Efectos del Coronavirus sobre las proyecciones fiscales

En el mundo entero se está sintiendo los efectos económicos y sociales del coronavirus por su impacto sobre la vida ciudadana, sus repercusiones comerciales, las líneas aéreas, la hotelería y sobre la oferta y demanda del petróleo y sus precios. Además de los graves efectos del virus sobre la salud de los países o ciudades afectadas, sin duda las secuelas económicas tendrán un gran impacto durante el 2020.

En realidad, para la República Dominicana, habrán efectos positivos y otros negativos, por lo que se tendrá que analizar su impacto neto sobre las finanzas públicas, la balanza de pagos y la política monetaria y tasa de cambio. 

Para resumir hay dos áreas que debemos analizar y tratar de cuantificar: el impacto sobre la balanza de pagos y sobre el Presupuesto Nacional, el flujo de caja del Gobierno Central. Es, claro, prematuro predecir y saber cómo va a evolucionar la enfermedad y hasta dónde llegarían sus secuelas económicas y sociales, en el mundo y en nuestro país. 

Sin embargo, se pueden realizar unos primeros ejercicios de proyecciones, para evaluar la evolución de nuestra economía dentro de esta nueva tormenta planetaria. Voy a tratar de evaluar y hacer una aproximada cuantificación de los efectos del coronavirus.

Una primera partida que tendrá un efecto positivo es el precio WTI internacional del barril de petróleo, el menor costo de las importaciones y su efecto sobre la cuenta corriente y balanza de pagos. En el Presupuesto Nacional aprobado para el 2020 se estimó un precio de US$ 59.1 el barril. Debido a la crisis sobre el transporte y la caída de la demanda mundial y el mantenimiento de la oferta por los países miembros de la OPEP, el viernes 6 de marzo la cotización del barril WTI bajó a US$ 41.2, una caída de US$ 17.9 el barril.

El menor precio del barril a US$ 40, naturalmente, tendrá un efecto positivo para el país, del orden de US$ 1,200 millones menos de la factura petrolera. El precio abrió a futuro en Chicago a US$ 33/30 el barril, el ahorro de divisas podrá ser entre US$ 1,400 a US$ 1,600 millones. Una noticia muy buena para la balanza de pagos y el flujo de divisas y la tasa de cambio. Será bueno para la política monetaria. Habrá que monitorear las decisiones de los países productores sobre la oferta-demanda del petróleo.

La consecuencia de estos bajos precios/barril impactará muy favorablemente en reducir el subsidio al sector eléctrico de los RD$ 24,102 millones aprobados para este año, a quizás la mitad a RD$ 12,000 millones o menos. También tendría un efecto muy positivo sobre el costo de la producción de energía y el precio de compra del kilovatio-hora de las EDES. Si las plantas de Punta Catalina por fin entran a total producción el subsidio al sector eléctrico se reducirá aún más y mejorará la sanidad de su flujo de caja.

Un efecto positivo ha sido el aumento notable del precio de la onza de oro, que se incremento de los US$ 1,390la onza estipulados en el Presupuesto al precio de US$ 1,700 la onza al lunes 9 de marzo, un incremento neto de US$ 310 la onza. Esto significará un aumento de 20 % en ingresos de divisas y un incremento de 20 % aproximadamente ingresos de impuestos a la producción, que se estimaron en RD$ 8,234 millones. 

Otro efecto positivo será la caída de las tasas de interés en los Estados Unidos, lo que contribuirá a acceder al mercado de capitales internacionales, con intereses más bajos. Ya la FED, el Banco Central norteamericano redujo en medio punto la tasa de interés monetaria hace una semana. Ahora se discute que probablemente la FED vuelva a bajar otro medio punto la tasas de interés, para mantener el dinamismo de la economía. Se podrá reestructurar deudas caras, realizar “swaps debts” y mejorar el perfil y costo de la deuda externa. Algo muy positivo para el próximo gobierno.

Por el lado negativo, se observa el impacto de una caída del turismo y su generación de divisas, que tan temprano en la crisis es difícil predecir y calcular. Sabemos que el sector turismo/hotelero está siendo castigado en las principales plazas europeas y en Estados Unidos. Los ingresos de divisas por el turismo en el 2019 ascendieron a US$ 7,468 millones. Si el turismo cae un 10/15 % para el año, se podría estimar, a priori, que el impacto negativo sería de alrededor de US$ 700/800 millones en divisas, que neutralizará casi la mitad del efecto favorable del flujo de divisas del precio/petróleo. 

Por supuesto el impacto sobre los diferentes sectores vinculados al turismo será negativo, pero vivible no una crisis mayor, aunque  sufrirán una cierta caída de sus actividades. Una baja del sector hotelero, también produciría una caída de ingresos de impuestos al sector hotelero y actividades conexas. Hay, pues, un pequeño efecto fiscal.

Otro efecto negativo sobre el Presupuesto Nacional, sería la caída de los ingresos de impuestos sobre la gasolina, en particular el gravamen ad-valoren, que es una variable. En el Presupuesto Nacional del 2020 se estimó unos ingresos del ad-valoren de combustibles de RD$ 23,100 millones. Al bajar el precio del barril de petróleo, bajará en cierta parte, quizás un 15/20 % los ingresos a los hidrocarburos, lo que disminuirá los ingresos tributarios totales y presionará el déficit fiscal aprobado de RD$ 110,251 millones, o el 2.3 % del PIB.

