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GOBIERNO Y BARRICK: REALIDADES Y DIÁLOGO

Las crecientes diferencias entre el Gobierno y la Barrick, tienen orígenes, sucesos y consecuencias, que deben ser analizados sin pasiones, para poder conocer y comprender las historia, realidades y hechos que han causado este diferendo in crescendo. Mientras más se conozcan las realidades jurídicas, financieras y políticas, más se podrá coadyuvar para que el emplazamiento del presidente Danilo Medina a la Barrick, se encauce por un camino de intenso diálogo, conversaciones sensatas y mutua comprensión de las necesidades, opciones y límites de cada parte. Porque, en efecto, existen varias soluciones.

Pero las exhortaciones de falso patriotismo, emociones y retórica, sin haber leído y estudiado el Contrato original del 2002 y la Enmienda del 2009, no ayudarán a buscar una solución amigable entre dos socios estratégicos y una relación vinculante beneficiosa en sus 25 años de vigencia. Hay muchas cosas buenas, las mayorías, en el Contrato-Enmienda, aunque también se cometieron costosos errores por malas negociaciones y aprobaciones por el Poder Ejecutivo y el Congreso. Ese es el pasado.

Ahora toca buscar mediante más diálogo y comprensión, una solución creativa y amigable. El mismo presidente Medina en su discurso a la Asamblea Nacional, aunque hizo una vibrante exhortación a la nación y presentó su ultimátum, a la vez fue muy cauteloso respecto al fondo del Contrato, sus aspiraciones de cambiar aspectos concretos del canon fiscal durante el flujo de caja y reiteró su deseo de llegar a acuerdos amigables. Medina no desea abrir el Contrato-Enmienda de forma unilateral. Él busca dinero para sus necesidades fiscales para los primeros cuatro años del contrato. Pero lo desea por entendimiento.

Hechos y Realidades.

La realidad es que en el 2002 después de un largo proceso transparente de licitación pública internacional, patrocinada por el Banco Central y el Estado, se le adjudicó la concesión de explotación de la mina de oro y plata de Pueblo Viejo a la empresa canadiense Placer Dome, mediante el Contrato del 25 de marzo de 2002, ratificado mediante Resolución 125-02 por el Poder Legislativo. El Contrato es por 25 años y está basado en el Preámbulo A, en el Art. 103 de la Constitución vigente es ese momento, que decía: “todo el subsuelo y yacimientos mineros son del Estado”. Es decir, se reconoce y se partió del principio de que el subsuelo es patrimonio del Estado, que a su vez es administrado por el Gobierno de turno, que no es lo mismo que decir que es del pueblo. Igualmente, se basó en un Estudio de Factibilidad y Flujo de Caja a 25 años y en numerosos estudios mineros.

Después cuando la Barrick compró a Placer Dome a nivel mundial en enero del 2006, cuyo venta o traspaso se permitía en dicho el Contrato, con aprobación del Poder Ejecutivo y el Congreso, se modificó todo el proyecto, su magnitud, tecnología y monto de inversión y de ahí después de dos años de negociaciones y asesorías nacionales e internacionales, se firmó la famosa Enmienda el 10 de junio de 2009, que reformuló el proyecto, cambió aspectos del canon fiscal y aprobó el traspaso a Barrick Gold-Goldcorp.

La Enmienda es una continuidad del Contrato original, es supletorio, como se establece, lo que quiere decir que la Barrick tiene todas las mismas obligaciones frente al Estado y el Estado los mismos derechos. La concesión sigue de 25 años, pero al ser diferente el proyecto y mayor la inversión, se presenta un nuevo Estudio de Factibilidad y con un Plan de Negocios y Flujo de Caja por la vigencia del Contrato. Algo normal en negocios y finanzas corporativas. Esta Enmienda fue firmada por cuatro altos funcionarios, con Poder Especial del presidente Leonel Fernández y luego sometida y aprobada por amplia mayoría en el Senado y la Cámara de Diputados. Todos aprobaron alegremente, lo que hoy cuestionan con estridencia y “patriotismo”. La pregunta es por qué han cambiado de opinión si el Gobierno y legisladores en su mayoría son del mismo partido y aliados. Habrá además algunos intereses políticos domésticos? Me parece que sí, que es distraer la agenda y debate de los problemas internos y que la opinión pública olvide muchas cosas.

Sin embargo, por la lectura del discurso del presidente Medina, él no cuestiona todo el Contrato, tampoco las partes medio ambientales que son muy favorables al país y tiene todos los permisos Ministeriales, tampoco la supervisión, valoración y auditorías por el Banco Central, DGII, la conocida empresa SGS de Suiza, y cuantas asesorías requiera el Estado. No se cuestiona a la empresa, pues dijo: “Estoy convencido de que la Barrick es una empresa seria, comprometida con una minería responsable y cumplidora de las normas”, y sobre la inversión expresó: “La inversión extranjera que se ha producido en el Proyecto Barrick Pueblo Viejo es la de mayor envergadura que ha tenido lugar en el país en toda su historia”. Estos son elogios importantes. Entonces, ¿qué cuestiona el Gobierno y cuál es la real situación? Donde están las discrepancias del Contrato-Enmienda, que ha producido este emplazamiento.

Flujo de Caja y el Canon Fiscal.

Entiendo que las diferencias surgen solamente de los artículos que se refieren a la distribución de flujo de caja en los primeros cuatro años, de los 25 años de vigencia, y los aspectos de una sola parte de los tres conceptos de pagos al Estado, que son:

Primero: Tanto en el Art. 8.2, letra A (i) del Contrato original como en el Art. 8.2 de la Enmienda, se establece el pago de Regalía o RNF (Retorno Neto de Fundición), que es del 3.2 %. Es decir, es el 3.2 % sobre ventas o ingresos brutos. Aquí nada cambió.

Segundo: Tanto en el Art. 8.3, letra, C, del Contrato, como en el Art. 8.3 de la Enmienda, se establece la obligación de pagar el Impuesto sobre la Renta con tasa de 25 %, sobre utilidades netas, desde que se tengan beneficios, según el Código Tributario y de paso se establece todo un mecanismo de control y supervisión, por la DGII, Banco Central y auditores nacionales y externos. En este artículo nada cambió.

Tercero, Tanto en el Art. 8.4, letra C, del Contrato, como en el Art. 8.4 de la Enmienda se establece el pago del PUN (Participación sobre Utilidades Netas), pero las bases y condiciones del PUN sí fueron modificadas. Aquí sí se verifica un delicado cambio entre Contrato y Enmienda, que los negociadores les tomaron dos años en pactar, antes de firmar la Enmienda, previo Poder Especial del Presidente, como es de rigor. En el Contrato el PUN se basaba en una banda o escala de tres niveles de precios, en el Art. 8.4, letra (d), que para el 2009 estaban desfasados por estar muy bajos, y se prefirió cambiarlo por un canon fijo porcentual de 28.75 % de las utilidades netas, que fue solicitado y negociado por el Ministerio de Hacienda. El Ministro y su equipo prefirieron un porcentaje fijo, sobre el nivel de precios del oro que fuera y sobre las reales utilidades netas de la empresa, previa auditoría internacional y validada por la DGII y el Banco Central. No se ha explicado las razones del cambio del PUN. Entiendo que se consideró más conveniente al Estado.

Hay un tema que es esencial, para comprender el origen del actual impasse, que es la base del diferendo. Tanto en el Contrato como la Enmienda, basado en el Plan de Negocios y su Flujo de Caja Acumulado de 25 años, se le permitió a la empresa no comenzar a pagar el PUN, sobre utilidades netas, hasta que se haya recuperado la inversión total, como se establece con claridad en el Art. 8.4, letra A, del Contrato, que define el concepto de “Monto de Recuperación” y en el Art. 8.4, letra A, inciso (i y ii) de la Enmienda del 2009, sea al precio del oro que fuera con escalas o cuando se fijó un PUN fijo en 28.75 % de la utilidades netas. Esto condenaba a que en la distribución del Flujo de Caja, primero se recuperada la inversión y después comenzaba a aplicarse y pagarse el PUN porcentual. Esto lo considero incorrecto, y se debió pactar un período de recuperación de la inversión más largo y fijo, digamos se 6 o 10 años y así habérselo presentado a los bancos financiadores. No conozco las razones, para que en ambos convenios, se aceptara, que primero se recuperaba la inversión. Los negociadores quizás deban explicar este crítico punto.

