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Eduardo Tejera fue Condecorado el 15 de abril de 2011 con la Real Orden de Isabel La Católica, por el Rey y el Gobierno Español.

Palabras de Agradecimiento del Dr. Eduardo J. Tejera en Ocasión de la Imposición de la Orden de la Isabel La Católica, 15 de abril de 2011, Embajada de España, en la República Dominicana

Su Excelencia el Embajador Don Diego Bermejo Romero de Terreros,

Su Excelencia el Ministro de Industria y Comercio, Dr. Manuel García Arévalo,

Sus Excelencias Distinguidos Embajadores

Distinguidos Altos Funcionarios de la Nación,

Distinguido amigas y amigos,

Mi querida Familia

Antes que nada deseo expresar que me siento feliz y muy honrado con la imposición de la Real Orden la Isabel La Católica, en el grado de Encomienda de Número. Es una insignia y collar que llevaré siempre con orgullo por su elevado significado en nuestro mundo hispano. Reconozco con reverencia que esta estrella y escudo que desde hoy me honra, me llena de estímulo y plena satisfacción y me servirá de acicate para continuar investigando y escribiendo obras para difundir las ideas sobre nuestra historia y cultura común.

Deseo expresarle mi primera gratitud a Su Majestad el Rey de España, Don Juan Carlos I, pues en su calidad de Gran Maestre de la Orden me ha conferido esta altísima distinción otorgada mediante Real Decreto. Le deseo larga buenaventura y salud a Su Majestad, que tanto se ha distinguido durante la transición de España hacia una democracia moderna, liberal y respetuosa de sus coloridas tradiciones. Igual, deseo dejar patente mi agradecimiento a la Ministra de Asuntos Exteriores, Señora Trinidad Jiménez, quien como Gran Canciller de la Orden y en nombre de Gobierno español, firmó también la concesión de esta condecoración. Distinguido Señor Embajador, le ruego que por su digno medio le haga conocer a tan altas dignidades, mi máxima expresión de gratitud y aprecio por este honor que me han conferido por ayudar a promover la unión imperecedera de esta vasta comunidad Iberoamericana y reconocer el gran legado de España en América.

Vaya mi reconocimiento y mi deuda a Usted, Señor Embajador y amigo, por sus hermosas palabras al presentar este acto y por ofrecernos esta cálida y acogedora recepción. Le estoy muy agradecido por sus expresiones al leer el Real Decreto de concesión de la Orden de su ilustre Gobierno. A mi amigo de generación y distinguido empresario, fructífero historiador y ahora Ministro de Industria y Comercio, Dr. Manuel García Arévalo, quien ha reseñado aspectos de mi vida y de mi obra escrita, quiero darle un caluroso y expresivo abrazo de agradecimiento. Sus palabras y manifestaciones de cariño, me han abrumado y me siento honrado por su generosidad, pletórica de afectos, que viniendo de un exitoso historiador e hispanista, sus expresiones tienen doble significado para mí.

Desde joven aprendí en el seno del hogar el cariño y respeto a la Madre Patria, el país de mis antepasados por ambos lados y la cuna de mis dos abuelas. Es decir, he tenido el español muy de cerca en la sangre,  en la historia y la cultura que asimilé de estudiante. En mis años universitarios en Washington, mientras estudiaba economía con ilusión y dedicación, también estudiaba numerosos cursos de idioma castellano, de literatura del Siglo de Oro, de historia española moderna y contemporánea y de historia de toda la Hispanoamérica y así me fui convirtiendo un hombre con una triple visión: la del tecnócrata con ojo crítico norteamericano, la del orgulloso cubano-dominicano de este magnífico arcoíris humano del Caribe y la del hispanófilo moderno, que admira sus raíces.

Para mí no hay diferencias con España, pues considero que la gran mayoría somos hijos de España, de su historia y de la cultura europea, salvo aquellos que son indígenas nativos del Continente o los infortunados esclavos que fueron traídos a fuerza bruta. Pero aún con el crisol de razas y culturas milenarias que tiene América, de blancos, negros, mulatos, chinos y mestizos, todos piensan en español y aunque muchos mantienen su identidad y lengua, la mayoría forman parte de la cultura mixta Occidental, como escribió Vasconcelos, en la, “La Raza Cósmica”.

En mis obras, “Causas de dos Américas: Modelo de Conquista y Civilización Hispano e Inglés en el Nuevo Mundo”, publicado en el 2005 en Madrid y en el libro, “La Ayuda de España y Cuba a la Independencia Norteamericana”, del 2010, publicado en Santo Domingo y en Madrid, ya me había sumergido en la gran historia de España y la de nuestro Continente de siete colores, como le llamó el gran escritor Germán Arciniegas en su obra magistral. Traté de buscar en la historia las causas de nuestros errores y defectos como naciones libres, con democracias imperfectas, con demasiadas dictaduras, con atraso político e institucional, y un secular sub desarrollo económico, social y educativo. La economía para mí ya no me brindaba suficientes respuestas, y me fui a la historia, para conocer nuestro pasado y comprender mejor el presente.

Estudié y comparé la naturaleza del proyecto político y económico inglés en sus colonias en América del Norte, que fue realizado por empresas privadas y nobles favoritos y administradas con auto gobiernos provinciales, mientras que el modelo español trasladado a la América, fue impulsado y controlado por la Corona y centralizado en Sevilla en el Consejo de Indias y la Casa de Contratación. Uno fue  descentralizado y privado y otro centralizado y estatal. También hizo diferencia que Inglaterra fundara 110 años después Trece pequeñas y atrasadas colonias en el noreste, mientras España instaló importantes colonias desde California hasta Tierra de Fuego. Para la Corona y sus hombres fue una hazaña de tenacidad y fuerza que implantaron con el sable, la cruz y el evangelio, pero también con sangre, heroísmo y crueldad de conquista. Pero así creó el primer y más prolongado imperio transatlántico de su época, que revolucionó la geografía y el comercio mundial.

Sin embargo, me preguntaba, ¿Por qué la América Hispana avanzó mucho más material y socialmente en los primeros tres siglos, que la América Británica, para después revertirse esta tendencia, y en medio siglo las colonias anglosajonas y después los Estados Unidos con su sistema descentralizado, más democrático e innovador desarrolló un país más rico y vigoroso en el Siglo XIX?  Cuáles fueron las causas históricas, culturales, religiosas y económicas de esta divergencia. ¿Por qué nos quedamos atrás, frente al empuje democrático e industrial del gigante del Norte, como advirtieron Rubén Darío en su visionario poema “A Roosevelt” y José Martí, en su famoso artículo Nuestra América?

