“El Movimiento Nacionalista Dominicano Contra la Ocupación Militar Norteamericana, 1916-1924”.

Academia Dominicana de la Historia

23 de noviembre de 2016

 

 

Dra. Mu-Kien A. Sang Ben,

Presidente de la Academia Dominicana de la Historia,

Lic. Adriano Miguel Tejada, Vicepresidente,

Dr. Manuel García Arévalo, Tesorero,

Distinguidos Miembros de Número, Correspondientes y Colaboradores,

Señoras y Señores.

Antes que nada deseo dar las gracias a esta benemérita casa de estudios por permitirme poner en circulación en esta noche una obra que narra una época trascendental de la historia dominicana. Deseo extender mi primera gratitud a nuestra presidente de la Academia, la Dra. Mu-Kien A. Sang Ben, a los distinguidos miembros de la Junta Directiva, y en especial al amigo Dr . Manuel García Arévalo, quien ha presentado el libro con generosas palabras y con una buena y equilibrada síntesis de los temas e informaciones. Igual deseo darles las gracias a todos los presentes en esta noche, por acompañarnos en este evento tan importante para mí. A todos muchas gracias.

En esta obra titulada Movimiento Nacionalista Dominicano contra la Ocupación Militar Norteamericana del 1916-1924, narro la historia de la más formidable campaña nacional e internacional que se conozca en nuestra historia, la cual fue desplegada por un selecto grupo de patriotas para reclamar y exigir el retiro de las tropas norteamericanas del país y el regreso a la soberanía dominicana. En este año precisamente se cumple el Centenario de la Ocupación de la nación que ocurrió en 1916, lo que constituyó una dolorosa y oscura etapa de la historia nacional. Este período también representó un nefasto capítulo de la política exterior de Estados Unidos, que invadieron e impusieron un gobierno militar dictatorial durante ocho años, hasta que surgió un Gobierno dominicano electo en 1924.

Al principio de la obra se describen los graves e inestables sucesos políticos, las equivocadas políticas económicas y el excesivo endeudamiento externo patrocinados por Buenaventura Báez y Ulises Heureaux (Lilís), que de forma desbordada y corrupta hipotecaron a la nación y la colocaron en un camino previsible hacia el desastre, desde 1868 hasta concluir el Siglo XIX. La quiebra financiera del país, fue ocasionada por los excesos de préstamos y bonos con la Harmont, Westendorp y al final con la Improvement Company. 

Este dramático proceso terminó en varias renegociaciones y ajustes de deudas conocidos, como el Protocolo, el Laudo Arbitral, el Modus Vivendi, el Ajuste de Deuda, y la Convención Domínico-Americana del 1907. Éste último dramático Convenio impuso un protectorado financiero al país, mediante el cual, el Gobierno confirmó la entrega del control y administración de la recaudaciones arancelarias a la Receptoría General de Aduanas, dirigida un Receptor, designado por el Gobierno norteamericano. Esta protectorado financiero se prolongó hasta la firma del Tratado Trujillo-Hull en 1940. 

En el libro se describen los numerosos Gobiernos de caudillos, dictadores y presidentes efímeros que se sucedieron del 1900 al 1916 los cuales mantuvieron a la nación en permanente inestabilidad y desorden. Consideramos que el desorden político y financiero que predominó durante estos caóticos años colocaron al país en una situación de gran fragilidad y división interna, la cual fue aprovechada por el naciente expansionismo norteamericano que deseaba controlar la región del Caribe, como parte de su estrategia geopolítica. Estimamos, que la funesta etapa caracterizada por los levantamientos y constantes revoluciones realizados por los caudillos, la soldadesca del Concho Primo, crearon las condiciones domésticas propicias que acabaron de empujar la ocupación externa. 

Pero desde el principio de la Ocupación Militar en 1916 en adelante, las actuaciones y grandes campañas nacionalistas fueron realizadas por un puñado de patriotas en Estados Unidos, Centro y Sur América, Europa y en el país. El grupo de los nacionalistas, compuesto internamente por la Unión Nacionalista Dominicana y en el exterior la Comisión Nacionalista, representó la más agresiva, coordinada y efectiva campaña de presión internacional contra la Ocupación Militar. Representan las acciones más brillantes de la diplomacia informal dominicana. 

