Declaraciones del Economista Eduardo Tejera sobre la Aprobación del Presupuesto Nacional Complementario 2020

El economista y dirigente del PRM Eduardo Tejera declaró que la aprobación en el Senado del Presupuesto Nacional complementario para el 2020, significa la formalización legal de hechos y cifras ya ejecutados. Asimismo, se incorporan las proyecciones de ingresos y gastos reprogramados para el año, o por los menos hasta agosto, fecha en que asume un nuevo gobierno y puedecambiar las prioridades con otro presupuesto complementario.

Los ingresos corrientes estipulados en el presupuesto original aprobado ascendían a  RD$750,823 millones, se estiman que se reducirán en RD$ 106,936 millones por el cierre de los negocios y el toque de queda que tanto ha afectado las actividades económicas y negocios. A su vez el aumento del gasto total será considerable y alcanzará los RD$ 1,070,312 millones, un aumento de neto de RD$ 209,000  millones sobre los RD$ 861,074 aprobados. En el nuevo presupuesto se proyecta un déficit fiscal de 5 %del PIB para el año y un aumento agresivo de nuevas deudas públicas para financiar la economía.

Tejera expresó que el endeudamiento público adicional requerido aumentará en RD$150,908 millones, para un gran total de nueva deuda interna y externa bruta de RD$397,204 millones, o a US$6,732 millones, a la tasa de 59 por 1. Un grave costo inevitable para el país, su economía y el mantenimiento del empleo y asistenciassociales. La crisis económica generada por el Covid-19 nos tomó fiscalmente muy débil con trece años de déficits fiscales financiados con deudas, principalmente externas de bonos.  

Señaló que aunque el impacto económico causado por la crisis del Covid-19, ha sido dramático para las finanzas públicas, el freno al crecimiento, el aumento del desempleo forma e informal y para la balanza de pagos, la situación es manejable tanto en las cuentas internas y las externas, aunque supondrán sacrificios y planes concretosde reactivación económica y de sostenimiento de la asistencia social por varios meses más.

Para Tejera es innegable que la situación fiscal quedará comprometida para los próximos dos años. Esto significa que habrá que realizar dos acciones simultáneas a partir de agosto; una reprogramar y realizar ajustes y reformas por los ingresos y gastos, y dos, crear espacios de recursos para financiar los planes de reactivación económica, aumentos del gasto social y las necesarias inversiones públicas en infraestructuras. 

El economista consideró que el grueso de la reactivación deberá venir por el sector privado, en novedosos programas monetarios y crediticios para dinamizar los sectores productivos y de servicios. Para los próximos meses la fuerza de los planes de estímulo y creación de empleos dependerá del sector privado. La política monetaria deberá ser pro crecimiento, cuidando siempre los movimientos de la tasa de cambio y la inflación.

Eduardo J. Tejera

http://www.eduardotejera.com

15 de junio de 2020

Eduardo Tejera: Gonzalo copió planes de obras presentados por Leonel y Abinader

SANTO DOMINGO, República Dominicana.- El economista y vicesecretario de la Comisión Económica del Partido Revolucionario Moderno, Eduardo Tejera, calificó como delirante el plan de obras y recuperación que anunció anoche el candidato del PLD Gonzalo Castillo, y afirmó que es “totalmente ingenuo, fantasioso y no es de él”.

“Es un plagio de un viejo listado de obras ya existente”, aseveró el dirigente político.

Tejera sostuvo que esas obras tan necesarias y útiles para el país, son parte del Proyecto RD 2044 que preparó Funglode y Leonel Fernández, “con ayuda muy especial de Odebrecht”.

Asimismo, señaló que también incluye obras y planes ya anunciados por el candidato opositor, Luis Abinader, junto al equipo de ingenieros del PRM y su plan de gobierno. “Gonzalo ha copiado de ambos”.

“Yo mismo escribí dos artículo detallando el plan de obras nacionales, con Mis ideas y de los ingenieros del PRM y propuestas de empresas y amigos privados”, señaló el economista.

“Gonzalo de ligero o superficial no explicó ni mencionó los costos de las obras y de cómo las va a financiar y de dónde. Toda una chiquillada y torpeza. ¡Qué fácil! Hacer un video interactivo, sin números y financiamientos. Un simple listado, saturado de vistas y fotos aéreas de sus helicópteros omnipresentes”, agregó.

Tejera requirió al candidato peledeísta a explicar cómo con un déficit de 5 a 6 % del PIB a diciembre, más de $ 200,000 millones, más necesidades de US$ 4,000 millones para financiar el déficit de la cuenta corriente, con una nueva emisión de bonos soberanos bastante caros de más de US $ 2,000 millones ya anunciada por Hacienda, y otros US$ 3,000 millones de la Reserva Federal anunciada por el Banco Central, podrá conseguir otros y adicionales US$ 3,000 o US$ 4,000 millones para construir el 20 %, de las obras que prometió. “Es un sueño ingenuo, es irreal, que se le olvidó la realidad de la crisis económica producida por la coronavirus y el cierre de la economía”.

En ese orden, indicó que “el plan de obras que todos quisiéramos es un sueño irrealizable, en el mundo de Post Covid-19”, por lo que la propuesta del exministro de Obras Públicas resulta “lamentablemente inviable e infantil”.

“El país no tiene mi tendrá esa cantidad de dinero por un tiempo. Claro que se necesitan obras públicas, carreteras, acueductos, escuelas, hospitales, cañadas, viviendas sociales, pero dentro de la realidad fiscal y las posibilidades reales. Gonzalo y su equipo mienten al país. Pura demagogia de propaganda barata”.

“No hay ese dinero por un año y medio hasta finales 2021. Es por tanto mentira.
Del plan de obras, no hay otras fuentes de financiamientos para súper obras tan monumentalitas y faraónicas”, continuó.

