La Agenda del 2020 al 2024

El candidato que salga el nuevo presidente de la República para el período 2020-2024, tendrá una agenda política, jurídica y económica con poco margen para inventar o intento de continuar con el mismo modelo económico de Leonel-Danilo. En mi caso, deseo y aspiro que nuestro candidato Luis Abinader sea el favorecido por el voto popular, y es muy posible que sea el próximo presidente de la nación. El pueblo está cansado de la continuidad del PLD y aspira a un cambio de política y a un cambio generacional. 

En el 2020 el país entrará en un nuevo proceso de ajustes en las políticas públicas y tendrá que realizar profundas modificaciones al modelo de crecimiento económico basado en déficit fiscales financiados con endeudamiento público, mejorar los servicios sociales e implementar una política de aumento de la producción nacional y las exportaciones. También un ajuste social es necesario, con aumentos de salarios, mejoría en la seguridad social y el costo de la vida. Será indispensable cambiar la viabilidad fiscal de la economía, mediante una reforma fiscal integral, por el lado de los ingresos y los gastos.  

A mi juicio, una de las primeras prioridades debe ser larealización de modificaciones en el sistema judicial que garanticen la independencia de la Justicia de las presiones políticas, que concluyen en impunidad, privilegios y malas influencias. La agenda jurídica debe tener la prioridad deluchar contra la corrupción y la impunidad y debe tener el objetivo concreto de tener una Justicia independiente y financieramente autónoma. 

Esto requiere modificar la base jurídica del Colegio Nacional de la Magistratura, para sacar como miembro-presidente al presidente de la República. Igualmente, la designación del Procurador de la República debe ser hecha por el Colegio de la Magistratura, igual que los Fiscales, no por el presidente del país, sino es su subalterno político. Países como Brasil, Argentina, Chile, Perú y otros, el presidente del país no es miembro el Colegio de la Magistratura, que es libre, independiente y formada por jueces, políticos y académicos. 

La política social debe ser modificada y actualizada totalmente, para que sea fuente de servicio y bienestar, y no instrumento de clientelismo político, dependencias y manipulación de la pobreza. Creo que el llamado Gabinete Social debe ser trasladado de la vice presidencia, y delPalacio, porque entonces siempre estará viciado de favoritismo y de la política. En ningún país la vicepresidencia maneja recursos por RD$ 28,000 millones al año, a través de otorgar diferentes tarjetas de asistencialismo, apoyado por organismos internacionales como el BIB, Banco Mundial y otros. Eso es política. Esas entidades no deberían financiar programas tan politizados y de clientelismo.

Eliminando tres ministerios e institutos y centros y/o fusionándolos, se puede crear un Instituto de Desarrollo Social, que incluya todos los programas de asistencia social de manera apolítica, más profesional y con una burocracia técnica especializada. De esta manera se sacany trasladan los programas sociales de la vicepresidencia y se convierte en una institución autónoma con un Consejo Directivo mixto con miembros especialistas, para que la política no incida en el tratamiento de las tarjetas a los beneficiarios.

Respecto a los programas sociales de las tarjetas las mismas deben ser auditadas para determinar bien cuántas realmente van dirigidas a los pobres, y no a los compañeritos políticos del PLD. Hay que cambiar un poco su filosofía para crear incentivos y crearles empleos a los tarjetahabientes, para que no dependan indefinidamente de los subsidios sociales, sino que sea un programa transitorio hacia el empleo, la superación personal y el bienestar. Hay programas de asistencia que se duplican y planes no muy claros, todo lo que requiere de investigación, reformas y real transparencia pública.

La agenda de la política económica está determinada por dos motivos u objetivos: una, la realidad económica actual, y dos, por la necesidad de cambios y nuevas metas económicas y sociales, de aumento de la producción y las exportaciones, la creación de empleos y la mejoría en los salarios mínimos públicos y privados. Es esencial que la nueva política económica y el crecimiento beneficien a más personas, para disminuir la pobreza y reducir la desigualdad social a través de un desarrollo equitativo.

La primera prioridad es la reforma fiscal integral y el cambio de modelo de crecimiento con deuda y déficit presupuestarios permanentes. Esto es inviable y una bomba de tiempo. Algunos cambios deben ser inmediatos, otros más graduales. La reforma fiscal la debe realizar el gobierno en consulta con sectores interesados, pero no debe ser un pacto nacional por consenso. Eso solo dilataría tres años o más la reforma. El gobierno tendrá el mandato de actuar rápido e implementar reformas estructurales en diversos sectores.

Por el lado de los ingresos tributarios se deben revisar aspectos del código tributario y leyes especiales, en aras de aumentar las recaudaciones y beneficiar la producción y los servicios privados. El combate a la evasión impositiva debe mantenerse, quizás con mayor equidad, e igualdad de persecución de la evasión de políticos, altos empresarios, militares y a la delincuencia organizada y narcos. 

