Tejera alertó que el Ministerio de Hacienda emitió RD$ 40,000 millones en Bonos para ser vendidos a 4 AFPs, con respaldo liquidez del Banco Central

El economista Eduardo Tejera expresó en unas declaraciones a Acento, que al 1 de mayo la Superintendencia de Mercado de Valores, le autorizó al Ministerio de Hacienda, cuatro emisiones de RD$ 10,000 millones entre 10-11 % de interés, una emisión a 10 años, otra 15, y dos a 20. Lo curioso de estas autorizaciones, es que señalan en el texto que los RD$ 40,000 millones en bonos serán dirigidos exclusivamente a cuatro AFPs;Reservas, Crecer, Popular y Siembra. Ver en la página portal de la SIMV, el Registro del Mercado de Valores de las emisiones de Hacienda, Núm. SIVEMGC-266. La pregunta; ¿de dónde las AFPs sacaron o van a sacar esa enorme cantidad de RD$ 40,000 millones?

La segunda gran sorpresa y alarma, es que cuando vamos a la página portal del Banco Central en la ventanilla de valores en circulación por tipo de inversionistas, veremos en un cuadro que el monto de las inversiones de AFPs en valores del Banco Central ascendían a RD$ 316,320millones al 30 de abril. Sin embargo, justo días después al 6 de mayo, el monto en inversiones en valores bajó de un golpe a RD$ 278,630 millones; es decir, el BC redujo víarecompra de sus propios valores RD$ 37,790 millones al 6de mayo, para darle la liquidez a las cuatro AFPs. Todo indica que en tres o cuatro días se colocaron los RD$ 40,000 millones en nuevos bonos, pero no se sabe con certeza.

Para realizar esta operación financiera de Hacienda y las cuatro AFPs, el Banco Central tuvo que realizar una emisión monetaria de RD$ 40,000 millones, por vía recompra de sus propios valores colocados en las citadas AFPs, le inyectaran la liquidez para que las cuatro AFPsadquirieran los bonos de Hacienda. Curiosa jugada triangular para financiar al Gobierno. Lo raro es que en el cuadro de indicadores monetarios no se evidencia un aumento de la base monetaria. 

Lo cierto es que se realizó una operación no transparente, no explicada al público, y en muy mal momento de debate sobre si se podía o no utilizar los recursos parciales de las AFP´s para que los empleados ahorrantes pudieran utilizarlos, o si solo es buena idea y “ortodoxa y seria” cuando se usan los fondos para bonos de Hacienda y financiar el déficit fiscal. Esta operación desnaturaliza el exagerado debate sobre los efectos monetarios y macroeconómicos de utilizar parte de los recursos de las AFPs. 

Que conste tanto en varios artículos y declaraciones he estado en contra del disparato anteproyecto de ley en el Senado del retiro de 30 %.  Es inviable y grave error. Pero no soy dogmático. Sí creo que los empleados puedan, con limitaciones, retirar un porción de sus salarios por un  tiempo razonable, pues son sus ahorros y cuentas individualizadas de capital. Es un caso moral y legal de propiedad del ahorro personal. 

Qué realmente sepamos, el Banco Central ha realizado dos importantes emisiones inorgánicas, una de un préstamo de RD$ 12,000 millones al Gobierno y ahora RD$ 40,000 millones vía recompra de sus propios Certificados en las AFPs, para que ellos compren bonos adicionales del Gobierno. Pero lo que es evidente, es que cuando hay voluntad o interés, se hace lo que quieran.

Eduardo J. Tejera

http://www.eduardotejera.com

10 de mayo de 2020

Ejecución fiscal y económica del primer trimestre 2020

La Dirección General de Presupuesto (DIGEPRES) acaba de publicar esta semana las cifras correspondientes a la ejecución presupuestaria de enero a marzo de 2020, lo que nos brinda los resultados del primer trimestre fiscal con el impacto de la crisis del coranovirus y el cierre de los negocios y la cuarentena general. 

Esta parálisis general de la economía ha tenido un impacto negativo directo sobre los ingresos en divisas por la caída del turismo, las remesas del exterior, el cierre de zonas francas y negocios de exportaciones. Por el lado positivo se ha reducido a menos de US$ 20 el barril de petróleo y el precio del oro ha aumentado a más de US$ 1,700 la onza. Ambas noticias son buenas, pero solo compensan en parte los efectos negativos.

La menor actividad económica reducirá las recaudaciones de impuestos internos que afectarán la ejecución de los ingresos corrientes y los egresos del Presupuesto Nacional aprobado. Existen tres grandes áreas de problemas económicos. Naturalmente, el impacto sobre la economía y el desempleo dependerá mucho de la extensión y duración de los contagios e infecciones del Covid-19. 

Las tres áreas de problemas son la viabilidad y manejo fiscal de las finanzas públicas frente a las presiones que creará la crisis, el manejo prudente de la política monetario e  inflación y la gestión de las cuentas externas del país, incluyendo la tasa de cambio y el flujo de divisas. La buena gestión de estas tres políticas dependerá la estabilidad macroeconómica, la inflación, los niveles de empleos y la renovación del crecimiento.

En la República Dominicana se implementaron las medidas de confinamiento general, ley de emergencia y el toque de queda, desde el 17 al 20 de marzo. Es decir, el mes de enero fue de normal desenvolvimiento, para finales de febrero comenzaron a brotar casos de contagios, sin cierres generales, y desde mediados de marzo se comenzaron a aplicar estrictas medidas de control sanitario, cierre de negocios y toque de queda. 

Veamos los resultados del primer trimestre para tener una idea de la magnitud de los problemas que se avecinan, tan importante para poder planear las soluciones y las medidas de la etapa de recuperación de la economía y los empleos formales e informales. 

Ingresos Ejecutados.