Eduardo Tejera afirmó, en ese orden, que lograr las obras se haría solo con emisiones inorgánicas monetarias, como lo hizo el expresidente Joaquín Balaguer en 1986-1990, sobre quien aseguró “abusó del dinero del Banco Central hasta desbaratar la economía”, lo que en palabras del experto en economía, provocó una devaluación la moneda de 400 % en tres años y el país tuvo inflación de 100 % en 1990. “Fue la mayor debacle económica de la historia reciente del país”.

Vaticinó que con las ideas del candidato oficialista, la tasa de cambio se pondrá a RD$ 80 a 100 por dólar en seis meses, agregando que la devaluación posterior será aún mayor y más peligrosa.

“Les pido, pues a los ministros de Hacienda y Economía, los dos principales del equipo económico de Gonzalo, que expliquen cómo van a financiar ese súper plan mediático de obras públicas. ¿Con emisiones monetarias inorgánicas? Los reto a un debate civilizado y profesional por escrito o verbal”, dijo.

Finalmente, indicó que con ese plan, sin números y responsabilidad fiscal o de balanza de pagos, el candidato presidencial del PLD y el partido “van destruir y devaluar la moneda nacional, aumentar al triple el déficit fiscal y causar una inflación galopante”.

Eduardo J. Tejera

http://www.eduardotejera.com

Ejecución fiscal del primer cuatrimestre 2020

La Dirección General de Presupuesto (DIGEPRES) acaba de publicar las cifras correspondientes a la ejecución presupuestaria de enero a abril de 2020, lo que nos brinda los resultados del primer cuatrimestre fiscal con el impacto del Covid-19 y el cierre de los negocios y cuarentena durante la mitad de marzo y todo abril. Con los datos de abril se conoce la caída de los ingresos tributarios para el mes, así como los gastos ejecutados.

La parálisis general de la economía ha tenido un impacto negativo directo sobre los ingresos en divisas por la caída del turismo, las remesas, el cierre de zonas francas y exportaciones nacionales y la inversión extranjera. Por el lado positivo se ha reducido a alrededor de US$ 20-30 el preco del barril de petróleo y el precio del oro ha aumentado a más de US$ 1,700 la onza. Ambas noticias son buenas, pero solo compensan con menos erogaciones en parte los efectos negativos de la crisis.

Las áreas de problemas son la viabilidad y manejo fiscal de las finanzas públicas frente a las presiones que creará la crisis, el manejo prudente de la política monetario e  inflación y la gestión de las cuentas externas del país, incluyendo la tasa de cambio y el flujo de divisas. La buena gestión de estas tres políticas dependerá la estabilidad macroeconómica, la inflación, los niveles de empleos y la renovación del crecimiento.

En la República Dominicana se implementaron medidas de confinamiento general, ley de emergencia y el toque de queda, desde el 17 de marzo. Es decir, el mes de enero fue de normal desenvolvimiento, para finales de febrero comenzaron a brotar casos de contagios, sin cierres generales, y desde mediados de marzo y todo abril se aplicó estrictas medidas de control sanitario, cierre de negocios y toque de queda. 

Es decir, en abril se sintió con todo rigor la caída de las recaudaciones tributarias, la alta caída de los ingresos en divisas, y también el impacto y disminución del crecimiento del PIB. Para contrarrestar la crisis el Gobierno implementó necesarias medidas de expansión monetaria y gastos en planes de subsidios a los trabajadores y negoció varios préstamos en dólares, para financiar las cuentas externas y defender la tasa de cambio. 

Ingresos Ejecutados.

El total de ingresos corrientes que fue aprobado en el Presupuesto Nacional para el año fue RD$ 747,829 millones, sin incluir donaciones. Esta cifra representa un promedio de RD$ 62,319 millones por mes, o RD$ 249,276 millones por cuatrimestre.  Sin embargo, para el primer cuatrimestre los ingresos realizados fueron RD$ 205,839 millones; es decir, RD$ 43,437 millones menos de enero a abril que lo programado, una caída de 21 %. 

En el cuadro se observan las recaudaciones para cada mes. Con todos los negocios e industrias cerradas en el mes de abril, el total de ingresos corrientes fue RD$ 45,762 millones, con una caída de RD$ 18,557 millones sobre lo programado, o el 37 %. Curiosamente no fue tan mal, se esperaba una baja mayor de los ingresos. 

La situación fiscal en realidad no ha sido tan mala como aparenta, pues el Gobierno Central durante el cuatrimestre ha obtenido grandes cantidades de recursos externos e internos. En enero entraron los US$ 2,000 millones de bonos soberanos, en febrero RD$ 12,000 millones de préstamo del Banco Central, en abril US$ 150 millones del Banco Mundial y los US$ 650 millones del FMI y en mayo RD$ 40,000 millones de la inversión de cuatro AFP en bonos de Hacienda. 

En resumen, ha existido un colchón de ingresos extraordinarios para mitigar la caída de los ingresos y pagar los gastos especiales en salud y programas de asistencia social.

Gastos Ejecutados.

Examinemos los montos de gastos ejecutados del presupuesto, por mes y el primer cuatrimestre. El gasto total aprobado en el Presupuesto Nacional fue de RD$ 861,074 millones, sin las aplicaciones financieras. Si lo dividimos por 12 meses dará un gasto promedio cada mes de RD$ 71,756 millones. 

Por tanto, el gasto aprobado para el cuatrimestre sería de RD$ 287,024 millones. Sin embargo, de enero a abril se gastó RD$ 250,783 millones, o sea RD$ 36,241 millones menos de lo programado. Un dato importante que refleja cierta prudencia fiscal, a pesar de los mayores gastos extraordinarios, pero cayeron las partidas de inversiones públicas y ciertos gastos corrientes de las entidades públicas, por la cuarentena y toque de queda. Las inversiones públicas disminuyeron a la mitad del monto gastado en marzo. 