Los incentivos fiscales deben prevalecer, son fundamentales para el aumento de la producción, el turismo y zonas francas. Sí se pueden racionalizar, disminuir en casos-sectores y buscar mayor recaudación de por lo menos RD$ 30,000 millones en el primer año. El nivel de recaudación potencial del llamado sacrificio fiscal es muy poco, porque los incentivos van dirigidos al consumo de la canasta básica, al turismo, zonas francas, combustibles, generadores eléctricos, exportaciones y viviendas. Personalmente creo en la política desarrollista de incentivos fiscales selectivos y regulados, para aumentar la producción, las exportaciones y el empleo. 

Hay que eliminar el déficit fiscal que ronda en RD$ 76,000 millones cada año, a la mitad el primer año presupuestario, mediante una combinación de aumentos de ingresos tributarios, y reducción de gastos superfluos y botellas y reorganización gubernamental. El nivel de inversión pública se debe mantener entre 3-4 % del PIB, para sostener el apoyo al crecimiento. Pero el verdadero crecimiento debe provenir del sector privado nacional y la inversión extranjera. La tarea del gobierno es sanearse y mantener la estabilidad.

Para el segundo año el presupuesto nacional debe estar equilibrado. La eliminación del déficit presupuestario es la única forma de disminuir la dependencia y los montos requeridos de nueva deuda pública. Se requiere implementar un programa fiscal de cuatro años para cambiar sin traumas el modelo fiscal dependiente de la deuda.

Por el lado del gasto, es necesario implementar un programa de reducción y fusiones de institutos, centros, ministerios y agencias innecesarias que se duplican en funciones con las labores de los ministerios. Se puede reducir mediante una reforma del aparato burocrático del Estado entre el 10 % al 20 % del gasto presupuestario, sin caer en políticas de austeridad o de reducción del crecimiento. De todas formas el 85 % del crecimiento depende del sector privado, no del público. 

La política monetaria y cambiara deberá mantenerse, con ligeros cambios de énfasis y dirección. Pero la alta prioridad de la estabilidad macroeconómica se mantiene con una moderada política monetaria y crediticia que beneficie al desarrollo del sector privado productivo. La política de bajas tasas de interés debe mantenerse, porque es la adecuada, así como la política de tasas de interés. La meta monetaria-inflación es la prudente. Considero necesario introducir parte del viejo sistema de encaje legal selectivo para orientar más el crédito bancario hacia la producción, vivienda, exportaciones y servicios.

Un gran tema será la reforma del déficit cuasi-fiscal y el alto inventario de certificados emitidos por el Banco Central, que ya han pasado los límites prudentes y se han convertido en una deuda pública en crescendo. Se lleva más de un año preparando una nueva Ley de Capitalización del Banco Central a 50 años, pero se desconoce la modalidad de sanear dicho déficit, y la deudaglobal. Se requiere de un estudio profundo y transparencia del nuevo proyecto de ley, porque poco o nada se conoce. Cualquier plan que se aplique debe coordinarse con el FMI, por ser una medida muy sensible. Pero sin duda, la solución del déficit cuasi fiscal y la deuda emitida es parte de la agenda.

También será necesario reformular al banco de exportación Bandex y modificar su ley orgánica, para hacerlo un banco mixto y de segundo piso. Igualmente hay que reformar a Pro-Industria, para que junto con Bandex tenga un rol determinante en fomentar la producción exportable y los créditos de pre y post embarque. Sin financiamiento de mediano y largo plazo de desarrollo, no se podrá aumentar la producción exportable. Los programas de Mipymes deben continuar y ser ampliados, pues son muy necesarios para el crédito a la mediana y micro empresa.

La política monetaria y el Banco Central deben apoyar más a las nuevas figuras financieras de los Puestos de Bolsas, Fondos Mutuos, Fondos de Inversiones, Fondos de Inversiones Inmobiliarios, las SAFI´s, las Fiducias, y la canalización de créditos e inversiones de la AFP´s. Se ha progresado bastante, pero queda mucho por definir y mejorar para la consolidación y mejor provecho de estos nuevos instrumentos de canalización del ahorro interno hacia las inversiones productivas creadoras de empleos. Hay demasiada intermediación en tesorería, pero falta más en créditos e inversiones.

Estos son a grandes líneas algunos de los principales temas de la agenda 2020-2024. Quedan las propuestas sectoriales para la industria, zonas francas, turismo, energía, combustibles, agricultura, viviendas y construcciones. Pero este artículo aspira a despertar interés en la necesidad de nuevas reformas a partir del 2020, en particular la reforma fiscal integral y el cambio de modelo económico.