El libro exalta la exitosa misión civilizadora de España en el Nuevo Mundo, que fundó grandes ciudades, prósperas colonias y puertos mercantiles, el primer sistema mercantilista del mundo con la famosa Flota de las Indias, pero también destaca los errores, conflictos y un equivocado concepto de la economía, la sociedad y la política. América adulta se separó e independizó de España, pero cayó en un largo ciclo de inestabilidad, caudillismo, dictaduras, atropellos, irrespeto a las leyes y al estado de derecho. Inclusive hoy en día, con doscientos años de independencia, mantenemos un sub desarrollo económico crónico, grandes desigualdades, bajísima educación ciudadana y aguda pobreza social y una tendencia retardataria hacia creer en los grandes hombres, los caudillos iluminados, en vez de creer y respetar las leyes y las instituciones democráticas.

Pero en España se sufría ese mismo atraso y contradicciones en el problemático y caótico  Siglo XIX y XX, pero después de la muerte del Dictador Franco en 1976, España y los españoles superaron los viejos vicios y los conceptos atrasados de hacer política y de su cultura. Después de largas angustias y una cruel guerra civil y dictadura, al final los españoles creyeron en las leyes y en el estado de derecho democrático social. Se refundaron como colectivo social y cultural. Los liberales se mantuvieron liberales, y los conservadores, conservadores, pero ninguno utilizaron como referente a la extrema derecha militar ni la extrema izquierda, ni el histórico autoritarismo.  España cambió radicalmente en la transición. La nueva España de la transición, con su absoluta fe en la libertad, la democracia y en las leyes, rompió con su pasado político, sin rechazar su historia y sus ricas tradiciones, y hoy es ejemplo, de una nación grande y moderna, laica, plural, democrática y creyente fiel en el reino de las leyes y la Constitución.

Entonces Hispanoamérica y el Caribe, pueden y deben cambiar como lo hizo España. Tenemos que cambiar los anticuados valores caudillistas, la creencia que las leyes son para incumplirlas o para los débiles. Nuestros gobernados y gobernantes, aquí y en el Continente, tienen que cambiar su antojadiza visión de la democracia y de las leyes. Nuestros liberales deben mantenerse liberales, creyentes en la democracia moderna con alternabilidad, pluralismo y con cohesión social. Debemos desterrar el caudillismo y el agobiante clientelismo político y debemos fortalecer las instituciones del Estado moderno, no debilitarlas con actuaciones unilaterales. Tenemos que democratizar la economía, reducir realmente la pobreza mediante mayores recursos para la educación y la salud. Ante todo tenemos que respetar la majestuosidad  de la Constitución y las leyes, que no están escritas para ser interpretadas, sino para cumplirlas y hacerlas cumplir.  Ese es otra gran lección de la España moderna de la transición.

Las repúblicas de habla castellano de América, nacieron de las entrañas de la historia española y su experiencia en el Nuevo Mundo. Tenemos un pasado común, un idioma que nos une e identifica, una cultura común global, con las naturales diferencias de regiones, y nuestros pueblos están unidos por una vocación histórica y política, que nos hace miembros de una gran mancomunidad Iberoamericana. Esta unidad debe fortalecerse en medio de la asimétrica globalización que vivimos.

Por último, gracias Señor Embajador Don Diego Bermejo, por este cálido acto y a Manuel García Arévalo por la generosa reseña. Gracias especiales a mí querida esposa Anita por el espacio que siempre me brinda y a mis hijos, por la paz y felicidad que todos me dan. Gracias igual a todas las amistades aquí presente, que me acompañan en este evento de tan grata significación para mí.

Muchas gracias a todos y buenas tardes.

15 de abril de 2011

Embajada de España en la República Dominicana

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LA CHINA MODERNA

Hace unos días regresé de un viaje por la China moderna y deseaba compartir mis impresiones, sobre este gigante económico y social que representa la China de contradicciones, progreso y síntesis. Estuve en Shanghai, Xi’an y la capital Beijing. En Shanghai está en exhibición la Exposición Internacional recién abierta el 1 de mayo, como símbolo de avance y progreso nacional. Es una Exposición fenomenal, con pabellones de todos los países del mundo. El pabellón Chino es una enorme figura en forma de triángulo inverso rojo. Presentan su cultura y progreso con informaciones y videos de las distintas regiones de este gran país. Más de 150 naciones tienen pabellones y kioscos de exhibición.

Shanghai está en pleno progreso económico y de gigantescas construcciones. La ciudad, antigua posesión de los imperios del Siglo XIX, en particular el inglés, hoy representa una mezcla internacional, de lo mejor de la China abierta y capitalista y lo mejor de sus tradiciones chinas y de su pasado reciente. Pero China es un enigma. Es una dictadura de partido único, el Partido Comunista Chino, y el Ejército rojo es parte del partido oficial. Pero a la vez coexiste de manera armoniosa y singular, una pujante economía capitalista y una enorme libertad individual, siempre que no se incurra en política. Hay periódicos, libros, canales de televisión nacional e internacional que informan con toda libertad. La movilidad social se siente y las calles están llenas de personas de todos los niveles económicos y sociales. Todo coexiste.

Hay miles de empresas extranjeras mixtas o solas y los chinos pueden tener propiedades, negocios y empresas nacionales o globalizadas. Por eso tienen una economía emergente tan fuerte y dinámica. Hasta los jerarcas del Partido Comunista tienen empresas y son ricos magnates capitalistas.  China es una gran nación seis veces milenaria, pero decidida a formar parte del primer mundo, y se está convirtiendo en la una de las naciones hegemónicas del Siglo XXI. El Gobierno Chino y su economía se prepararan para formar parte de las grandes naciones.

En Shanghai existen más de 3,000 rascacielos nuevos con más de 70 pisos. La construcción de apartamentos, centros comerciales y viviendas sociales es sorprendente. El nivel de vida es alto para un grupo, pero los salarios para el pueblo son bajos, aunque en esta etapa primaria de capitalismo, crecen las desigualdades sociales urbanas, y entre las regiones del interior. Los contrastes y desigualdades económicas son grandes y evidentes. Hay muchos nuevos ricos y persisten muchos viejos pobres y una clase media baja, apretada entre los dos extremos.

