Tejera pide Gobierno anule alza salarial, exoneraciones y el barrilito de los legisladores

Tejera pide Gobierno anule alza salarial, exoneraciones y el barrilito de los legisladores
SANTO DOMINGO, República Dominicana.-

El economista Eduardo Tejera, criticó fuertemente el aumento de salarios que de manera unilateral se asignaron los senadores y diputados, lo que dijo constituye “un abuso, escandalo y una irresponsabilidad” frente al déficit fiscal que presenta el presupuesto general del Estado.
Consideró como una falta de respecto a la sociedad que los legisladores se aumentaran drásticamente los salarios, del 30% al 45%, en un momento en donde hay una huelga de médicos y enfermeras por reivindicaciones salariales que les son negadas por las autoridades.
“Ese aumento salarial de congresistas es una ofensa a la clase médica, a las enfermeras y al sistema de salud”, sostuvo.
Tejera recomendó al Poder Ejecutivo y al ministro de Hacienda que anulen esa “aberración”, incluidas las ilegales dos exoneraciones de autos y el barrilito, pues en este momento hay un déficit presupuestario y además se está por iniciar el proceso del Pacto Fiscal. En su opinión, esos aumentos deben anularse y se deben esperar por los resultados equilibrados de dicho Pacto.
Eduardo J. Tejera

Anuncios

Ante la muerte de Hatuey Decamps

Lamento y me duele profundamente la muerte de mi buen y viejo amigo Hatuey de Camps. Lo conocí en 1980 y después en la campaña de Salvador Jorge Blanco en 1982. Después compartimos juntos en política y el Equipo Económico en el gobierno del Dr. Jorge Blanco, junto a Ramón Alburquerque, Milton Messina, Bernardo Vega, José Rafael Abinader, José Antonio Najri, Pedro Delgado Malagón, Emmanuel Esquea, y en ocasiones Luis Álvarez Renta y otros. Después se cambiaron algunos y entraron Hugo Guiliani Cury, Orlando Haza del Castillo y Manuel Cocco. Un equipo de estrellas.
Fueron dos etapas formidables para hacerle frente a la crisis económica interna y externa, más compleja e incomprendida del país que comenzó con la segunda crisis petrolera del 1973 y 1979. Todos fuimos amigos colaboradores del Presidente Jorge Blanco. 

Hatuey se destacó como Secretario de la Presidencia especial, pero en verdad fue casi un Primer Ministro. Su don de liderazgo, carisma, inteligencia y audacia lo hizo sobresalir y se distinguió como un jefe de equipo ministerial y arquitecto y componedor político. En las dolorosas negociaciones con el FMI, Hatuey fue líder y contrapeso, y jugó un papel estelar en equilibrar medidas impopulares en la era del un FMI radical.

Hatuey de Camps fue in líder natural, desde su época universitaria, y en los gobiernos de los Presidentes Guzmán y cuando Jorge Blanco con apenas 35 años, igual que yo y la mayoría. Fue un facto de acción y amarres en el gobierno. Sabía mandar. Había sido antes Presidente de la Cámara de Diputados y abrió el sistema de debates y llevó una labor de apertura y democracia legislativa. Recuerdo que era un conciliador y negociador por instinto. Duro en la acción, duro en la polémica. Pero un gran amigo, y real amigo de los amigos. Detrás de su brío, había una fina sensibilidad humana. Sabía reír y disfrutar la tertulia y sus amistades, que son muchos y duraderos.

En la etapa de 1990 hasta el triste fallecimiento del querido Peña Gómez en 1998, Hatuey se dedicó a fortalecer el partido y el liderazgo de Peña Gómez. Ellos formaban un gran equipo y se sentían gran respeto y admiración mutua. Tuve el honor de trabajar mucho con los dos y con el apreciado amigo Hugo Tolentino Dipp, en las elecciones de 1994 y durante toda su crisis electoral, y las dos vueltas de 1996. Hatuey con su natural sagacidad y relaciones fue un colaborador de primera en renovar la maquinaria del PRD y apuntalar la candidatura del Dr. José Francisco Peña Gómez, el hombre más noble de la política dominicana. En todo problema y negociación estaba Hatuey resolviendo.