 Eduardo J. Tejera

http://www.eduardotejera.com

24 de julio de 2019.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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EDUARDO TEJERA REFUTA INFORME SOBRE  LA DEUDA DEL MINISTERIO DE HACIENDA

El economista Eduardo Tejera expresó que el comunicado del Ministerio de Hacienda respecto a comparar cifras no comparables es engañoso e incorrecto. Hacienda admitió que en siete años ha colocado bonos soberanos en exterior por US$ 13,822 millones, pero es aún mayor, y lo trata de justificar con un cuadro sobre el servicio de la deuda en que señala que han pagado US$ 14,345 millones de amortización de capital e intereses. Esa comparación es falsa y no brinda la correcta visión global del aumento vertiginoso de la deuda pública. También es falso que la relación deuda total y el PIB sea de 38 %, pues en realidad es de 53 % del PIB, incluyendo la deuda del Banco Central, como hace el FMI.

Para Tejera hay que mirar dos indicadores básicos sobre el aumento de la deuda pública y su perfil. Señaló que para el 2005 la deuda pública ascendía a US$ 6,822 millones, de los cuales los bonos soberanos representaban US$ 1,149 millones.  Pero ocho años después el gobierno de Leonel Fernández aumentó la deuda total a US$ 19,463 millones o un aumento neto de US$ 1,580 millones por año. La colocación de bonos soberanos con Fernández aumentó a US$  2,466 millones, una cifra de incremento neto moderada.

Sin embargo, es durante el gobierno del presidente Danilo Medina que la deuda pública ha aumentado a nivel escandaloso y preocupante. Desde 2012 al junio del 2019 la deuda pública ha aumentado de US$ 19,463 millones a US$ 35,400 millones, incluyendo la última emisión de bonos de US$ 2,500 millones, con lo que alcanzan a US$ 17,092, a razón de US$ 2,276 millones de aumento neto por año. El país tiene una deuda muy alta en comparación con los ingresos tributarios del Presupuesto Nacional, y cada vez el elevado servicio de la deuda estrangula más a las finanzas públicas, porque están en una centrífuga, de tomar prestado para pagar intereses y parte del principal. 

De hecho el 23 % de los ingresos del Presupuesto Nacional se destinan para pagar intereses de la deuda pública y el 22 % para pagar las amortizaciones de capital, que ambos suman el 45 % de los ingresos tributarios. Por esa razón, el gobierno de Medina del PLD, necesita tomar prestado cada año más de US$ 4,400 millones bruto, una cifra enorme, para pagar el mismo servicio de la deuda anual, y para financiar el déficit fiscal de RD$ 75,000 este año, o US$ 1,495 millones. 

La real necesidad de nuevas deudas internas y externas ha sido para financiar 12 años de déficit fiscales, cubrir en más del 50 % del servicio de la deuda pública y para realizar algunas obras de infraestructura.  Tejera dijo que se podrán imaginar el monto de nuevas deudas acumuladas para financiar 12 años de déficits fiscales, el elevadísimo aumento de la empleomanía del gobierno que en siete años se duplicó y los gastos de nóminas y compras del Estado, que pasaron de RD$ 126,542 millones en el 2012 a la suma de RD$ 284,605 millones en el 2019, más del doble en nóminas en siete años.

Tejera finalizó expresando que el gran aumento de la deuda pública y su pago de principal e intereses, son un peligro para viabilidad fiscal a mediano plazo.

Eduardo J. Tejera

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Junio 7, 2019

 

Economista Eduardo Tejera considera modelo económico  está agotado por excesos de deuda pública y de gastos

El economista Eduardo Tejera considera que aunque la economía está estable y en crecimiento desde hace dos décadas, el modelo económico del PLD está agotado,porque depende de un endeudamiento público de más de US$ 4,000 millones brutos anuales para financiar el déficit fiscal y pagar los intereses anuales de la deuda pública. Este modelo no es sostenible en el tiempo y de continuar varios años, dejará al país en una verdadera encrucijada fiscal y con una gravísima deuda pública, que hipotecaráal país. 

El actual modelo de crecimiento basado en nueva deudaexterna e interna anuales lleva doce años realizándose y sería muy peligroso pretender seguir tomando prestado de manera indefinida. Recordó que el 23 % de los ingresos tributarios son dedicados solo a pagar los intereses anual de la deuda. Y el 22 % de los ingresos ordinarios se destinan igual al pago del principal. En total, el 45 % de los ingresos ordinarios del Presupuesto se dedican al pago del servicio de la deuda. Esto no es un modelo ideal,bueno o sostenible.