A mi juicio, sin conocer las interioridades, esta aceptación en el Contrato y luego en la Enmienda condenaba al Estado a recibir, inclusive a cualquier nivel de precios, el PUN solo después de recuperada la inversión. Esta es, ahora con la Enmienda vigente, la esencia de la diferencia, es solo un punto de liquidez y pagos en los primeros 3 a 5 años, pero no todo el Contrato, ni todo su Flujo de Caja Acumulado Neto. El error o pecado original repetido viene en que en los primeros años no se recibe los tres tipos de pagos señalados, solo dos, pero sí se recibe todos los ingresos en el período de los 25 años, después de recuperada la inversión. El PUN de 28. 75 % es una variable porcentual fija por el período del Contrato-Enmienda. Eso sí, naturalmente, si los precios del oro son más altos como ahora, entonces los ingresos brutos y netos aumentan y la recuperación de la inversión se realiza en menor tiempo. Si a los precios del 2009, se recuperaba en 7 o 8 años, ahora, aunque la inversión ha aumentado a cerca de US$ 4,000 millones, luego de validada como se estipula, se podrá recuperar en 3 o 4 años. La cifra con precisión de cuantos años requiere no la conozco, pero los negociadores si la tienen, en el Plan de Negocios y su Flujo de Caja.

Por lo tanto por la vigencia del Contrato no afecta los ingresos del Estado, pero si lo afecta en los primeros tres a cuatro años, independiente del precio de oro. Y este punto, de acuerdo al discurso del presidente Medina, él lo tiene bien claro. El Estado siempre a lo largo de los 25 años, tendría un aporte neto de pagos, que los firmantes de la Enmienda establecen en 50 % para ambas partes, en el caso del Estado alrededor de US$ 11,000 millones, más o menos, según la evolución del precio del oro en los 25 años. El problema y diferencia, si lo aterrizamos, es solo, un debate de la repartición de pagos y liquidez de los primeros cuatro años, pues de ahí para adelante, recuperada la inversión, el total de los tres cánones de pagos ya se pagan. Estos ingresos son la Regalía, Impuesto sobre la Renta y el PUN, que serán muy buenos para el país y su economía, sus exportaciones, tasa de cambio, balanza de pagos, creación de empleos y generación de riqueza. El Contrato y Enmienda darán un valor agregado neto acumulado por los 25 años atractivos y buenos.

Por último se modificó también la Enmienda al agregar otra condición del pago del PUN, que para mí es incorrecta y no convencional, la condición que para pagar el PUN de 28.75 % de las utilidades netas, la empresa debe lograr una Tasa Interna de Retorno (TIR) del 10 %. Este cambio está en el Art. 8.4, letra A, inciso (i) de la Enmienda. Eso no es usual en negocios ni aquí ni internacionalmente. Se reparten los beneficios netos que fueran, cualquiera que sea su monto, después de deducir los costos, gastos administrativos y financieros y la amortización acordada de los préstamos, pero no cuando se logra un determinado porcentaje de beneficios netos. En este caso un TIR de 10 % sobre el Flujo de Caja Efectivo Acumulados. Ahora bien, se comenta que aunque el pago del PUN está sujeto a un TIR de 10%, ahora a estos niveles del precio del oro, no lo afecta, porque señalan que el TIR está por encima del 10 %. Así que esto no afecta al Estado, a los precios actuales, pero lo podría afectar si bajan o mejorar si suben.

Los negociadores que firmaron la Enmienda recibieron según el mismo Preámbulo, en los Por Cuantos 6, 7, y 8, el Poder Especial No. 17-08, del 13 de febrero de 2008, del presidente Fernández, autorización para aceptar y firmar el TIR de 10 %, porque, cito: “El señor Presidente entendió pertinente”. Igual señala el Por Cuanto, que el Presidente se basó para aceptar el TIR de 10 %, en el Estudio de Factibilidad presentado por la compañía, que fue examinado y sus fórmulas y flujo de caja aceptado y validado, por una asesoría solicitada y contratada por el Gobierno con el BID. El texto dice: “los asesores contratados por el Banco Interamericano de Desarrollo recomendaron modificar el CEAM”, que significa el Acuerdo Especial de Arrendamiento de Derechos Mineros, el Contrato.

Se señala, para mayor claridad, que los asesores del BID aconsejaron aceptar la condición del TIR del 10 %. En el mismo Por Cuanto 8 de la Enmienda, se afirma que los asesores del BID recomendaron que: “…hasta tanto el proyecto alcance una tasa interna de retorno del diez por ciento (10%) y una vez alcanzada dicha tasa, el porciento del PUN que le corresponda al Estado sea de un veintiocho puntos y setenta y cinco por ciento (28.75 %), permitiendo así que El Estado reciba aproximadamente un cincuenta por ciento (50%) de los flujos netos generados por el Proyecto”. El Gobierno aceptó este requisito y comprendió y aceptó que recibiría el 50 % de los ingresos netos acumulados del proyecto en sus 25 años. Como se puede apreciar, bueno o malo, esto fue lo que se propuso, estudió, se aceptó y firmó. La Enmienda y estos cambios fue lo que aprobó con amplísima mayoría e inclusive de todos los partidos el Congreso Nacional en el 2009.

Me imagino que en el medio de la crisis mundial en el 2009, el Gobierno tenía gran interés que la Barrick Gold y Goldcorp realizarán la alta inversión que alcanzará US$ 4,000 millones aproximadamente, para mitigar el choque externo, tener una inversión que dinamizara la región y la economía nacional y apuntalara la balanza de pagos, la tasa de cambio y creara miles empleos. Es también razonable pensar que sólo una empresa de muy buena reputación, capital y trayectoria crediticia, podría levantar en los mercados de capitales y bancos, el financiamiento necesario para tan grande proyecto, en ese momento. Dentro de todo, hay que pensar en la particular coyuntura de esos críticos años de crisis mundial, tanto desde el punto de vista del Gobierno como de la empresa inversionista.

Tacto y Más Negociación.

Después que se analizan sin pasiones estos dos documentos legales, se llega a la conclusión, que todo el proceso fue debidamente debatido, analizado, y que el Contrato y la Enmienda cumplieron el proceso de todas las aprobaciones del Poder Ejecutivo y el Congreso Nacional. Se llega a la conclusión que no es un Contrato leonino y nefasto, y que nadie vendió a la Patria, ni nadie la asaltó. A mi juicio, sí se cometieron errores y se aceptaron términos que se debieron negociar más, aunque no conozco las circunstancias internas de la negociación. Vale solo decir, que visto el Contrato y su Enmienda en el plazo de los 25 años de vigencia, el Estado recibirá como se estipula el 50 % de los ingresos netos del proyecto. El 24 de febrero de 2010, escribí un artículo en Acento.com, que expresé: “Yo estoy de acuerdo con la inversión y el proyecto de Barrick, pero no necesariamente con todos los detalles. Personalmente, dejando el mismo flujo de caja y tasa de retorno (TIR), hubiera preferido que aportara más fondos al Estado dese el principio”. Ahora pienso igual.

Por lo tanto, el único problema o diferendo entre las partes, es la distribución del flujo de caja durante los primeros cuatro años, y la condición aceptada y aprobada, de que antes de pagar el PUN, debe recuperarse la inversión y el TIR de 10 %. Las diferencias, pues, son muy pequeñas, si tenemos en cuenta los beneficios para las dos partes en 25 años o más, que será, como señala la Enmienda, del 50 % de los flujos de efectivo acumulado, para cada parte. Es algo que debe meditarse, negociar y dialogar con tacto y comprensión. Sugiero a la Barrick y al Gobierno no dejarse provocar y que ambos convengan, que los mejor es el diálogo y llegar a un entendimiento razonable y mutuamente viable. No se pongan plazo cortos, que no hay apuros, apenas se empieza a exportar, pero dialoguen.

No es momento para exhortaciones de tardío patriotismo dudoso, de pedir la anulación del Contrato, de pedir que se prohíba las exportaciones de oro o decir sin base que fue un gran robo o estafa. Esta semana se ha oído de todo. Los alardes “nacionalistas” de los legisladores, chocan contra la conciencia, porque ellos aprobaron todo, y muchos admiten, que sin leer la Enmienda. El momento es de tranquilidad, reflexión y dejar a que el presidente Medina opere por las vías a su alcance y la empresa igual reflexione. De actuar unilateralmente el país, sería sometido a un Arbitraje Internacional, como se estipula en el Contrato en la parte sobre de disputas. Esto nos afectaría respecto al costo riesgo país, costo crediticio, la colocación de los bonos soberanos, quizás a grandes inversiones y entraríamos en un complejo y largo arbitraje, que difícilmente ganaría el país, pues el Contrato y la Enmienda fueron debidamente aprobados por el Poder Ejecutivo y el Congreso Nacional. No debemos exponer a la nación a riesgos que hoy no se pueden medir bien.