Hatuey con los años maduró y sus ideas afianzaron y se convirtieron en principios sólidos, principalmente la tesis de la no reelección. Subió su prestigio y respeto en la sociedad y nuevas generaciones, y se convirtió en un patriarca de la conciencia nacional.
Deseo brindar estas reflexiones de quién fue Hatuey De Camps, y lo mucho que luchó por el viejo PRD, por las ideas de libertad y la democracia. Se fue un príncipe de la política dominicana, y para mi, un gran y querido amigo que tanto admiré. Que descanse en paz.     
Eduardo J. Tejera

http://www.eduardotejera.com

Déficit Fiscal a Mayo de RD$ 53,500 MM

 Después de la fiesta, viene la resaca. El déficit fiscal estimado de enero a abril de 2016, según datos de la Dirección de Presupuesto y cálculos públicos, ascendió a RD$ 43,43,296 millones, el 1.5 % del PIB, y el 57 % del déficit aprobado en el presupuesto de RD$ 75, 894 millones. Este déficit resultó de la diferencia de RD$ 153,568 millones de ingresos y un total de gastos de RD$ 196,765 millones.Ahora si agregamos la proyección de varios economistas y la mía, de enero-mayo el déficit subiría alrededor de RD$ 53,500 millones, o el 71 % del aprobado o el 1.6 % del PIB, sin contar la probable deuda flotante cerca de RD$ 22,000 millones, de cubicaciones de obras, facturas y transferencias por pagar. Por el momento no se puede saber con mayor precisión las cuentas por pagar acumuladas, salvo que las autoridades informen con precisión al país, pues solo ellos tienen esos datos exactos. Pero por experiencia del primer trimestre estos cálculos son muy cercanos.

Los gastos corrientes de enero a abril ejecutados ascendieron a RD$ 157,984 millones, con un aumento de 8.4 % sobre el mismo período del 2015. Sin embargo, la partida de gastos de capital, en particular de obras públicas, proyectada de enero a mayo, aumentó hasta RD$ 38,780 millones, comparado con RD$ 18,393 millones en el 2015, un notable incremento de 110 % y de pasó representa el 60 % de lo aprobado en el Presupuesto. Este gasto de capital excesivo es el fruto de la campaña electoral y el afán de inaugurar numerosas obras y proyectos en poco tiempo. 

Después viene el ajuste tributario para poner la casa en orden. La pregunta es cómo abordará el Gobierno la necesidad de probables RD$ 60,000 millones adicionales, para manejar el déficit acumulado, pagar las cuentas por pagar, los pagos del servicio de la deuda e intentar terminar el año con un déficit posible de 2.6 % del PIB. Este monto de alrededor de RD$ 60,000 millones o US$ 1,300 millones adicionales, tendrán que venir de una mezcla de aumentos de impuestos, nuevos endeudamientos, y disminución y reestructuración del gasto. Esta situación de descalabro fiscal se veía venir con resignación e indiferencia de muchos y la crítica de bastantes observadores. 

El nuevo paquete tributario viene pronto, eso no se lo quitará el país y todos lo sabían. El 62 % del votante no debe quejarse. El presidente Medina reelecto con fuerte mayoría y que contralará el Senado y la Cámara, le será fácil aplicar el paquete fiscal que desee. El tamaño del ajuste a priori o con el Pacto Fiscal, será una mezcla de ingresos y gastos. Pero eso no será suficiente, dependerá de la voluntad política.

Creo que el Estado requiere de una redefinición de su hipertrofiado tamaño y de reingeniería para no terminar en pocos años, como Grecia, Portugal y otros países europeos, con violentas crisis de deuda y de viabilidad fiscal, que han sacudido sus economías y causado crisis sociales de honda calada. 

Es una gran camisa de fuerza para la economía gastar el 6 % del PIB en nóminas y compras, el 3 % del PIB en pagos de intereses de la deuda anuales (el 21 % del ingreso tributario), y otro 3 % del PIB en amortizaciones de capital, con una carga tributaria de 15 % del PIB. Es decir, la composición fija de los gastos del Estado ha llegado a ser una carga insostenible e inflexible, salvo cirugía mayor. 

Lo malo es que el Gobierno no ha anunciado el compromiso de un ajuste por el gasto y su racionalidad, como debe ser, para que sea creíble y equilibrado. Es muy difícil que la población acepte otro parche fiscal, para limpiar el desorden financiero de las elecciones. Por eso, considero que se requiere de un Pacto Fiscal integral, por los ingresos y los gastos. El Gobierno tiene una gran responsabilidad por delante. 