Tejera crítico que el llamado modelo del PLD genera crecimiento pero con desigualdad y falta de equidad social, y depende de nuevas deudas. Es una política económica injusta sin cohesión social. También criticó que la estabilidad cambiaria se base en la deuda de Certificados que emite y coloca el Banco Central, lo que también tiene límites y es inviable a mediano plazo. No entiende por qué el Gobierno no se preocupa por el endeudamiento continuo del Banco Central, que se utiliza para sostener la tasa de cambio.

Una breve compasión del crecimiento de la deuda, es impresionante. A finales del 2012 el total de la deuda pública ascendía US$ 19,463 millones y aumentó en seis años hasta  US$ 32,733 millones a marzo de 2019, en US$ 2,2111 millones por cada año. Un aumento neto de US$ 13,270 millones en seis años. Esta es la base del modelo del PLD. 

El aumento de la deuda externa en bonos soberanos, es aún más dramática y preocupante. En 2012 la deuda de bonos soberanos era de US$ 2,466 millones, y seis años después a marzo de 2019 aumentó a US$ 14,592 millones, una deuda para gastos y financiar el déficit fiscal. Se incrementó en US$ 12,126 millones, o US$ 2,020 millones por año.  

Por este aumento desproporcionado de la deuda, Tejera considera que el país necesita un cambio de filosofía económica, que elimine el déficit fiscal, disminuya en 30 % el endeudamiento público anual, que sería posible si se elimina el déficit presupuestario y racionaliza el desmedido gasto público en clientelismo y botellas políticas. Los gastos superfluos del Presupuesto son desmedidos, con un nivel de gastos en nóminas y programas que no tienen ninguna utilidad productiva o cree empleos productivos. 

Se necesita acompañar el cambio de modelo económico, con la reforma fiscal integral, una reforma con fusiones y eliminaciones de las instituciones y agencias duplicadas del Estado y un cambio de la política monetaria, en lo referente a depender de emisiones de Certificados cada mes, para apuntalar la tasa de cambio. Todas estaspolíticas son insostenibles, por eso el modelo económico del PLD es malo, peligroso y está agotado.

Eduardo J. Tejera

http://www.edurdotejera.com

7 de mayo de 2019

Eduardo Tejera afirma estar de acuerdo con venta de Punta Catalina pero condicionada

Tejera también cree indispensable que los contratos de venta y sus condiciones económicas deben de ser aprobados por ambas Cámaras del Congreso, por ser una venta de activo estatal, y de paso le brindaría una cobertura legal, más formal y transparente.

SANTO DOMINGO, República Dominicana.- El economista Eduardo Tejera dirigente del partido PRM expresó que está de acuerdo con que se venda al sector privado de prestigio internacional el 50 % de las dos plantas de 376 MW cada una, para un total de 752 MW, pero condicionado aun proceso de evaluación, tasación por flujo de caja descontado y licitación altamente institucional con dos bancos de inversión en consorcio y un Comité de Licitación mixto, compuesto de miembros destacados del sector público y privado, y observadores internacionales, que podrían ser del Banco Mundial o el BID, como se hizo con Barrick Gold. La idea es darle un carácter de una licitación de estándar internacional y todo transparente y público.

Tejera recomienda que el presidente Danilo Medina firme un Decreto Nacional con todo el procedimiento, fórmulas institucionales, forma de pagos y creación de un Comité de Licitación, mixto compuesto de Hacienda, Economía, Banco Central, el Consultor Jurídico de Palacio, CDEEE, CONEP, AIRD, Rector de INTEC y Rector o Director de la Facultad de Ingeniería de la UASD y un miembro experto independiente. La Universidad Madre y Maestra no debe participar, pues dirigió la Comisión de Estudio de los contratos de obras y de evaluaciones.

A su vez, en el Decreto se debe establecer un Comité Técnico mixto, con técnicos dominicanos independientes con su nombres, consultores de organismos internacionales, expertos de los bancos de inversión, y dos miembros independientes. Igual, que se defina por licitación los bufetes de abogados privados, nacionales e internacionales.

La operación es demasiado seria y de un monto muy elevado entre US$ 2,500 a US$ 3,000 millones, para hacerla interna entre funcionarios y controlada por el Ministerio de Hacienda. Eso no da credibilidad interna ni internacional. La necesidad de establecer todas las reglas por Decreto presidencial eleva el tema a la mayor altura, y que ahí se establezcan las reglas y toda la institucionalidad de los procesos de licitaciones, como recomiendo y creo que es lo mejor que le conviene al país.

Tejera también cree indispensable que los contratos de venta y sus condiciones económicas deben de ser aprobados por ambas Cámaras del Congreso, por ser una venta de activo estatal, y de paso le brindaría una cobertura legal, más formal y transparente.