El total de ingresos corrientes que fue aprobado en el Presupuesto Nacional para el año fue RD$ 747,829 millones, sin incluir donaciones. Esta cifra representa un promedio de RD$ 62,319 millones por mes, o RD$ 186,957 millones por trimestre.  Sin embargo, para el primer trimestre los ingresos realizados fueron RD$ 160,633 millones; es decir, RD$ 26,324 millones menos en el trimestre que lo programado, una caída de 16.2  %.

Según los datos de DIGEPRES, en el mes de enero se cumplieron las metas de recaudaciones con RD$ 63,523 millones, en febrero ya comenzó a caer a RD$ 51,443 millones y en marzo se redujo más a RD$ 45,665 millones, un 25 % menos. 

Serán las recaudaciones de abril, un mes entero de cuarentena, las que reflejarán la disminución en un mes con la economía cerrada. Problamente bajen los ingresos entre 30 % a 37 % de lo programado. Si para junio la economía está 50 % abierta y activa, la caída de ingresos sería menor, quizás en el rango de 20-15 %. Y para julio es de esperar que la actividad económica esté renaudada y que los ingresos realizados sean 10-15 % menor. Claro, es muy difícil medir con cierta certeza, pues depende de la duración del virus.

La situación fiscal en realidad no será tan mala como aparenta, pues el Gobierno Central durante el trimestre ha obtenido grandes cantidades de recursos externos e internos por la medidas extraordinarias tomadas. En enero entraron los US$ 2,000 millones de bonos soberanos programados, en febrero RD$ 12,000 millones de préstamo del Banco Central, y en abril US$ 150 millones del Banco Mundial y los US$ 650 millones de la facilidad rápida del FMI. En resumen, existe un colchón de ingresos para mitigar la caída de las recaudaciones y sufragar los gastos especiales en salud y programas sociales.

Gastos Ejecutados.

Examinemos los montos de gastos ejecutados del presupuesto, por mes y el primer trimestre. El gasto total aprobado en el Presupuesto Nacional fue de RD$ 861,074 millones, sin las aplicaciones financieras. Si lo dividimos por 12 meses dará un gasto promedio cada mes de RD$ 71,756 millones. Por tanto, el gasto aprobado para el trimestre sería de RD$ 215,268 millones. Sin embargo, se gastó menos en el primer trimestre, solo RD$ 184,343 millones, o sea RD$ 30,925 millones menos que lo aprobado.

Según las cifras publicadas por la Dirección General de Presupuesto, en enero se gastó RD$ 59,551 millones, en febrero aumentó a RD$ 64,999 millones y en marzo bajó a RD$ 59,792 millones, en cada caso por debajo del promedio programado. Los gastos corrientes también fueron inferiores al promedio de RD$ 60,272 millones cada mes. Pero el gasto de capital se cumplió en enero, se excedió en febrero y disminuyó en marzo. 

He realizado un análisis preliminar de la evolución de los ingresos y gastos ejecutados durante el primer trimestre, y se pueden notar las diferencias en cada mes. Del trimestre se podría decir que desde enero hasta el 15 de marzo fue bastante normal y que los efectos más duros se sintieron en la segunda quincena de marzo y todo abril. 

El déficit presupuestario real directo para el primer trimestre fue de RD$ 23,710 millones, que es la diferencia entre el total de ingresos y gastos ejecutados, bastante en línea con lo aprobado en el Presupuesto. Han habido partidas que aumentaron y otras que bajaron. Hay que recordar que el déficit fiscal programado en el Presupuesto para todo el año es de RD$ 110,000 millones, o el 2.2 % del PIB.    

En resumen, la ejecución por el gobierno del segundo trimestre de abril a junio será la determinante para evaluar el daño fiscal y para toda la economía. Creo que los efectos se dividirán igual al del primer trimestre, más severos y duros de abril al 17 de mayo, y ya en despegue en la segunda quincena de mayo y recuperación en junio y julio. 

En el tercer trimestre en agosto habrá cambio de gobierno lo que traerá nuevos bríos y ánimos de reformas, y en el cuarto trimestre deberá ser de recuperación económica, comercial y de creación de empleos. Pero, al final, toda proyección dependerá de la duración de los contagios del Covid-19.

Dr. Eduardo J. Tejera

http://www.eduardotejera.com

3 de mayo 2020

Mi Perspectiva Económica del 2020

Todos conocemos el gran efecto adverso sobre la economía, el desempleo y la salud que ha tenido la pandemia Covid-19 sobre la República Dominicana. Un país pequeño, muy abierto al comercio exterior, al turismo y los servicios, y por lo tanto vulnerable a la contaminación del coronavirus y a la caída de la economía mundial por los cierres y cuarentenas, desde marzo hasta junio-julio.  

Sin duda, las consecuencias de paralizar a naciones y economías ha sido y es devastador, y ha creado un escenario desconocido para todos los países. Algunos expertos creen que sus efectos serán peor que los de la Gran Depresión del 1930, otros estiman que será más profunda y duradera que la Gran Recesión del 2008-09. Hay, claro, otros más optimistas con una visión económica más focalizada en el futuro, que piensan que habrá una recuperación viable; que el mundo seguirá igual.