Será la tarea del Gobierno, del empresariado, de la sociedad civil y los grupos sociales negociar una amplia reforma estructural fiscal, para tener unas finanzas públicas sostenibles o de lo contrario solo se saldrá de paso, con recetas y medidas de corto plazo, de parches de primeros auxilios. Pero la tarea inmediata será financiar el déficit fiscal acumulado a mayo de alrededor RD$ 53,500 millones, que representa el 71 % del monto aprobado. Una tarea compleja, pero no difícil. 

La segunda tarea, mucho más importante, es ponerse de acuerdo los partidos políticos y la sociedad civil, de realizar reformas que creen una mayor institucionalidad fiscal y económica, y lucha contra la corrupción. Todo Pacto Fiscal debe incluir la Ley de Responsabilidad Fiscal, modificaciones a la Ley de Presupuesto, Dirección de Presupuesto, Contraloría y Cámara de Cuentas, para que se establezcan ciertas reglas y parámetros al endeudamiento externo e interno, al déficit presupuestario y de gastos del Gobierno Central y de las Entidades Descentralizadas, porque hay que poner orden y frenos a estos frecuentes desbordes económicos que tanto afectan al pueblo.   

Finalmente, estimo muy necesario reducir de inmediato el exceso de gastos, frenar el endeudamiento público, y buscar nuevas fórmulas de financiar las obras públicas, porque sino el ajuste con más impuestos y/o eliminación de exenciones, los pagará el contribuyente con aumentos de precios a muchos productos. En efecto, los pagará la clase media, media baja y el pueblo consumidor. Pero eso se sabía. 

Eduardo J. Tejera 

30 de mayo de 2016.

DECLARACIONES DEL ECONOMISTA EDUARDO TEJERA SOBRE LAS PROPUESTAS DELPRESIDENTE MEDINA, RESPECTO A LA REFORMA FISCAL. 

El economista Eduardo Tejera, expresó que el presidente Danilo Medina en su última declaraciones respecto al Pacto Fiscal, más bien realizó un rectificación sobre la propuesta de reforma fiscal que hizo en su discurso ante la Cámara Americana de Comercio, este último 30 de marzo.

Para Tejera el presidente Medina al acercarse las elecciones esta cambiando bastante su oferta inicial, para no meterle miedo de otro paquetazo tributario al país. Es un gran cambio decir ahora, que desea simplificar y bajar los impuestos, una propuesta original del candidato Luis Abinader y los economistas del PRM y del mismo sector privado.

La propuesta que Medina ofreció en sus discursos ante AMCHAMRD, fue reducir y eliminar exenciones impositivas, el llamado gasto tributario, que es un sofisma en realidad. También ofreció disminuir la evasión fiscal, algo que es natural y todo el mundo está consciente de esa necesidad. Tejera señaló que ahora mismo el Director de la DGII lleva varios años, con una efectiva campaña contra la evasión, que claro siempre se puede mejorar y focalizar hacia determinados impuestos y sectores de contribuyentes. Pero la campaña existe como labor habitual de la DGII.

Tejera reitera que el casi 50 % de las exenciones son del ITBIS, que no grava los productos de la canasta de consumo básico, áreas de la salud y la educación. Otro 15 % de las exenciones son para que existan las zonas francas, un sector muy dinámico que genera tantos empleos, divisas y producción. Igual, si se eliminan las exenciones al combustible de las generadoras eléctricas, subirían sus costos y la tarifa eléctrica. Eso solo se puede hacer cuando saneen las finanzas de la CDEEE y Distribuidoras.

Para Tejera lo más importante es que todos se comprometan con una reforma del gasto público sobre dimensionado, reduzca gastos duplicados e innecesarios, para que los dedique a inversiones públicas con ahorros internos para el plan de obras no dependa del endeudamiento público. Tejera recomienda que el Pacto Fiscal integral de abordar reformas por los ingresos y por los egresos, pues el aparato del Estado es muy costoso y le quita recursos a sectores como la salud, la agricultura y seguridad social. 

Tejera estimó que debe reducirse en un 1 % del PIB el gasto corriente, mediante fusiones y eliminación de instituciones, y agencias y centros que duplican funciones de los ministerios y reducir al mínimo el clientelismo y las botellas. Sin no se reduce el gasto, el ajuste tributario será más fuerte. Tejera exhortó que se aproveche la ocasión para un real Pacto Fiscal integral, que cambie y racionalice los impuestos-ingresos y los gastos.