Según las cifras publicadas por la Dirección General de Presupuesto, en enero se gastó RD$ 59,551 millones, en febrero aumentó a RD$ 64,990 millones, en marzo bajó a RD$ 59,793 millones y en abril aumentó a RD$ 66,455 millones. Los gastos corrientes también fueron inferiores al promedio de RD$ 60,272 millones cada mes. Pero el gasto de capital se cumplió en enero, se excedió en febrero, disminuyó en marzo y aumentó en abril a RD$ 9,535 millones. No obstante, los efectos de la cuarentena achicó el presupuesto. 

El déficit presupuestario real directo para el primer cuatrimestre fue de RD$ 45,278  millones, que es la diferencia entre el total de ingresos y gastos ejecutados, bastante en línea con lo aprobado en el Presupuesto. Seguro es mayor el déficit con el manejo de la deuda flotante corriente. Han habido partidas que aumentaron y otras que bajaron. Hay que recordar que el déficit fiscal establecido en el Presupuesto Nacional para el año es de RD$ 110,000 millones, o el 2.3 % del PIB. 

El déficit proyectado por el Banco Central, Hacienda y economistas privados se estima en más de RD$ 200,000 millones, o de 4-5 % del PIB para el añó. Sin embargo, ese déficit para todo el año no lo pueden calcular bien los funcionarios del actual gobierno, porque dependerá mucho de los planes y reformas que realizará la nueva administración a partir de agosto, más si es un gobierno del cambio, con una visión diferente. 

En resumen, en el tercer trimestre en agosto habrá cambio de gobierno lo que traerá nuevos bríos y ánimos de reformas, y en el cuarto trimestre deberá ser de recuperación económica, comercial y de creación de empleos. A pesar de la crisis, existe un margen para recuperar la economía, la creación de empleos y manejar las cuentas externa del país.

Eduardo J. Tejera

31 de mayo, 2020

http://www.eduardotejera.com

Tejera alertó que el Ministerio de Hacienda emitió RD$ 40,000 millones en Bonos para ser vendidos a 4 AFPs, con respaldo liquidez del Banco Central

El economista Eduardo Tejera expresó en unas declaraciones a Acento, que al 1 de mayo la Superintendencia de Mercado de Valores, le autorizó al Ministerio de Hacienda, cuatro emisiones de RD$ 10,000 millones entre 10-11 % de interés, una emisión a 10 años, otra 15, y dos a 20. Lo curioso de estas autorizaciones, es que señalan en el texto que los RD$ 40,000 millones en bonos serán dirigidos exclusivamente a cuatro AFPs;Reservas, Crecer, Popular y Siembra. Ver en la página portal de la SIMV, el Registro del Mercado de Valores de las emisiones de Hacienda, Núm. SIVEMGC-266. La pregunta; ¿de dónde las AFPs sacaron o van a sacar esa enorme cantidad de RD$ 40,000 millones?

La segunda gran sorpresa y alarma, es que cuando vamos a la página portal del Banco Central en la ventanilla de valores en circulación por tipo de inversionistas, veremos en un cuadro que el monto de las inversiones de AFPs en valores del Banco Central ascendían a RD$ 316,320millones al 30 de abril. Sin embargo, justo días después al 6 de mayo, el monto en inversiones en valores bajó de un golpe a RD$ 278,630 millones; es decir, el BC redujo víarecompra de sus propios valores RD$ 37,790 millones al 6de mayo, para darle la liquidez a las cuatro AFPs. Todo indica que en tres o cuatro días se colocaron los RD$ 40,000 millones en nuevos bonos, pero no se sabe con certeza.

Para realizar esta operación financiera de Hacienda y las cuatro AFPs, el Banco Central tuvo que realizar una emisión monetaria de RD$ 40,000 millones, por vía recompra de sus propios valores colocados en las citadas AFPs, le inyectaran la liquidez para que las cuatro AFPsadquirieran los bonos de Hacienda. Curiosa jugada triangular para financiar al Gobierno. Lo raro es que en el cuadro de indicadores monetarios no se evidencia un aumento de la base monetaria. 

Lo cierto es que se realizó una operación no transparente, no explicada al público, y en muy mal momento de debate sobre si se podía o no utilizar los recursos parciales de las AFP´s para que los empleados ahorrantes pudieran utilizarlos, o si solo es buena idea y “ortodoxa y seria” cuando se usan los fondos para bonos de Hacienda y financiar el déficit fiscal. Esta operación desnaturaliza el exagerado debate sobre los efectos monetarios y macroeconómicos de utilizar parte de los recursos de las AFPs. 

Que conste tanto en varios artículos y declaraciones he estado en contra del disparato anteproyecto de ley en el Senado del retiro de 30 %.  Es inviable y grave error. Pero no soy dogmático. Sí creo que los empleados puedan, con limitaciones, retirar un porción de sus salarios por un  tiempo razonable, pues son sus ahorros y cuentas individualizadas de capital. Es un caso moral y legal de propiedad del ahorro personal. 

Qué realmente sepamos, el Banco Central ha realizado dos importantes emisiones inorgánicas, una de un préstamo de RD$ 12,000 millones al Gobierno y ahora RD$ 40,000 millones vía recompra de sus propios Certificados en las AFPs, para que ellos compren bonos adicionales del Gobierno. Pero lo que es evidente, es que cuando hay voluntad o interés, se hace lo que quieran.