Finalmente, el economista señaló que es partidario de fusionar en una sola y vender también el 50 % de las tres Distribuidoras y pasarle de nuevo la Administración al sector privado, con un Consejo de Directores mixto, pues es indispensable para sanear el sector eléctrico y su flujo financiero, y solo se logrará erradicando la política y el clientelismo de esas instituciones, que desde 2003-04 no han mejorado nada y tienen una altísima sobre nómina y botellas.

Eduardo J. Tejera

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Artículo publicado en: acento.com.do

Declaraciones de Eduardo Tejera sobre la Venta de las dos Plantas Eléctricas de 752 MG de Punta Catalina

El economista Eduardo Tejera dirigente del partido PRM expresó que está de acuerdo con que se venda al sector privado de prestigio internacional el 50 % de las dos plantas de 376 MW cada una, para un total de 752 MW, pero condicionado aun proceso de evaluación, tasación por flujo de caja descontado y licitación altamente institucional con dos bancos de inversión en consorcio y un Comité de Licitación mixto, compuesto de miembros destacados del sector público y privado, y observadores internacionales, que podrían ser del Banco Mundial o el BID, como se hizo con  Barrick Gold. La idea es darle un carácter de una licitación de estándar internacional y todo transparente y público.

Tejera recomienda que el presidente Danilo Medina firme un Decreto Nacional con todo el procedimiento, fórmulas institucionales, forma de pagos y creación de un Comité de Licitación, mixto compuesto de Hacienda, Economía, Banco Central, el Consultor Jurídico de Palacio, CDEEE, CONEP, AIRD, Rector de INTEC y Rector o Director de la Facultad de Ingeniería de la UASD y un miembro experto independiente. La Universidad Madre y Maestra no debe participar, pues dirigió la Comisión de Estudio de los contratos de obras y de evaluaciones.

A su vez, en el Decreto se debe establecer un Comité Técnico mixto, con técnicos dominicanos independientes con su nombres, consultores de organismos internacionales, expertos de los bancos de inversión, y dos miembros independientes. Igual, que se defina por licitación los bufetes de abogados privados, nacionales e internacionales.  

La operación es demasiado seria y de un monto muy elevado entre US$ 2,500 a US$ 3,000 millones, para hacerla interna entre funcionarios y controlada por el Ministerio de Hacienda. Eso no da credibilidad interna ni internacional. La necesidad de establecer todas las reglas por Decreto presidencial eleva el tema a la mayor altura, y que ahí se establezcan las reglas y toda la institucionalidad de los procesos de licitaciones, como recomiendo y creo que es lo mejor que le conviene al país.

Tejera también cree indispensable que los contratos de venta y sus condiciones económicas deben de ser aprobados por ambas Cámaras del Congreso, por ser una venta de activo estatal, y de paso le brindaría una cobertura legal, más formal y transparente.

Finalmente, el economista señaló que es partidario de fusionar en una sola y vender también el 50 % de las tres Distribuidoras y pasarle de nuevo la Administración al sector privado, con un Consejo de Directores mixto, pues es indispensable para sanear el sector eléctrico y su flujo financiero, y solo se logrará erradicando la política y el clientelismo de esas instituciones, que desde 2003-04 no han mejorado nada y tienen una altísima sobre nómina y botellas.

Eduardo J. Tejera

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17 de enero de 2019

Declaraciones de Eduardo Tejera sobre la Economía en el 2019

El economista Eduardo Tejera, advirtió que es necesario que los hacedores de políticas económicas del gobierno y las fuerzas de la sociedad civil, tomen en cuenta las grandes incertidumbres y cambios de la economía mundial, en especial la norteamericana. Expresó que la economía dominicana está estable y en crecimiento, pero tienes flancos y aspectos débiles que deben manejarse de manera más conservadora y cautelosa.

Dijo que no es tiempo, de crecer por crecer a la mayor velocidad, sino con la mirada a mediano plazo, y dentro del contexto de todos los sucesos volátiles que ocurren diariamente en los Estados Unidos, China y Europa.

Para Tejera el gobierno debe aplicar ciertas medidas de austeridad y control del gasto en el nuevo Presupuesto 2019, aunque esté aprobado, porque lo más importante es tener un colchón financiero que permita cubrir eventualidades en el panorama económico y al alza de las tasas de interés y del costo del dinero de las emisiones de bonos soberanos. Hay vaticinios de que la economía norteamericana y europea podría desacelerarse y moverse hacia la zona de recesión, aunque esto lo veo improbable. Pero creo que hay que tener cuidado y prevención fiscal y monetaria.

Entre esa medidas, Tejera sugiere congelar el gasto público por un año, y nuevas contrataciones de personal y aumento de salarios, salvo los niveles más bajos de RD$ 10,000.00 mensuales. Debe revisarse los planes de inversiones públicas y cortar por los menos un 10%, y extender el calendario de obras. El objetivo sería reducir el déficit en $ 25,000 millones, lo que implicaría revisar ciertas áreas del Presupuesto. Estas medidas serían de prevención ante las incertidumbres y cambios que se asoman. Si se reduce el déficit estimado de RD$ 75,000 millones, se reducirían las nuevas emisiones de bonos.