 

Eduardo J. Tejera

6 de mayo de 2016

DECLARACIONES DE EDUARDO TEJERA SOBRE EL PACTO FISCAL YNUEVOS IMPUESTOS DE MEDINA 

El economista Eduardo Tejera reiteró el inevitable paquetazo de impuestos que impondrá el presidente Medina, en el caso de mantenerse en el poder. Señaló que Medina está claro cuando propuso que aumentará los ingresos por vía de nuevas tasas de impuestos, pero sobre todo, eliminando exenciones necesarias sobre el consumo y la producción. Para Tejera es un eufemismo y mentira decir que eliminarán exenciones de ITBIS que hoy tiene la canasta de consumo familiar, sin aumentar los impuestos y los precios.

Para el economista eliminar exenciones con un salario promedio de RD$ 12,000 mensuales, es imponer un severo ajuste impositivo, que lo pagará el pueblo consumidor y la clase media. Tejera recordó que el 65 % de mal llamado gasto tributario lo representan las exenciones de ITBIS. Pues el 76 % de ese gasto tributario, lo representan los impuestos indirectos y solo el 24 % los impuestos directos. Señaló que del total estimado de ese gasto tributario, el 49 %, o RD$ 103,418 millones corresponden a exenciones a alimentos, salud, educación, servicios de cuidados personal. Entonces es obvio que aumentarán los precios de alimentos, bebidas, salud, educación y el transporte público. 

Tejera criticó que el Gobierno de Medina y sus funcionarios no hablan de reducir los gastos, reformar el Estado y eliminar clientelismo y más de 150,000 botellas, que cobran dos o más sueldos. Sin no se racionaliza el gasto y se reduce en un 1 % del PIB, entonces por lógica financiera aumentarán los impuestos. Tejera denunció que el Gobierno no podrá tener el mejor de dos mundos: aumentar el gasto, sin aumentar los impuestos. 

El país y aquellos que voten por la reelección de Medina y su equipo, tendrán que aceptar, que están votando por el mismo modelo económico y por más impuestos, ya que es el resultado inevitable de nuevos déficit fiscales financiados con endeudamientos públicos descontrolados y nuevos impuestos y eliminación de exenciones que son muy necesarias, para abaratar los precios internos, servir al turismo y las zonas francas y apuntalar la agricultura, la energía no renovables y los combustibles de las plantas generadoras.

Si dentro de la discusión de un Pacto Fiscal, no se aborda la reforma del Estado y los excesos de agencias e instituciones la reducción de gasto, entonces no será ni reforma ni pacto, sino otro parche habitual que el PLD nos tiene habituados. Tejera cree indispensable cambiar el modelo económico, ya agotado, para no caer en breve en el caos fiscal y de deuda como países europeos y Puerto Rico. Señaló que se está creando una sociedad cuasi parasitaria, con 16 % desempleo promedio, pero de 40% en áreas rurales, y un estado clientelar y asistencialista, sin el dinero para ser sostenerlo. 

Tejera reiteró que el país debe mirar como se esfumó el supuesto milagro venezolano y brasileño, que es el del PLD en nuestro país. Esas son dos buenas lecciones para RD.

 

Eduardo J. Tejera

http://www.eduardotejera.com

24 de abril de 2016.

 

 

Reforma y Nueva Política Industrial-Exportadora

En el 1996 el sector manufactura local representaba el 18 % del PIB y para el 2005 su participación a 13.3 % y para el 2014 bajó a 11.5 %, según las cifras del Banco Central. Es decir, su importancia relativa ha disminuido en los últimos veinte años. Esta es una situación de continuo deterioro de un sector tan importante. Igual, el aporte de las zonas francas representó en el 2005 el 5.1 % del PIB y también disminuyó su participación a 3.5 % en el 2014. Esta es una tendencia negativa que requiere de un plan coherente, para reconvertir y volver a dinamizar a la industria nacional y, en particular, la exportadora.
Según un valioso estudio realizado en el 2015 por PROINDUSTRIA, titulado “Primer Informe Estadístico de Registro Industrial Año 2014”, en el país hay instaladas 914 industrias, de los cuales 320 pertenecen a la categoría de microindustria de hasta 15 empleados, 307 a la pequeña industria de 16 a 60 empleados, 181 a la mediana que tiene entre 61 a 200 empleados y 106 grandes industrias que tienen más de 200 empleados.