Eduardo J. Tejera

http://www.eduardotejera.com

10 de mayo de 2020

Ejecución fiscal y económica del primer trimestre 2020

La Dirección General de Presupuesto (DIGEPRES) acaba de publicar esta semana las cifras correspondientes a la ejecución presupuestaria de enero a marzo de 2020, lo que nos brinda los resultados del primer trimestre fiscal con el impacto de la crisis del coranovirus y el cierre de los negocios y la cuarentena general. 

Esta parálisis general de la economía ha tenido un impacto negativo directo sobre los ingresos en divisas por la caída del turismo, las remesas del exterior, el cierre de zonas francas y negocios de exportaciones. Por el lado positivo se ha reducido a menos de US$ 20 el barril de petróleo y el precio del oro ha aumentado a más de US$ 1,700 la onza. Ambas noticias son buenas, pero solo compensan en parte los efectos negativos.

La menor actividad económica reducirá las recaudaciones de impuestos internos que afectarán la ejecución de los ingresos corrientes y los egresos del Presupuesto Nacional aprobado. Existen tres grandes áreas de problemas económicos. Naturalmente, el impacto sobre la economía y el desempleo dependerá mucho de la extensión y duración de los contagios e infecciones del Covid-19. 

Las tres áreas de problemas son la viabilidad y manejo fiscal de las finanzas públicas frente a las presiones que creará la crisis, el manejo prudente de la política monetario e  inflación y la gestión de las cuentas externas del país, incluyendo la tasa de cambio y el flujo de divisas. La buena gestión de estas tres políticas dependerá la estabilidad macroeconómica, la inflación, los niveles de empleos y la renovación del crecimiento.

En la República Dominicana se implementaron las medidas de confinamiento general, ley de emergencia y el toque de queda, desde el 17 al 20 de marzo. Es decir, el mes de enero fue de normal desenvolvimiento, para finales de febrero comenzaron a brotar casos de contagios, sin cierres generales, y desde mediados de marzo se comenzaron a aplicar estrictas medidas de control sanitario, cierre de negocios y toque de queda. 

Veamos los resultados del primer trimestre para tener una idea de la magnitud de los problemas que se avecinan, tan importante para poder planear las soluciones y las medidas de la etapa de recuperación de la economía y los empleos formales e informales. 

Ingresos Ejecutados.

El total de ingresos corrientes que fue aprobado en el Presupuesto Nacional para el año fue RD$ 747,829 millones, sin incluir donaciones. Esta cifra representa un promedio de RD$ 62,319 millones por mes, o RD$ 186,957 millones por trimestre.  Sin embargo, para el primer trimestre los ingresos realizados fueron RD$ 160,633 millones; es decir, RD$ 26,324 millones menos en el trimestre que lo programado, una caída de 16.2  %.

Según los datos de DIGEPRES, en el mes de enero se cumplieron las metas de recaudaciones con RD$ 63,523 millones, en febrero ya comenzó a caer a RD$ 51,443 millones y en marzo se redujo más a RD$ 45,665 millones, un 25 % menos. 

Serán las recaudaciones de abril, un mes entero de cuarentena, las que reflejarán la disminución en un mes con la economía cerrada. Problamente bajen los ingresos entre 30 % a 37 % de lo programado. Si para junio la economía está 50 % abierta y activa, la caída de ingresos sería menor, quizás en el rango de 20-15 %. Y para julio es de esperar que la actividad económica esté renaudada y que los ingresos realizados sean 10-15 % menor. Claro, es muy difícil medir con cierta certeza, pues depende de la duración del virus.

La situación fiscal en realidad no será tan mala como aparenta, pues el Gobierno Central durante el trimestre ha obtenido grandes cantidades de recursos externos e internos por la medidas extraordinarias tomadas. En enero entraron los US$ 2,000 millones de bonos soberanos programados, en febrero RD$ 12,000 millones de préstamo del Banco Central, y en abril US$ 150 millones del Banco Mundial y los US$ 650 millones de la facilidad rápida del FMI. En resumen, existe un colchón de ingresos para mitigar la caída de las recaudaciones y sufragar los gastos especiales en salud y programas sociales.

Gastos Ejecutados.

Examinemos los montos de gastos ejecutados del presupuesto, por mes y el primer trimestre. El gasto total aprobado en el Presupuesto Nacional fue de RD$ 861,074 millones, sin las aplicaciones financieras. Si lo dividimos por 12 meses dará un gasto promedio cada mes de RD$ 71,756 millones. Por tanto, el gasto aprobado para el trimestre sería de RD$ 215,268 millones. Sin embargo, se gastó menos en el primer trimestre, solo RD$ 184,343 millones, o sea RD$ 30,925 millones menos que lo aprobado.

Según las cifras publicadas por la Dirección General de Presupuesto, en enero se gastó RD$ 59,551 millones, en febrero aumentó a RD$ 64,999 millones y en marzo bajó a RD$ 59,792 millones, en cada caso por debajo del promedio programado. Los gastos corrientes también fueron inferiores al promedio de RD$ 60,272 millones cada mes. Pero el gasto de capital se cumplió en enero, se excedió en febrero y disminuyó en marzo. 

He realizado un análisis preliminar de la evolución de los ingresos y gastos ejecutados durante el primer trimestre, y se pueden notar las diferencias en cada mes. Del trimestre se podría decir que desde enero hasta el 15 de marzo fue bastante normal y que los efectos más duros se sintieron en la segunda quincena de marzo y todo abril. 

El déficit presupuestario real directo para el primer trimestre fue de RD$ 23,710 millones, que es la diferencia entre el total de ingresos y gastos ejecutados, bastante en línea con lo aprobado en el Presupuesto. Han habido partidas que aumentaron y otras que bajaron. Hay que recordar que el déficit fiscal programado en el Presupuesto para todo el año es de RD$ 110,000 millones, o el 2.2 % del PIB.    