En el plano interno es de esperar que tanto el Ministerio de Hacienda y el Banco Central muevan hacia la alza las tasas de interés, siguiendo los aumentos esperados del Sistema de la Reserva Federal (la FED). El costo del dinero interno probablemente sería más alto, tanto la tasa de política monetaria y de los Certificados y estos cambios hay que tomarlo en cuenta en la programación de las empresas y los consumidores.

Para Tejera las grandes incertidumbres en el panorama económico estadounidense; guerra comercial con varios países, el alza de tasa de interés, cierre del gobierno por asuntos políticos, la caída de 18 % de la bolsa de Nueva York en dos meses, los graves conflictos políticos y legales del Trump y las presiones de venta de las acciones comunes en el mercado de capitales, todo indica hacia volatilidad excesiva y menor crecimiento en Estados Unidos.

Por todas estas razones, el gobierno y las autoridades monetarias, deben tener cautela y reducir las áreas débiles de la economía dominicana. Ante todo recomiendo menor expansionismo, y mayores ahorros internos, públicos y privados. Vamos hacia un 2019 cargado de incertidumbres sobre la economía dominicana y la mundial.

Eduardo J. Tejera

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26 de diciembre de 2018    

Repercusiones del Presupuesto Nacional del 2019

El Presupuesto Nacional del 2019 aprobado por el Congreso asciende a RD$ 921,810 millones, que incluye las fuentes de financiamiento y las amortizaciones, llamadas aplicaciones financieras. El aumento neto del presupuesto es de RD$ 76 millones, sobre el monto de 2018, que representa un incremento innecesario. Es un aumento preocupante, pues mantiene el déficit. No se evidencia sentido de racionalidad o consolidación o reforma fiscal integral. No hay cambio de modelo económico, ni de filosofía económica.

El presupuesto se basa en un total de ingresos ordinarios de RD$ 689,930 millones y gastos totales de RD$ 765,455 millones, que representa un déficit de RD$ 75,525 millones o US$ 1,526 millones, que hay que financiar nuevamente con deuda interna y externa. El déficit fiscal proyectado es de 1.7 % del PIB. Claro esta afirmación depende si se cree en la exactitud de los cálculos del modelo econométrico y supuestos de la composición del PIB.

Para financiar el déficit fiscal esperado de RD$ 75,525 millones y amortizar la deuda pública, el presupuesto contempla un nuevo endeudamiento interno de RD$ 72,818 millones o US$1,456 millones y de RD$ 159,061 millones o US$ 3,181456 de fuentes externas, principalmente de bonos soberanos. El financiamiento total bruto que hay que contratar es de RD$ 231,880, o US$ 4,443.8 millones, una cifra impresionante y peligrosa en esta época de incertidumbres y de alzas de tasas de interés.

Al examinar los ingresos y gastos del presupuesto saltan algunas interrogantes y dudas. Por ejemplo, el total de ingresos proyectados de RD$ 689,930 millones, representa un aumento de 14.4% sobre el 2018, o RD$ 87,043 millones. Este aumento parece optimista con supuestos débiles. El total de gastos establecido es de RD$ 765,455 millones, de los cuales RD$ 643,906 millones son para gastos corrientes y RD$ 121,549 millones de gastos de capital. Sin embargo, como los ingresos son más bajos que los egresos, en vez de ahorrar para reducir el déficit, decidieron aumentar el gasto en RD$ 76 millones.

El déficit fiscal proyectado del Gobierno Central es de 1.7 % del PIB no me parece una meta realista y creo que no es verdad ni se va poder cumplir, por la alta expansión del gasto y las necesidades para concluir la planta eléctrica de Punta Catalina, de US$ 400 millones o más, que sin duda aumentará el déficit del año.

El presupuesto se basa en una distribución 85 % destinado a gastos corrientes y 15 % a gastos de capital, un crecimiento de 5 % del PIB, inflación de 4 %, petróleo WTI a US$ 60.5/barril, y deslizamiento de la tasa de cambio promedio a RD$ 52.18. Se mantiene la estabilidad macroeconómica a corto plazo, sobre la base del endeudamiento masivo.

Deuda y Servicio.

Para pagar los intereses de la deuda se asignaron RD$ 147,887 millones, o US$ 2,957 millones o el 22 % de los ingresos tributarios. Una cifra que hipoteca al presupuesto, pues de cada peso de impuestos, 22 centavos se destinan a pagar los intereses de la deuda. Si se suma el monto para pagar amortizaciones de la deuda de RD$ 156,354 millones, o US$ 2,996.4 millones, el total del servicio de la deuda, intereses y principal, ascenderá a 45 % de los ingresos tributarios. Un cifra apabullante y peligrosa a mediano plazo. Es un alto riesgo, que el gobierno no desea aceptar o comprender.