El sector industrial genera como 112,000 empleos a finales del 2014, que significa que han bajado los empleos del sector. No obstante, con una moderna y dinámica política industrial, con créditos de desarrollo e incentivos, podría subir en 15,000 empleos cada año. Esta sería una meta aceptable mínima de la unión del esfuerzo del sector público y privado, trabajando en unión de objetivos y facilidades.

Ahora bien, del total de 914 industrias la cantidad de 536, que representan el 59 % del total, están ubicadas en la Zona Metropolitana, es decir, más de la mitad, lo que demuestra la gran concentración en la región capitaleña. En el Cibao existen otras 201 industrias, o el 22%. Es decir, la concentración territorial es muy grande, lo que afecta, la producción y el empleo provincial y municipal.

Igual, de las 914 industrias, la cantidad de 387 o el 43 % del total, producen alimentos y bebidas, 126 productos químicos, 77 plantas de plásticos, 62 industrias gráficas y 54 industrias metalmecánicas. El estudio es claro en cuanto la concentración por productos que también existe en el país y la necesidad de diversificar la oferta productiva. 

Recomiendo ejecutar un conjunto de medidas que modernicen y fomenten la renovación de nuestra planta industrial, mediante nuevos mecanismos de créditos de mediano y largo plazo, ampliación de incentivos fiscales a la innovación y tecnología y facilidades para mejorar directamente la competitividad, la competencia y la diversificación de la producción de bienes industriales de consumo nacional y de productos de exportación. 

Dentro de las reformas del Estado, sugiero crear una Comisión Nacional de Fomento Industrial, presidida por el Ministro de Industria y Comercio, para coordinar, fusionar e integrar todas las instituciones en una sola política industrial, dentro del mismo Ministerio, para reducir costos operacionales, mayor coherencia en objetivos y funciones y eliminar en todo lo posible la fragmentación y constante creación de más entidades. El Presupuesto Nacional no aguanta tantas cargas fijas y agencias que duplican funciones. 

-MIPYMES reguladas por la Ley 488-08 que establece el Régimen Regulatorio de las Micros, Pequeñas y Medianas Empresas, ya es un Vice Ministerio del MIC.

-Consejo Nacional de Zonas Francas (CNZFE), igual dentro del área de Ministerio.

-El Consejo Nacional de la Competitividad (CNC) y su Fondo de Competitividad FONDEC, PRO-COMPETENCIA, integrarla todas en el MIC.

-El Instituto de Formación Profesional (INFOTEP),

-El Banco Nacional de las Exportaciones (BANDEX), transformado. El BANDEX se mantendría aparte, pues es una entidad bancaria autónoma, pero sus lineamientos y metas deben emanar de la Comisión Nacional de Fomento Industrial del MIC.

-PROINDUSTRIA creada por la Ley 392-07 y la 542-14 que la modifica, integrada dentro de la Comisión Nacional de Fomento Industrial que propongo.

– El CEI-RD que promueve la inversión extranjera y las exportaciones. 

El brazo financiero de BANDEX debe ser el centro de una política de desarrollo industrial y de modernización de los equipos y maquinarias con nuevas tecnologías. El financiamiento de nuevos proyectos, la transformación de industrias existentes y de financiamiento de las exportaciones es la clave para reactivar y dinamizar la industria nacional. El crédito de desarrollo es el factor vital junto con otras medidas, para aumentar la producción y mejorar las competitividad y las estructuras de costos y precios. 

El CEI-RD, antiguo CEDOPEX del que fui Director General de 1982-1986, tiene la función de fomentar y buscar nuevos mercados a los productos nacionales. Es una institución eficiente, y bien gestionada por su incumbente. Ahora se ocupa también de la inversión extranjera. EL CEI-RD está bajo el brazo del MIC y el presidente del Consejo de Directores sigue siendo el Ministro de Industria y Comercio. Su labor debe estar más dirigida a identificar nichos de producción exportable, además de su tradicional rol.

Los diferentes incentivos y facilidades que otorga PRO-INDUSTRIA deben ser extendidos por un plazo adicional de cinco años, porque según el artículo 50, de la ley 542-14, se vencen en el 2017. Es necesario continuar con los incentivos fiscales por otros cinco años, reembolsos de exportación y el régimen de internación temporal que brinda esta ley, hasta que más industrias se diversifiquen y produzcan para exportar. 