Sabemos bastante sobre cómo afectará al país a corto plazo, por uno o dos trimestres hasta junio o julio, pero poco se debate acerca de cómo y en qué tiempo se volverá a cierta normalidad y a recuperarse la economía y volverá a crearse empleos y abrirse negocios. Hasta ahora el gobierno no presentado un plan económico-social conocido. Quizás no pueda. Se pueden hacer ejercicios sobre las proyecciones del impacto de la crisis económica. A mi juicio estarían en estos rangos:1. Duración del pico de la crisis abril a julio y reactivación en último cuatrimestre. 2. Caída del crecimiento anual del PIB del 5 % a un 3 %, al 1%, o negativas.3. Caída entre 30 % a 40 % (*-) crecimiento del PIB en el segundo trimestre, y después se recuperaría gradualmente en el tercer y cuarto trimestre. Se podría concluir el 2020 con un crecimiento del 3-2 % del PIB.4. Déficit fiscal de 2.3 % programado a 4.0 %, o RD$ 170,000/200,000 MM, a agosto y podría llegar a 5 % del PIB a diciembre por las medidas especiales de reactivación, salud y empleo.5. Caída de ingresos del turismo 30-40 %, o US$ 1,500-2,300 MM.6. Caída de ingresos de zonas francas entre 15-30 %. US$ 1,000-1,400 MM.7. Caída precio petróleo US$ 59 a US$ 25-30 barril. Ahorro US$ 1,300-1,600 MM.8. Caída de ingresos de remesas entre 10-15 %, US$ 500-700 MM.9. Reducción del subsidio eléctrico 50%, ahorro de RD$ 12,000 MM.10. Aumento precio oro a US$ 1,500-1,650 onza (*-), unos US$ 400 MM adicionales.11. Caída de ingresos tributarios 30-40 %, alrededor de RD$ 40,000-50,000 millones entre marzo a junio, y después comenzaría a aumentar de nuevo. Caída para el año 20 %, (+-)12. Déficit flujo de divisas de balanza de pagos, entre US$ 2,500 a US$ 3,000 MM.

Naturalmente, los resultados de la crisis serán diferentes por cada sector, unos más que otros. La recuperación será igual distinta. Estos estimados representan la síntesis macroeconómica, no los efectos sectoriales, o sobre la salud, el nivel de desempleos, la producción por actividades y la vuelta a una normalidad de los negocios, sean grandes, medianos o pequeños. Lo más urgente es controlar los contagios del Covid-19 y frenar y reversar la crisis de salud. La recuperación de la economía y la creación de empleos dependerá de la duración de la epidemia.

Las medidas económicas que se han tomado en dos ocasiones por el Banco Central y el Poder Ejecutivo van dirigidas en la dirección correcta y son necesarias y buenas. Se pudieranextender y hacerlas más profundas, pero quizás es prudente guardar municiones y recursos para los próximos meses, y no gastar toda la batería en la primera fase de la batalla. 

Sin embargo, son las medidas sanitarias, las limitadas pruebas del virus, el equipamiento y los hospitales bien habilitados las cosas que han quedado insuficientes e ineptas. Los casos de corrupción en las licitaciones han sido escándalos de amiguismo político en las compras. Pero las políticas fiscales, monetarias, crediticias y el manejo del sector externo es el ortodoxo.

En general, con la cautela necesaria, creo que la situación económica será manejable para el país. No soy pesimista. Tendremos un trimestre de decrecimiento y alto desempleo, pero a partir de julio y agosto es muy probable que la recuperación comience a despegar. Las cifras globales son administrablesdesde el tercer trimestre en adelante. Hay buen margen de políticas fiscales, monetarias, crediticias, del sector externo y de financiamiento blando de los organismos internacionales, para estructurar e implementar un vigoroso plan de estímulos y reactivación.

El nuevo gobierno que surja en agosto deberá continuar con los planes de reformas fiscales, estructurales, racionalidad de las nóminas superfluas y del gasto público en general, para darle prioridad a nuevas y mayores inversiones y gastos en salud y seguridad social. Estos planes siguen en pie y vigentes, no deben cambiar. Representan las reformas de fondo de mediano y largo plazo. El paradigma económico y las reglas serán relajadas y flexibilizadas por uno o dos años en el mundo y en el país, pero las reformas estructurales se deberán realizar de inmediato. 

Como prioridad a corto plazo se deberá en agosto implementar nuevas medidas fiscales, monetarias, planes de inversiones e infraestructuras y mejorías sociales, para reactivar la economía y crear empleos. Se necesita un vigoroso plan de inversiones agropecuarias de ciclo corto, para aumentar la oferta alimenticia y asegurar la comida de la población. Estos planes se pueden realizar por el sector público, (Banco Agrícola, FEDA, INESPRE, Ministerio de Agricultura), y por el sector privado, con créditos de la banca comercial, avalados en 50 % por un fondo de garantía.

En resumen, deseo reiterar mi opinión razonablemente positiva del futuro. El país ha sido duramente afectado por la crisis, pero desde que se controle la epidemia y se abra la economía y los negocios, el flujo económico y las actividades comerciales, comenzará en poco tiempo recuperando su normalidad. Hay oferta en el país, lo que se necesita es que vuelva la demanda externa e interna y las industrias, construcciones y comercios vuelvan a trabajar. 

Con la movilización del ahorro e inversión doméstica y los programas de ayuda y créditos blandos de la comunidad financiera internacional, se podrá saltar la valla de la crisis y reactivar la economía y aumentar el empleo y lograr sobrevivir colectivamente esta crisis sin precedentes. 

El gobierno que juegue un papel digno, de visión nacional, no político-electoral. Que mantenga las finanzas públicas bajo un razonable control, que el déficit fiscal a agosto no pasé de 3.0 % del PIB, unos RD$ 40,000 millones más alto de lo programado. Pero no más. Debe pensar el último trimestre y en el 2021. El país debe exigir responsabilidad fiscal, y no un cheque en blanco. 

Que la emisión monetaria aumente por la emergencia, pero sin desbordes. Que el Gobierno Central no tome más prestado del Banco Central, pues son emisiones inorgánicas, un verdadero anatema de funestas consecuencias. Que se tomen créditos blandos de los organismos internacionales, pero no nuevas emisiones de bonos soberanos. El paradigma es diferente.

En resumen, que dejen margen para que el nuevo gobierno que surja en agosto tenga capacidad de maniobra e instrumentos y recursos para reactivar la economía, los sectores productivos y pueda aumentar el empleo formal e informal. Pero si el gobierno y la sociedad se manejan con la necesaria cautela y visión nacional, habrá una buena recuperación y habrá futuro para los dominicanos.

Como colaborador del candidato presidencial del PRM Luis Abinader, solo deseo que le den margen económico, no hagan trampas políticas y dejen recursos para que pueda hacer un buen gobierno desde el comienzo para el bien de toda la población.

Dr. Eduardo J. Tejera

http://www.eduardotejera.com

20 de abril de 2020.