En lo político no se siente represión alguna. La televisión tiene todos los canales de cables internacionales y aún la televisión china es abierta y con información de todo el mundo, con un mínimo de contenido político y nada ideológico. Es algo curioso, parece que uno está en un país europeo o en Japón. En la República Dominicana la televisión y los múltiples programas son más politizados, que en la propia China Continental. El gran líder Mao Zedong es una figura emblemática, pero del pasado. La juventud no lo conoce bien. Es algo de la historia. Hoy no se habla o escribe de Mao. Se respeta y algunos veneran, pero el país no tiene nada que ver con él.

No se siente represión policial en las calles. La política es algo separado de la vida cotidiana. Lo contrario que nuestro país, donde todo, es político. Las ciudades son limpias, con grandes avenidas y un floreciente comercio de marcas y el pueblo está volcado hacia el consumo, en particular de todo lo Occidental. Carros de alto lujo y precios estrambóticos se ven por todas partes. Existen todas las tiendas europeas de marcas lujosas. Es como una Rue St. Honoré de París o la Quinta avenida de Nueva York.  Increíble, quien lo iba a pensar 20 años atrás.

Después conocí la ciudad de Xi’an, en el medio de China, que es una pujante zona urbana. Xi’an tiene ocho millones de habitantes. Es una ciudad llena de avenidas, calles y parques muy limpios. Aquí en 1976 unos campesinos descubrieron por accidente los ahora famosos soldados de Terracota. Es impresionante esta maravilla de ver miles de soldados de barro, con sus caballos y armaduras debajo de la tierra. Una ciudadela de homenaje y protección al Emperador Quin Shi Huang, quien fue un gran líder guerrero y el primer Emperador que unificó a China entera en 259 AC.  Xi’an fue la antigua capital de la China de hace 2,000 años y un centro económico, político y militar. El Xi’an moderno es una ciudad progresista, con una enorme clase media.

Las calles llenas de carros nuevos y vehículos de lujos. Es más conservadora que Shanghai, pero no deja de ser una ciudad en pleno crecimiento y construcción moderna. Igual que Shanghai tiene grandes centros comerciales de clase media y tiendas de lujos de marcas internacionales. Casas de zonas viejas de la antigua China comunistas se derrumban y se levantan modernos edificios y torres elevadas para uso comercial o de viviendas. La ciudad está amurallada por una gran y amplia serpiente de bloques de piedra y ladrillos, que servían para su defensa.

Al llegar a Beijing uno se maravilla. Todo es superlativo, lo viejo y antiguo y lo moderno. Tiene más de veinte millones de habitantes. El aeropuerto construido para la Olimpíadas es gigantesco y modernísimo. Una gran obra de arquitectura e ingeniería. La ciudad es igual una gran urbe llena de contrastes. Lo mismo te pasa un lujoso Mercedes Benz que un carrito bicicleta lleno de basura para reciclar. La Ciudad Prohibida, sede y residencia de los Emperadores de la Dinastía Ming y Qing que terminó en el 1912 es algo increíble y majestuoso. Un Palacio Versalles Oriental. Es una ciudadela de Palacios, Templos, Salones, jardines y murallas que guardan los secretos de siglos. Igual de bello es el Palacio de verano de los Emperadores y su corte, con su grandes Palacios, Templos y Pérgolas ornamentados en vivos colores y un bello lago de recreo.

La Plaza Tianamen es monumental. Tiene el gran Mausoleo de Mao Zedong, la Torre a los Trabajadores Héroes y grandes edificios gubernamentales. La Plaza está llena de historia y en ella han sucedido grandes acontecimientos políticos que han sacudido a China. En Beijing todo es grande. Pero las contradicciones son inmensas, entre ricos y pobres, entre grandes rascacielos y barrios de casuchas y caminitos rústicos y sucios. Pero esa es la China emergente. Toda una gama de contradicciones y a la vez un mundo en ascendencia y pujanza. Hay zonas atrasadas y muchos barrios modernos con grandes multifamiliares de viviendas y edificios de oficinas.

Al mismo tiempo que China crece el PIB al 10 % anual, aumentan las exportaciones y las reservas internacionales, comienzan a florecer los conflictos laborales por mejores salarios y el derecho a formar sindicatos. Los salarios son muy bajos. Un obrero en una fábrica de tecnología que produce conductores y chips electrónicos trabaja 12 horas diarias, seis días a la semana y gana el equivalente a US$ 125 al mes, menos de la mitad que un trabajador en una zona franca dominicana. Doce jóvenes empleados se han suicidado por el stress en una moderna fábrica China, llamada Foxconn, cuyo escándalo ha estado en la prensa. La semana pasada por primera vez los obreros de tres plantas de autos Honda, desafiaron a las autoridades, y se declararon en huelga, en demanda de mejores salarios, menos horas de trabajo y otras conquistas.

Dentro del gigante de China, se acumulan conflictos y presiones, de tipos laborales, políticas de grupos que desean un pluralismo y más partidos políticos e institucionales, de regiones que desean mayor autonomía administrativa y menos centralismo. En los próximos 10 años se verán cambios y grandes presiones en la moderna sociedad China. Algo natural, producto del mismo desarrollo económico y social. Al único partido permitido, el Partido Comunista, con el cambio de mentalidad de las nuevas generaciones y el progreso económico y consumismo, le vendrán presiones de cambios políticos y deseos del pueblo de tener más poder de decisión. Ya hemos visto la revolución económica pacífica de las reformas, pero creo que pronto vendrá una etapa de grande cambios políticos y sociales, de apertura y democracia regional y comunitaria.

Pero a pesar de estas futuras tensiones que seguro florecerán, la China de hoy es un gran ensayo exitoso, desde que ejecutó una salida paulatina del comunismo ortodoxo y retrógrado de la Gran Revolución cultural que implantó con sangre y purgas el líder Mao en 1966 al 1976, al nuevo período de profundas reformas estructurales e ideológicas guiadas por Deng Xiaoping del 1978 al 2002.  En tres décadas todo cambió radicalmente. Hoy producto de su sólida milenaria historia y frustrante Siglo XIX con las invasiones imperiales europeas y sus constantes cambios revolucionarios en el Siglo XX, China es una gran potencia y una nación pujante, que cada vez se convierte en un jugador de primera línea en el campo diplomático y económico en el mundo.