Hace bien el CONEP y los empresarios, que además de anhelar lo mejor para el país, tenemos empresas que invierten, crean riquezas y millones de empleos, en pedir cautela y seguridad jurídica, que no quiere decir, que no se pueda sobrevenir a cambios amigables. Los empresarios sabemos que todo es cambiable dentro de negociaciones voluntarias; es parte del juego y del comercio. Dejen al presidente Medina y su equipo solos, ellos buscan liquidez, pero con tranquilidad. Lean bien el discurso del presidente Medina, porque surge como el más sensato y realista. Sabe lo que tiene entre manos y busca un gesto dentro de la situación jurídica que ha heredado.

Por un lado, la empresa, como todas, desea reglas claras, y necesita de un clima de paz y aceptación de la sociedad y su socio. Por el otro, el presidente Medina, al final, solo desea un ligero cambio por la vía que fuera, que reparta mejor los ingresos en los primeros cuatro años. Hay que buscar la fórmula jurídica y reingeniería financiera, para que ambos puedan llegar a acuerdos beneficiosos para los dos. El tema es de liquidez y desembolsos desde el principio de las exportaciones. Parece ser cuestión de US$ 300 a 500 millones al año, o un punto intermedio, aunque la verdad no conozco la posición de las partes. Para lograr esto además de la buena voluntad, habría que renegociar aspectos del acuerdo de pago de los préstamos. El sindicato de prestamistas, en estos casos, tiene que aprobar los cambios, por lo que hay que incluirlos en alguna parte del diálogo. Y eso se puede lograr.

Finalmente, lean entre líneas lo que expresó el presidente Medina en la Asamblea. Por una parte, señaló, que: “A lo sumo, lo único que la empresa ha ofrecido es la posibilidad de adelantar el pago de impuestos futuros”. No le gustó esta idea. Pero a su vez, cuando expresó que de no llegar a una solución, cito: “someteremos al Congreso Nacional un proyecto de ley que establecerá un Impuesto sobre Ingresos Inesperados”. Pero también dijo: “El impuesto sobre los Ingresos Inesperados liquidado operaría como un crédito para el pago del impuesto de participación sobre la utilidades netas, (PUN) de 28.75 %”. Entonces si es un impuesto contra crédito del PUN, es de hecho un avance. En realidad, en ambos casos es un avance, por distintas fórmulas. Entonces existen vías de entendimiento.

El presidente Medina está siendo serio y conocedor del tema financiero y legal subyacente, cuando explicó: “la introducción del nuevo impuesto no reducirá el valor del contrato original u otorgado a la empresa”. Este punto es fundamental. El Presidente desea liquidez, pero sin abrir el Contrato sin modificar su valor en el período del proyecto. Está siendo prudente, serio, y al final, no desea negociar el Contrato ni lo considera lesivo u oneroso a la nación, para él es solo hay dos puntos, que el retorno de la inversión sea a un mayor plazo y que le desembolsen pagos o liquidez al Estado en: “los primeros años”. Por eso, señaló que de no llegarse a un acuerdo amigable, presentaría el proyecto de impuestos sobre los ingresos inesperados.

Es obvio y claro que todo Estado es soberano, puede modificar, anular contratos e imponer impuestos. De poder, puede, el caso es si le conviene o no. Para mí sería más conveniente para el país y su clima de inversiones, en vez de llegar a choques, buscar el dialogo y soluciones que sean tranquilas y amigables. Pero las partes deben ceder y entenderse. Este país se caracteriza por la estabilidad en las reglas del juego y por su deseo de acelerar su desarrollo con equidad e inclusión, con mayores inversiones y creación de miles de empleos. Por lo tanto, todos debemos esperar y anhelar que las partes sigan dialogando, que lo hagan más intenso y más abierto, hasta que se llegue un acuerdo. Ese es el verdadero interés nacional a mediano y largo plazo.

Eduardo J. Tejera
9 de marzo de 2013
http://www.eduardotejera.com

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TEJERA CUESTIONA LA RELACIÓN GOBIERNO, PLD Y BARRICK

El economista Eduardo Tejera dice no entender la razón la razón de esta repentina ofensiva del Gobierno y los legisladores del PLD, contra el Addendum suscrito el 15 de septiembre de 2009, que modificó partes importantes del Contrato original con la Placer Dome del 25 de marzo de 2002, que era más ventajoso a la nación. Tejera dice que es sorprendente escuchar, después que la Barrick invirtió más de US$ 3,100 millones y sin empezar a exportar todavía, que ahora desean denunciar el Addendum, que es el documento más sensible y urgen por una renegociación, por los mismos que aprobaron sin leerlo. Salta a la vista, que el PLD es el culpable, de lo bueno o malo que tenga el Contrato, porque en su momento lo pudo cambiar y actualizar, o mejor dicho, fue el negoció y firmó el Addendum del 2009, que sorpresivamente cambió la fórmula económica y el canon fiscal. ¿Habrá responsabilidades sobre los que negociaron esas modificaciones económicas-fiscales?, que realmente no son muy ortodoxas ni las mejores condiciones para la nación.

Es esta ofensiva contra la Barrick?, o el interés es político contra el ex presidente Fernández y los Ministros que negociaron y firmaron el Addendum, que de paso siguen siendo Ministros actuales? O será para distraer al pueblo sobre el impacto del paquetazo, las denuncias de corrupción y recuperar popularidad? Qué hay detrás? Por qué los legisladores peledeístas lo aprobaron alegremente, y algunos dicen que sin estudiarlo, y ahora, se sienten “arrepentidos”, dicen que fue “un error” y que es “dañino al interés nacional”. Estas afirmaciones de los señores que aprobaron todo, son alucinantes y debería acarrearles responsabilidades políticas. Quizás algunos Ministros y legisladores que negociaron y firmaron deberían demitir, por incompetencia, ligereza o por lo que sea.

Es sorprendente también escuchar a funcionarios actuales, decir, que cualquier renegociación no afectará la estabilidad jurídica o a la inversión extranjera. Eso no es cierto. Si el Senado o la Cámara aprueban una Resolución, abriendo el Contrato o su Addendum, entonces politizará el tema y sí le traerá problemas al país. Detrás de la Barrick están varios bancos internacionales que financiaron parte del proyecto, incluyendo a Export Development Canadá, agencia oficial de crédito del Gobierno canadiense. Qué pensará el Gobierno de Canada? Ellos se verían afectados, porque aprobaron un Plan de Negocios y modelo financiero, que firmaron los representantes del Poder Ejecutivo dominicano y aprobó un Congreso. No es eso un raro espectáculo legislativo?

Para Tejera es indudablemente chocante y bananero, que los legisladores del PLD aprueben en 2011 un Addendum importante hace tres años y ahora lo denuncien, por lesivo al país. Entonces por qué aprobaron la nueva versión del Addendum, que mandó el Poder Ejecutivo de entonces. El economista recomienda que el Congreso deje estos temas tan delicados al presidente Danilo Medina y su equipo. Recomienda que no politicen el Contrato-Addendum, y sus posibles ajustes. Tejera estima que de mutuo acuerdo se puede y debe renegociar partes del flujo de caja del proyecto, el Plan de Negocios, sin que la Barrick y los bancos, se vean afectados en el valor del flujo de efectivo acumulado total en el tiempo. Algo de reingeniería financiera.

El Gobierno podría negociar que se reciba más ingresos en la actualidad, sin esperar que se paguen los préstamos o se llegue al TIR de 10%. Eso es sano y ortodoxo. Hay soluciones financieras convencionales, pero sin politiquerías. En el pasado se renegociaron varios contratos, pero de manera directa, amigable y si aspavientos, y sin poses nacionalistas populistas, como sucedió con la Falconbridge y otros contratos. Y no pasó nada, pero siempre se actuó con tacto y mucha prudencia de Estado y de mutuo acuerdo.

Eduardo J. Tejera
4 de febrero de 2013.

Eduardo Tejera fue Condecorado el 15 de abril de 2011 con la Real Orden de Isabel La Católica, por el Rey y el Gobierno Español.

Palabras de Agradecimiento del Dr. Eduardo J. Tejera en Ocasión de la Imposición de la Orden de la Isabel La Católica, 15 de abril de 2011, Embajada de España, en la República Dominicana

Su Excelencia el Embajador Don Diego Bermejo Romero de Terreros,

Su Excelencia el Ministro de Industria y Comercio, Dr. Manuel García Arévalo,

Sus Excelencias Distinguidos Embajadores

Distinguidos Altos Funcionarios de la Nación,

Distinguido amigas y amigos,

Mi querida Familia

Antes que nada deseo expresar que me siento feliz y muy honrado con la imposición de la Real Orden la Isabel La Católica, en el grado de Encomienda de Número. Es una insignia y collar que llevaré siempre con orgullo por su elevado significado en nuestro mundo hispano. Reconozco con reverencia que esta estrella y escudo que desde hoy me honra, me llena de estímulo y plena satisfacción y me servirá de acicate para continuar investigando y escribiendo obras para difundir las ideas sobre nuestra historia y cultura común.