En resumen, la ejecución por el gobierno del segundo trimestre de abril a junio será la determinante para evaluar el daño fiscal y para toda la economía. Creo que los efectos se dividirán igual al del primer trimestre, más severos y duros de abril al 17 de mayo, y ya en despegue en la segunda quincena de mayo y recuperación en junio y julio. 

En el tercer trimestre en agosto habrá cambio de gobierno lo que traerá nuevos bríos y ánimos de reformas, y en el cuarto trimestre deberá ser de recuperación económica, comercial y de creación de empleos. Pero, al final, toda proyección dependerá de la duración de los contagios del Covid-19.

Dr. Eduardo J. Tejera

http://www.eduardotejera.com

3 de mayo 2020

Mi Perspectiva Económica del 2020

Todos conocemos el gran efecto adverso sobre la economía, el desempleo y la salud que ha tenido la pandemia Covid-19 sobre la República Dominicana. Un país pequeño, muy abierto al comercio exterior, al turismo y los servicios, y por lo tanto vulnerable a la contaminación del coronavirus y a la caída de la economía mundial por los cierres y cuarentenas, desde marzo hasta junio-julio.  

Sin duda, las consecuencias de paralizar a naciones y economías ha sido y es devastador, y ha creado un escenario desconocido para todos los países. Algunos expertos creen que sus efectos serán peor que los de la Gran Depresión del 1930, otros estiman que será más profunda y duradera que la Gran Recesión del 2008-09. Hay, claro, otros más optimistas con una visión económica más focalizada en el futuro, que piensan que habrá una recuperación viable; que el mundo seguirá igual.

Sabemos bastante sobre cómo afectará al país a corto plazo, por uno o dos trimestres hasta junio o julio, pero poco se debate acerca de cómo y en qué tiempo se volverá a cierta normalidad y a recuperarse la economía y volverá a crearse empleos y abrirse negocios. Hasta ahora el gobierno no presentado un plan económico-social conocido. Quizás no pueda. Se pueden hacer ejercicios sobre las proyecciones del impacto de la crisis económica. A mi juicio estarían en estos rangos:1. Duración del pico de la crisis abril a julio y reactivación en último cuatrimestre. 2. Caída del crecimiento anual del PIB del 5 % a un 3 %, al 1%, o negativas.3. Caída entre 30 % a 40 % (*-) crecimiento del PIB en el segundo trimestre, y después se recuperaría gradualmente en el tercer y cuarto trimestre. Se podría concluir el 2020 con un crecimiento del 3-2 % del PIB.4. Déficit fiscal de 2.3 % programado a 4.0 %, o RD$ 170,000/200,000 MM, a agosto y podría llegar a 5 % del PIB a diciembre por las medidas especiales de reactivación, salud y empleo.5. Caída de ingresos del turismo 30-40 %, o US$ 1,500-2,300 MM.6. Caída de ingresos de zonas francas entre 15-30 %. US$ 1,000-1,400 MM.7. Caída precio petróleo US$ 59 a US$ 25-30 barril. Ahorro US$ 1,300-1,600 MM.8. Caída de ingresos de remesas entre 10-15 %, US$ 500-700 MM.9. Reducción del subsidio eléctrico 50%, ahorro de RD$ 12,000 MM.10. Aumento precio oro a US$ 1,500-1,650 onza (*-), unos US$ 400 MM adicionales.11. Caída de ingresos tributarios 30-40 %, alrededor de RD$ 40,000-50,000 millones entre marzo a junio, y después comenzaría a aumentar de nuevo. Caída para el año 20 %, (+-)12. Déficit flujo de divisas de balanza de pagos, entre US$ 2,500 a US$ 3,000 MM.

Naturalmente, los resultados de la crisis serán diferentes por cada sector, unos más que otros. La recuperación será igual distinta. Estos estimados representan la síntesis macroeconómica, no los efectos sectoriales, o sobre la salud, el nivel de desempleos, la producción por actividades y la vuelta a una normalidad de los negocios, sean grandes, medianos o pequeños. Lo más urgente es controlar los contagios del Covid-19 y frenar y reversar la crisis de salud. La recuperación de la economía y la creación de empleos dependerá de la duración de la epidemia.

Las medidas económicas que se han tomado en dos ocasiones por el Banco Central y el Poder Ejecutivo van dirigidas en la dirección correcta y son necesarias y buenas. Se pudieranextender y hacerlas más profundas, pero quizás es prudente guardar municiones y recursos para los próximos meses, y no gastar toda la batería en la primera fase de la batalla. 

Sin embargo, son las medidas sanitarias, las limitadas pruebas del virus, el equipamiento y los hospitales bien habilitados las cosas que han quedado insuficientes e ineptas. Los casos de corrupción en las licitaciones han sido escándalos de amiguismo político en las compras. Pero las políticas fiscales, monetarias, crediticias y el manejo del sector externo es el ortodoxo.

En general, con la cautela necesaria, creo que la situación económica será manejable para el país. No soy pesimista. Tendremos un trimestre de decrecimiento y alto desempleo, pero a partir de julio y agosto es muy probable que la recuperación comience a despegar. Las cifras globales son administrablesdesde el tercer trimestre en adelante. Hay buen margen de políticas fiscales, monetarias, crediticias, del sector externo y de financiamiento blando de los organismos internacionales, para estructurar e implementar un vigoroso plan de estímulos y reactivación.

El nuevo gobierno que surja en agosto deberá continuar con los planes de reformas fiscales, estructurales, racionalidad de las nóminas superfluas y del gasto público en general, para darle prioridad a nuevas y mayores inversiones y gastos en salud y seguridad social. Estos planes siguen en pie y vigentes, no deben cambiar. Representan las reformas de fondo de mediano y largo plazo. El paradigma económico y las reglas serán relajadas y flexibilizadas por uno o dos años en el mundo y en el país, pero las reformas estructurales se deberán realizar de inmediato. 