Es una de las naciones con creciente hegemonía en la política contemporánea. En el 2008 exportó US$ 1.43 trillones, importó US$ 1.13 trillones y tuvo un superávit comercial de US$ 296 trillones. En 1978 su economía dependía solo un 10 % del comercio mundial y hoy depende en un 68%. Es, pues, un país globalizado. Es la tercera economía del planeta, luego de Estados Unidos y Alemania. La inversión extranjera directa ascendió a US$ 98 billones al 2009, una cifra sorprendente debido a su amplia apertura. China hoy en día tiene una economía que sirve de locomotora del mundo. Sus reservas monetarias pasaron de ser negativas en 1980 a ascender a US$ 2,447 billones a marzo 2010,  siendo uno de los países que más influyen en el equilibrio de las tasas de cambio en los mercados financieros internacionales.

Es de esperar que China siga creciendo a un ritmo acelerado realizando grandes cambios estructurales y sociales. Pero el propio éxito de la China moderna de capitalismo social y un partido único fuerte y centralizado, la llevará a tener futuras tensiones a corto plazo de demandas de aumentos salariales, libertad sindical, mayores libertades y participación política y una creciente demanda de mejorar el estándar de vida de la clase media. China no podrá sostener por más de una década un modelo de desarrollo basado en salarios de miseria, como tampoco soportará las crecientes desigualdades entre los millonarios y billonarios y la gran masa trabajadora y una clase media con un nivel de vida muy bajo comparado con su progreso económico. Hay un desbalance económico y social, que será el gran desafío de la nueva China.

6 de junio de 2010

LENTA RECONSTRUCCIÓN DE HAITÍ

Hace dos meses, el 26 de enero del año en este mismo periódico Clave Digital, publiqué un artículo titulado Haití y la Comunidad Internacional, en el cual enfatizaba la necesidad de crear una estructura institucional internacional, una especie de protectorado especial mixto o fideicomiso con el Gobierno haitiano, para recibir, manejar y entregar a los contratistas de bienes y servicios de obras en Haití. Señalaba que no era razonable creer o viable, que la comunidad internacional y países donantes, le entregaran tan altas sumas de dinero, US$ 1,500 millones o más al año al débil, fragmentado y descompuesto Gobierno haitiano, que carece de institucionalidad y de absoluta falta de confianza.

Insistir en una soberanía haitiana teórica y ellos tratar de manejar el dinero, solo le restaría fondos y asistencia para ayudar a su sufrido pueblo. Un país con 20,000 tropas extranjeras necesarias para mantener la paz interna y seguridad ciudadana, — de hecho tiene su soberanía comprometida — debería permitir igual coexistencia administrativa y financiera en el manejo de la ayuda económica internacional. Si no se crean organismos colegiados de co-administración o  programas y proyectos manejados y ejecutados por cada donante o financiador, habrán muchas promesas y pocos fondos entregados de verdad y con urgencia.

Veo con grave preocupación la lenta ayuda para real recuperación de Haití. Es decir, instituciones y dinero para ejecutar proyectos de viviendas sociales, hospitales, dispensarios médicos primarios, rehabilitación de calles y carreteras, escuelas, hospitales líneas eléctricas, su estaciones, edificios gubernamentales, proyectos agrícolas de siembras de cultivo corto para alimentación, planes de reforestación inmediatas y otras obras de infraestructura y sociales. Se habla y teoriza mucho, pero la comunidad internacional y las Naciones Unidas no articulan un plan concreto, ni instituciones para manejar y administrar colegiadamente los grandes recursos que se necesitan. No se ha empezado ni una obra o proyecto en casi tres meses. Es increíble la lentitud.

Vamos mal y muy lentos. La comunidad internacional reaccionó muy bien, en la primera fase de ayuda humanitaria, de salvar vidas, alimentación y limpieza de escombros, pero va muy mal, en la fase de recuperación y desarrollo. Estamos casi a finales de marzo y todavía las Naciones Unidas, Estados Unidos, Canadá y la Unión Europea no tienen nada concreto instalado. No han creado una nueva institucionalidad mínima, mixta, internacional con el Gobierno haitiano. Esto es grave. Parece que Haití desea manejar los recursos, o que están perdiendo apoyo por la lentitud de ambos, la parte internacional y la interna.

Me parece que el Gobierno dominicano y sus Ministerios están tratando de hacer un esfuerzo de coordinación, pero me temo que no serán muy bien oídos. Los grandes donantes manejarán sus propias decisiones y trazarán sus estrategias y ejecutarán los planes de reconstrucción, con los aportes de sus Gobiernos directos o de los organismos internacionales. La República Dominicana debe cuidarse de la tentación de intentar liderar a la comunidad internacional. Nos dejarán en el aire y marginados a la hora de las decisiones.

La lentitud en reconstruir a Haití y crear empleos en las obras es una amenaza potencial para la República Dominicana. Con miseria, sin empleo y sin techo, podría venir una gran masa de personas desesperadas a nuestro país, quien los ha ayudado mucho, pero no puede cargar con un drama social de tal magnitud. No tenemos el dinero para cumplir con los pobres dominicanos, menos tenemos para labores de solidaridad vecina. Tiene su límite.

Haití es un problema demasiado grande, es un problema del mundo, y debe ser manejado por los Gobiernos de las grandes potencias y los organismos internacionales. Para mí debemos exigir más de la comunidad internacional y los Gobiernos de G-8. Ellos tienen el dinero y la institucionalidad. Deben declarar la reconstrucción de Haití de emergencia y actuar en consecuencia.

18 de marzo de 2010

MI VISIÓN DE BARRICK GOLD

MI VISIÓN DE BARRICK GOLD

En vista del debate tan emocional y la falta de datos técnicos y financieros sobre el proyecto minero de Barrick Gold en el país, quisiera brindar mi experiencia con esta empresa y sobre el pasivo ambiental heredado. Algunos sectores del país han reaccionado en contra del proyecto y hasta le atribuyen de venir a destruir y depredar el medio ambiente, las lagunas, ríos y embalses. Una acusación increíble, porque ni quisiera han comenzado a operar. Es como de locos. Hay otros sectores que sí están de Barrick y de la inversión de US$ 3.3 billones, que será la más grande inversión extranjera hasta la fecha. Traerá empleos, ingresos al Estado, divisas, mucho trabajo indirecto y otros beneficios colaterales. De esto no se habla, ni se mencionan cifras.

Detrás de la crítica, se nota falta de conocimiento del sector minero, de Barrick Gold, de las leyes de medio ambiente de Canadá, que son muy estrictas y ese es un país muy sensible al tema ecológico ambiental. Inclusive Comisiones del Parlamento canadiense supervisan las grandes empresas mineras y de otras actividades, en razón de lo que hagan en el exterior, se refleja en la imagen de Canadá como país civilizado, tolerante y serio de sus compromisos. He presenciado esos debates en el Parlamento en Ottawa.