De acuerdo a los datos del estudio de PROINDUSTRIA, de las 914 industrias en el país, solamente 272 industrias o el 29 %, están acogidas a la ley les otorga incentivos fiscales, facilidades aduaneras, reembolso de impuestos a los exportadores y otras medidas. Una meta sería elevar el monto de las industrias calificadas y registradas a 500 industrias en un período de cuatro años. Es decir, duplicar la cantidad de empresas exportadoras.

 Las exportaciones se han mantenido casi estancadas. En el año 2012 las exportaciones nacionales ascendieron a US$ 4,016 millones y para el 2015 solo aumentaron a US$ 4,039 millones, y las exportaciones de zonas francas alcanzaron US$ 4,919 millones en el 2012 y a US$ 5,633 en el 2015, según informe del Banco Central.

Para el sector industrial las exportaciones han disminuido en US$ 817 millones, al decaer de US$ 2,926 exportado en el 2012 a US$ 2,109 en el 2015. Un cuadro desalentador que requiere de un urgente cambio de políticas públicas y privadas. Cabe preguntarse qué sucede y cuáles medidas y políticas públicas se requieren para reactivar el sector industrial y crear una cultura y sesgo competitivo, tributario y cambiario al exportador.

En resumen, las exportaciones globales del país, solo han aumentado de US$ 8,935 millones en el 2012 a US$ 9,672 millones en el 2015, solo un 1 %, que incluye las exportaciones de oro y plata de US$ 1,187 millones. Sin la Barrick Gold, las exportaciones hubieran decrecido, negativo en US$ 450 millones, algo inaudito y preocupante. Esta situación merece una radical reforma de la política industrial. 

Creo que al país no le faltan buenos mercados, tiene el de Estados Unidos, Centroamérica, Europa, el Caribe, Canadá, México y los nuevos mercados asiáticos. Tenemos suficientes tratados de libres comercio disponibles con casi todas estas naciones y regiones. Lo que faltan es tener mayor producción de oferta exportable industrial, agroindustrial, minera, de invernaderos agrícolas y producción de azúcar en las tierras del CEA. Sin producción alta y confiable no se puede incrementar las exportaciones.

 Existen algunos problemas puntuales y limitaciones para el industrial y el exportador. Uno vital, es la falta de programas de créditos, pues el sector industrial solo recibe el 6 % del total del financiamiento bancario. Peor no hay créditos a mediano y largo plazo para emprender un nuevo proyecto, ni préstamos para compra maquinarias nuevas con tecnología de puntas y hay graves limitaciones por el exceso de normas prudenciales y un exagerando énfasis en el flujo de caja de repago. Estas normas deben flexibilizarse.

 La única esperanza es que cambien la ley del BANDEX y lo conviertan en banco de segundo piso, de capital mixto y administración despolitizada, llevada por profesionales banqueros. He escrito varios artículos de este tema, y de las necesarias políticas de captación y de créditos de pre y post embarque, y financiamiento de largo plazo con períodos de gracia del principal para adquirir equipos e instalar proyectos exportables.

 El sector tiene problemas de altos costos de transporte de mercancías, por los nefastos monopolios de un sindicalismo empresarial politizado, que hacen muy costoso el transporte y hasta limitan la libre contratación. Estos tienen que ser reformados, utilizando las leyes anti monopolios y de prácticas desleales. Igual, hay problemas con la tasa de cambio anclada, pues tiene un sesgo a favor de las importaciones, sobre las exportaciones y los sectores generadores de divisas. Este es un tema que hay que abordar.

 Todos estos tópicos merecen una amplia discusión profesional, porque ha llegado la hora de definir una real política de fomento de la industria nacional y sus exportaciones.

Eduardo J. Tejera

19 de abril de 2016

 

CONSECUENCIAS DEL PACTO FISCAL DEL PRESIDENTE MEDINA 

Es preocupante la propuesta del Pacto Fiscal que anunció el presidente Danilo Medina en su discurso ante la Cámara Americana de Comercio. Todo parece que Medina se empeña en desconocer la realidad del deterioro de las finanzas públicas y sus limitaciones futuras. Es de observar que no reconoce que hay un Estado sobre dimensionado con duplicaciones y triplicaciones de instituciones, un exceso de gastos superfluos, diez años de déficit fiscales y sobre endeudamiento público. El presidente solo ve el Pacto como una vía para imponer más impuestos, otro parche tributario, buscar más ingresos, pero no se propone disminuir el gasto y racionalizar el costoso aparato burocrático.