Desde que los norteamericanos ocuparon militarmente al país, mediante la Proclama del 29 de noviembre de 1916, eliminaron el Gobierno Provisional del Presidente Dr. Francisco Henríquez y Carvajal y al mismo tiempo el Capitán H. S. Knapp se constituyó en Gobernador Militar, que de inmediato impuso la total censura y desplegó una férrea represión interna para controlar y pacificar el país con toda la fuerza militar.

El movimiento nacionalista comenzó sus trabajos políticos en el plano internacional, primero en Cuba, y después en Estados Unidos, Hispanoamérica y varias ciudades de Europa. El líder y alma de este movimiento nacionalista fue el Dr. Francisco Henríquez y Carvajal, último Presidente Provisional en el 1916. Formaron parte inicial de este selecto grupo: Don Federico Henríquez y Carvajal, su hermano, su hijo Max Henríquez Ureña, el escritor Tulio M. Cestero, el poeta Fabio Fiallo y su hijo René, Enrique Deschamps, Manuel M. Morillo, Rafael C. Tolentino, Manuel F. Cestero, M. Flores Cabrera, Fernando Abel Henríquez, Emiliano Tejera, Américo Lugo y muchos otros dentro y fuera del país.

En Santiago de Cuba, Francisco Henríquez y Carvajal y sus amigos crearon en el 1918 el primer Comité Pro Santo Domingo, presidido por el empresario y amigo personal de Henríquez y Carvajal, Don Emilio Bacardí y muchos intelectuales y políticos que apoyaban la causa dominicana. Enseguida en La Habana a principios de 1919, se creó otro Comité Pro Santo Domingo, presidido por el ilustre escritor y filósofo Enrique José Varona y en el cual formaron parte las más notables personalidades políticas e intelectuales cubanas. Posteriormente, se crearon también los primeros Comités en Nueva York y la famosa Comisión Nacionalista Dominicana, que desempeñó la campaña diplomática principal y más sistemática, en Washington, Nueva York, en Latinoamérica y en Europa. 

Después de la Primera Guerra Mundial, se creó en Santo Domingo la Unión Nacional Dominicana en febrero de 1920, presidida por Don Emiliano Tejera y vicepresidente Enrique Henríquez, acompañados del Dr. Américo Lugo, Andrés Pérez, Antonio Hoepelman, Fabio Fiallo, Armando Pérez Perdomo, Manuel Arturo Machado y otros. Se crearon igual Juntas Patrióticas regionales, y Juntas de Damas, que desempeñaron una gran labor proselitista en los centros de poder de los Estados Unidos para crear conciencia y entusiasmo a favor de la soberanía nacional y enseñar al pueblo norteamericano la gran injusticia cometida por su Gobierno al invadir y gobernar a un país pequeño en contra de su voluntad.

La intensa labor de la Comisión Nacionalista de denuncias, presiones y cabildeos internacionales fue vital para movilizar la opinión pública y política en Estados Unidos y en toda Hispanoamérica. Don Federico Henríquez y Carvajal y su sobrino Max Henríquez Ureña, y después Tulio M. Cestero, comisionados por la Comisión Nacionalista con instrucciones especiales viajaron a Río de Janeiro, Buenos Aires, Montevideo, Santiago de Chile, Lima, y se reunieron en audiencia con los Presidentes de cada país, los Cancilleres, políticos e intelectuales, buscando el apoyo y nuevas acciones para condenar la ocupación y presionar a Washington, para que se retirara del país y volviera a instalarse un gobierno dominicano libre y soberano. Esta fue una labor formidable diplomática en el 1920 y principios de 1921. 

La campaña nacional e internacional penetró en los poderes políticos de Estados Unidos, hasta que el presidente Wilson presentó su primer plan de desocupación, que por ser todavía limitado, fue rechazado. Después miembros de la Comisión Nacionalista influyeron en la campaña electoral a la presidencia de Warren G. Harding en 1922, y éste prometió en un discurso sacar las tropas del país si ganaba las elecciones. Una vez se juramentó, Harding presentó la segunda propuesta modificada, conocida como el Plan Harding, que sirvió de base para la negociación definitiva del Lic. Peynado.