Es todavía muy temprano en la crisis económica que se avecina, como secuelas del coronavirus en el mundo desarrollado y países emergentes. Pero las expectativas de los analistas internacionales es negativa, por lo menos para el año. El factor más importante a vigilar es la evolución en los próximos meses del precio del barril de petróleo y su impacto en la factura petrolera dominicana y sobre la balanza de pagos. 

Por último, hay que monitorear los factores negativos y positivos, para evaluar y medir, el efecto neto sobre nuestra cuenta corriente y el Presupuesto Nacional. Al final será el efecto neto sobre los flujos de cajas en divisas y en pesos del país, lo que debemos observar, aparte del impacto negativo sobre la actividad económica sectorial, el crecimiento del PIB y el empleo. 

Los hacedores de la política fiscal y monetaria deben estar alertas y ya preparados para medidas contra cíclicas y garantizar la estabilidad macroeconómica y de la tasa de cambio. Lo primero que el gobierno debe cumplir es con la meta del déficit fiscal de 2.3 % del PIB. Sería un sacrilegio desbaratar las finanzas públicas por la ambición electoral y la campaña. Que no se desborde y deje al próximo gobierno un déficit del 4/5 % del PIB. La sociedad debe vigilar bien el comportamiento fiscal del gobierno.

Sin duda, el próximo gobierno de Luis Abinader heredará una una delicada viabilidad fiscal y comenzaría con una crisis mundial, que estoy seguro que se podrá manejar en nuestro país. Creo que los efectos netos de flujos, serán favorables y se podrán dominar.

Eduardo J. Tejera

9 de marzo de 2020

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Debate de Incentivos Fiscales Vs. Gastos Tributarios

Nuevamente vuelve al debate el concepto de los incentivos fiscales dirigidos a promover la inversión y el desarrollo económico de un sector o región, sobre la base de que si son beneficiosos para la economía y la sociedad, o si representan un sacrificio fiscal o un gasto tributario. Sin embargo, la gran mayoría de las exoneraciones se aplican a los sueldos de empleados, alimentos, medicamentos y educación, que son un factor de equilibrio social. 

Los fiscalistas consideran los incentivos y las exenciones un gasto tributario, que debería eliminarse o reducirse al mínimo, con el objetivo de recaudar más impuestos. Los desarrollistas pragmáticos lo miran con una visión global económica, social y de equilibrio interno. Para mi un mejor término es llamarlo inversión tributaria, pues los recursos exentos se utilizan para compras de maquinarias, en crear empleos, en nuevos proyectos y también son una inversión social, pues exoneran del ITBIS y otros impuestos a los medicamentos, alimentos básicos, productos alimenticios de la canasta básica y los colegios. 

En el Presupuesto Nacional del 2020 se calcula que el gasto tributario asciende a RD$ 237,908 millones. Creo que es solo un dato estadístico creado para dramatizar el caso y justificar exigir más impuestos. De paso, no toma en cuenta las elasticidades del cobro de esos impuestos ni su impacto en la economía, el costo de la vida o en aumentar los precios al consumidor de bajos ingresos, los grupos más pobres de la sociedad. 

Por otro lado, el Gobierno no invierte mejor que los privados. Los dos tienen sus funciones y objetivos. Pero es el sector privado es quien crea riquezas y sus inversiones tienen un mayor multiplicador y encadenamientos hacia atrás y adelante. Sus inversiones tienen más efectos en cascada que el gasto corriente del Gobierno. Utiliza más materia prima nacional y crea más empleos. Más cuandonuestro Presupuesto Nacional destina el 85 % en gastos corrientes por una hipertrofiado clientelismo político de botellas y privilegios, muy bajas en inversiones productivasy por el elevado grado de corrupción y sobreprecios de obras. 

El término inversión tributaria es más correcta que gasto, pues con esas exenciones se han realizado millones de inversiones y creado miles de empleos en zonas francas, hoteles, sector eléctrico, industrias, agricultura, industria cinematográfica y en otros sectores. El fiscalista tampoco mide ni cuantifica, el efecto multiplicador de las inversiones y los procesos de encadenamientos, pues por ejemplo los hoteles, crean empleos, donde había miseria y alto desempleo, los empleados pagan impuestos al consumir y gastar y también ayudan grandemente a la economía comprando alimentos, casas, neveras, motores ybienes.

Si se cuantifica todos los beneficios que generan los sectores que bajo leyes reciben incentivos, estoy seguro que el país y la sociedad ha ganado mucho más otorgándole lasexenciones a los hoteleros hoy con 70,000 habitaciones, a los parques industriales, proyectos mineros, las 465 industrias de zonas francas con cerca de 165,000 empleos directos, que si el dinero hubiera entrado a las finanzas del Estado y se esfumara en gastos corrientes o en la corrupción rampante que existe. Igual en la energía eléctrica y salud.

Los que creen en el concepto del gasto tributario señalan que el Estado deja de percibir RD$ 237,908 millones, o el 4.8 % del PIB en el 2020. Para mi es un sofisma, una ilusión estadística y sin realismo social. Hoy en día si le eliminan todos los incentivos que tienen, serán muy castigados las zonas francas, turismo, minería, energía renovable, industria cinematográfica, leyes desarrollo fronterizo y las exportaciones.