Eduardo Tejera: «Impacto económico y social para las empresas y empleados será brutal»

SANTO DOMINGO, República Dominicana.- El economista Eduardo J. Tejera mostró preocupación por la lentitud en la aplicación de medidas especiales tributarias y monetarias, aprobadas por las autoridades, en medio de la crisis que se ha presentado con el virus Covid-19.

Miembro del equipo económico del Partido Revolucionario Moderno, Tejera expresó que faltan más medidas de estímulos fiscales y de acciones del gobierno y que las buenas medidas de liquidez y crediticias de la Junta Monetaria sean ejecutadas rápido por las instituciones bancarias. A su entender los cambios de actitud y políticas en la banca están lentos y han sido atrapados por la falta de reglamentos, normas y flexibilización real de las normas prudenciales.

Expresó que los planes y medidas no están a la altura del problema económico y social que se gesta, con un país en cuarentena generalizada y toque de queda. El crecimiento del PIB podrá caer en un 50 % o más, en el segundo trimestre. El impacto económico y social para las empresas y empleados será brutal, a menos que se adopten iniciativas más audaces y realistas. Todo está lento sin sentido de emergencia económica y el gobierno no ha creado una red de seguridad social para que se mantengan las nóminas para los sectores formales y se busquen soluciones viables de asignación económica a los trabajadores informales, como recomendó Luis Abinader.

Tejera señaló que faltan las medidas sociales compensatorias, tanto por el lado de la salud como brindar gratuitas las pruebas de la infección y en la parte de garantizar el pago de las nóminas de las compañías afectadas por los cierres y el sector laboral informal. Resaltó que las medidas de creación de liquidez y facilidades adoptadas por la Junta Monetaria han permeado muy poco o nada a las empresas y sectores, por falta de reglamentos y normas más flexibles que no están listos.

La Superintendencia de Bancos también debe actuar más rápido en flexibilizar las normas para que la banca pueda reestructurar los préstamos, posponer pagos de principal por 90 días y brindar líneas de créditos especiales automáticas para que las empresas y los deudores puedan pagar las nóminas, obviamente respaldados por el Banco Central. Por ejemplo, deben permitir que los bancos desembolsen los préstamos hipotecarios, de manera expedita, porque la Oficina de Registrador de Títulos está cerrada. Todo el aparato burocrático estatal está bastante lento e inefectivo. En la DGII y Aduanas hay mucha lentitud en aprobar y dar permisos y certificaciones, dijo.

Eduardo J. Tejera

Publicado en Acento.com.do

23 de Marzo 2020

Declaraciones del Economista Eduardo Tejera sobre la Lentitud de Aplicación del Paquete de Medidas Especiales

El economista del PRM Eduardo Tejera declaró que le preocupa la lentitud en la aplicación práctica de las medidas especiales tributarias y monetarias-crediticias adoptadas en el medio de una situación de crisis sin precedentes. Señaló que faltan más medidas de estímulos fiscales y de acciones del gobierno y que las buenas medidas de liquidez y crediticias de la Junta Monetaria sean más ejecutadas rápido por las instituciones bancarias. A su entender los cambios de actitud y políticas en la banca están lentos atrapados en la falta de reglamentos, normas y flexibilización real de las normas prudenciales. 

Expresó que los planes y medidas no están a la altura del problema económico y social que se gesta, con un país en cuarentena generalizada y toque de queda. El crecimiento del PIB podrá caer en un 50 % o más, en el segundo trimestre. El impacto económico y social para las empresas y empleados será brutal, a menos que se adopten iniciativas más audaces y realistas. Todo está lento sin sentido de emergencia económica y el gobierno no ha creado una red de seguridad social para que se mantengan las nóminas para los sectores formales y se busquen soluciones viables de asignación económica a los trabajadores informales, como recomendó Luis Abinader.

Tejera señaló que faltan las medidas sociales compensatorias, tanto por el lado de la salud como brindar gratuitas las pruebas de la infección y en la parte de garantizar el pago de las nóminas de las compañías afectadas por los cierres y el sector laboral informal. Resaltó que las medidas de creación de liquidez y facilidades adoptadas por la Junta Monetaria han permeado muy poco o nada a las empresas y sectores, por falta de reglamentos y normas más flexibles que no están listos. 

La Superintendencia de Bancos también debe actuar más rápido en flexibilizar las normas para que la banca pueda restructurar los préstamos, posponer pagos de principal por 90 días y brindar líneas de créditos especiales automáticas para que las empresas y los deudores puedan pagar las nóminas, obviamente respaldados por el Banco Central. Por ejemplo, deben permitir que los bancos desembolsen los préstamos hipotecarios, de manera expedita, porque la Oficina de Registrador de Títulos está cerrada. Todo el aparato burocrático estatal está bastante lento e inefectivo. En la DGII y Aduanas hay mucha lentitud en aprobar y dar permisos y certificaciones.  

Dr. Eduardo J. Tejera

http://www.eduardotejera.com

23 de marzo de 2020

Coronavirus: Economista de PRM pide cuidado fiscal y flexibilidad crediticia

Servicios de Acento.com.do  | 11 de marzo de 2020 | 10:00 pm

SANTO DOMINGO, República Dominicana.- El economista del PRM Eduardo Tejera dijo que si bien la economía dominicana está en crecimiento de un 5 % del PIB, el Gobierno y el Banco Central deben tomar medidas compensatorias y preventivas.

Tejera expresó que «es lógico» que el Gobierno tome medidas ante los efectos económicos negativos del coronavirus, para garantizar la estabilidad macroeconómica y mantener un presupuesto sano y sin desbordes deficitarios, por lo altos gastos de la campaña electoral.

Los excesos de gastos de enero y febrero deben detenerse para los próximos meses.

El Gobierno ante todo, dijo, «debe cumplir mensualmente con los gastos presupuestados y mantener el déficit fiscal bajo control de 2.3 % del PIB, como fue aprobado en el Presupuesto 2020».