Deseo llamar la atención que cuando Medina señala que dentro del Pacto Fiscal piensan eliminar muchas exenciones, en el fondo está imponiendo más impuestos al consumidor de clase media y a los pobres, subirá la tarifa eléctrica sin antes sanear las tres Distribuidoras y sincerizar la tarifa eléctrica. De paso, eliminará los incentivos a las zonas francas, compras por internet, exportaciones, turismo, combustibles para los Generadores eléctricos, agricultura, todo lo cual provocaría un aumento notable de precios al ser traspasados estos impuestos al consumidor y productor.

Las propuestas del Pacto Fiscal del presidente Medina presentó, solo aspiran a cubrir el desastre de las finanzas públicas producto de diez años de déficit fiscales y el alto endeudamiento público, y el exceso de gastos burocráticos que estrangulan al Presupuesto. El Gobierno solo desea y necesita más ingresos para que todo siga igual. Nadie debe engañarse, eliminar las exenciones sin aumentar los salarios generales y reformar la economía y competitividad, equivale a más impuestos sobre los consumidores. Los precios de los productos aumentarán en relación al impuesto a pagar, aunque por sofismo se le llame eliminar exenciones o reducir el gasto tributario.

Es muy probable que los impuestos sean muy altos y por eso las empresas y los consumidores necesitan estas llamadas exenciones. La pregunta, salta, ¿Por qué se necesitan otorgar exenciones para desarrollar ciertos sectores y bajar el costo de los bienes de la canasta familiar? Ejemplo, si modificara la Ley Tributaria y baja el ITBIS de bienes de la canasta familiar, a los equipos y maquinarias, al combustible para generación eléctrica, entonces no sería una exención, sino una tasa de impuesto más baja. Este debate tiene mucho de juego de palabras y conceptos relativos, que dependen de cada persona.

Según el Presupuesto Nacional del 2016, el llamado gasto tributario se calculó en RD$ 212,378 millones, o el 6.5 % del PIB. En apariencia, en teoría, parece fácil y sin efectos sociales o económicos, pero en la práctica es un arma muy delicada. ¿Por qué? Pues el 76 % de ese gasto tributario, lo representan los impuestos indirectos y solo el 24 % los impuestos directos. Del total estimado de ese gasto tributario, el 49 %, o RD$ 103,418 millones corresponden a ITBIS y de ese monto de ITBIS el 85 %, o RD$ 87,000 millones, son exenciones a alimentos, salud, educación, servicios de cuidados personal.

Es decir, que quitar estas exenciones del ITBIS, significa que los consumidores altos, medios y pobres paguen este regresivo impuesto al comprar bienes de la canasta familiar. Piensa el presidente gravar con más impuestos al pueblo por los productos alimenticios, medicamentos y servicios que compra? ¿Es esta la gran oferta regresiva?

Igualmente, si elimina la exención del impuesto selectivo al consumo y el ad-valoren a los combustibles de los generadores eléctricos, que suman RD$ 25,000 millones, entonces estos impuestos pasarían a la tarifa eléctrica, pues el generador traspasaría ese costo tributario, como manda le Ley de Electricidad. Eso implica pagar una tarifa mínimo 25 % más alta que la actual, para mantener un Gobierno clientelista y derrochador. Eso es un abuso que difícilmente aceptaría la sociedad dominicana. Para tomar tal medida, primero hay que sanear y hacer viable positivo al flujo de caja del sector eléctrico.

En la estimación del gasto tributario por la categoría de arancel por un total de RD$ 23,000 millones, cuando lo examinamos, vemos, que los principales beneficiarios son las zonas francas con RD$ 16,000 millones, tratamiento de importadores de vehículos RD$ 2,568 millones, compras por internet RD$ 1,050 millones, turismo RD$ 464 millones, sector textil y calzados. ¿ Quién eliminaría las industrias de zona francas y cerraría más de 465 industrias? Nadie. Como se aprecia, estas exenciones son parte del andamiaje tributario y no se pueden eliminar sin crear un desempleo masivo, caída de ingresos de divisas, aumento del costo de la vida y generar un proceso inflacionario. Estas medidas atentan contra la paz social y el sector productivo de bienes y servicios de exportación.