Las exoneraciones de impuestos e incentivos representan un tema muy complejo social y económicamente que afecta el costo de la vida e inflación, porque si se eliminan las exoneraciones de algunas leyes impositivas el costo del impuesto sería pasado al consumidor. Se pueden recortar algunas exoneraciones e incentivos, reducirlos o gravar con un impuesto bajo diferenciado, a ciertos bienes y servicios, pero no de todos.

Es difícil tomar decisiones respecto a cuál exención de ley disminuir o eliminar, porque cada una impacta sobre los costos o precios de bienes y servicios, a las personas de medianos o bajos ingresos, al consumidor de alimentos básicos, de combustibles, educación, salud o la tarifa eléctrica. En un país con salarios tan bajos y alta informalidad laboral, gravar bienes esenciales es sensible y de impacto social sobre el costo de la vida. 

Los impuestos que conforman el gasto tributario son los siguientes; el ITBIS, Impuesto sobre la Renta, Impuesto Selectivo sobre el Consumo de Combustible, Otros Impuestos Selectivos al Consumo, Impuestos sobre el Patrimonio, e Impuestos sobre Uso de Bienes y Licencias. Son otorgados por leyes especiales o en el Código Tributario.

Los sectores económicos que se benefician de exoneraciones o incentivos tributarios son: Zonas Francas, Turismo, Proindustria-Exportadores, Instituciones sin Fines de Lucro, Energía Renovable, Sector Cinematográficos, Generación Eléctrica, Salud, Educación, Minería, Desarrollo Fronterizo, Compras por Internet, Importadores de Vehículos, Concesiones y Contratos con el Sector Público, Mercado de Valores, Pensionados y Exenciones a Personas Físicas. Estos son los sectores beneficiados del llamado gasto tributario general de RD$ 237,908 millones en el 2020.

Es probable que realizando diferentes ajustes administrativos y legales, se pudieran reducir algunas exoneraciones, para recaudar cerca de RD$ 15,000/20,000millones adicionales en al año. Por ejemplo, con ajustes en impuestos ISR y Patrimonio de las zonas francas, por turismo vía ISR y Patrimonio, de instituciones sin fines de lucro, por la generación eléctrica vía ISC s/Hidrocarburos, por minería en ajustes en ITBIS y ISC de Hidrocarburos ylas altas exenciones de ITBIS y ISR a las concesiones y contratos con el Estado. La exención salarial más grande es la de personas físicas y el ITBIS a los alimentos y salud, que no se pueden tocar, pues benefician a la clase media baja y grupos de bajos ingresos. 

¿Cómo se podría gravar con impuestos los bienes y servicios básicos cuando el sueldo mínimo promedio mensual es de RD$ 12,000.00? Cómo se pueden eliminarlas exenciones para recaudar más, penalizando la clase media, media baja y los pobres. Hacerlo subiría el costo de la vida. Igual es el concepto de ampliar la base del ITBIS, equivale a gravar todos los bienes básicos de la canasta familiar con el 18 %, más la salud y educación. 

Las exenciones del ITBIS y el ISR para los trabajadores asalariados representan el 36 % del total de gasto tributario.La exoneración del ISR a los salarios es hasta RD$ 34,000.00 mensual. ¿Se puede gravar con ITBIS los medicamentos y servicios de salud y los colegios? Si se gravan afectará el costo de la baja clase media y trabajadores. El caso de los hidrocarburos es igual, representan el 12 % del total. Sí creo que se pueden gravar más los hidrocarburos de la generación eléctrica, hay mucho escape y desvíos en este sector. El caso del sector eléctrico se tendría que negociar bien para que no aumenten la tarifa.

Es, pues, muy difícil en un país pobre y con falta de producción y exportaciones, eliminar exenciones que se tuvieron que aplicar, porque en realidad los impuestos estaban y están altos y porque los niveles de salarios e informalidad eran y son sumamente elevados.

Sin embargo, si creo pertinente que se revisen las leyes para mejorar sus aplicaciones, facilitar los tramites, mejorar controles y regulaciones para que no se produzcan fraudes o desvíos, limitar ciertas exenciones a plazos y tiempos y para introducir nuevos criterios económicos y sociales, de empleos, niveles de salarios y generación de divisas. Eso si es posible y se debe realizar, pero para mejorar las leyes y sus controles, no para eliminarlas.

Por lo tanto, los fiscalistas y políticos que desean imponer más impuestos, primero que revisen la racionalidad del gasto público, reduzcan los sobreprecios en más de 30 % mínimo en los proyectos de obras y que pongan la casa presupuestaria en orden. Después de 13 años con déficit fiscales, el problema está en el gasto irracional, no solo en los ingresos.

Debemos ver con visión de conjunto las necesidades y soluciones, no sólo caerle encima con sofismas a las leyes de incentivo al desarrollo y a las personas de bajos ingresos y salarios que se benefician de las exenciones de salarios y alimentos del ITBIS y ISR. 

Eduardo J. Tejera

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16 de febrero de 2020

Nota de Prensa de Eduardo J. Tejera sobre Declaraciones del Ministro de Hacienda Respecto al Déficit Fiscal y la Deuda Pública

El economista y dirigente del PRM, Eduardo J. Tejera, declaró que el Ministro de Hacienda, Donald Guerrero, en una rueda de prensa ayer, ofreció unas informaciones, imprecisas y a veces equivocadas, con sofismos y cifras fuera de contexto, respecto al déficit fiscal que concluyó el 2019, la deuda pública total, sus servicio anual y pago de intereses.