Asimismo, sostuvo que el Gobierno debe dejar un margen fiscal de gastos, en caso de que en dos o tres meses se requiera de un plan de estímulos, pero subrayó que «no debe sobrepasar los límites aprobados de gastos de marzo a mayo».

«Y jamás debería aumentar los gastos y terminar a agosto con un déficit de 4/5 % del PIB», recomendó e insistió en que «al Gobierno hay que exigirle seriedad y responsabilidad y cumplir cada mes con lo presupuestado».

El economista recomendó que el Banco Central y la Junta Monetaria tomen medidas de estímulos y de flexibilidad de las normas prudenciales al sector hotelero, que puede ser afectado en sus compromisos de pagos y amortizaciones de préstamos.

Estimó que «sería prudente» reducir la tasa de interés monetaria en medio punto, el 0.5 %, para estimular al sector privado y mandar un claro mensaje».

Recomendó defender más activamente la tasa de cambio en estos momentos.

Tejera estimó necesario, además,  que la Junta Monetaria y la Superintendencia de Bancos flexibilicen las normas prudenciales para que permita a los bancos reestructurar préstamos y vencimientos de capital de los créditos al sector turístico y hotelero que «probablemente se les caerá el flujo de caja entre 15 % y 20 %».

Señaló que hay que apoyar a los sectores generadores de divisas, cualquiera que sea, pues «es necesario pasar el charco temporal de la incertidumbre y sus efectos económicos en medio de esta crisis del virus».

Eduardo J. Tejera

http://www.eduardotejera.com

11 Marzo 2020

Efectos del Coronavirus sobre las proyecciones fiscales

En el mundo entero se está sintiendo los efectos económicos y sociales del coronavirus por su impacto sobre la vida ciudadana, sus repercusiones comerciales, las líneas aéreas, la hotelería y sobre la oferta y demanda del petróleo y sus precios. Además de los graves efectos del virus sobre la salud de los países o ciudades afectadas, sin duda las secuelas económicas tendrán un gran impacto durante el 2020.

En realidad, para la República Dominicana, habrán efectos positivos y otros negativos, por lo que se tendrá que analizar su impacto neto sobre las finanzas públicas, la balanza de pagos y la política monetaria y tasa de cambio. 

Para resumir hay dos áreas que debemos analizar y tratar de cuantificar: el impacto sobre la balanza de pagos y sobre el Presupuesto Nacional, el flujo de caja del Gobierno Central. Es, claro, prematuro predecir y saber cómo va a evolucionar la enfermedad y hasta dónde llegarían sus secuelas económicas y sociales, en el mundo y en nuestro país. 

Sin embargo, se pueden realizar unos primeros ejercicios de proyecciones, para evaluar la evolución de nuestra economía dentro de esta nueva tormenta planetaria. Voy a tratar de evaluar y hacer una aproximada cuantificación de los efectos del coronavirus.

Una primera partida que tendrá un efecto positivo es el precio WTI internacional del barril de petróleo, el menor costo de las importaciones y su efecto sobre la cuenta corriente y balanza de pagos. En el Presupuesto Nacional aprobado para el 2020 se estimó un precio de US$ 59.1 el barril. Debido a la crisis sobre el transporte y la caída de la demanda mundial y el mantenimiento de la oferta por los países miembros de la OPEP, el viernes 6 de marzo la cotización del barril WTI bajó a US$ 41.2, una caída de US$ 17.9 el barril.

El menor precio del barril a US$ 40, naturalmente, tendrá un efecto positivo para el país, del orden de US$ 1,200 millones menos de la factura petrolera. El precio abrió a futuro en Chicago a US$ 33/30 el barril, el ahorro de divisas podrá ser entre US$ 1,400 a US$ 1,600 millones. Una noticia muy buena para la balanza de pagos y el flujo de divisas y la tasa de cambio. Será bueno para la política monetaria. Habrá que monitorear las decisiones de los países productores sobre la oferta-demanda del petróleo.

La consecuencia de estos bajos precios/barril impactará muy favorablemente en reducir el subsidio al sector eléctrico de los RD$ 24,102 millones aprobados para este año, a quizás la mitad a RD$ 12,000 millones o menos. También tendría un efecto muy positivo sobre el costo de la producción de energía y el precio de compra del kilovatio-hora de las EDES. Si las plantas de Punta Catalina por fin entran a total producción el subsidio al sector eléctrico se reducirá aún más y mejorará la sanidad de su flujo de caja.

Un efecto positivo ha sido el aumento notable del precio de la onza de oro, que se incremento de los US$ 1,390la onza estipulados en el Presupuesto al precio de US$ 1,700 la onza al lunes 9 de marzo, un incremento neto de US$ 310 la onza. Esto significará un aumento de 20 % en ingresos de divisas y un incremento de 20 % aproximadamente ingresos de impuestos a la producción, que se estimaron en RD$ 8,234 millones. 

Otro efecto positivo será la caída de las tasas de interés en los Estados Unidos, lo que contribuirá a acceder al mercado de capitales internacionales, con intereses más bajos. Ya la FED, el Banco Central norteamericano redujo en medio punto la tasa de interés monetaria hace una semana. Ahora se discute que probablemente la FED vuelva a bajar otro medio punto la tasas de interés, para mantener el dinamismo de la economía. Se podrá reestructurar deudas caras, realizar “swaps debts” y mejorar el perfil y costo de la deuda externa. Algo muy positivo para el próximo gobierno.

Por el lado negativo, se observa el impacto de una caída del turismo y su generación de divisas, que tan temprano en la crisis es difícil predecir y calcular. Sabemos que el sector turismo/hotelero está siendo castigado en las principales plazas europeas y en Estados Unidos. Los ingresos de divisas por el turismo en el 2019 ascendieron a US$ 7,468 millones. Si el turismo cae un 10/15 % para el año, se podría estimar, a priori, que el impacto negativo sería de alrededor de US$ 700/800 millones en divisas, que neutralizará casi la mitad del efecto favorable del flujo de divisas del precio/petróleo. 