Para que se pueda comparar la evolución del pago de los interés de la deuda veamos estas cifras de tres años diferentes. En el 2004 se pagaron solo RD$ 15,300 millones por intereses y en el 2012 se disparó a RD$ 55,869 millones y al 2019 llegó a la notable cifra de RD$ 147,887 millones. Del 2012 al 2019, el aumento del pago de intereses de la deuda ha sido astronómico, y la tendencia seguirá en aumento cada año, hasta que venga una crisis o se cambie el modelo económico dependiente del endeudamiento.

Con la nueva emisión de bonos soberanos contemplada de US$ 2,250 millones, el total de bonos emitidos alcanzará la suma de US$ 16,850 millones al 2019. Estos bonos son peligrosos porque se sabe que no se podrán pagar, solo con reenganches y nuevas emisiones. Una centrífuga financiera de Estado. Por su lado, la emisión valores internos será de RD$ 72,818 millones o US$ 1,456 millones, lo que aumentará la deuda interna total en valores a RD$ 582,400 millones (US$ 11,648 millones), liquidez que se le ha sacado al sector privado, a los bancos, fondos de pensiones y de inversiones.

Respecto a la deuda pública total, que a octubre de 2018 ascendió a US$ 31,460 millones, hay que sumarle la deuda del Banco Central por emisión de Certificados de RD$ 552,724 millones (US$ 11,114 millones) a noviembre de 2018, lo que brinda un gran total de US$ 42,574 millones de deuda nacional consolidada o el 53 % del PIB. Como se puede apreciar, con el agresivo endeudamiento externo e interno se han financiado los déficit fiscales en doce años, el rápido crecimiento y se ha anclado la tasa de cambio.

Gastos por Programas.

Para el 2019 se establece un gasto en remuneraciones de RD$ 186,407 millones con un aumento neto de RD$ 15,260 millones y gastos de bienes y servicios de RD$ 94,328 millones, cifras que reflejan el aumento del clientelismo y las nominillas farsas. En el presupuesto del 2012, las remuneraciones al personal eran de RD$ 86,772 millones y los gastos en bienes y servicios RD$ 39,769 millones. Es decir, las nóminas han aumentado en RD$ 99,635 millones en seis años o, en RD$ 16,605 por año. Un Estado clientelar.

Al examinar las partidas de gastos por ministerios, programas y proyectos, se evidencia un sentido de despilfarro, de gastos duplicados, de creaciones de nuevos organismos y entidades por cada nuevo proyecto, cuyos gastos no se desglosan ni se detallan.

La asignación de la Presidencia es de RD$ 66,429 millones, con un aumento de RD$ 4,271 millones. Si se desglosan: RD$ 20,785 millones para el Ministerio Administrativo de la Presidencia, que se ha convertido en un súper ministerio y en otro constructor; la suma de RD$ 28,918 millones para el Gabinete Social que dirige la Vicepresidencia, que es una suma extraordinaria, que se gastarán en planes “sociales” reales y otros cargados de clientelismo. Existe una gran falta de trasparencia y de auditorias de estos programas sociales. Los detalles son un misterio, pues no hay Estados Financieros. Finalmente está  OISOE con RD$ 13,737 millones (otro Obras Públicas), y Ministerio de la Presidencia con RD$ 6,464 millones. En fin, tres dependencias de enormes gastos sin controles.

A modo de simples ejemplos de grandes proyectos para el 2019 de los cuales no se conocen diseños, planos ni presupuestos detallados, podríamos citar: Quisqueya Digna con RD$ 2,000 millones; Ciudad Mujer RD$ 373 millones; RD$ 2,400 millones para la urbanización social de Barrio Domingo Savio, que es gran proyecto, pero uno duda que se podrá desembolsar en un año; RD$ 1,672 millones para Apoyo al Desarrollo Provincial; RD$ 15,792 millones para Hogares en Situación de Pobreza y así numerosos programas que no se conocen detalles ni se debaten en público, ni en el Congreso.  

El total asignado al Ministerio de Obras Públicas del Fondo General es de RD$ 40,242 millones, y con créditos externos alcanza a RD$ 57,331 millones para esta cartera. Existen grandes partidas genéricas para importantes proyectos no muy definidos. Por ejemplo, las carreteras de Circunvalaciones de Santo Domingo RD$ 4,000 millones, la de Azua RD$ 750 millones, la de Peravia RD$ 650 millones, Asistencia, Mantenimiento y Seguridad Vial RD$ 5,184 millones, para Asistencia y Seguridad Ciudadana en vías Públicas RD$ 948 millones, Desarrollo de Infraestructura de carreteras RD$ 3,065 millones sin detalles o explicaciones, Desarrollo de la Infraestructura Física de Edificaciones Sociales RD$ 3,465 millones, también sin explicaciones. El programa de asfaltado RD$ 4,000 millones. No se trata si las obras sean buenas o de prioridad, sino de la escasa información y los montos.