Quien le escribe fue Embajador de Canadá del período de diciembre del 2004 hasta julio del 2007, por lo que me tocó conocer bien el proyecto de la concesionaria original Placer Dome, que suscribió el Contrato en el Gobierno de Hipólito Mejía, después de una transparente licitación internacional. Ayudé y trabajé como Embajador con Placer Dome, para resolver distintos problemas burocráticos y permisos. Pero Barrick Gold compró todo Placer Dome con sus activos y proyectos contratados. Fue una fusión empresarial a nivel mundial.

Los nuevos ejecutivos de Barrick Gold no conocían a nadie en el país al principio, creo que como segundo semestre del 2006. Como es de costumbre, fueron a conocerme, en mi calidad de Embajador para que los orientara con las autoridades dominicanas. En efecto, les preparé citas con el Secretario de Industria y Comercio Francisco Javier García y ellos hicieron el natural contacto con el amigo Director de Minería. También los puse en contacto con el Lic. Eddy Martínez, como Director del CEI-RD, quien es encargado de promover y facilitar la inversión extranjera. Al principio me sorprendió que una empresa del tamaño de Barrick Gold no conociera a nadie en el país y no tuviera asesores o representantes locales. Pero como fue una fusión mundial de la antigua Placer Dome, ellos empezaron de cero.

A principios del 2007, prepararé la primera cita del CEO Greg Wilkins, Kelvin Dushniski Vice presidente y otros altos ejecutivos y los traje a conocer y reunirse con el presidente Dr. Leonel Fernández. Esa fue la primera vez que presentaron su proyecto a nivel presidencial y Ministerial. Estuvieron presentes, el Ing. Temístocles Montás, Lic. Eddy Martínez, el Arq. Eduardo Selman y este autor. La reunión fue un éxito y el presidente y los presentes quedaron satisfechos.

El presidente Fernández me instruyó que los ayudará en todo lo relativo a sus necesidades y apoyo oficial, igual que delegó en el Lic. Martínez que les facilitara sus gestiones y permisos. El problema que quedaba pendiente era la cuestión de energía eléctrica y quedé encargado de llevarles a Toronto dos grupos generadores de energía y aun un posible consorcio eléctrico que se estaba formando. Todos los gastos de viajes al país y los de Ottawa a Toronto y hoteles fueron pagados por mí, y jamás fueron reembolsados. Eso lo digo para aclararlo.

Me parece increíble que después de negociar con años con Placer Dome y ahora con Barrick Gold, más de seis o siete años, ahora es cuando despiertan y comienzan los ataques. El clásico negativismo doméstico. Ni comen ni dejan comer. Si existe un pasivo ambiental que dejó esa mina en un desastre, fue precisamente el Estado dominicano, porque la vieja mina de oro y plata de Pueblo Viejo, la Rosario Dominicana era 100% del Estado desde el 1979 hasta que se agotó en 1994. Así que el depredador del ambiente fueron los funcionarios dominicanos de varios gobiernos, no los extranjeros. Simplemente, los extranjeros no eran dueños. Eso hay que saberlo. Ni Placer Dome o la Barrick estaba aquí en el país en esa época. ¿En donde estaban entonces los críticos y técnicos medioambientalista? Nunca dijeron nada en la prensa.

¿Por qué nunca se dice que Estado le quitó año por año todos los beneficios a la Rosario hasta representar sus dividendos al Estado el 17 % de los ingreso fiscales del 1980 y este porcentaje creció? De tanto chupar fiscalmente a la Rosario no hubo reinversiones, de tanta corrupción la desbarataron hasta quebrar a una empresa de oro y plata. Hay que ser negligente para quebrar una empresa minera en los 1990´s. Un premio al despilfarro de la burocracia política nacional y de muchos técnicos y profesionales complacientes o parte del festín que fue la Rosario Dominicana, quien es la única responsable de dejar el pasivo ambiental en las lagunas contaminadas y los ríos con material tóxico. En este tema hay mucha demagogia e hipocresía.

Sobre el Contrato original de Placer Dome aprobado por el Congreso y recién enmendado después por las negociaciones con Barrick Gold, hay que entender que son dos procesos tecnológicos distintos y distintos costos de explotación y producción. También la inversión es el triple en su monto. Los números y el modelo financiero son totalmente diferentes, y debe el actual proyecto de la Barrick evaluarse por sus propios méritos o desméritos, pero no comparándolo con la versión original de Placer Dome, que de hecho nunca pudo conseguir el financiamiento ni comenzar la obra. Quizás había problemas en la naturaleza del proyecto.

Por el contrario, la Barrick está adelantando como US$ 60 millones para limpiar el pasivo ambiental y las lagunas, porque necesitan las aguas limpias. En el contrato original era el Estado quien debería poner el dinero, no la concesionaria. Así que con Barrick hubo esta conquista y ellos pondrán el dinero para reparar el pasivo histórico de la Rosario Dominicana. Mienten los que dicen lo contrario. Ese es un beneficio que brinda el Contrato, están limpiando la contaminación que dejó la estatal Rosario Dominicana. La Barrick también tiene que aporta el 4 % de sus beneficios anuales o más, van para las comunidades y municipios aledaños.

En estos días algunos han escrito que en la enmienda al Contrato ahora de la Barrick, ésta empresa le dejará todo el pasivo y la contaminación ambiental futura para que sea reparada y limpiada con dinero del Estado al final de los 25 años del Contrato. Falso, es todo lo contrario. En la polémica enmienda con Barrick, la compañía tiene que separar la suma de US$ 345 millones, del total invertido, precisamente para mantener y cuidar el medio ambiente, limpiar y mantener sanas las aguas de lagunas y ríos y también tiene que reforestar. Es decir, el Estado no tiene ni va a pagar ninguna recuperación ambiental de aquí para adelante, es la Barrick dentro de la enmiéndala que lo tiene que hacer.

Se puede decir, que en el aspecto ambiental, la enmienda al Contrato original de de Placer Dome de 2002, es mucho y mejor, y protege más el interés ecológico nacional. Placer Dome no tenía que separar los US$ 345 millones para mantenimiento y saneamiento del medio ambiente. Ahora sí. Lo demás es una campaña de inventos o de gente que no ha leído el Contrato original de Placer y la enmienda de Barrick.