Deseo expresarle mi primera gratitud a Su Majestad el Rey de España, Don Juan Carlos I, pues en su calidad de Gran Maestre de la Orden me ha conferido esta altísima distinción otorgada mediante Real Decreto. Le deseo larga buenaventura y salud a Su Majestad, que tanto se ha distinguido durante la transición de España hacia una democracia moderna, liberal y respetuosa de sus coloridas tradiciones. Igual, deseo dejar patente mi agradecimiento a la Ministra de Asuntos Exteriores, Señora Trinidad Jiménez, quien como Gran Canciller de la Orden y en nombre de Gobierno español, firmó también la concesión de esta condecoración. Distinguido Señor Embajador, le ruego que por su digno medio le haga conocer a tan altas dignidades, mi máxima expresión de gratitud y aprecio por este honor que me han conferido por ayudar a promover la unión imperecedera de esta vasta comunidad Iberoamericana y reconocer el gran legado de España en América.

Vaya mi reconocimiento y mi deuda a Usted, Señor Embajador y amigo, por sus hermosas palabras al presentar este acto y por ofrecernos esta cálida y acogedora recepción. Le estoy muy agradecido por sus expresiones al leer el Real Decreto de concesión de la Orden de su ilustre Gobierno. A mi amigo de generación y distinguido empresario, fructífero historiador y ahora Ministro de Industria y Comercio, Dr. Manuel García Arévalo, quien ha reseñado aspectos de mi vida y de mi obra escrita, quiero darle un caluroso y expresivo abrazo de agradecimiento. Sus palabras y manifestaciones de cariño, me han abrumado y me siento honrado por su generosidad, pletórica de afectos, que viniendo de un exitoso historiador e hispanista, sus expresiones tienen doble significado para mí.

Desde joven aprendí en el seno del hogar el cariño y respeto a la Madre Patria, el país de mis antepasados por ambos lados y la cuna de mis dos abuelas. Es decir, he tenido el español muy de cerca en la sangre,  en la historia y la cultura que asimilé de estudiante. En mis años universitarios en Washington, mientras estudiaba economía con ilusión y dedicación, también estudiaba numerosos cursos de idioma castellano, de literatura del Siglo de Oro, de historia española moderna y contemporánea y de historia de toda la Hispanoamérica y así me fui convirtiendo un hombre con una triple visión: la del tecnócrata con ojo crítico norteamericano, la del orgulloso cubano-dominicano de este magnífico arcoíris humano del Caribe y la del hispanófilo moderno, que admira sus raíces.

Para mí no hay diferencias con España, pues considero que la gran mayoría somos hijos de España, de su historia y de la cultura europea, salvo aquellos que son indígenas nativos del Continente o los infortunados esclavos que fueron traídos a fuerza bruta. Pero aún con el crisol de razas y culturas milenarias que tiene América, de blancos, negros, mulatos, chinos y mestizos, todos piensan en español y aunque muchos mantienen su identidad y lengua, la mayoría forman parte de la cultura mixta Occidental, como escribió Vasconcelos, en la, “La Raza Cósmica”.

En mis obras, “Causas de dos Américas: Modelo de Conquista y Civilización Hispano e Inglés en el Nuevo Mundo”, publicado en el 2005 en Madrid y en el libro, “La Ayuda de España y Cuba a la Independencia Norteamericana”, del 2010, publicado en Santo Domingo y en Madrid, ya me había sumergido en la gran historia de España y la de nuestro Continente de siete colores, como le llamó el gran escritor Germán Arciniegas en su obra magistral. Traté de buscar en la historia las causas de nuestros errores y defectos como naciones libres, con democracias imperfectas, con demasiadas dictaduras, con atraso político e institucional, y un secular sub desarrollo económico, social y educativo. La economía para mí ya no me brindaba suficientes respuestas, y me fui a la historia, para conocer nuestro pasado y comprender mejor el presente.

Estudié y comparé la naturaleza del proyecto político y económico inglés en sus colonias en América del Norte, que fue realizado por empresas privadas y nobles favoritos y administradas con auto gobiernos provinciales, mientras que el modelo español trasladado a la América, fue impulsado y controlado por la Corona y centralizado en Sevilla en el Consejo de Indias y la Casa de Contratación. Uno fue  descentralizado y privado y otro centralizado y estatal. También hizo diferencia que Inglaterra fundara 110 años después Trece pequeñas y atrasadas colonias en el noreste, mientras España instaló importantes colonias desde California hasta Tierra de Fuego. Para la Corona y sus hombres fue una hazaña de tenacidad y fuerza que implantaron con el sable, la cruz y el evangelio, pero también con sangre, heroísmo y crueldad de conquista. Pero así creó el primer y más prolongado imperio transatlántico de su época, que revolucionó la geografía y el comercio mundial.

Sin embargo, me preguntaba, ¿Por qué la América Hispana avanzó mucho más material y socialmente en los primeros tres siglos, que la América Británica, para después revertirse esta tendencia, y en medio siglo las colonias anglosajonas y después los Estados Unidos con su sistema descentralizado, más democrático e innovador desarrolló un país más rico y vigoroso en el Siglo XIX?  Cuáles fueron las causas históricas, culturales, religiosas y económicas de esta divergencia. ¿Por qué nos quedamos atrás, frente al empuje democrático e industrial del gigante del Norte, como advirtieron Rubén Darío en su visionario poema “A Roosevelt” y José Martí, en su famoso artículo Nuestra América?

El libro exalta la exitosa misión civilizadora de España en el Nuevo Mundo, que fundó grandes ciudades, prósperas colonias y puertos mercantiles, el primer sistema mercantilista del mundo con la famosa Flota de las Indias, pero también destaca los errores, conflictos y un equivocado concepto de la economía, la sociedad y la política. América adulta se separó e independizó de España, pero cayó en un largo ciclo de inestabilidad, caudillismo, dictaduras, atropellos, irrespeto a las leyes y al estado de derecho. Inclusive hoy en día, con doscientos años de independencia, mantenemos un sub desarrollo económico crónico, grandes desigualdades, bajísima educación ciudadana y aguda pobreza social y una tendencia retardataria hacia creer en los grandes hombres, los caudillos iluminados, en vez de creer y respetar las leyes y las instituciones democráticas.

Pero en España se sufría ese mismo atraso y contradicciones en el problemático y caótico  Siglo XIX y XX, pero después de la muerte del Dictador Franco en 1976, España y los españoles superaron los viejos vicios y los conceptos atrasados de hacer política y de su cultura. Después de largas angustias y una cruel guerra civil y dictadura, al final los españoles creyeron en las leyes y en el estado de derecho democrático social. Se refundaron como colectivo social y cultural. Los liberales se mantuvieron liberales, y los conservadores, conservadores, pero ninguno utilizaron como referente a la extrema derecha militar ni la extrema izquierda, ni el histórico autoritarismo.  España cambió radicalmente en la transición. La nueva España de la transición, con su absoluta fe en la libertad, la democracia y en las leyes, rompió con su pasado político, sin rechazar su historia y sus ricas tradiciones, y hoy es ejemplo, de una nación grande y moderna, laica, plural, democrática y creyente fiel en el reino de las leyes y la Constitución.

Entonces Hispanoamérica y el Caribe, pueden y deben cambiar como lo hizo España. Tenemos que cambiar los anticuados valores caudillistas, la creencia que las leyes son para incumplirlas o para los débiles. Nuestros gobernados y gobernantes, aquí y en el Continente, tienen que cambiar su antojadiza visión de la democracia y de las leyes. Nuestros liberales deben mantenerse liberales, creyentes en la democracia moderna con alternabilidad, pluralismo y con cohesión social. Debemos desterrar el caudillismo y el agobiante clientelismo político y debemos fortalecer las instituciones del Estado moderno, no debilitarlas con actuaciones unilaterales. Tenemos que democratizar la economía, reducir realmente la pobreza mediante mayores recursos para la educación y la salud. Ante todo tenemos que respetar la majestuosidad  de la Constitución y las leyes, que no están escritas para ser interpretadas, sino para cumplirlas y hacerlas cumplir.  Ese es otra gran lección de la España moderna de la transición.