En el libro se describen todas las actividades del movimiento nacionalista en el exterior y en el interior de la nación. Se presentan muchos informes y cartas, algunos publicados en pocos libros de la época, y otros son nuevos documentos inéditos encontrados en la valiosísima Colección Tulio M. Cestero, que se encuentra en la Biblioteca Pedro Mir, de la Universidad Autónoma de Santo Domingo. Además, hemos investigado en libros y de testimonios originales publicados por diversos autores de la época. 

En la obra se anexan varios valiosos informes y cartas al presidente Woodrow Wilson y al Secretario de Estado de Estados Unidos, escritos por Tulio M. Cestero y al líder sindicalista de la American Federation of Labor Samuel Gompers, gran amigo de la causa dominicana y una importante carta del mismo Gompers a Wilson solicitando una investigación y el retiro de las tropas del país. Se presentan también diversas cartas y propuestas a los presidentes Wilson y Warren Harding y al Departamento de Estado escritos por el Francisco Henríquez y Carvajal, Tulio Cestero y después por Francisco J. Peynado, arquitecto final del Convenio Hughes-Peynado de 1922. 

La inteligente y sagaz labor diplomática del Lic. Jacinto J. Peynado, que logró recabar el apoyo y firma de los principales líderes políticos, culminó en el Convenio Hughes-Peynado de 1922, en el cual se pactó el plan de Desocupación y el establecimiento de un Gobierno Provisional dominicano. Sin embargo, el ala radical del movimiento nacionalista, los que abogaban “por el retiro puro y simple” no aceptaron el Convenio Hughes-Peynado y continuaron una campaña en contra las elecciones y la desocupación.

 No obstante, las divisiones al final, somos de opinión que la dedicada campaña del líder del grupo, Francisco Henríquez y Carvajal y los demás nacionalistas, fuera y dentro del país, representa uno de los más brillantes episodios de la historia dominicana. Estos hombres, apoyados con pocos recursos de donaciones, sacrificando sus vidas, nunca pararon de trabajar, cabildear y de crear un eficaz vehículo de negociación diplomática-política.  

Es mi interés que se conozca y aprecie el formidable trabajo de este selecto grupo de personalidades del movimiento nacionalista, los cuales realizaron una incesante campaña hasta lograr la desocupación estadounidense del país en 1924. Espero que la obra también sirva de lección y recordatorio a la clase política y las élites nacionales, que deben cuidar de nunca colocar a la nación en una situación vulnerable y débil por las ambiciones de poder, el descalabro de las finanzas públicas y por endeudar a la nación hasta límites excesivos, hasta que llegue otro día de derrumbe político nacional. 

Muchas gracias, 

Eduardo J. Tejera

23 de noviembre de 2016

PRESUPUESTO NACIONAL DEL 2017 Y SUS CONSECUENCIAS

El presente análisis se referirá solo al anteproyecto del Presupuesto del Gobierno Central del 2017 aprobado por el Congreso Nacional. No se examinan los presupuestos de las entidades autónomas y descentralizadas.
Descripción General:

 El Presupuesto de Ingresos del Gobierno Central se estima en RD$ 539,513,2 millones, que representa un aumento de 13.4. %, una cifra bastante optimista. El total de Gastos programados es muy superior y asciende RD$ 624,407.0 millones, por lo que produce un deliberado déficit de RD$ 84,893.5 millones, o el 2.3 % del PIB. En términos absolutos el déficit será mayor al del 2016 en RD$ 2,011 millones. La presión tributaria se estimó en 13. 9 % del PIB para el 2017. 

Lo más preocupante es que este será el décimo año consecutivo Presupuesto con otro déficit fiscal, todos financiados con deuda pública, interna y externa. El país, hemos dicho, va por muy mal camino, pagando deudas con nuevas deudas y financiando la costosa estructura de gastos y el gran clientelismo político y despilfarro. En efecto, se toma prestado hasta para pagar los intereses anuales de la deuda pública.