Respecto al nivel del déficit fiscal que terminó el 2019 en 2.3 % del PIB, lejos de ser un logro fue un fracaso, algo negativo, pues en el Presupuesto Nacional 2019 se aprobó un déficit global de RD$ 75,528 millones, o el 1.7 % del PIB. Es decir, el déficit aumentó de 1.7 % del PIB a 2.3 % del PIB, o RD$ 115,000 millones, que representan neto RD$ 35,000 millones más de lo aprobado. El ministro de Hacienda dijo que el déficit fue un logro, pues fue 0.1 % menor que el 2018. Eso es un sofisma. No es así como se mide; tiene que ser el déficit aprobado en 2019, con lo ejecutado.

Esa magnitud del déficit de 2.3 % del PIB o RD$ 115,000 millones para el 2019, eso sin contar una deuda flotante que se pasó al Presupuesto Nacional del 2020 de RD$ 50,000 millones, más las deudas y sobregastos de la CDEEE y la central eléctrica Punta Catalina.

Por otro lado, el ministro Guerrero admitió que el año pasado el aumento de las fuentes de financiamiento, nueva deuda, ascendió a US$ 5,397 millones, cuya mitad fueron en bonos soberanos, cuando en el Presupuesto Nacional se aprobó el financiamiento bruto de US$ 4,425 millones. Es decir, el endeudamiento bruto aumentó en US$ 973 millones adicionales, de lo aprobado originalmente. Ningún logro, sino mayor necesidad de financiar el aumento del déficit.

Para Tejera si se está pagando los intereses de la deuda pública en gran parte, con nuevos endeudamientos externos e internoscada año. Claro está que de paso se financia el déficit fiscal y parte de gastos corrientes. Pero sino fuera por la centrífuga de nuevos préstamos y bonos, no se podría pagar los intereses del 2019 programados aprobados de RD$ 147,000 millones, o el 23 % de los ingresos ordinarios del Presupuesto. De cada peso de ingresos tributarios, se pagan 23 en el servicio de los intereses, sin contar con las amortizaciones del principal. 

En resumen, los resultados fiscales del 2019 muestran una frágil finanzas públicas, sin contar con la deuda del Banco Central cuyo servicio lo tiene que pagar el Gobierno Central, y significa una carga adicional sobre el presupuesto deficitario. Tejera, en otro orden, señaló que el déficit fiscal proyectado para el 2020 será mucho más alto que el aprobado de RD$ 110,100 millones. Estima el economista que podría alcanzar los RD$ 200,00 millones, o un 4 % del PIB, por ser un año electoral agresivo.

Eduardo J. Tejera

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7 de febrero de 2020

EDUARDO TEJERA APOYA QUE SE APRUEBE EN EL CONGRESO EL PROYECTO DE LEY DE CAPITALIZACIÓN DEL BANCO CENTRAL

El economista Eduardo Tejera, dirigente del PRM, declaró que en su opinión es muy bueno y prudente que el Banco Central y el Ministerio de Hacienda hayan remitido al Poder Ejecutivo para fines aprobación y envío al Congreso el nuevo anteproyecto de Ley de Capitalización del Banco Central. Para Tejera sería muy útil y coherente que las actuales autoridades dejen solucionado y aprobado este problema del déficit cuasi fiscal y que dejen programado el desmonte gradual de la deuda con un mejor perfil. La actual deuda de valores en circulación del Banco Central asciende a RD$ 600,000 millones.

Tejera señaló que la pronta aprobación de este ante proyecto de ley de capitalización del Banco Central servirá para comenzar a reordenar el déficit cuasi fiscal y desmontar en parte la emisión constante de Certificados Financieros de deuda de la institución emisora.

Expresó que las autoridades económicas actuales y el Poder Ejecutivo deben dejar este problema resuelto y no pasarlo al futuro gobierno. De esta forma uno de los asuntos más sensibles monetarios quedaría en una ruta de solución dentro de un plan que proponen de 8 o 10 años, y con la reprogramación diferenciada del perfil de la deuda.

Sin embargo, Tejera consideró que el período de capitalización deber ser más largo, de 25 o 35 años, para que la presión de pagos y aportes anuales del Gobierno a través del Presupuesto Nacional sea más esparcida en el tiempo y menos onerosa anualmente para el nuevo Gobierno que ascienda al poder en agosto. No se debe hipotecar las finanzas públicas de la nueva administración del Estado. Eso hay que vigilarlo muy bien.

Por último, el Tejera expresó que el anteproyecto entero debe ser presentado a la opinión pública, como parte de la transparencia indispensable en un área tan delicada. No se conoce el texto ni los detalles de esta propuesta. También deben ser transparentes y explicar cuales activos del Estado pasarían a capitalizar al Fideicomiso de Oferta Pública que el anteproyecto propone. El Banco Central y Hacienda deben publicar todas las informaciones explicativas y el mismo anteproyecto de ley de capitalización.

Eduardo J. Tejera

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2 de febrero de 2020.