Las repúblicas de habla castellano de América, nacieron de las entrañas de la historia española y su experiencia en el Nuevo Mundo. Tenemos un pasado común, un idioma que nos une e identifica, una cultura común global, con las naturales diferencias de regiones, y nuestros pueblos están unidos por una vocación histórica y política, que nos hace miembros de una gran mancomunidad Iberoamericana. Esta unidad debe fortalecerse en medio de la asimétrica globalización que vivimos.

Por último, gracias Señor Embajador Don Diego Bermejo, por este cálido acto y a Manuel García Arévalo por la generosa reseña. Gracias especiales a mí querida esposa Anita por el espacio que siempre me brinda y a mis hijos, por la paz y felicidad que todos me dan. Gracias igual a todas las amistades aquí presente, que me acompañan en este evento de tan grata significación para mí.

Muchas gracias a todos y buenas tardes.

15 de abril de 2011

Embajada de España en la República Dominicana

LA CHINA MODERNA

Hace unos días regresé de un viaje por la China moderna y deseaba compartir mis impresiones, sobre este gigante económico y social que representa la China de contradicciones, progreso y síntesis. Estuve en Shanghai, Xi’an y la capital Beijing. En Shanghai está en exhibición la Exposición Internacional recién abierta el 1 de mayo, como símbolo de avance y progreso nacional. Es una Exposición fenomenal, con pabellones de todos los países del mundo. El pabellón Chino es una enorme figura en forma de triángulo inverso rojo. Presentan su cultura y progreso con informaciones y videos de las distintas regiones de este gran país. Más de 150 naciones tienen pabellones y kioscos de exhibición.

Shanghai está en pleno progreso económico y de gigantescas construcciones. La ciudad, antigua posesión de los imperios del Siglo XIX, en particular el inglés, hoy representa una mezcla internacional, de lo mejor de la China abierta y capitalista y lo mejor de sus tradiciones chinas y de su pasado reciente. Pero China es un enigma. Es una dictadura de partido único, el Partido Comunista Chino, y el Ejército rojo es parte del partido oficial. Pero a la vez coexiste de manera armoniosa y singular, una pujante economía capitalista y una enorme libertad individual, siempre que no se incurra en política. Hay periódicos, libros, canales de televisión nacional e internacional que informan con toda libertad. La movilidad social se siente y las calles están llenas de personas de todos los niveles económicos y sociales. Todo coexiste.

Hay miles de empresas extranjeras mixtas o solas y los chinos pueden tener propiedades, negocios y empresas nacionales o globalizadas. Por eso tienen una economía emergente tan fuerte y dinámica. Hasta los jerarcas del Partido Comunista tienen empresas y son ricos magnates capitalistas.  China es una gran nación seis veces milenaria, pero decidida a formar parte del primer mundo, y se está convirtiendo en la una de las naciones hegemónicas del Siglo XXI. El Gobierno Chino y su economía se prepararan para formar parte de las grandes naciones.

En Shanghai existen más de 3,000 rascacielos nuevos con más de 70 pisos. La construcción de apartamentos, centros comerciales y viviendas sociales es sorprendente. El nivel de vida es alto para un grupo, pero los salarios para el pueblo son bajos, aunque en esta etapa primaria de capitalismo, crecen las desigualdades sociales urbanas, y entre las regiones del interior. Los contrastes y desigualdades económicas son grandes y evidentes. Hay muchos nuevos ricos y persisten muchos viejos pobres y una clase media baja, apretada entre los dos extremos.

En lo político no se siente represión alguna. La televisión tiene todos los canales de cables internacionales y aún la televisión china es abierta y con información de todo el mundo, con un mínimo de contenido político y nada ideológico. Es algo curioso, parece que uno está en un país europeo o en Japón. En la República Dominicana la televisión y los múltiples programas son más politizados, que en la propia China Continental. El gran líder Mao Zedong es una figura emblemática, pero del pasado. La juventud no lo conoce bien. Es algo de la historia. Hoy no se habla o escribe de Mao. Se respeta y algunos veneran, pero el país no tiene nada que ver con él.

No se siente represión policial en las calles. La política es algo separado de la vida cotidiana. Lo contrario que nuestro país, donde todo, es político. Las ciudades son limpias, con grandes avenidas y un floreciente comercio de marcas y el pueblo está volcado hacia el consumo, en particular de todo lo Occidental. Carros de alto lujo y precios estrambóticos se ven por todas partes. Existen todas las tiendas europeas de marcas lujosas. Es como una Rue St. Honoré de París o la Quinta avenida de Nueva York.  Increíble, quien lo iba a pensar 20 años atrás.

Después conocí la ciudad de Xi’an, en el medio de China, que es una pujante zona urbana. Xi’an tiene ocho millones de habitantes. Es una ciudad llena de avenidas, calles y parques muy limpios. Aquí en 1976 unos campesinos descubrieron por accidente los ahora famosos soldados de Terracota. Es impresionante esta maravilla de ver miles de soldados de barro, con sus caballos y armaduras debajo de la tierra. Una ciudadela de homenaje y protección al Emperador Quin Shi Huang, quien fue un gran líder guerrero y el primer Emperador que unificó a China entera en 259 AC.  Xi’an fue la antigua capital de la China de hace 2,000 años y un centro económico, político y militar. El Xi’an moderno es una ciudad progresista, con una enorme clase media.

Las calles llenas de carros nuevos y vehículos de lujos. Es más conservadora que Shanghai, pero no deja de ser una ciudad en pleno crecimiento y construcción moderna. Igual que Shanghai tiene grandes centros comerciales de clase media y tiendas de lujos de marcas internacionales. Casas de zonas viejas de la antigua China comunistas se derrumban y se levantan modernos edificios y torres elevadas para uso comercial o de viviendas. La ciudad está amurallada por una gran y amplia serpiente de bloques de piedra y ladrillos, que servían para su defensa.

Al llegar a Beijing uno se maravilla. Todo es superlativo, lo viejo y antiguo y lo moderno. Tiene más de veinte millones de habitantes. El aeropuerto construido para la Olimpíadas es gigantesco y modernísimo. Una gran obra de arquitectura e ingeniería. La ciudad es igual una gran urbe llena de contrastes. Lo mismo te pasa un lujoso Mercedes Benz que un carrito bicicleta lleno de basura para reciclar. La Ciudad Prohibida, sede y residencia de los Emperadores de la Dinastía Ming y Qing que terminó en el 1912 es algo increíble y majestuoso. Un Palacio Versalles Oriental. Es una ciudadela de Palacios, Templos, Salones, jardines y murallas que guardan los secretos de siglos. Igual de bello es el Palacio de verano de los Emperadores y su corte, con su grandes Palacios, Templos y Pérgolas ornamentados en vivos colores y un bello lago de recreo.

La Plaza Tianamen es monumental. Tiene el gran Mausoleo de Mao Zedong, la Torre a los Trabajadores Héroes y grandes edificios gubernamentales. La Plaza está llena de historia y en ella han sucedido grandes acontecimientos políticos que han sacudido a China. En Beijing todo es grande. Pero las contradicciones son inmensas, entre ricos y pobres, entre grandes rascacielos y barrios de casuchas y caminitos rústicos y sucios. Pero esa es la China emergente. Toda una gama de contradicciones y a la vez un mundo en ascendencia y pujanza. Hay zonas atrasadas y muchos barrios modernos con grandes multifamiliares de viviendas y edificios de oficinas.

Al mismo tiempo que China crece el PIB al 10 % anual, aumentan las exportaciones y las reservas internacionales, comienzan a florecer los conflictos laborales por mejores salarios y el derecho a formar sindicatos. Los salarios son muy bajos. Un obrero en una fábrica de tecnología que produce conductores y chips electrónicos trabaja 12 horas diarias, seis días a la semana y gana el equivalente a US$ 125 al mes, menos de la mitad que un trabajador en una zona franca dominicana. Doce jóvenes empleados se han suicidado por el stress en una moderna fábrica China, llamada Foxconn, cuyo escándalo ha estado en la prensa. La semana pasada por primera vez los obreros de tres plantas de autos Honda, desafiaron a las autoridades, y se declararon en huelga, en demanda de mejores salarios, menos horas de trabajo y otras conquistas.

Dentro del gigante de China, se acumulan conflictos y presiones, de tipos laborales, políticas de grupos que desean un pluralismo y más partidos políticos e institucionales, de regiones que desean mayor autonomía administrativa y menos centralismo. En los próximos 10 años se verán cambios y grandes presiones en la moderna sociedad China. Algo natural, producto del mismo desarrollo económico y social. Al único partido permitido, el Partido Comunista, con el cambio de mentalidad de las nuevas generaciones y el progreso económico y consumismo, le vendrán presiones de cambios políticos y deseos del pueblo de tener más poder de decisión. Ya hemos visto la revolución económica pacífica de las reformas, pero creo que pronto vendrá una etapa de grande cambios políticos y sociales, de apertura y democracia regional y comunitaria.