Realmente para mí es un proyecto necesario para la nación. Generará riquezas, empleos, divisas e ingresos fiscales y nos abre las puertas a otros proyectos mineros. Con un Tratado de Libre Comercio con Canadá que se negocia y mayores inversiones de esta nación, nuestra economía y el pueblo se podrán beneficiar. Barrick Gold tiene el gran mérito de invertir y poder conseguir el financiamiento necesario, de su gran inversión de US$ 3.3 billones, en el medio de una crisis bancaria mundial. Eso dice mucho de la fortaleza y seriedad y el buen nombre de la empresa. Son pocas las compañías que en esta crisis pueden ir al mercado para levantar estos montos de inversión y de créditos. La Barrick Gold se cotiza en la Bolsa de Valores de Toronto. Tiene que cumplir además de nuestras leyes dominicanas, con las más exigentes leyes corporativas y ambientalistas canadienses.

Es cierto, que cada cual tiene su visión de un proyecto. Yo estoy de acuerdo con la inversión y el proyecto de la Barrick, pero no necesariamente con todos los detalles. Personalmente, dejando el mismo flujo de caja y tasa de retorno, TIR, hubiera preferido que aportara más fondos al Estado desde el principio. Hubiera hecho cierta reingeniería financiera para esparcir los flujos de caja y beneficiar antes al Estado. Algunos detalles importantes los hubiera hecho distinto. Pero esto no descalifica al proyecto y la bondad de tan alta inversión.

También recomiendo que hagan su inversión en una o dos plantas eléctricas de 300 MG, y que no consuman energía de la escasa producción local de plantas que compraron. Pero esto no altera la bondad general y el momento en que se desarrolla el proyecto. Quizás sobre la marcha en el futuro, en un mundo económico y financiero más estable, se podría amigablemente hacer cambios en el canon y la parte de ingresos fiscales al Estado.

Finalmente, no conozco ni participé en nada en las negociaciones de la enmienda. Conozco, claro, los Contratos y la enmienda que están en la Gaceta Oficial. Mi trabajo a favor de la empresa, terminó el día que dejé de ser Embajador dominicano en Canadá. Ni fui ni soy asesor ni cabildero de Barrick ni de nadie. Pero soy amigo de sus altos ejecutivo y su presidente el muy reconocido Peter Munk. Tengo mis propias empresas y mi propio sostén. Eso me permite hablar y escribir lo que pienso.

Pero sí por conciencia y convicción defiendo el proyecto minero de esta gran empresa y de un país, Canadá, muy civilizado y respetuoso de las leyes y del gran y moderno compromiso corporativo que su Gobierno y sociedad impone a sus empresas en esta época de mayor conciencia de los efectos ecológicos sobre el mundo. Denle un voto de confianza a la Barrick y dejen que desarrolle su proyecto en paz, y que nuestro Ministerio de Medio Ambiente dominicano y la sociedad se mantenga vigilante de esta y cualquier otra empresa, nacional o extranjera. Le toca al Gobierno dominicano y sus Ministerios hacer cumplir el Contrato y las leyes de la nación. Eso es todo.

24 de febrero de 2010

HAITÍ Y LA COMUNIDAD INTERNACIONAL

El triste y desgarrador desastre causado por el grave sismo que colapsó la Capital de Puerto Príncipe el 12 de enero con tres millones de empobrecidos habitantes, ha concitado la gran solidaridad de la República Dominicana y de todas las naciones. La tragedia vista a cada momento por la televisión ha causado un impacto de dolor, de sentimiento de humanidad y apoyo a todo el pueblo haitiano. Gobiernos y ciudadanos han contribuido con dinero, materiales, medicamentos, ayuda médica y socorrista para aliviar y brindar la justa solidaridad internacional.

El terremoto destruyó el 60 % de las casas y la infraestructura de la Capital y otras ciudades del interior. Un millón y medio de personas deambulan sin casas, techos o forma diaria de alimentarse y vivir ni trabajar. El Gobierno haitiano calcula los muertos en más de 200,000 y podría haber otros 100,00 heridos. Hay peligro de hambruna y de enfermedades. La crisis y el derrumbe y tragedia humana es realmente inmensa y exige un plan internacional también masivo. La respuesta para reconstruir y desarrollar a Haití tiene que ser diferente y nueva.

Los Estados Unidos, Canadá, Brasil España, la Unión Europea, Rusia, la República Dominicana, Venezuela, Colombia, Perú, Cuba, Chile, Argentina y muchos países más, todos han auxiliado al pobre país de Haití en estos momentos de dolor y tragedia. Las ONG´s sin fines de lucro, la Cruzada Roja Internacional, la ONU, y otras agencias, han demostrado su rápida capacidad de ayudar y de asistir un pueblo y Estado que colapsó por la violencia de la naturaleza. La hora de la solidaridad se sintió con vigor en todo el mundo. Nuestro Gobierno y el pueblo dominicano se empinaron y dejó a un lado pasados enconos y fue el primero en asistir y ayudar con comida, auxilios, medicamentos y la apertura de sus hospitales a todo el necesitado. El presidente Leonel Fernández actuó primero y ha ejercido un liderazgo efectivo muy loable.

Pero viene a la mente si este entusiasmo y real apoyo internacional será duradero en el mediano y largo plazo, o si en breve se olvida, por otra crisis en otro rincón del mundo. Hay el peligro de olvidar que Haití requiere de una enorme inversión y donaciones de dinero y materiales, que los organismos internacionales están evaluando y que en cualquier caso, serían cifras elevadas, de US$ 1,000 millones o más por un período de diez años. Hoy en día es imposible tener una cifra mágica, solo se sabe que es muy elevada y que se requiere de un compromiso a largo plazo.

Haití antes del terremoto, era ya lamentablemente, un Estado fallido, con instituciones muy débiles o inexistentes, con una frágil y dañada infraestructura física, de carreteras, acueductos, viviendas, puertos, proyectos desarrollo industrial o agrícolas y con un sector privado muy reducido y desigual. La pobreza alcanza el 80 % de la población y el desempleo puede ser del orden del 75 %. Apenas hay empresas privadas o públicas que generen mano de obra. La delincuencia, la altísima corrupción pública y privada y hasta el gran poder del tráfico de narcóticos y drogas, ha azotado a esa nación hasta destruir sus cimientos humanos, morales y económicos.