Según el Presupuesto sometido por el Gobierno y aprobado por el Congreso Nacional, el Gobierno mantendrá un déficit proyectado de RD$ 84,407,0 millones o 2.3 % del PIB para el 2017 y de RD$ 67,707 millones para 2018, o el 2.2 % del PIB. 

Servicio de la Deuda Pública: 

El Presupuesto se requiere financiamiento bruto de RD$ 171,886 millones o US$ 3,563 millones y representa el 4. 7 % del PIB o el 24.1 % del total del Presupuesto. Una cifra muy elevada. Con las Aplicaciones Financieras de ingresos y pagos, se tendrá que buscar un financiamiento neto de RD$ 86,992 o US$ 1,803 millones. Cubrir el déficit y las amortizaciones se financiará con emisiones de bonos internos por RD$ 65,589 millones y bonos externos por RD$ 106,297/US$ 2,203 millones.

El pago total de intereses para 2017 es de RD$ 114,865, o el 3.2 % del PIB. Sin embargo, si le sumamos los intereses que se debe transferir al Banco Central entonces aumentan a RD$ 140,207 millones, equivalente al 3.9 % del PIB, que corresponden a la ley de recapitalización de la institución. 

Por otro lado, se consignó para amortizaciones de principal de la deuda pública, la suma de RD$ 86,992 millones o US$ 1,803.3 millones; desglosados en RD$ 40,403 millones para pagos externos, RD$ 114,913 millones para pagos internos y la inusual cantidad de RD$ 26,635 millones, para “disminución de Cuentas por Pagar”, que es una deuda flotante atrasada y alta a los suplidores y contratistas.

Un grave problema del Presupuesto es su continua dependencia de préstamos para poder financiar sus gastos corrientes y el servicio de la deuda, y en particular el plan de obras públicas, que es casi dependiente de empréstitos y bonos soberanos. De seguir esta política, el país se podrá ver en serias dificultades con una crisis de deuda, como ha sucedido en varios países europeos

La real deuda pública global consolidada está cerca de US$ 42,638 millones, si sumamos la deuda del Gobierno Central de US$ 24,000 millones, la del Banco Central de cerca de US$ 9,238 millones, y alrededor de US$ 2,500 millones en deudas flotantes y del sector eléctrico, que no se contabilizan. Pero el perfil de la deuda es lo más preocupante. 

Los mayores incrementos han sido de nuevas deudas de los bonos soberanos a pagos únicos muy peligrosos que aumentaron de US$ 2,466 millones en 2012 a US$ 10,000 millones a septiembre de 2016. Es decir, casi la mitad de la deuda del Gobierno central es de bonos soberanos en dólares a términos, no de organismos internacionales o bilaterales que otorgan mejores plazos e intereses más bajos. 

Por su lado, la deuda del Banco Central de Certificados Financieros han aumentado de manera fija y ascendente: Ejemplo: Para agosto de 2004 el total de emisión fue RD$ 87,412 millones, para diciembre del 2004 alcanzó RD$ 101,966 millones, siguió en aumento a RD$ 182,733 millones a diciembre de 2008, ya para diciembre de 2012 creció a RD$ 253,092 millones, y en solo cuatro años a noviembre de 2016, ha ascendido a RD$ 429,490 millones o US$ 9,238 millones. Una cifra por encima de la Ley de Capitalización y muy vinculada al apalancamiento de la tasa de cambio.

La situación fiscal está más deteriorada de lo que se admite, pues se manejan bastante bien los flujos financieros del Gobierno y por los ingresos de la deuda externa y la inversión extranjera. Sin embargo, el Gobierno no ha planeado una salida gradual de este tranque fiscal y deberá realizar pronto dos reformas estructurales para bajar esta dependencia; una, realizar la reforma fiscal integral, y dos, ejecutar una profunda reestructuración del aparato burocrático del Gobierno, disminuir la cantidad de instituciones y consejos que repiten funciones de los Ministerios, y sobre todo, racionalizar el gasto en empleomanía clientelar y botellas. 