POLÍTICA MONETARIA, CREDITICIA Y CAMBIARIA

 

La política monetaria, crediticia y cambiaria del Banco Central debe tener para el próximo período presidencial de 2020-2024, un claro objetivo de continuidad y de algunos ajustes y cambios. Pero en esencia la alta política monetaria es adecuada y beneficiosa para los sectores financieros y los agentes económicos de la sociedad. Hay una agenda de revisión, como el uso mayor del encaje legal, la disminución de las pérdidas operativas y la solución del déficit cuasi fiscal y frenar/disminuir gradualmente la continua emisión de deudas de Certificados.

El compromiso consensual del Banco Central de mantener la estabilidad macroeconómica es fundamental y sagrado, así como el control de la meta-inflación, la estabilidad cambiaria, competitivas tasas de intereses, velar por un sector bancario-financiero sano y sólido y mantener una adecuada liquidez monetaria en la economía. La política de aumento de las reservas monetarias internacionales es correcta y es bueno tener reservas para 4 o 5 meses de importaciones. La política monetaria es el contrapunteo con la política fiscal, y ambas deben y serán coordinadas con las metas de la alta política económica y con los objetivos del Gobierno y el país. Es un compromiso Constitucional y de la Ley Monetaria y Financiera.

 

Existe también la obligación Constitucional de mantener y ampliar la total autonomía e independencia de la Junta Monetaria y el Banco Central. Los miembros de la Junta Monetaria deberían ser profesionales con larga experiencia en el sector, prominentes miembros sin conflictos de intereses de la sociedad y reconocidos economistas, académicos y banqueros retirados, que cuiden y defiendan la independencia de este alto organismo de la Autoridad Monetaria. Es prudente y beneficioso que la mitad de los miembros de la Junta Monetaria trabajen a tiempo completo y que gocen de absoluta independencia e integridad profesional. 

 

Por otro lado, es indispensable cuidar la política de mantener un crecimiento estable y monitoreado de los agregados monetarios, la emisión monetaria, el medio circulante, el dinero en circulación y la liquidez general del sistema. Son metas de un compromiso básico que se mantendrá y defenderá. Estos indicadores monetarios deberán crecer acorde con la tasa de crecimiento del PIB y la inflaciónanual, para no crear una sobre expansión monetaria que pondría presiones sobre la tasa de cambio y las tasas de interés del sistema.  

 

La política cambiaria debe seguir monitoreando y defendiendo la tasa de cambio de la moneda nacional respecto al dólar y el euro y permitir solo mini devaluacionesanuales, como ahora, del alrededor del 4 %, acorde con la inflación. Es esencial mejorar la estabilidad de la tasa y laliquidez del dólar en el sistema. La fluidez de divisas a veces es volátil. En estos momentos hay cierta discrecionalidad que hay que eliminar en el manejo de la oferta de divisas en el sistema bancario y para uso de los usuarios. 

 

Es con un mejor manejo de la política monetaria-cambiaria y con mayores ingresos en divisas, que se mantiene estable la tasa de cambio y la oferta/demanda de divisas. La entrada del sistema de la Plataforma Electrónica de Divisas y su Reglamento, será un buen y efectivo instrumento, para mejorar la oferta y para dinamizar la compra y venta de divisas, sin variaciones significativas de tasas de un banco o agente de cambio a otro. En el tema del mercado y fluidez de las divisas, hay campo para mejorar, reformar y ser más eficiente.

 

Respecto a la política y sistema del encaje legal, considero que también hay campo para mejorar el régimen, hacerle ciertos ajustes y adecuar el sistema para canalizar más el crédito, vía la persuasión del encaje legal selectivo y diferenciado, hacia los sectores productivos. De 1970´s hasta el 1990´s existió el sistema de encaje legal selectivo en el Banco Central, como manera de orientar en parte el crédito por sector y mantener en la banca niveles de liquidez. 

 

Con la revolución neoliberal de los 1990´s se desmantelótotalmente el sistema de encaje, por un sistema sin niveles nitopes, que permitiera que solo el mercado asignara o definiera el crédito bancario. La llamada mano invisible de asignación de recursos. Hace tres años el actual Gobernador del Banco Central cambió de opinión y bajo sugerencias, reintrodujo parcialmente la política de bajar el encaje legal para canalizar el crédito hacia la vivienda de bajo costo, y después amplió a otros sectores. Para mi fue una decisión muy correcta. 

 

La gran mayoría del crédito bancario se destina al comercio, el consumo y a las importaciones, pero relativamente poco a los sectores productivos, agricultura, ganadería, la industria y las exportaciones. El nivel de los préstamos al turismo es bueno, pero insuficiente, por falta de banca de segundo piso y fondos de financiamientos al desarrollo a largos plazos.Por eso en el futuro debemos estudiar introducir ciertas variantes del encaje legal selectivo y diferenciado. Hay que tener la mente abierta y sin dogmas.

 

La política general sobre las tasas de interés activas y pasivas es la adecuada y ortodoxa. Tiene que continuar con algunos elementos nuevos. El uso del indicador de la tasa monetaria es muy útil y positivo, para mandar el mensaje de metas al sector financiero. Se deben mantener bajas las tasas de interés para préstamos, en particular de los sectores productivos y la construcción. Una baja tasa de interés es esencial para llevar el crédito a la clase media baja, los trabajadores y los consumidores. La tasa pasiva debe mantenerse atractiva para captar recursos y fomentar el ahorro interno. Eso es muy importante.