Sin institucionalidad y un Gobierno cohesivo, Haití se convirtió en un país atrapado y sin una verdadera salida de democracia y desarrollo económico, con empleo, equidad y educación y salud. Esta es la pura verdad. Haití solo no tenía salida, y la ayuda internacional, aunque nunca estuvo al alcance de sus necesidades, contribuyó a mantener el orden y organizar la paz. Los países donantes, no cumplían las metas y promesas económicas. Para mantener el orden interno y contralar la delincuencia y la violencia se ha requerido una fuerza internacional de cascos azules de la Naciones Unidas de más de 9,000 soldados y policías. Es decir, ya Haití estaba co-administrado, por una comunidad internacional de las fuerzas de paz de la ONU y de la ayuda de organismo internacionales privados.

Los Estados Unidos han desembarcado más de 7,000 soldados, médicos, socorristas, enfermeras (o) en una misión humanitaria trascendental que trabajará en coordinación de la ONU y de los Países Amigos de Haití que ahora celebran una Cumbre en Montreal de planificación. Este apoyo es humanamente muy necesario. En Estados Unidos se han recaudado más de US$ 360 millones, el Banco Mundial ha ofrecido para comenzar US$ 200 millones, la Unión Europea cerca de US$ 200 millones y así otros países y organizaciones civiles internacionales.

La supuesta nueva izquierda acusa esta ayuda de invasión, y eso no es más que jugar y politizar la ayuda humanitaria y jugar política con el hambre ajeno. Esos ataques le serán un boomerang político a estos profesionales de la discordia saturados de complejos históricos superados. Estoy seguro que a un niño sin padres, si casa y con hambre, le da igual, quién le pueda asistir en esta hora de luto y dolor. La solidaridad no tiene partido ni bandera, es un don humano universal.

Acaso quién desearía invadir y conquistar a Haití? Nadie. Para qué? Esos son delirios y fantasmas de la politiquería barata internacional. Esos gobernantes que critican a la ONU y a Estados Unidos deberían pensar en los 3 millones de personas de Puerto Príncipe que no pueden alimentarse, no tienen casa ni techo y requieren de todo tipo de servicios sociales y de salud. No deben pensar en sus agendas personales de auto-redentores. Esta no es hora de regatear la ayuda de Estados Unidos, ni de cualquier país. Que todos contribuyan a ese sufrido pueblo.

Ahora lo que es preocupante, y es la tesis de este artículo, es cómo se deberá manejar toda la ayuda económica internacional, de países donantes, nuevas inversiones, reconstrucción de infraestructura, ministerios, casas, escuelas, hospitales, caminos y carreteras y muchas cosas más. ¿Es viable y creíble que el debilitado Gobierno haitiano, éste y los próximos, puedan administrar esa ayuda y contribución económica? Creo que no podrá por sí solo. El Gobierno de Haití no puede con esta tarea monumental de ejecución de proyectos, de manejo del dinero, de organización e institucionalidad y de honradez y transparencia, que exigirá la comunidad internacional y los países y organizaciones donantes de fondos y recursos técnicos.

Se requiere, a mi juicio, un acuerdo entre un Grupo de la comunidad internacional y el Gobierno de Haití, para co-administrar por varios años la ayuda económica, mínimo cinco años, para asegurarse de estos recursos lleguen y que sean bien utilizados. Se necesita una presencia a mediano plazo de administradores y técnicos que estén mano a mano con los funcionarios haitianos. No sugiero como se hacía en el pasado establecer un protectorado bajo la ONU. No esto es diferente. Hoy en día no sería aceptable ni conveniente internacionalmente, ni para Haití y los haitianos. Hay que ayudarlos, no sustituirlos.

El presidente Preval ha dejado claro y muy correctamente que su Gobierno y su pueblo tienen la mayor responsabilidad, como ya ha dicho con orgullo, de levantar y reconstruir su nación. Pero no afectaría en nada a la soberanía de Haití, que actualmente desde hace años ha sido compartida, que se forme un Grupo o Comité de países gestores de la ayuda económica, y que el dinero se deposite en un fideicomiso internacional co-administrado por el Presidente y el Gobierno haitiano. Una Comisión o Agencia Ad-hoc de la comunidad internacional serviría para crear la confianza y se mantenga el compromiso de donar, prestar e invertir más de US$ 1,000 a US$ 2,000 millones por un período largo de cinco a diez años.

Hay que ser realista. La tragedia humana es demasiado grande y Haití para reconstruir su ciudad y desarrollar su economía e infraestructura, necesita de un esfuerzo especial de la comunidad internacional y de una co-habitación administrativa y financiera en la gestión y ejecución de los proyectos de infraestructura, de escuelas, de programas de salud y de educación. Esta tarea gigantesca requiere de un acuerdo novedoso especial entre Gobierno haitiano y la comunidad internacional.

Por el bienestar de su pueblo el Gobierno haitiano debe comprender esta necesidad y ayudar a crear una fórmula viable de co-administración por varios años. Con la falta de institucionalidad actual y ante la gigante labor que tiene por delante, no sería viable ni realista que el Gobierno haitiano pueda administrar toda la ayuda económica internacional de manera unilateral. No le darían el mismo gran apoyo económico y administrativo requerido. Además, no le conviene a la misma Haití, porque así pierde solidaridad y compromisos serios a largo plazo. Mientras más confianza brinde y establezca, más dinero e inversiones recibirán de la comunidad internacional, de Gobiernos amigos, de donantes privados y de ONGs. Por eso parece recomendable que se cree una co-administración ejecutiva de los recursos humanos, económicos y sociales que recibirá de la comunidad internacional y del grupo de Países Amigos.

26 de enero de 2010

LA COMPRA DE LAS ACCIONES DE LA SHELL EN LA REFINERÍA DOMINICANA DE PETRÓLEO; MEDIANTE COMISIÓN MIXTA

El anuncio del presidente Leonel Fernández de que el Estado dominicano comprará el 50% de las acciones de la Shell Company en la Refinería Dominicana de Petróleo (REFIDOMSA), nos parece una medida pragmática y acertada frente a la crisis creada por los altos precios del petróleo internacional y a la estancada producción de esa planta. El Estado y la Shell han sido buenos y estables socios con el 50% cada uno del capital. La Shell ha tenido la administración y el Estado la presidencia del Consejo, por más de 35 años. Sin embargo, desde hace un año la Shell tomó la decisión de vender sus acciones, por razones internas de recomposición de sus empresas en los mercados mundiales. Comenzó a hacer como una licitación limitada en el país, pero el Estado tiene el derecho de la primera oferta. No hay ninguna razón política en esta decisión, solamente la búsqueda de soluciones a un problema práctico de falta de producción refinada de gasolina y gasoil, almacenamiento y de nuevas inversiones de expansión de la capacidad productiva.