Por supuesto el impacto sobre los diferentes sectores vinculados al turismo será negativo, pero vivible no una crisis mayor, aunque  sufrirán una cierta caída de sus actividades. Una baja del sector hotelero, también produciría una caída de ingresos de impuestos al sector hotelero y actividades conexas. Hay, pues, un pequeño efecto fiscal.

Otro efecto negativo sobre el Presupuesto Nacional, sería la caída de los ingresos de impuestos sobre la gasolina, en particular el gravamen ad-valoren, que es una variable. En el Presupuesto Nacional del 2020 se estimó unos ingresos del ad-valoren de combustibles de RD$ 23,100 millones. Al bajar el precio del barril de petróleo, bajará en cierta parte, quizás un 15/20 % los ingresos a los hidrocarburos, lo que disminuirá los ingresos tributarios totales y presionará el déficit fiscal aprobado de RD$ 110,251 millones, o el 2.3 % del PIB.

Es todavía muy temprano en la crisis económica que se avecina, como secuelas del coronavirus en el mundo desarrollado y países emergentes. Pero las expectativas de los analistas internacionales es negativa, por lo menos para el año. El factor más importante a vigilar es la evolución en los próximos meses del precio del barril de petróleo y su impacto en la factura petrolera dominicana y sobre la balanza de pagos. 

Por último, hay que monitorear los factores negativos y positivos, para evaluar y medir, el efecto neto sobre nuestra cuenta corriente y el Presupuesto Nacional. Al final será el efecto neto sobre los flujos de cajas en divisas y en pesos del país, lo que debemos observar, aparte del impacto negativo sobre la actividad económica sectorial, el crecimiento del PIB y el empleo. 

Los hacedores de la política fiscal y monetaria deben estar alertas y ya preparados para medidas contra cíclicas y garantizar la estabilidad macroeconómica y de la tasa de cambio. Lo primero que el gobierno debe cumplir es con la meta del déficit fiscal de 2.3 % del PIB. Sería un sacrilegio desbaratar las finanzas públicas por la ambición electoral y la campaña. Que no se desborde y deje al próximo gobierno un déficit del 4/5 % del PIB. La sociedad debe vigilar bien el comportamiento fiscal del gobierno.

Sin duda, el próximo gobierno de Luis Abinader heredará una una delicada viabilidad fiscal y comenzaría con una crisis mundial, que estoy seguro que se podrá manejar en nuestro país. Creo que los efectos netos de flujos, serán favorables y se podrán dominar.

Eduardo J. Tejera

9 de marzo de 2020

http://www.eduardotejera.com

Declaraciones de Eduardo Tejera sobre el Discurso de Rendición de Cuentas del Presidente Medina

El economista y dirigente del PRM, Eduardo Tejera consideró que el discurso de rendición de cuentas del presidente Danilo Medina lo sitúa como un hombre muy alejado de la realidad dominicana y fuera de contacto con el sentir nacional. Fue un discurso de auto elogio y de presentar la mitad de la cara del país; Una República Dominicana idealizada y basada en juegos estadísticos e informaciones parciales acomodadas. Para Tejera el país real está de luto y expresándose con dolor en las calles.

Para el economista no es verdad que en siete años se ha bajado la pobreza en 1.8 millones de habitantes, de 30.7 %en el 2012 a 20.6 % en 2019. Esa cantidad es un eufemismo y parte de una definición equivocada de la pobreza y la indigencia. El presidente Medina y el PLD confunden adrede la pobreza monetaria, que es cuando personas y familias le entregan asistencia económica mensual, vía los bonos solidaridad, bono gas, bonos incentivos y otros, pero la realidad es que siguen viviendo en una dura miseria, en casas sin luz, sin agua, sin cañadas, sin pisos de cemento y baños y techos aceptables y sin buena alimentación y sin empleos fijos. La asistencia estatal es buena y oportuna, pero es solo un paliativo. Lo que necesita esa parte de la población son trabajos dignos y una forma permanente de vivir.

La definición de pobreza monetaria es un mito y espejismo, producido por la propaganda política y tecnicismos estadísticos acotejados, que chocan con la dura realidad de la pobreza que tiene la nación. Para Tejera los altos niveles de pobreza, indigencia, y desigualdad son inaceptables en una sociedad moderna y democrática, más con el 56 % de la fuerza de trabajo es informal, y el salario mínimo del Gobierno es de RD$ 12,000.00 mensuales, frente al costo de la canasta familiar que llega RD$ 26,000.00.

Tejera expresó también que el presidente en su discurso se atribuyó logros que en verdad son iniciativas y éxitos del sector privado, no del gobierno, como cuando señaló que durante los siete años se han construido 97,000 viviendas de bajo costo, bajo la Ley de Fideicomiso. No es cierto que se han construido esa cantidad, pues serían 14,000 apartamentos por año y eso no ha ocurrido. Esa cifra es irreal.

Por otro lado, primero, la Ley de Fideicomiso es del 2011, promovida por el sector de construcción privada de ACOPROVI y aprobada por el presidente Fernández, no por el gobierno de Medina. Segundo, los proyectos y apartamentos, son construidos por compañías privadas, con sus propios fondos y préstamos, altos riesgos, con suspropios planes de ventas y las unidades son financiadas por la banca y las asociaciones. Debió ser más modesto y darle las gracias al sector privado de promotores y constructores.

El presidente no le habló al país sobre la grave crisis electoral y la suspensión de las elecciones municipales, ni expresó su compromiso con unas elecciones limpias y transparente el 16 de marzo y el 17 de mayo. No se dirigió en nada hacia la gran masa de la juventud que protesta en la Plaza de la Bandera y del repudio ciudadano de los cacerolazos en todo el país, ni sobre la delincuencia, altísima corrupción y el narcotráfico. Fue mudo sobre los grandes problemas nacionales. Tampoco mencionó los motivos del aumento del déficit fiscal del 2019, de 1.7 % del PIB aprobado a 2.3 % del PIB, o RD$ 115,000 millones y del grave problema del endeudamiento externo e interno.