Como prioridad a corto plazo se deberá en agosto implementar nuevas medidas fiscales, monetarias, planes de inversiones e infraestructuras y mejorías sociales, para reactivar la economía y crear empleos. Se necesita un vigoroso plan de inversiones agropecuarias de ciclo corto, para aumentar la oferta alimenticia y asegurar la comida de la población. Estos planes se pueden realizar por el sector público, (Banco Agrícola, FEDA, INESPRE, Ministerio de Agricultura), y por el sector privado, con créditos de la banca comercial, avalados en 50 % por un fondo de garantía.

En resumen, deseo reiterar mi opinión razonablemente positiva del futuro. El país ha sido duramente afectado por la crisis, pero desde que se controle la epidemia y se abra la economía y los negocios, el flujo económico y las actividades comerciales, comenzará en poco tiempo recuperando su normalidad. Hay oferta en el país, lo que se necesita es que vuelva la demanda externa e interna y las industrias, construcciones y comercios vuelvan a trabajar. 

Con la movilización del ahorro e inversión doméstica y los programas de ayuda y créditos blandos de la comunidad financiera internacional, se podrá saltar la valla de la crisis y reactivar la economía y aumentar el empleo y lograr sobrevivir colectivamente esta crisis sin precedentes. 

El gobierno que juegue un papel digno, de visión nacional, no político-electoral. Que mantenga las finanzas públicas bajo un razonable control, que el déficit fiscal a agosto no pasé de 3.0 % del PIB, unos RD$ 40,000 millones más alto de lo programado. Pero no más. Debe pensar el último trimestre y en el 2021. El país debe exigir responsabilidad fiscal, y no un cheque en blanco. 

Que la emisión monetaria aumente por la emergencia, pero sin desbordes. Que el Gobierno Central no tome más prestado del Banco Central, pues son emisiones inorgánicas, un verdadero anatema de funestas consecuencias. Que se tomen créditos blandos de los organismos internacionales, pero no nuevas emisiones de bonos soberanos. El paradigma es diferente.

En resumen, que dejen margen para que el nuevo gobierno que surja en agosto tenga capacidad de maniobra e instrumentos y recursos para reactivar la economía, los sectores productivos y pueda aumentar el empleo formal e informal. Pero si el gobierno y la sociedad se manejan con la necesaria cautela y visión nacional, habrá una buena recuperación y habrá futuro para los dominicanos.

Como colaborador del candidato presidencial del PRM Luis Abinader, solo deseo que le den margen económico, no hagan trampas políticas y dejen recursos para que pueda hacer un buen gobierno desde el comienzo para el bien de toda la población.

Dr. Eduardo J. Tejera

http://www.eduardotejera.com

20 de abril de 2020.

Eduardo Tejera: «Impacto económico y social para las empresas y empleados será brutal»

SANTO DOMINGO, República Dominicana.- El economista Eduardo J. Tejera mostró preocupación por la lentitud en la aplicación de medidas especiales tributarias y monetarias, aprobadas por las autoridades, en medio de la crisis que se ha presentado con el virus Covid-19.

Miembro del equipo económico del Partido Revolucionario Moderno, Tejera expresó que faltan más medidas de estímulos fiscales y de acciones del gobierno y que las buenas medidas de liquidez y crediticias de la Junta Monetaria sean ejecutadas rápido por las instituciones bancarias. A su entender los cambios de actitud y políticas en la banca están lentos y han sido atrapados por la falta de reglamentos, normas y flexibilización real de las normas prudenciales.

Expresó que los planes y medidas no están a la altura del problema económico y social que se gesta, con un país en cuarentena generalizada y toque de queda. El crecimiento del PIB podrá caer en un 50 % o más, en el segundo trimestre. El impacto económico y social para las empresas y empleados será brutal, a menos que se adopten iniciativas más audaces y realistas. Todo está lento sin sentido de emergencia económica y el gobierno no ha creado una red de seguridad social para que se mantengan las nóminas para los sectores formales y se busquen soluciones viables de asignación económica a los trabajadores informales, como recomendó Luis Abinader.

Tejera señaló que faltan las medidas sociales compensatorias, tanto por el lado de la salud como brindar gratuitas las pruebas de la infección y en la parte de garantizar el pago de las nóminas de las compañías afectadas por los cierres y el sector laboral informal. Resaltó que las medidas de creación de liquidez y facilidades adoptadas por la Junta Monetaria han permeado muy poco o nada a las empresas y sectores, por falta de reglamentos y normas más flexibles que no están listos.

La Superintendencia de Bancos también debe actuar más rápido en flexibilizar las normas para que la banca pueda reestructurar los préstamos, posponer pagos de principal por 90 días y brindar líneas de créditos especiales automáticas para que las empresas y los deudores puedan pagar las nóminas, obviamente respaldados por el Banco Central. Por ejemplo, deben permitir que los bancos desembolsen los préstamos hipotecarios, de manera expedita, porque la Oficina de Registrador de Títulos está cerrada. Todo el aparato burocrático estatal está bastante lento e inefectivo. En la DGII y Aduanas hay mucha lentitud en aprobar y dar permisos y certificaciones, dijo.

Eduardo J. Tejera

Publicado en Acento.com.do

23 de Marzo 2020

Declaraciones del Economista Eduardo Tejera sobre la Lentitud de Aplicación del Paquete de Medidas Especiales

El economista del PRM Eduardo Tejera declaró que le preocupa la lentitud en la aplicación práctica de las medidas especiales tributarias y monetarias-crediticias adoptadas en el medio de una situación de crisis sin precedentes. Señaló que faltan más medidas de estímulos fiscales y de acciones del gobierno y que las buenas medidas de liquidez y crediticias de la Junta Monetaria sean más ejecutadas rápido por las instituciones bancarias. A su entender los cambios de actitud y políticas en la banca están lentos atrapados en la falta de reglamentos, normas y flexibilización real de las normas prudenciales. 