Considero que el déficit fiscal para el 2016, aún con maquillaje y deudas flotantes, se mantendrá por encima de 2.4 % del PIB, equivalente a RD$ 75,893 millones o US$ 1,649 millones, suma ésta que habrá que financiar con nuevas emisiones de bonos y préstamos. Ahora, si medimos la relación del servicio de la deuda total con los ingresos corrientes, que es la forma realista, se apreciará que el 45 % de los ingresos tributarios del Presupuesto se destinna al pago de capital e intereses. Un verdadero freno presupuestario. Debemos tener en cuenta que se paga con el flujo de caja, el Presupuesto, no con el PIB. 

Es preocupante que en el mismo Presupuesto Nacional Plurianual aprobado por el Congreso, el Gobierno proyecta mantener un mínimo tres años más de déficit fiscales, RD$ 75,893 millones o el 2.3 % del PIB en el 2016, otro déficit en el 2017 de RD$ 75,516 millones, o el 2.1 % del PIB y para el 2018 otro déficit de RD$ 67,706 millones, o el 1.7 % del PIB, aunque creo mayor el déficit proyectado. En términos absolutos se mantiene el déficit igual. Pero eso no es realista, pues no es una disminución que reduzca la dependencia de más deuda pública cada año. 

Por otro lado, la carga tributaria de 14.0 % del PIB. El Gobierno, según el Presupuesto aprobado, tiene comprometido en remuneraciones-salarios y bienes y servicios el 6 % del PIB, en pago de intereses RD$ 97,764 millones, el 3 % del PIB, en amortizaciones y pagos de Cuentas por Pagar otros 3 % del PIB. Estas tres partidas fijas suman un 12 % del PIB, de una carga tributaria de 14.0 %. Ese es el resultado de crear más de 200,000 empleos públicos, crear más de 30 instituciones, del clientelismo y los aumentos de salarios a los altos funcionarios. En esencia, las finanzas públicas están atrapadas.

Medina no habló nada de cómo reducir el déficit fiscal y cómo detener la alta dependencia del Presupuesto sobre el endeudamiento externo. Para él el problema de la deuda no existe, o no le preocupa que siga en aumento constante cada año. Pero desde el 2012 el reconocido economista francés Jacques Attali, escribió en su Informe: “Con un estado endeudado y sin gran margen de maniobra fiscal, una sociedad poco educada y preparada para el futuro, el país arriesga, si no hace nada, a no tener una segunda oportunidad.” Palabras sabias y dignas de meditación.

Por otro lado, el FMI ha llamado la atención sobre la viabilidad de la deuda pública en su último informe anual y señala que la deuda consolidada representa el 52 % del PIB y asciende a alrededor de US$ 41,449 millones. El FMI recomienda disminuir la dependencia de la deuda y consolidar las finanzas públicas. El presidente Medina no anunció un cambio de modelo económico, lo que significa que seguirá el despilfarro del gasto y más deuda pública, para financiar los continuos déficit fiscales.

Me pregunto, cuál es la propuesta del Gobierno para realizar una reforma fiscal integral, racionalizar el gasto, cortar gastos superfluos, realizar fusiones de entidades repetidas, sanear las nóminas de botellas, y otros empleados medios no pobres con dos y tres cheques a la vez mensuales. Qué ejemplo daría el Gobierno para reducir el elefante blanco e ineficiente de la súper burocracia nacional, provincial y municipal. ¿Tiene el Gobierno del presidente Medina alguna propuesta que ofrecer y explicar? O no la tiene?

Finalmente, estimo que el presidente Danilo Medina y sus Ministros del área económica no tienen en mente una reforma fiscal integral, de aumentar ingresos y disminuir los gastos, en un 1.5 % del PIB cada uno. Solo pretenden más parches impositivos por la vía de eliminar “exenciones”. ¿Podría pedir más sacrificios al país? Creo muy difícil. Pero quizás, si son iguales y mayores para el Gobierno y su costoso aparato burocrático.

La población no aceptará más parches tributarios, sin reformas y cirugía mayor del tren de Gobierno y sus enorme clientelismo populista. Cuando los gobernantes se ciegan en su retórica e ilusiones, es durísimo el costo que después pagará el pueblo y la sociedad. Me queda claro y advierto, que si seguimos por este camino irresponsable, terminaremos en manos del FMI y los acreedores y vendrá el insensible sobre ajuste y las imposiciones internacionales. No nos quejemos después, piensen y actúen desde ahora. Gane quien gane el 15 de mayo, tendrá que enfrentar este delicado dilema fiscal. No hay otra salida. Es parte de la inexorable lógica económica.
Eduardo J. Tejera

http://www.eduardotejera.com

11 de abril de 2016