Pero a pesar de estas futuras tensiones que seguro florecerán, la China de hoy es un gran ensayo exitoso, desde que ejecutó una salida paulatina del comunismo ortodoxo y retrógrado de la Gran Revolución cultural que implantó con sangre y purgas el líder Mao en 1966 al 1976, al nuevo período de profundas reformas estructurales e ideológicas guiadas por Deng Xiaoping del 1978 al 2002.  En tres décadas todo cambió radicalmente. Hoy producto de su sólida milenaria historia y frustrante Siglo XIX con las invasiones imperiales europeas y sus constantes cambios revolucionarios en el Siglo XX, China es una gran potencia y una nación pujante, que cada vez se convierte en un jugador de primera línea en el campo diplomático y económico en el mundo.

Es una de las naciones con creciente hegemonía en la política contemporánea. En el 2008 exportó US$ 1.43 trillones, importó US$ 1.13 trillones y tuvo un superávit comercial de US$ 296 trillones. En 1978 su economía dependía solo un 10 % del comercio mundial y hoy depende en un 68%. Es, pues, un país globalizado. Es la tercera economía del planeta, luego de Estados Unidos y Alemania. La inversión extranjera directa ascendió a US$ 98 billones al 2009, una cifra sorprendente debido a su amplia apertura. China hoy en día tiene una economía que sirve de locomotora del mundo. Sus reservas monetarias pasaron de ser negativas en 1980 a ascender a US$ 2,447 billones a marzo 2010,  siendo uno de los países que más influyen en el equilibrio de las tasas de cambio en los mercados financieros internacionales.

Es de esperar que China siga creciendo a un ritmo acelerado realizando grandes cambios estructurales y sociales. Pero el propio éxito de la China moderna de capitalismo social y un partido único fuerte y centralizado, la llevará a tener futuras tensiones a corto plazo de demandas de aumentos salariales, libertad sindical, mayores libertades y participación política y una creciente demanda de mejorar el estándar de vida de la clase media. China no podrá sostener por más de una década un modelo de desarrollo basado en salarios de miseria, como tampoco soportará las crecientes desigualdades entre los millonarios y billonarios y la gran masa trabajadora y una clase media con un nivel de vida muy bajo comparado con su progreso económico. Hay un desbalance económico y social, que será el gran desafío de la nueva China.

6 de junio de 2010

LENTA RECONSTRUCCIÓN DE HAITÍ

Hace dos meses, el 26 de enero del año en este mismo periódico Clave Digital, publiqué un artículo titulado Haití y la Comunidad Internacional, en el cual enfatizaba la necesidad de crear una estructura institucional internacional, una especie de protectorado especial mixto o fideicomiso con el Gobierno haitiano, para recibir, manejar y entregar a los contratistas de bienes y servicios de obras en Haití. Señalaba que no era razonable creer o viable, que la comunidad internacional y países donantes, le entregaran tan altas sumas de dinero, US$ 1,500 millones o más al año al débil, fragmentado y descompuesto Gobierno haitiano, que carece de institucionalidad y de absoluta falta de confianza.

Insistir en una soberanía haitiana teórica y ellos tratar de manejar el dinero, solo le restaría fondos y asistencia para ayudar a su sufrido pueblo. Un país con 20,000 tropas extranjeras necesarias para mantener la paz interna y seguridad ciudadana, — de hecho tiene su soberanía comprometida — debería permitir igual coexistencia administrativa y financiera en el manejo de la ayuda económica internacional. Si no se crean organismos colegiados de co-administración o  programas y proyectos manejados y ejecutados por cada donante o financiador, habrán muchas promesas y pocos fondos entregados de verdad y con urgencia.

Veo con grave preocupación la lenta ayuda para real recuperación de Haití. Es decir, instituciones y dinero para ejecutar proyectos de viviendas sociales, hospitales, dispensarios médicos primarios, rehabilitación de calles y carreteras, escuelas, hospitales líneas eléctricas, su estaciones, edificios gubernamentales, proyectos agrícolas de siembras de cultivo corto para alimentación, planes de reforestación inmediatas y otras obras de infraestructura y sociales. Se habla y teoriza mucho, pero la comunidad internacional y las Naciones Unidas no articulan un plan concreto, ni instituciones para manejar y administrar colegiadamente los grandes recursos que se necesitan. No se ha empezado ni una obra o proyecto en casi tres meses. Es increíble la lentitud.

Vamos mal y muy lentos. La comunidad internacional reaccionó muy bien, en la primera fase de ayuda humanitaria, de salvar vidas, alimentación y limpieza de escombros, pero va muy mal, en la fase de recuperación y desarrollo. Estamos casi a finales de marzo y todavía las Naciones Unidas, Estados Unidos, Canadá y la Unión Europea no tienen nada concreto instalado. No han creado una nueva institucionalidad mínima, mixta, internacional con el Gobierno haitiano. Esto es grave. Parece que Haití desea manejar los recursos, o que están perdiendo apoyo por la lentitud de ambos, la parte internacional y la interna.

Me parece que el Gobierno dominicano y sus Ministerios están tratando de hacer un esfuerzo de coordinación, pero me temo que no serán muy bien oídos. Los grandes donantes manejarán sus propias decisiones y trazarán sus estrategias y ejecutarán los planes de reconstrucción, con los aportes de sus Gobiernos directos o de los organismos internacionales. La República Dominicana debe cuidarse de la tentación de intentar liderar a la comunidad internacional. Nos dejarán en el aire y marginados a la hora de las decisiones.

La lentitud en reconstruir a Haití y crear empleos en las obras es una amenaza potencial para la República Dominicana. Con miseria, sin empleo y sin techo, podría venir una gran masa de personas desesperadas a nuestro país, quien los ha ayudado mucho, pero no puede cargar con un drama social de tal magnitud. No tenemos el dinero para cumplir con los pobres dominicanos, menos tenemos para labores de solidaridad vecina. Tiene su límite.

Haití es un problema demasiado grande, es un problema del mundo, y debe ser manejado por los Gobiernos de las grandes potencias y los organismos internacionales. Para mí debemos exigir más de la comunidad internacional y los Gobiernos de G-8. Ellos tienen el dinero y la institucionalidad. Deben declarar la reconstrucción de Haití de emergencia y actuar en consecuencia.

18 de marzo de 2010

MI VISIÓN DE BARRICK GOLD

MI VISIÓN DE BARRICK GOLD

En vista del debate tan emocional y la falta de datos técnicos y financieros sobre el proyecto minero de Barrick Gold en el país, quisiera brindar mi experiencia con esta empresa y sobre el pasivo ambiental heredado. Algunos sectores del país han reaccionado en contra del proyecto y hasta le atribuyen de venir a destruir y depredar el medio ambiente, las lagunas, ríos y embalses. Una acusación increíble, porque ni quisiera han comenzado a operar. Es como de locos. Hay otros sectores que sí están de Barrick y de la inversión de US$ 3.3 billones, que será la más grande inversión extranjera hasta la fecha. Traerá empleos, ingresos al Estado, divisas, mucho trabajo indirecto y otros beneficios colaterales. De esto no se habla, ni se mencionan cifras.

Detrás de la crítica, se nota falta de conocimiento del sector minero, de Barrick Gold, de las leyes de medio ambiente de Canadá, que son muy estrictas y ese es un país muy sensible al tema ecológico ambiental. Inclusive Comisiones del Parlamento canadiense supervisan las grandes empresas mineras y de otras actividades, en razón de lo que hagan en el exterior, se refleja en la imagen de Canadá como país civilizado, tolerante y serio de sus compromisos. He presenciado esos debates en el Parlamento en Ottawa.

Quien le escribe fue Embajador de Canadá del período de diciembre del 2004 hasta julio del 2007, por lo que me tocó conocer bien el proyecto de la concesionaria original Placer Dome, que suscribió el Contrato en el Gobierno de Hipólito Mejía, después de una transparente licitación internacional. Ayudé y trabajé como Embajador con Placer Dome, para resolver distintos problemas burocráticos y permisos. Pero Barrick Gold compró todo Placer Dome con sus activos y proyectos contratados. Fue una fusión empresarial a nivel mundial.