 

El Banco Central y la Superintendencia de Bancos debenincurrir en monitorear y poner topes a las tasas de interés que cobran los emisores de tarjeta de créditos. En los Estados Unidos y la Unión Europea entera los intereses que se cobran los bancos a los tarjetahabientes es regulado y tienen topes. En el país no existe alguna guía o topes de tasasde interés y existen bancos que cobran hasta el 5 % o 6 % mensual, a los saldos de deudas. Esto es injusto para la clase media y la clase de bajos ingresos. Debería promoverse un diálogo entre la autoridades y las entidades emisoras de tarjetas para fijar una tasa de interés más baja.

 

Hay un tema muy delicado de política monetaria que se tendrá que buscar una solución equilibrada, realista y de mercado, con la asistencia del FMI. Me refiero a la enorme deuda en Certificados del Banco Central que aumentó de RD$ 87,412 millones a agosto de 2004, hasta llegar a la astronómica suma de RD$ 595,537 millones, o a US$ 11,236millones al 15 de enero de 2020, producto del intensivo uso de emisión de valores para captar y desmonetizar recursospara apalancar la tasa de cambio. Esta deuda genera cerca de RD$ 50,000 millones de intereses anuales y es parte del gran déficit cuasi fiscal de la institución. 

 

Desde hace un tiempo el Banco Central y el Ministerio de Hacienda negocian una fórmula de traslado de la deuda a una entidad o Fiducia y el Gobierno Central absorbería la deuda y el pago de sus intereses. Algo muy delicado. Poco se conocen los detalles de la operación, sus condiciones, forma de pago de intereses o protección al inversionista. En declaraciones a la prensa ambas instituciones explican que está redactado un nuevo proyecto de Ley Capitalización del Banco Central, que incluye la propuesta de solución, pero no se conoce. 

 

La actual Ley de Capitalización está vencida, y se requiere rápido una nueva ley y solución de este tema, que deberían consensuar y aprobar en el Congreso en este período presidencial, para no dejar como herencia esa enorme deuda en el limbo al próximo gobierno. Creo que es fundamentalque se presente al público el proyecto de ley, que haya total transparencia y un calendario de su aprobación. El tema de la deuda del Banco Central es demasiado importante.

 

El Banco Central también debería preocuparse más por reducir y sanear sus altas pérdidas operacionales, que se financian con emisión monetaria. Aunque la institución como Banco Central no tiene que tener beneficios, sí podría reducir ciertos gastos y costos, para disminuir las pérdidas operacionales, que de paso se unen, al costo del déficit cuasi fiscal.

 

Es muy necesario que el próximo gobierno se produzca mayor coordinación entre la política fiscal y la monetaria, para que la sinergia pueda ser más eficiente y eficaz. Hoy en día las presiones de 13 años de déficit fiscales y de duplicación de la deuda pública, ha condicionado y en parte secuestrado a la política monetaria y la política financiera de emisión de deuda de Certificados del Banco Central. Los déficits y la crecientes deudas externas e internas del Gobierno, han forzado a un condicionamiento de la política monetaria.

 

Por último, a mi juicio la Junta Monetaria y el Banco Central deberían actuar más pro activo y tener un mayor rol en la promoción y formación del mercado de capitales y de las nuevas entidades financieras que han surgido bajo la normativa adecuada de la Superintendencia de Valores. El liderazgo del Banco Central es muy necesario como guía técnica en las políticas de fortalecimiento y expansión de las AFP´s, la SAFI´s, los Fondos de Inversiones, Fondos de Oferta Públicas, los Puestos de Bolsa y la prudente orientación de los fondos de pensiones. Sobre este temaescribiré con más detalles en otro artículo particular.

 

Finalmente, deseo recalcar que en general la política monetaria, crediticia y cambiaria es correcta y ortodoxa, y que la continuidad de políticas debe seguir por el bien de la economía y el país. Por supuesto hay áreas de mejorías, de reformas y problemas como la deuda y el déficit cuasi fiscal a resolver de inmediato. Con la alta política monetaria y la estabilidad macroeconómica no se juega ni se inventa. Se mejora. El Banco Central desde la caída de Trujillo ha sido y será la columna de apoyo y seriedad de la política económica de la nación. 

 

Eduardo J. Tejera

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21 de enero de 2020

Eduardo Tejera afirma déficit fiscal será mayor que el estimado

SANTO DOMINGO, República Dominicana.- El dirigente del PRM y subsecretario de la Comisión Económica, Eduardo Tejera  advirtió que el déficit fiscal del año 2019 sobrepasará el déficit proyectado en el Presupuesto Nacional de RD$ 75,000 millones, debido al exceso de gastos y la caída de ingresos.

Tejera considera que el déficit fiscal real será alrededor de RD$ 115,000 millones, más la deuda corriente flotante de cerca de RD$ 50,000 millones, que pasaron para el año actual.

El economista expresó que el panorama presupuestario es más delicado que lo que admite el gobierno, eso sin contar las necesidades para terminar la planta eléctrica de Punta Catalina y la deuda corriente del sector eléctrico de más de US$ 600 millones. El año 2019 terminó con un exceso de deuda global que alcanzó US$ 45,000 millones, un servicio de la deuda que llegó a 45 % de los ingresos y un pago anual de intereses de la deuda total, de RD$ 150,000 millones, que representa el 23 % de los ingresos corrientes.