Observaciones y Recomendaciones.

1. Mi primera observación es que no se nota en el presupuesto ninguna economía ni ahorros en los programas y entidades. Hay un exceso de proyectos y planes de gastos e inversiones, como si tuvieran un gran superávit. Es decir, no hay conciencia de ahorro y de eliminar el déficit, y de cambiar de modelo económico de altísima dependencia del endeudamiento público. El presupuesto es más expansionista y botarate.

2. Es muy difícil aceptar como una cifra ecuménica la cuantificación del PIB. Es dudosa su absoluta certeza, basada en modelos econométricos y supuestos de encuestas y estudios sectoriales. Pero con el PIB definimos todas las relaciones económicas y sociales, que supuestamente nos ilustran o con las cuales se aplican políticas económicas. Decimos la carga tributaria es de 16 %, pero esta relación se basa en la división de ingresos tributarios por el PIB. Y si el PIB es inferior, entonces la carga tributaria sería más alta.

El crecimiento de la economía es igual definido por el aumento del PIB. Pregunto: Con que certeza creemos en un cálculo convencional del PIB, algo tan complejo, esotérico y nada absoluto. Pero por hábitos de la “sabiduría convencional” con el común denominador del PIB, definimos relación de la deuda pública, el servicio de la deuda, los gastos o ingresos presupuestarios, cálculos de empleomanía y pobreza. Es decir, todo nuestro cosmo económico es definido por el PIB. No es el lugar para analizar el PIB, pero solo recomiendo cautela y no depender tanto de cálculos basados en modelos, en vez de cifras absolutas.

3. No creo que el déficit fiscal proyectado para el 2019 sea de RD$ 75,525 millones, o el 1.7 del PIB, o que el déficit bajará medio punto del PIB en relación al 2018. Eso es una interpretación. Tampoco sabemos si el denominador PIB es totalmente correcto o si es relevante. Ahora, el monto del déficit en montos absolutos sí es real y relacionado con los ingresos tributarios es del 12 %. Si vemos los compromisos de gastos, de cuentas por pagar y concluir Punta Catalina, estimo que el déficit será de RD$ 100,000-125,000 millones.

4. Reitero que el presupuesto 2019 es expansionista y despilfarrador. Se hubiera podido disminuir cerca de RD$ 37,000 millones, para bajar el déficit a la mitad. Solo se necesitaba voluntad y mejor manejo de los flujos de cajas de planes y proyectos. También distribuir los montos de inversiones de obras en dos o tres años. Aplicarle más realismo, y prudencia. Creo que todos esos fondos asignados para gastos e inversiones, a entidades descentralizadas, ministerios y proyectos no se podrán desembolsar en un solo año.

5. Es irresponsable que después de doce años de déficit fiscales continuos, planear para el 2019 un drástico aumento del gasto de RD$ 76 millones, un aumento neto de 12 %. El aumento debió ser a la mitad, y programar mejor los flujos de cajas de desembolsos, y reducir o congelar el gasto corriente a los niveles del 2018.

6. En el presupuesto para el 2019 solo en remuneraciones se tiene un aumento de RD$ 15,253 millones, para alcanzar la suma de RD$ 186,407 millones. Para gastos en bienes y servicios, el aumento es de RD$ 7,130 millones. En esas dos partidas hay un aumento neto de RD$ 22, 500 millones. El aumento de ambas partidas debió mantenerse congeladas.

En resumen, soy de la creencia que el gobierno no está haciendo nada para reducir el déficit fiscal en términos absolutos, y solo se auto complace y cree que lo está reduciendo al bajar al supuesto 1.7 % del PIB. Pero, sin embargo, todas la cifras absolutas, que son las reales, aumentan los montos. El déficit fiscal de RD$ 75,525 millones, representa el 12 % de los ingresos tributarios. Por eso no es cierto que el déficit fiscal está bajando, por eso cada año el endeudamiento necesario para financiarlo es superior.

No hay ninguna consolidación fiscal, ni racionalidad del gasto público. El tema es bien serio, pues el país se juega su estabilidad y viabilidad fiscal y de la deuda pública. Es un gran tema de debate nacional que merece mayor análisis e investigación por los grupos empresariales, las fundaciones económicas, las universidades, profesionales y los partidos.

Eduardo J. Tejera

http://www.eduardotejera.com

9 de diciembre de 2019