Los nuevos ejecutivos de Barrick Gold no conocían a nadie en el país al principio, creo que como segundo semestre del 2006. Como es de costumbre, fueron a conocerme, en mi calidad de Embajador para que los orientara con las autoridades dominicanas. En efecto, les preparé citas con el Secretario de Industria y Comercio Francisco Javier García y ellos hicieron el natural contacto con el amigo Director de Minería. También los puse en contacto con el Lic. Eddy Martínez, como Director del CEI-RD, quien es encargado de promover y facilitar la inversión extranjera. Al principio me sorprendió que una empresa del tamaño de Barrick Gold no conociera a nadie en el país y no tuviera asesores o representantes locales. Pero como fue una fusión mundial de la antigua Placer Dome, ellos empezaron de cero.

A principios del 2007, prepararé la primera cita del CEO Greg Wilkins, Kelvin Dushniski Vice presidente y otros altos ejecutivos y los traje a conocer y reunirse con el presidente Dr. Leonel Fernández. Esa fue la primera vez que presentaron su proyecto a nivel presidencial y Ministerial. Estuvieron presentes, el Ing. Temístocles Montás, Lic. Eddy Martínez, el Arq. Eduardo Selman y este autor. La reunión fue un éxito y el presidente y los presentes quedaron satisfechos.

El presidente Fernández me instruyó que los ayudará en todo lo relativo a sus necesidades y apoyo oficial, igual que delegó en el Lic. Martínez que les facilitara sus gestiones y permisos. El problema que quedaba pendiente era la cuestión de energía eléctrica y quedé encargado de llevarles a Toronto dos grupos generadores de energía y aun un posible consorcio eléctrico que se estaba formando. Todos los gastos de viajes al país y los de Ottawa a Toronto y hoteles fueron pagados por mí, y jamás fueron reembolsados. Eso lo digo para aclararlo.

Me parece increíble que después de negociar con años con Placer Dome y ahora con Barrick Gold, más de seis o siete años, ahora es cuando despiertan y comienzan los ataques. El clásico negativismo doméstico. Ni comen ni dejan comer. Si existe un pasivo ambiental que dejó esa mina en un desastre, fue precisamente el Estado dominicano, porque la vieja mina de oro y plata de Pueblo Viejo, la Rosario Dominicana era 100% del Estado desde el 1979 hasta que se agotó en 1994. Así que el depredador del ambiente fueron los funcionarios dominicanos de varios gobiernos, no los extranjeros. Simplemente, los extranjeros no eran dueños. Eso hay que saberlo. Ni Placer Dome o la Barrick estaba aquí en el país en esa época. ¿En donde estaban entonces los críticos y técnicos medioambientalista? Nunca dijeron nada en la prensa.

¿Por qué nunca se dice que Estado le quitó año por año todos los beneficios a la Rosario hasta representar sus dividendos al Estado el 17 % de los ingreso fiscales del 1980 y este porcentaje creció? De tanto chupar fiscalmente a la Rosario no hubo reinversiones, de tanta corrupción la desbarataron hasta quebrar a una empresa de oro y plata. Hay que ser negligente para quebrar una empresa minera en los 1990´s. Un premio al despilfarro de la burocracia política nacional y de muchos técnicos y profesionales complacientes o parte del festín que fue la Rosario Dominicana, quien es la única responsable de dejar el pasivo ambiental en las lagunas contaminadas y los ríos con material tóxico. En este tema hay mucha demagogia e hipocresía.

Sobre el Contrato original de Placer Dome aprobado por el Congreso y recién enmendado después por las negociaciones con Barrick Gold, hay que entender que son dos procesos tecnológicos distintos y distintos costos de explotación y producción. También la inversión es el triple en su monto. Los números y el modelo financiero son totalmente diferentes, y debe el actual proyecto de la Barrick evaluarse por sus propios méritos o desméritos, pero no comparándolo con la versión original de Placer Dome, que de hecho nunca pudo conseguir el financiamiento ni comenzar la obra. Quizás había problemas en la naturaleza del proyecto.

Por el contrario, la Barrick está adelantando como US$ 60 millones para limpiar el pasivo ambiental y las lagunas, porque necesitan las aguas limpias. En el contrato original era el Estado quien debería poner el dinero, no la concesionaria. Así que con Barrick hubo esta conquista y ellos pondrán el dinero para reparar el pasivo histórico de la Rosario Dominicana. Mienten los que dicen lo contrario. Ese es un beneficio que brinda el Contrato, están limpiando la contaminación que dejó la estatal Rosario Dominicana. La Barrick también tiene que aporta el 4 % de sus beneficios anuales o más, van para las comunidades y municipios aledaños.

En estos días algunos han escrito que en la enmienda al Contrato ahora de la Barrick, ésta empresa le dejará todo el pasivo y la contaminación ambiental futura para que sea reparada y limpiada con dinero del Estado al final de los 25 años del Contrato. Falso, es todo lo contrario. En la polémica enmienda con Barrick, la compañía tiene que separar la suma de US$ 345 millones, del total invertido, precisamente para mantener y cuidar el medio ambiente, limpiar y mantener sanas las aguas de lagunas y ríos y también tiene que reforestar. Es decir, el Estado no tiene ni va a pagar ninguna recuperación ambiental de aquí para adelante, es la Barrick dentro de la enmiéndala que lo tiene que hacer.

Se puede decir, que en el aspecto ambiental, la enmienda al Contrato original de de Placer Dome de 2002, es mucho y mejor, y protege más el interés ecológico nacional. Placer Dome no tenía que separar los US$ 345 millones para mantenimiento y saneamiento del medio ambiente. Ahora sí. Lo demás es una campaña de inventos o de gente que no ha leído el Contrato original de Placer y la enmienda de Barrick.

Realmente para mí es un proyecto necesario para la nación. Generará riquezas, empleos, divisas e ingresos fiscales y nos abre las puertas a otros proyectos mineros. Con un Tratado de Libre Comercio con Canadá que se negocia y mayores inversiones de esta nación, nuestra economía y el pueblo se podrán beneficiar. Barrick Gold tiene el gran mérito de invertir y poder conseguir el financiamiento necesario, de su gran inversión de US$ 3.3 billones, en el medio de una crisis bancaria mundial. Eso dice mucho de la fortaleza y seriedad y el buen nombre de la empresa. Son pocas las compañías que en esta crisis pueden ir al mercado para levantar estos montos de inversión y de créditos. La Barrick Gold se cotiza en la Bolsa de Valores de Toronto. Tiene que cumplir además de nuestras leyes dominicanas, con las más exigentes leyes corporativas y ambientalistas canadienses.

Es cierto, que cada cual tiene su visión de un proyecto. Yo estoy de acuerdo con la inversión y el proyecto de la Barrick, pero no necesariamente con todos los detalles. Personalmente, dejando el mismo flujo de caja y tasa de retorno, TIR, hubiera preferido que aportara más fondos al Estado desde el principio. Hubiera hecho cierta reingeniería financiera para esparcir los flujos de caja y beneficiar antes al Estado. Algunos detalles importantes los hubiera hecho distinto. Pero esto no descalifica al proyecto y la bondad de tan alta inversión.

También recomiendo que hagan su inversión en una o dos plantas eléctricas de 300 MG, y que no consuman energía de la escasa producción local de plantas que compraron. Pero esto no altera la bondad general y el momento en que se desarrolla el proyecto. Quizás sobre la marcha en el futuro, en un mundo económico y financiero más estable, se podría amigablemente hacer cambios en el canon y la parte de ingresos fiscales al Estado.

Finalmente, no conozco ni participé en nada en las negociaciones de la enmienda. Conozco, claro, los Contratos y la enmienda que están en la Gaceta Oficial. Mi trabajo a favor de la empresa, terminó el día que dejé de ser Embajador dominicano en Canadá. Ni fui ni soy asesor ni cabildero de Barrick ni de nadie. Pero soy amigo de sus altos ejecutivo y su presidente el muy reconocido Peter Munk. Tengo mis propias empresas y mi propio sostén. Eso me permite hablar y escribir lo que pienso.

Pero sí por conciencia y convicción defiendo el proyecto minero de esta gran empresa y de un país, Canadá, muy civilizado y respetuoso de las leyes y del gran y moderno compromiso corporativo que su Gobierno y sociedad impone a sus empresas en esta época de mayor conciencia de los efectos ecológicos sobre el mundo. Denle un voto de confianza a la Barrick y dejen que desarrolle su proyecto en paz, y que nuestro Ministerio de Medio Ambiente dominicano y la sociedad se mantenga vigilante de esta y cualquier otra empresa, nacional o extranjera. Le toca al Gobierno dominicano y sus Ministerios hacer cumplir el Contrato y las leyes de la nación. Eso es todo.