Expresó que los planes y medidas no están a la altura del problema económico y social que se gesta, con un país en cuarentena generalizada y toque de queda. El crecimiento del PIB podrá caer en un 50 % o más, en el segundo trimestre. El impacto económico y social para las empresas y empleados será brutal, a menos que se adopten iniciativas más audaces y realistas. Todo está lento sin sentido de emergencia económica y el gobierno no ha creado una red de seguridad social para que se mantengan las nóminas para los sectores formales y se busquen soluciones viables de asignación económica a los trabajadores informales, como recomendó Luis Abinader.

Tejera señaló que faltan las medidas sociales compensatorias, tanto por el lado de la salud como brindar gratuitas las pruebas de la infección y en la parte de garantizar el pago de las nóminas de las compañías afectadas por los cierres y el sector laboral informal. Resaltó que las medidas de creación de liquidez y facilidades adoptadas por la Junta Monetaria han permeado muy poco o nada a las empresas y sectores, por falta de reglamentos y normas más flexibles que no están listos. 

La Superintendencia de Bancos también debe actuar más rápido en flexibilizar las normas para que la banca pueda restructurar los préstamos, posponer pagos de principal por 90 días y brindar líneas de créditos especiales automáticas para que las empresas y los deudores puedan pagar las nóminas, obviamente respaldados por el Banco Central. Por ejemplo, deben permitir que los bancos desembolsen los préstamos hipotecarios, de manera expedita, porque la Oficina de Registrador de Títulos está cerrada. Todo el aparato burocrático estatal está bastante lento e inefectivo. En la DGII y Aduanas hay mucha lentitud en aprobar y dar permisos y certificaciones.  

Dr. Eduardo J. Tejera

http://www.eduardotejera.com

23 de marzo de 2020

Coronavirus: Economista de PRM pide cuidado fiscal y flexibilidad crediticia

Servicios de Acento.com.do  | 11 de marzo de 2020 | 10:00 pm

SANTO DOMINGO, República Dominicana.- El economista del PRM Eduardo Tejera dijo que si bien la economía dominicana está en crecimiento de un 5 % del PIB, el Gobierno y el Banco Central deben tomar medidas compensatorias y preventivas.

Tejera expresó que «es lógico» que el Gobierno tome medidas ante los efectos económicos negativos del coronavirus, para garantizar la estabilidad macroeconómica y mantener un presupuesto sano y sin desbordes deficitarios, por lo altos gastos de la campaña electoral.

Los excesos de gastos de enero y febrero deben detenerse para los próximos meses.

El Gobierno ante todo, dijo, «debe cumplir mensualmente con los gastos presupuestados y mantener el déficit fiscal bajo control de 2.3 % del PIB, como fue aprobado en el Presupuesto 2020».

Asimismo, sostuvo que el Gobierno debe dejar un margen fiscal de gastos, en caso de que en dos o tres meses se requiera de un plan de estímulos, pero subrayó que «no debe sobrepasar los límites aprobados de gastos de marzo a mayo».

«Y jamás debería aumentar los gastos y terminar a agosto con un déficit de 4/5 % del PIB», recomendó e insistió en que «al Gobierno hay que exigirle seriedad y responsabilidad y cumplir cada mes con lo presupuestado».

El economista recomendó que el Banco Central y la Junta Monetaria tomen medidas de estímulos y de flexibilidad de las normas prudenciales al sector hotelero, que puede ser afectado en sus compromisos de pagos y amortizaciones de préstamos.

Estimó que «sería prudente» reducir la tasa de interés monetaria en medio punto, el 0.5 %, para estimular al sector privado y mandar un claro mensaje».

Recomendó defender más activamente la tasa de cambio en estos momentos.

Tejera estimó necesario, además,  que la Junta Monetaria y la Superintendencia de Bancos flexibilicen las normas prudenciales para que permita a los bancos reestructurar préstamos y vencimientos de capital de los créditos al sector turístico y hotelero que «probablemente se les caerá el flujo de caja entre 15 % y 20 %».

Señaló que hay que apoyar a los sectores generadores de divisas, cualquiera que sea, pues «es necesario pasar el charco temporal de la incertidumbre y sus efectos económicos en medio de esta crisis del virus».

Eduardo J. Tejera

http://www.eduardotejera.com

11 Marzo 2020

Efectos del Coronavirus sobre las proyecciones fiscales

En el mundo entero se está sintiendo los efectos económicos y sociales del coronavirus por su impacto sobre la vida ciudadana, sus repercusiones comerciales, las líneas aéreas, la hotelería y sobre la oferta y demanda del petróleo y sus precios. Además de los graves efectos del virus sobre la salud de los países o ciudades afectadas, sin duda las secuelas económicas tendrán un gran impacto durante el 2020.

En realidad, para la República Dominicana, habrán efectos positivos y otros negativos, por lo que se tendrá que analizar su impacto neto sobre las finanzas públicas, la balanza de pagos y la política monetaria y tasa de cambio. 

Para resumir hay dos áreas que debemos analizar y tratar de cuantificar: el impacto sobre la balanza de pagos y sobre el Presupuesto Nacional, el flujo de caja del Gobierno Central. Es, claro, prematuro predecir y saber cómo va a evolucionar la enfermedad y hasta dónde llegarían sus secuelas económicas y sociales, en el mundo y en nuestro país. 

Sin embargo, se pueden realizar unos primeros ejercicios de proyecciones, para evaluar la evolución de nuestra economía dentro de esta nueva tormenta planetaria. Voy a tratar de evaluar y hacer una aproximada cuantificación de los efectos del coronavirus.