Para Tejera el país entra el año electoral del 2020, con una precaria situación fiscal, que solo la puede paliar tomar más deudas internas y externas, lo que es muy peligroso. Tejera responsabilizó al gobierno y a la CDEEE y las EDES de este descontrol fiscal.

Por otro lado, el economista vaticinó que para el año electoral el déficit fiscal se disparará, quizás al doble de lo estimado en el Presupuesto Nacional del 2020, que se proyectó un déficit irreal de RD$ 110,000 millones (2.2 % del PIB), cuando por el exceso de gasto político de las elecciones municipales de febrero y las presidenciales y congresuales de mayo, lo podrá disparar hasta RD$ 175,000 a RD$ 200,000 millones, o el 4 % del PIB.

Tejera llamo la atención a que se reproduzca el desastre económico-fiscal del 2012, cuando el déficit alcanzó el 6 % del PIB, causando un grave desequilibrio que obligó a un ajuste fiscal para aumentar los ingresos con nuevos impuestos. Las probabilidades de otro gran déficit fiscal que provocará el gobierno por razones políticas electoral puede derivar en otra crisis fiscal y más deudas, que con más impuestos lo pagará la sociedad, la economía y el pueblo consumidor.

Publicado en Acento.com.do

 

Reforma de la Política Industrial-Exportadora

En el 1996 el sector manufactura local representaba el 18 % del PIB y para el 2005 su participación bajó a 13.3 % y para el 2018 a 10.8  %, según las cifras del Banco Central. Es decir, su importancia relativa ha disminuido en los últimos veinte años. Esta es una situación de continuo deterioro de un sector tan importante. Igual, el aporte de las zonas francas representó en el 2005 el 5.1 % del PIB y también disminuyó su participación a 3.3 % en el 2018. Esta es una tendencia negativa que requiere de un plan coherente, para reconvertir y volver a dinamizar a la industria nacional y, en particular, la exportadora.

Según un valioso estudio realizado en el 2015 por PROINDUSTRIA, titulado “Primer Informe Estadístico de Registro Industrial Año 2014”, en el país había instaladas 914 industrias, de los cuales 320 pertenecen a la categoría de microindustria de hasta 15 empleados, 307 a la pequeña industria de 16 a 60 empleados, 181 a la mediana que tiene entre 61 a 200 empleados y 106 grandes industrias que tienen más de 200 empleados. Es decir, las más importantes son las medianas y grandes industrias que dominan el mercado.

En el citado estudio de PROINDUSTRIA, del total de 914 industrias la cantidad de 536, que representan el 60 %  del total, están ubicadas en la Zona Metropolitana, es decir, más de la mitad, lo que demuestra la gran concentración en la región capitaleña. En el Cibao existen otras 201 industrias, o el 22%. Es decir, la concentración territorial es muy grande, lo que  afecta, la producción y el empleo provincial y municipal. Esto se debe corregir.

Igual, de las 914 industrias, la cantidad de 387 o el 43 % del total, producen alimentos y bebidas, 126 productos químicos, 77 plantas de plásticos, 62 industrias gráficas y54 industrias metalmecánicas. El estudio es claro en cuanto la concentración por productos que también existe en el país y la necesidad de diversificar la oferta productiva.

El sector industrial nacional generó como 171,726 empleos formales a finales del 2018, que significa que el sector se encuentra estancado y sin dinamismo. No obstante, con una moderna y diferente política industrial, con créditos de desarrollo e incentivos, se podría aumentar en 15,000 empleos anuales. Esta sería una meta aceptable de la unión del esfuerzo del sector público y privado, trabajando en base de objetivos y facilidades concretas.

Recomiendo ejecutar un conjunto de medidas que modernicen y fomenten la renovación de nuestra planta industrial, mediante nuevos mecanismos de créditos de mediano y largo plazo, ampliación de incentivos fiscales a la innovación y tecnología, cero impuestos a las exportaciones y planes concretos para mejorar directamente la competitividad, y la diversificación de la producción de bienes industriales de consumo nacional.

Dentro de las reformas del Estado, sugiero crear por Decreto, una Comisión Nacional de Fomento Industrial, presidida por el propio presidente de la República, para coordinar, fusionar e integrar todas las instituciones en una sola política industrial, dentro del mismo Ministerio, para reducir costos operacionales, mayor coherencia en objetivos y funciones y eliminar en todo lo posible la fragmentación y constante creación de más entidades y clientelismos sin funciones. El Presupuesto Nacional no aguanta tantas cargas fijas operacionales y agencias que duplican funciones.

MIPYMES reguladas por la Ley 488-08 que establece el Régimen Regulatorio de las Micros, Pequeñas y Medianas Empresas, ya es un Vice Ministerio del MIC.

Consejo Nacional de Zonas Francas (CNZFE), igual dentro del área de Ministerio.

-El Consejo Nacional de la Competitividad (CNC) y su Fondo de Competitividad, PRO-COMPETENCIA, integrarla/fusionarla el MIC. No tienen funciones concretas.

-El Instituto de Formación Profesional (INFOTEP), debe mantener su existencia en MIC.

-El Banco Nacional de las Exportaciones (BANDEX), transformado. El BANDEX se mantendría aparte, pues es una entidad bancaria autónoma, con sus lineamientos y metas, porque es el gran brazo financiero directo para aumentar la producción y exportaciones.

-PROINDUSTRIA creada por la Ley 392-07 y la 542-14 que la modifica, integrada dentro de la Comisión Nacional de Fomento Industrial que propongo. Es el brazo de incentivos.