Eduardo J. Tejera

http://www.eduardotejera.com

Debate de Incentivos Fiscales Vs. Gastos Tributarios

Nuevamente vuelve al debate el concepto de los incentivos fiscales dirigidos a promover la inversión y el desarrollo económico de un sector o región, sobre la base de que si son beneficiosos para la economía y la sociedad, o si representan un sacrificio fiscal o un gasto tributario. Sin embargo, la gran mayoría de las exoneraciones se aplican a los sueldos de empleados, alimentos, medicamentos y educación, que son un factor de equilibrio social. 

Los fiscalistas consideran los incentivos y las exenciones un gasto tributario, que debería eliminarse o reducirse al mínimo, con el objetivo de recaudar más impuestos. Los desarrollistas pragmáticos lo miran con una visión global económica, social y de equilibrio interno. Para mi un mejor término es llamarlo inversión tributaria, pues los recursos exentos se utilizan para compras de maquinarias, en crear empleos, en nuevos proyectos y también son una inversión social, pues exoneran del ITBIS y otros impuestos a los medicamentos, alimentos básicos, productos alimenticios de la canasta básica y los colegios. 

En el Presupuesto Nacional del 2020 se calcula que el gasto tributario asciende a RD$ 237,908 millones. Creo que es solo un dato estadístico creado para dramatizar el caso y justificar exigir más impuestos. De paso, no toma en cuenta las elasticidades del cobro de esos impuestos ni su impacto en la economía, el costo de la vida o en aumentar los precios al consumidor de bajos ingresos, los grupos más pobres de la sociedad. 

Por otro lado, el Gobierno no invierte mejor que los privados. Los dos tienen sus funciones y objetivos. Pero es el sector privado es quien crea riquezas y sus inversiones tienen un mayor multiplicador y encadenamientos hacia atrás y adelante. Sus inversiones tienen más efectos en cascada que el gasto corriente del Gobierno. Utiliza más materia prima nacional y crea más empleos. Más cuandonuestro Presupuesto Nacional destina el 85 % en gastos corrientes por una hipertrofiado clientelismo político de botellas y privilegios, muy bajas en inversiones productivasy por el elevado grado de corrupción y sobreprecios de obras. 

El término inversión tributaria es más correcta que gasto, pues con esas exenciones se han realizado millones de inversiones y creado miles de empleos en zonas francas, hoteles, sector eléctrico, industrias, agricultura, industria cinematográfica y en otros sectores. El fiscalista tampoco mide ni cuantifica, el efecto multiplicador de las inversiones y los procesos de encadenamientos, pues por ejemplo los hoteles, crean empleos, donde había miseria y alto desempleo, los empleados pagan impuestos al consumir y gastar y también ayudan grandemente a la economía comprando alimentos, casas, neveras, motores ybienes.

Si se cuantifica todos los beneficios que generan los sectores que bajo leyes reciben incentivos, estoy seguro que el país y la sociedad ha ganado mucho más otorgándole lasexenciones a los hoteleros hoy con 70,000 habitaciones, a los parques industriales, proyectos mineros, las 465 industrias de zonas francas con cerca de 165,000 empleos directos, que si el dinero hubiera entrado a las finanzas del Estado y se esfumara en gastos corrientes o en la corrupción rampante que existe. Igual en la energía eléctrica y salud.

Los que creen en el concepto del gasto tributario señalan que el Estado deja de percibir RD$ 237,908 millones, o el 4.8 % del PIB en el 2020. Para mi es un sofisma, una ilusión estadística y sin realismo social. Hoy en día si le eliminan todos los incentivos que tienen, serán muy castigados las zonas francas, turismo, minería, energía renovable, industria cinematográfica, leyes desarrollo fronterizo y las exportaciones.

Las exoneraciones de impuestos e incentivos representan un tema muy complejo social y económicamente que afecta el costo de la vida e inflación, porque si se eliminan las exoneraciones de algunas leyes impositivas el costo del impuesto sería pasado al consumidor. Se pueden recortar algunas exoneraciones e incentivos, reducirlos o gravar con un impuesto bajo diferenciado, a ciertos bienes y servicios, pero no de todos.

Es difícil tomar decisiones respecto a cuál exención de ley disminuir o eliminar, porque cada una impacta sobre los costos o precios de bienes y servicios, a las personas de medianos o bajos ingresos, al consumidor de alimentos básicos, de combustibles, educación, salud o la tarifa eléctrica. En un país con salarios tan bajos y alta informalidad laboral, gravar bienes esenciales es sensible y de impacto social sobre el costo de la vida. 

Los impuestos que conforman el gasto tributario son los siguientes; el ITBIS, Impuesto sobre la Renta, Impuesto Selectivo sobre el Consumo de Combustible, Otros Impuestos Selectivos al Consumo, Impuestos sobre el Patrimonio, e Impuestos sobre Uso de Bienes y Licencias. Son otorgados por leyes especiales o en el Código Tributario.

Los sectores económicos que se benefician de exoneraciones o incentivos tributarios son: Zonas Francas, Turismo, Proindustria-Exportadores, Instituciones sin Fines de Lucro, Energía Renovable, Sector Cinematográficos, Generación Eléctrica, Salud, Educación, Minería, Desarrollo Fronterizo, Compras por Internet, Importadores de Vehículos, Concesiones y Contratos con el Sector Público, Mercado de Valores, Pensionados y Exenciones a Personas Físicas. Estos son los sectores beneficiados del llamado gasto tributario general de RD$ 237,908 millones en el 2020.

Es probable que realizando diferentes ajustes administrativos y legales, se pudieran reducir algunas exoneraciones, para recaudar cerca de RD$ 15,000/20,000millones adicionales en al año. Por ejemplo, con ajustes en impuestos ISR y Patrimonio de las zonas francas, por turismo vía ISR y Patrimonio, de instituciones sin fines de lucro, por la generación eléctrica vía ISC s/Hidrocarburos, por minería en ajustes en ITBIS y ISC de Hidrocarburos ylas altas exenciones de ITBIS y ISR a las concesiones y contratos con el Estado. La exención salarial más grande es la de personas físicas y el ITBIS a los alimentos y salud, que no se pueden tocar, pues benefician a la clase media baja y grupos de bajos ingresos. 