Una primera partida que tendrá un efecto positivo es el precio WTI internacional del barril de petróleo, el menor costo de las importaciones y su efecto sobre la cuenta corriente y balanza de pagos. En el Presupuesto Nacional aprobado para el 2020 se estimó un precio de US$ 59.1 el barril. Debido a la crisis sobre el transporte y la caída de la demanda mundial y el mantenimiento de la oferta por los países miembros de la OPEP, el viernes 6 de marzo la cotización del barril WTI bajó a US$ 41.2, una caída de US$ 17.9 el barril.

El menor precio del barril a US$ 40, naturalmente, tendrá un efecto positivo para el país, del orden de US$ 1,200 millones menos de la factura petrolera. El precio abrió a futuro en Chicago a US$ 33/30 el barril, el ahorro de divisas podrá ser entre US$ 1,400 a US$ 1,600 millones. Una noticia muy buena para la balanza de pagos y el flujo de divisas y la tasa de cambio. Será bueno para la política monetaria. Habrá que monitorear las decisiones de los países productores sobre la oferta-demanda del petróleo.

La consecuencia de estos bajos precios/barril impactará muy favorablemente en reducir el subsidio al sector eléctrico de los RD$ 24,102 millones aprobados para este año, a quizás la mitad a RD$ 12,000 millones o menos. También tendría un efecto muy positivo sobre el costo de la producción de energía y el precio de compra del kilovatio-hora de las EDES. Si las plantas de Punta Catalina por fin entran a total producción el subsidio al sector eléctrico se reducirá aún más y mejorará la sanidad de su flujo de caja.

Un efecto positivo ha sido el aumento notable del precio de la onza de oro, que se incremento de los US$ 1,390la onza estipulados en el Presupuesto al precio de US$ 1,700 la onza al lunes 9 de marzo, un incremento neto de US$ 310 la onza. Esto significará un aumento de 20 % en ingresos de divisas y un incremento de 20 % aproximadamente ingresos de impuestos a la producción, que se estimaron en RD$ 8,234 millones. 

Otro efecto positivo será la caída de las tasas de interés en los Estados Unidos, lo que contribuirá a acceder al mercado de capitales internacionales, con intereses más bajos. Ya la FED, el Banco Central norteamericano redujo en medio punto la tasa de interés monetaria hace una semana. Ahora se discute que probablemente la FED vuelva a bajar otro medio punto la tasas de interés, para mantener el dinamismo de la economía. Se podrá reestructurar deudas caras, realizar “swaps debts” y mejorar el perfil y costo de la deuda externa. Algo muy positivo para el próximo gobierno.

Por el lado negativo, se observa el impacto de una caída del turismo y su generación de divisas, que tan temprano en la crisis es difícil predecir y calcular. Sabemos que el sector turismo/hotelero está siendo castigado en las principales plazas europeas y en Estados Unidos. Los ingresos de divisas por el turismo en el 2019 ascendieron a US$ 7,468 millones. Si el turismo cae un 10/15 % para el año, se podría estimar, a priori, que el impacto negativo sería de alrededor de US$ 700/800 millones en divisas, que neutralizará casi la mitad del efecto favorable del flujo de divisas del precio/petróleo. 

Por supuesto el impacto sobre los diferentes sectores vinculados al turismo será negativo, pero vivible no una crisis mayor, aunque  sufrirán una cierta caída de sus actividades. Una baja del sector hotelero, también produciría una caída de ingresos de impuestos al sector hotelero y actividades conexas. Hay, pues, un pequeño efecto fiscal.

Otro efecto negativo sobre el Presupuesto Nacional, sería la caída de los ingresos de impuestos sobre la gasolina, en particular el gravamen ad-valoren, que es una variable. En el Presupuesto Nacional del 2020 se estimó unos ingresos del ad-valoren de combustibles de RD$ 23,100 millones. Al bajar el precio del barril de petróleo, bajará en cierta parte, quizás un 15/20 % los ingresos a los hidrocarburos, lo que disminuirá los ingresos tributarios totales y presionará el déficit fiscal aprobado de RD$ 110,251 millones, o el 2.3 % del PIB.

Es todavía muy temprano en la crisis económica que se avecina, como secuelas del coronavirus en el mundo desarrollado y países emergentes. Pero las expectativas de los analistas internacionales es negativa, por lo menos para el año. El factor más importante a vigilar es la evolución en los próximos meses del precio del barril de petróleo y su impacto en la factura petrolera dominicana y sobre la balanza de pagos. 

Por último, hay que monitorear los factores negativos y positivos, para evaluar y medir, el efecto neto sobre nuestra cuenta corriente y el Presupuesto Nacional. Al final será el efecto neto sobre los flujos de cajas en divisas y en pesos del país, lo que debemos observar, aparte del impacto negativo sobre la actividad económica sectorial, el crecimiento del PIB y el empleo. 

Los hacedores de la política fiscal y monetaria deben estar alertas y ya preparados para medidas contra cíclicas y garantizar la estabilidad macroeconómica y de la tasa de cambio. Lo primero que el gobierno debe cumplir es con la meta del déficit fiscal de 2.3 % del PIB. Sería un sacrilegio desbaratar las finanzas públicas por la ambición electoral y la campaña. Que no se desborde y deje al próximo gobierno un déficit del 4/5 % del PIB. La sociedad debe vigilar bien el comportamiento fiscal del gobierno.

Sin duda, el próximo gobierno de Luis Abinader heredará una una delicada viabilidad fiscal y comenzaría con una crisis mundial, que estoy seguro que se podrá manejar en nuestro país. Creo que los efectos netos de flujos, serán favorables y se podrán dominar.

Eduardo J. Tejera

9 de marzo de 2020

http://www.eduardotejera.com