Sobre los Ingresos:

 Se proyectan RD$ 539,513 millones de ingresos corrientes y donaciones, que representa un aumento de 13.4 %. La casi totalidad de los ingresos provienen del cobro de impuestos, vía intentos de disminuir la evasión y parches impositivos:

1. Impuesto sobre la Renta RD$ 149,240 millones.

2. Al Patrimonio RD$ 20,910 millones.

3. Sobre Mercancías y Servicios, principalmente ITBIS y Selectivos al Consumo RD$ 290,147 millones, que incluye RD$ 50,515 millones de los dos impuestos a los hidrocarburos, por lo que no bajarán sus precios.

4. Impuestos al Comercio RD$ 39,313 millones. 

Sobre los Gastos:

El total de gastos del gobierno es de RD$ 624,407 millones, por encima de los ingresos. Los gastos corrientes suman RD$ 526,377 millones, que representa el 84 % del total. Las remuneraciones siguen en aumento a RD$ 155,085 millones, con un aumento de 11 %. Veamos el rápido aumento de las asignaciones nóminas.

En el 2012 el gasto en remuneración de empleados y funcionarios fue RD$ 86,772 millones, lo que significa un aumento neto en cuatro años de RD$ 68,313 millones, el 105 %, o RD$ 17,078 cada año. La partida de gastos de bienes y servicios aumentó un insólito 40 %, de RD$ 54,056 millones en el 2016 a RD$ 75,493 para 2017. Se incluye un subsidio al sector eléctrico de RD$ 31,499 millones, o US$ 680 millones. 

Por su lado, el gasto de capital proyectado es de RD$ 98,030 millones, que incluye construcción de obras y transferencias de capital. Para construcciones en proceso asignan RD$ 16,159 millones y RD$ 4,299 millones en reconstrucción de hospitales, lo que es una buena política social y de obras.

El total asignado a la Presidencia es de RD$ 53,537 millones, desglosado para el Ministerio Administrativo RD$ 15,961 millones, que se ha convertido en un gran Ministerio que construye obras y tiene sus propios planes sociales. El Gabinete Social tiene RD$ 25,484 millones, otro gran Ministerio y para la polémica OISOE, RD$ 10,713 millones. Las nóminas, altos viáticos y gastos son excesivos.

Al Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones le asignaron solo RD$ 28,358 millones para carreteras, caminos y construcción de diversas obras, que la misma cifra del año anterior. Por otro lado, es necesario y racional que la OISOE debe ser fusionada dentro del Ministerio de Obras Públicas. Existe demasiado dipersión. 

Al Ministerio de Salud Pública se le asignó la suma de RD$ 75,837, que representa un buen aumento de 21.3 %, pero solo es el 2.1 % del PIB, muy por debajo de niveles latinoamericanos. Llama la atención la distribución por funciones y actividades, pues se gasta demasiado en nóminas y administración del Ministerio. Esto es incorrecto con la crisis de equipos y medicamentos en los hospitales y la precariedad de los doctores y enfermeras.

La asignación del Ministerio de Agricultura es un caso contradictorio, con la anunciada prioridad del Gobierno. Solo le asignan RD$ 9,102 millones, o el 0.3 % del PIB. La baja asignación no se compadece con la supuesta revolución de la agricultura que pregona el Gobierno y sus entidades agropecuarias. 

Para el Ministerio de Educación se cumplió con el 4 %, con una asignación de RD$ 142,999 millones, pero demasiado recursos se dedican a actividades centrales, nóminas administrativas, consultorías, gestión financiera y contribuciones burocráticas especiales. Es necesario brindar mayores informaciones desglosadas en el Presupuesto y un análisis de los gastos y programas. 

Resumen: 

La economía dominicana continúa con un alto nivel de crecimiento con relativa estabilidad. La inversión extranjera, los ingresos por turismo y de las remesas son atractivos y altos. Es sector de construcción sigue creciendo, pero hay limitaciones por la demanda, por falta de mejores facilidades de créditos y se requiere igual un aumento de los salarios reales y que mejore el poder adquisitivo del consumidor. 

El Presupuesto propuesto del 2017 confirma, no obstante, el mismo modelo de política económica y fiscal del Gobierno, a través de doce años. Está basado en mantener déficit fiscales cada año, financiados con endeudamiento externo e interno. Igual, una política de gastos fijos y corrientes elevados, escaso ahorro interno y una creciente voracidad tributaria, para compensar las distorsiones y limitaciones fiscales. Este modelo no nos parece sostenible y es vulnerable. 