¿Cómo se podría gravar con impuestos los bienes y servicios básicos cuando el sueldo mínimo promedio mensual es de RD$ 12,000.00? Cómo se pueden eliminarlas exenciones para recaudar más, penalizando la clase media, media baja y los pobres. Hacerlo subiría el costo de la vida. Igual es el concepto de ampliar la base del ITBIS, equivale a gravar todos los bienes básicos de la canasta familiar con el 18 %, más la salud y educación. 

Las exenciones del ITBIS y el ISR para los trabajadores asalariados representan el 36 % del total de gasto tributario.La exoneración del ISR a los salarios es hasta RD$ 34,000.00 mensual. ¿Se puede gravar con ITBIS los medicamentos y servicios de salud y los colegios? Si se gravan afectará el costo de la baja clase media y trabajadores. El caso de los hidrocarburos es igual, representan el 12 % del total. Sí creo que se pueden gravar más los hidrocarburos de la generación eléctrica, hay mucho escape y desvíos en este sector. El caso del sector eléctrico se tendría que negociar bien para que no aumenten la tarifa.

Es, pues, muy difícil en un país pobre y con falta de producción y exportaciones, eliminar exenciones que se tuvieron que aplicar, porque en realidad los impuestos estaban y están altos y porque los niveles de salarios e informalidad eran y son sumamente elevados.

Sin embargo, si creo pertinente que se revisen las leyes para mejorar sus aplicaciones, facilitar los tramites, mejorar controles y regulaciones para que no se produzcan fraudes o desvíos, limitar ciertas exenciones a plazos y tiempos y para introducir nuevos criterios económicos y sociales, de empleos, niveles de salarios y generación de divisas. Eso si es posible y se debe realizar, pero para mejorar las leyes y sus controles, no para eliminarlas.

Por lo tanto, los fiscalistas y políticos que desean imponer más impuestos, primero que revisen la racionalidad del gasto público, reduzcan los sobreprecios en más de 30 % mínimo en los proyectos de obras y que pongan la casa presupuestaria en orden. Después de 13 años con déficit fiscales, el problema está en el gasto irracional, no solo en los ingresos.

Debemos ver con visión de conjunto las necesidades y soluciones, no sólo caerle encima con sofismas a las leyes de incentivo al desarrollo y a las personas de bajos ingresos y salarios que se benefician de las exenciones de salarios y alimentos del ITBIS y ISR. 

Eduardo J. Tejera

http://www.eduardotejera.com

16 de febrero de 2020

Nota de Prensa de Eduardo J. Tejera sobre Declaraciones del Ministro de Hacienda Respecto al Déficit Fiscal y la Deuda Pública

El economista y dirigente del PRM, Eduardo J. Tejera, declaró que el Ministro de Hacienda, Donald Guerrero, en una rueda de prensa ayer, ofreció unas informaciones, imprecisas y a veces equivocadas, con sofismos y cifras fuera de contexto, respecto al déficit fiscal que concluyó el 2019, la deuda pública total, sus servicio anual y pago de intereses.

Respecto al nivel del déficit fiscal que terminó el 2019 en 2.3 % del PIB, lejos de ser un logro fue un fracaso, algo negativo, pues en el Presupuesto Nacional 2019 se aprobó un déficit global de RD$ 75,528 millones, o el 1.7 % del PIB. Es decir, el déficit aumentó de 1.7 % del PIB a 2.3 % del PIB, o RD$ 115,000 millones, que representan neto RD$ 35,000 millones más de lo aprobado. El ministro de Hacienda dijo que el déficit fue un logro, pues fue 0.1 % menor que el 2018. Eso es un sofisma. No es así como se mide; tiene que ser el déficit aprobado en 2019, con lo ejecutado.

Esa magnitud del déficit de 2.3 % del PIB o RD$ 115,000 millones para el 2019, eso sin contar una deuda flotante que se pasó al Presupuesto Nacional del 2020 de RD$ 50,000 millones, más las deudas y sobregastos de la CDEEE y la central eléctrica Punta Catalina.

Por otro lado, el ministro Guerrero admitió que el año pasado el aumento de las fuentes de financiamiento, nueva deuda, ascendió a US$ 5,397 millones, cuya mitad fueron en bonos soberanos, cuando en el Presupuesto Nacional se aprobó el financiamiento bruto de US$ 4,425 millones. Es decir, el endeudamiento bruto aumentó en US$ 973 millones adicionales, de lo aprobado originalmente. Ningún logro, sino mayor necesidad de financiar el aumento del déficit.

Para Tejera si se está pagando los intereses de la deuda pública en gran parte, con nuevos endeudamientos externos e internoscada año. Claro está que de paso se financia el déficit fiscal y parte de gastos corrientes. Pero sino fuera por la centrífuga de nuevos préstamos y bonos, no se podría pagar los intereses del 2019 programados aprobados de RD$ 147,000 millones, o el 23 % de los ingresos ordinarios del Presupuesto. De cada peso de ingresos tributarios, se pagan 23 en el servicio de los intereses, sin contar con las amortizaciones del principal. 

En resumen, los resultados fiscales del 2019 muestran una frágil finanzas públicas, sin contar con la deuda del Banco Central cuyo servicio lo tiene que pagar el Gobierno Central, y significa una carga adicional sobre el presupuesto deficitario. Tejera, en otro orden, señaló que el déficit fiscal proyectado para el 2020 será mucho más alto que el aprobado de RD$ 110,100 millones. Estima el economista que podría alcanzar los RD$ 200,00 millones, o un 4 % del PIB, por ser un año electoral agresivo.

Eduardo J. Tejera

http://www.eduardotejera.com

7 de febrero de 2020