24 de febrero de 2010

HAITÍ Y LA COMUNIDAD INTERNACIONAL

El triste y desgarrador desastre causado por el grave sismo que colapsó la Capital de Puerto Príncipe el 12 de enero con tres millones de empobrecidos habitantes, ha concitado la gran solidaridad de la República Dominicana y de todas las naciones. La tragedia vista a cada momento por la televisión ha causado un impacto de dolor, de sentimiento de humanidad y apoyo a todo el pueblo haitiano. Gobiernos y ciudadanos han contribuido con dinero, materiales, medicamentos, ayuda médica y socorrista para aliviar y brindar la justa solidaridad internacional.

El terremoto destruyó el 60 % de las casas y la infraestructura de la Capital y otras ciudades del interior. Un millón y medio de personas deambulan sin casas, techos o forma diaria de alimentarse y vivir ni trabajar. El Gobierno haitiano calcula los muertos en más de 200,000 y podría haber otros 100,00 heridos. Hay peligro de hambruna y de enfermedades. La crisis y el derrumbe y tragedia humana es realmente inmensa y exige un plan internacional también masivo. La respuesta para reconstruir y desarrollar a Haití tiene que ser diferente y nueva.

Los Estados Unidos, Canadá, Brasil España, la Unión Europea, Rusia, la República Dominicana, Venezuela, Colombia, Perú, Cuba, Chile, Argentina y muchos países más, todos han auxiliado al pobre país de Haití en estos momentos de dolor y tragedia. Las ONG´s sin fines de lucro, la Cruzada Roja Internacional, la ONU, y otras agencias, han demostrado su rápida capacidad de ayudar y de asistir un pueblo y Estado que colapsó por la violencia de la naturaleza. La hora de la solidaridad se sintió con vigor en todo el mundo. Nuestro Gobierno y el pueblo dominicano se empinaron y dejó a un lado pasados enconos y fue el primero en asistir y ayudar con comida, auxilios, medicamentos y la apertura de sus hospitales a todo el necesitado. El presidente Leonel Fernández actuó primero y ha ejercido un liderazgo efectivo muy loable.

Pero viene a la mente si este entusiasmo y real apoyo internacional será duradero en el mediano y largo plazo, o si en breve se olvida, por otra crisis en otro rincón del mundo. Hay el peligro de olvidar que Haití requiere de una enorme inversión y donaciones de dinero y materiales, que los organismos internacionales están evaluando y que en cualquier caso, serían cifras elevadas, de US$ 1,000 millones o más por un período de diez años. Hoy en día es imposible tener una cifra mágica, solo se sabe que es muy elevada y que se requiere de un compromiso a largo plazo.

Haití antes del terremoto, era ya lamentablemente, un Estado fallido, con instituciones muy débiles o inexistentes, con una frágil y dañada infraestructura física, de carreteras, acueductos, viviendas, puertos, proyectos desarrollo industrial o agrícolas y con un sector privado muy reducido y desigual. La pobreza alcanza el 80 % de la población y el desempleo puede ser del orden del 75 %. Apenas hay empresas privadas o públicas que generen mano de obra. La delincuencia, la altísima corrupción pública y privada y hasta el gran poder del tráfico de narcóticos y drogas, ha azotado a esa nación hasta destruir sus cimientos humanos, morales y económicos.

Sin institucionalidad y un Gobierno cohesivo, Haití se convirtió en un país atrapado y sin una verdadera salida de democracia y desarrollo económico, con empleo, equidad y educación y salud. Esta es la pura verdad. Haití solo no tenía salida, y la ayuda internacional, aunque nunca estuvo al alcance de sus necesidades, contribuyó a mantener el orden y organizar la paz. Los países donantes, no cumplían las metas y promesas económicas. Para mantener el orden interno y contralar la delincuencia y la violencia se ha requerido una fuerza internacional de cascos azules de la Naciones Unidas de más de 9,000 soldados y policías. Es decir, ya Haití estaba co-administrado, por una comunidad internacional de las fuerzas de paz de la ONU y de la ayuda de organismo internacionales privados.

Los Estados Unidos han desembarcado más de 7,000 soldados, médicos, socorristas, enfermeras (o) en una misión humanitaria trascendental que trabajará en coordinación de la ONU y de los Países Amigos de Haití que ahora celebran una Cumbre en Montreal de planificación. Este apoyo es humanamente muy necesario. En Estados Unidos se han recaudado más de US$ 360 millones, el Banco Mundial ha ofrecido para comenzar US$ 200 millones, la Unión Europea cerca de US$ 200 millones y así otros países y organizaciones civiles internacionales.

La supuesta nueva izquierda acusa esta ayuda de invasión, y eso no es más que jugar y politizar la ayuda humanitaria y jugar política con el hambre ajeno. Esos ataques le serán un boomerang político a estos profesionales de la discordia saturados de complejos históricos superados. Estoy seguro que a un niño sin padres, si casa y con hambre, le da igual, quién le pueda asistir en esta hora de luto y dolor. La solidaridad no tiene partido ni bandera, es un don humano universal.

Acaso quién desearía invadir y conquistar a Haití? Nadie. Para qué? Esos son delirios y fantasmas de la politiquería barata internacional. Esos gobernantes que critican a la ONU y a Estados Unidos deberían pensar en los 3 millones de personas de Puerto Príncipe que no pueden alimentarse, no tienen casa ni techo y requieren de todo tipo de servicios sociales y de salud. No deben pensar en sus agendas personales de auto-redentores. Esta no es hora de regatear la ayuda de Estados Unidos, ni de cualquier país. Que todos contribuyan a ese sufrido pueblo.

Ahora lo que es preocupante, y es la tesis de este artículo, es cómo se deberá manejar toda la ayuda económica internacional, de países donantes, nuevas inversiones, reconstrucción de infraestructura, ministerios, casas, escuelas, hospitales, caminos y carreteras y muchas cosas más. ¿Es viable y creíble que el debilitado Gobierno haitiano, éste y los próximos, puedan administrar esa ayuda y contribución económica? Creo que no podrá por sí solo. El Gobierno de Haití no puede con esta tarea monumental de ejecución de proyectos, de manejo del dinero, de organización e institucionalidad y de honradez y transparencia, que exigirá la comunidad internacional y los países y organizaciones donantes de fondos y recursos técnicos.

Se requiere, a mi juicio, un acuerdo entre un Grupo de la comunidad internacional y el Gobierno de Haití, para co-administrar por varios años la ayuda económica, mínimo cinco años, para asegurarse de estos recursos lleguen y que sean bien utilizados. Se necesita una presencia a mediano plazo de administradores y técnicos que estén mano a mano con los funcionarios haitianos. No sugiero como se hacía en el pasado establecer un protectorado bajo la ONU. No esto es diferente. Hoy en día no sería aceptable ni conveniente internacionalmente, ni para Haití y los haitianos. Hay que ayudarlos, no sustituirlos.

El presidente Preval ha dejado claro y muy correctamente que su Gobierno y su pueblo tienen la mayor responsabilidad, como ya ha dicho con orgullo, de levantar y reconstruir su nación. Pero no afectaría en nada a la soberanía de Haití, que actualmente desde hace años ha sido compartida, que se forme un Grupo o Comité de países gestores de la ayuda económica, y que el dinero se deposite en un fideicomiso internacional co-administrado por el Presidente y el Gobierno haitiano. Una Comisión o Agencia Ad-hoc de la comunidad internacional serviría para crear la confianza y se mantenga el compromiso de donar, prestar e invertir más de US$ 1,000 a US$ 2,000 millones por un período largo de cinco a diez años.

Hay que ser realista. La tragedia humana es demasiado grande y Haití para reconstruir su ciudad y desarrollar su economía e infraestructura, necesita de un esfuerzo especial de la comunidad internacional y de una co-habitación administrativa y financiera en la gestión y ejecución de los proyectos de infraestructura, de escuelas, de programas de salud y de educación. Esta tarea gigantesca requiere de un acuerdo novedoso especial entre Gobierno haitiano y la comunidad internacional.

Por el bienestar de su pueblo el Gobierno haitiano debe comprender esta necesidad y ayudar a crear una fórmula viable de co-administración por varios años. Con la falta de institucionalidad actual y ante la gigante labor que tiene por delante, no sería viable ni realista que el Gobierno haitiano pueda administrar toda la ayuda económica internacional de manera unilateral. No le darían el mismo gran apoyo económico y administrativo requerido. Además, no le conviene a la misma Haití, porque así pierde solidaridad y compromisos serios a largo plazo. Mientras más confianza brinde y establezca, más dinero e inversiones recibirán de la comunidad internacional, de Gobiernos amigos, de donantes privados y de ONGs. Por eso parece recomendable que se cree una co-administración ejecutiva de los recursos humanos, económicos y sociales que recibirá de la comunidad internacional y del grupo de Países Amigos.

26 de enero de 2010