Esta es una tendencia muy delicada, que puede conducir al país hacia una crisis de insostenibilidad fiscal. Hay que tener en cuenta que el total consolidado de la deuda pública asciende US$ 42,638 millones y representa como el 53 % del PIB. El FMI en su última Nota ya advertido estas debilidades fiscales. El servicio de la deuda requiere ahora el 36 % de los ingresos corrientes y seguirá creciendo y el solo el pago de los intereses requieren el 20 % de los ingresos tributarios. 

Se confirma una hipertrofia del gasto por un exceso de Ministerios, Consejos, Institutos, Asesorías, que muchos duplican sus funciones y son fuentes de sobre empleomanía y clientelismo político. Se va requerir una doble reforma; la fiscal integral y la de reestructuración del Estado y racionalización del gasto público para hacer sostenible la fiscalidad.

 

Eduardo J. Tejera 

http://www.eduardotejera.com

21 de noviembre de 2016.

 DECLARACIONES SOBRE EL PRESUPUESTO NACIONAL 2017 DEL ECONOMISTA EDUARDO J. TEJERA

 El economista Eduardo Tejera expresó que el proyecto de Presupuesto Nacional para el 2017 es más de lo mismo, y que no contempla ningún cambio de fondo, de modelo económico o política fiscal. Será el décimo año de Presupuestos deficitarios, basados y financiados por deuda pública de bonos soberanos internos y más emisiones internas, hasta niveles muy delicados.

Explicó que el Presupuesto para el Gobierno Central, se basa en ingresos totales de RD$ 539,513 millones, el 14.9 % del PIB, y un total de gastos de RD$ 624,407 millones, lo que representa un déficit solo en el Gobierno Central de RD$ 84,893 millones, de 2.3 % del PIB. Esta brecha presupuestaria hay que financiarla con emisiones de bonos soberanos y más deudas internas por un total de US$ 1,760 millones, una cifra demasiado elevada. Se incluye una autorización adicional de emitir letras vía Hacienda de deuda a corto plazo a un año de RD$ 28,000 millones, para financiar el déficit.  

Para Tejera los ingresos de RD$ 42,181 millones están basados en un crecimiento de 6 % de la economía y por mejoras en las recaudaciones y reducción de evasión RD$ 21,700 millones, una meta muy difícil de alcanzar en un año sin cambios en el sistema tributario. Por el lado del gasto total, sorprende que de RD$ 624,407 millones, el gasto corriente absorba RD$ 526,377 millones y para gastos de capital RD$ 98,029 millones. Es decir, el gasto corriente asfixia el Presupuesto, con muy baja inversión pública de solo RD$ 22,182 millones, que es la que crea empleos y aporta mayor valor agregado. 

El endeudamiento bruto total para el 2017 es de RD$ 171,886 millones (US$ 3,563 millones), equivalente al 24 % del monto del Presupuesto. Un porcentaje delicado fiscalmente. El país tendrá un nivel de amortizaciones de deuda pública de RD$ 86,992 millones y el pago por intereses de RD$ 114,865 millones, el 21 % de los ingresos. En realidad, pagamos los intereses mediante más deuda, lo que crea un círculo vicioso financiero, que amenaza la sostenibilidad fiscal y de la deuda. 

Tejera reiteró que el proyecto de Presupuesto el Gobierno planea 4 años más de déficit fiscales del orden de 2 % del PIB. Es sus declaraciones Tejera señaló que no hay re-ajustes por los ingresos, por cambios tributarios, ni por el gasto, su calidad y elevados montos. Es un presupuesto de crecimiento vegetativo, sin ninguna mejoría y recortes de gastos superfluos, de los altísimos niveles de clientelismo político con una costosa e ineficiente burocracia excesiva. En efecto, es un Presupuesto sin cambios de rumbos ni de reconocimiento de la necesidad de reestructurar el sector fiscal global.

 

Eduardo J. Tejera

http://www.eduardotejera.com 

3 de octubre de 2016.