– El CEI-RD que promueve la inversión extranjera y las exportaciones, debe formar parte de esta gran Comisión, pues es la entidad que promueve nuevos mercados y productos.

La principal institución es el BANDEX, es el brazofinanciero del centro de una política de desarrollo industrial y de modernización de los equipos y maquinarias con nuevas tecnologías para exportación. El financiamiento de nuevos proyectos, la transformación de industrias existentes y de financiamiento de las exportaciones es la clave para reactivar y dinamizar la industria nacional. El crédito de desarrollo es el factor vital junto con otras medidas, para aumentar la producción y mejorar las estructuras de costos y precios.

La segunda institución más importante es PRO-INDUSTRIA renovada y con más funciones. Los diferentes incentivos y facilidades que otorga deben ser extendidospor plazos adicionales de cinco años, porque según el artículo 50, de la ley 542-14, se vencían en el 2018. Es necesario continuar con los incentivos fiscales por otros cinco años, reembolsos de impuestos de exportación y ampliar el régimen de internación temporal que brinda esta ley. Exportar es el futuro de la industria dominicana.

De acuerdo con los datos del estudio de PROINDUSTRIA, de las 914 industrias en el país, solamente 272 industrias o el 29 %, están acogidas a la ley les otorga incentivos fiscales, facilidades aduaneras, reembolso de impuestos a los exportadores y otras medidas. Una meta sería elevar el monto de las industrias calificadas y registradas a 500 industrias en un período de cuatro años. Es decir, duplicar la cantidad de empresas exportadoras.

La tercera entidad en importancia, es CEI-RD, antiguo CEDOPEX del que fui Director General de 1982-86, tiene la función de fomentar y buscar nuevos mercados a los productos nacionales. Ahora se ocupa también de la inversión extranjera. EL CEI-RD está bajo el brazo del MIC y el presidente del Consejo de Directores sigue siendo el Ministro de Industria y Comercio. Su labor debe estar más dirigida a identificar nichos de producción exportable, además de su tradicional rol. Pero el CEI-RD ha perdido empuje y fuerza.

Las exportaciones se han mantenido relativamenteestancadas. En el año 2012 las exportaciones nacionales ascendieron a US$ 4,016 millones y para el 2015 solo aumentaron a US$ 4,039 millones y para el 2018 a US$ 4,677 millones. Por otro lado, las exportaciones de zonas francas alcanzaron US$ 4,919 millones en el 2012, ya US$ 5,633 en el 2015, y a US$ 6,230 millones en el 2018, según informe del Banco Central.

Por sector es peor. Las exportaciones industriales del país, ascendieron a US$ 8,935 millones en el 2012 a US$ 8,406millones en el 2018, de las cuales RD$ 2,383 millones corresponden a exportaciones nacionales y RD$ 6,230 a exportaciones de zonas francas. Para el 2018 las exportaciones de oro y plata de Barrick Gold ascendieron a US$ 1,360 millones. En esencia, las montos total de las exportaciones industriales nacionales se mantienen estancadas, y las que crecen lentamente son las de las zonas francas.

Creo que al país no le faltan buenos mercados, tiene el de Estados Unidos, Centroamérica, Europa, el Caribe, Canadá, México y el nuevo mercado de China. Tampoco hay un problema de competitividad y precios. Tenemos suficientes tratados de libres comercio disponibles con casi todas estas naciones y regiones. Lo que falta es tener mayor producción de oferta exportable industrial, agroindustrial, minera, de invernaderos agrícolas y producción de azúcaren las tierras del CEA. Sin producción alta y confiable no se puede incrementar las exportaciones. No existe un problema de competitividad, sino de producción en masa y de buena y sostenida oferta exportable.

Existen algunos problemas puntuales y limitaciones para el industrial y el exportador. Uno vital, es la falta de programas de créditos, pues el sector industrial solo recibe el 6.4 % del total del financiamiento bancario. Peor no hay créditos de pre y post embarque, de mediano y largo plazo para emprender nuevos proyectos, ni préstamos concesionarios para compra de materia prima y maquinarias nuevas con tecnología. El exceso de normas prudenciales para créditos bancarios de nuevos proyectos es muy exagerado y deben flexibilizarse.

La única esperanza es que reforme totalmente la ley del BANDEX y lo conviertan en banco de segundo piso, de capital mixto y administración privada, llevada por profesionales banqueros. He escrito varios artículos sobre el BANDEX, y de la necesaria reestructuración para aplicar políticas de captación y de créditos de pre y post embarque, para financiar materia primas, descuento de facturas de exportación y con créditos de largo plazo con períodos de gracia del principal para adquirir equipos e instalarproyectos exportables.https://acento.com.do/2019/opinion/8734146-nuevas-reformas-del-bandex/.

El sector tiene problemas de altos costos de transporte de mercancías, por los nefastos monopolios de un sindicalismo empresarial politizado, que hacen muy costoso el transporte y hasta limitan la libre contratación. Estos tienen que ser reformados, utilizando las leyes antimonopolios y de prácticas desleales. Todos estos tópicos merecen una amplia discusión profesional, porque ha llegado la hora de definir una real política de fomento de la industria nacional y sus exportaciones.

Eduardo J. Tejera
http://www.eduardotejera.com
5 de enero de 2020.