La compra de las acciones de Shell es necesaria porque REFIDOMSA ya no es una planta grande para refinar crudos, sino importa cerca del 65 % de gasolinas, gasoil, y GLP y solo produce un 35 % del consumo local, pues sus instalaciones son obsoletas y su capacidad de producción es de solo 35,000 barriles diarios, que era la demanda de los 1960´s. Ahora la demanda y uso es de 140,000 diarios. Por eso importa tanta gasolina procesada, en vez de crudo para refinar. Además por su tecnología vieja obliga a comprar principalmente petróleo de Venezuela, y aún no nos permite beneficiarnos del crédito de 50,000 barriles diarios de PETROCARIBE, apenas de 29,000 barriles.

Ni los distintos gobiernos y la Shell invirtieron en expansión en las últimas cuatro décadas y el país quedó desamparado sin flexibilidad y para producir tiene una casi total dependencia del crudo venezolano. Algo no sano y delicado. Esta dependencia y falta de producción es inaceptable en el mundo moderno, de altos precios, volatilidad de mercados y creciente politización del tema petrolero. El gobierno, pues, tenía que actuar y tomar decisiones. Esto lo deben comprender los políticos de cualquier partido, los empresarios y la sociedad civil. Es una decisión de alto interés nacional, que no tiene nada que ver con los aspectos políticos.

No se trata de si es una buena o mala empresa estatal, privada o mixta, lo que se necesita es un nuevo conglomerado que invierta, expanda todas las instalaciones de producción, muelles, depósitos de almacenajes y esferas de GLP. Que tenga uno o varios accionistas internacionales privados del ramo petrolero y que sus acciones no la compre ninguna empresa estatal de otro país, pues limitaría nuestra soberanía y se politizaría un producto estratégico. Este es un punto vital del concepto: hay que diversificarse en todos los sentidos.

Lo ideal sería reconvertir a REFIDOMSA y su entorno industrial, para crear un centro Hub para producción nacional y exportación regional con destino al Caribe y Centroamérica. Nadie debe ver la operación con dogmatismo, aunque el Gobierno debe tener una total transparencia en la transacción, manejar este tema tan delicado con criterio nacional y con el apoyo y participación de todos los grupos empresariales y profesionales. No debe ser manejado y evaluado solo por funcionarios, por buenos que sean. Hay que ser abiertos y sumar las mejores mentes y más honorables y probadas con experiencia en compras y fusiones internacionales complejas. El Gobierno debe definir bien sus objetivos, metas y prioridades. ¿Qué es lo que desea y necesita y cómo?

Recomiendo que el presidente Leonel Fernández cree por Decreto una Comisión de alto nivel mixta, de altos funcionarios, experimentados empresarios y expertos nacionales y que contrate también los servicios de una banco de inversión internacional que ayude y colabore en las negociaciones de evaluación y compra del bloque de acciones de Shell. La Comisión presidida por el Secretario de Hacienda, como ya señaló el presidente. La compra debe ser valorada con una tasación justa, mediante los sistemas normales y ortodoxos del flujo de caja descontentado a valor presente. No deberían existir presiones internas politiqueras en aras de campaña electoral.

De esa manera se negocia el precio con tranquilidad y después la Shell paga los beneficios atrasados que le debe al Estado, los impuestos de ganancia de capital y de la renta y se llegará al valor neto de pago. Entiendo que se debe examinar la operación con el FMI, para que no se convierta en un escándalo como la compra de Ede Norte y Sur a Unión Fenosa, por el Gobierno anterior, que fue un desastre. Toda la compra de las acciones debe ser aprobada dentro del Acuerdo con el FMI. La Comisión sugerida debe realizar con el apoyo técnico de expertos, las Diligencias Debidas del proceso de valoración, compra de las acciones y posterior reventa a terceros, dentro de nuevas condiciones.

Estimo que lo más conveniente es que el Gobierno y la Comisión que sugerimos realicen estas acciones dentro del plazo de tres meses para concluir la compra de las acciones. Después de comprada, la misma Comisión mixta sirva y se designe miembros del Consejo de Directores mixta de la empresa con el mandato expreso en el Decreto que tiene de hasta diez meses para crear las bases de una licitación internacional, busque inversionistas que participen y sirvan de Consejo evaluador de alto nivel para la toma de decisiones de la venta. No le conviene al Gobierno realizar esta labor por si mismo, es demasiado compleja y delicada, ni dejarse llevar por aquellos que no quieren que compre las acciones de la Shell por crear que es como estatizar la empresa, lo que no es correcto porque se adquirirá transitoriamente para vender a un nuevo socio privado, ni por aquellos que les gustaría que el Gobierno se quede con la empresa REFIDOMSA con todas sus acciones.

Hay que recordar lo que pasó con La Rosario Dominicana, la mina de oro y plata, que de tanto tomar sus recursos económicos y utilizarlos inclusive como ingresos corrientes, con los años no realizó nuevas inversiones, se descapitalizó y terminó quebrada. Esta tentación debe evitarse a toda costa. Las acciones de la Shell, primero la debe comprar el Gobierno a través de la Comisión recomendada y después el nuevo Consejo colegiado sugerido de REFIDOMSA las vendería por licitación a una o más gran empresa petrolera internacional, bajo determinadas condiciones de monto de inversión, expansión de la capacidad de producción de diversos crudos y tecnologías, aumento de los depósitos para tener mayores reservas e incrementar también la capacidad de almacenar el GLP, que hoy son excesivamente bajas. Debe quedar claro que la empresa que la compre seguiría la administración, pero con licitaciones abiertas de todas las fuentes y mercados de petróleo. No se debe repetir crear un nefasto monopolio en las compras. La nueva refinería debería poder comprar petróleo de Venezuela, México, Estados Unidos, Trinidad Tobago, Canadá, las naciones del Golfo Árabe y cualquier otro país o mercado. Comprar al mejor precio, más bajo transporte y mejores condiciones de financiamiento.

He observado que los que han escrito sobre este tema de la compra de la Shell se concentran solamente en el precio de compra del Estado. Varios tienen ya de antemano el precio que se le debe pagar. Esto es anticipado, parece intimidatorio y no es la forma adecuada de discusión de valores de una empresa en la prensa, sin antes mediar estudios serios e independientes. Si bien el precio y valor es un asunto fundamental, no es el único, sino quien podría se el nuevo socio, su credibilidad, solvencia y las condiciones que se aceptaría para aumentar la capacidad de producción, la diversificación de fuentes de petróleo y la capacidad de almacenamiento. El objetivo es renovar totalmente a REFIDOMSA y convertirla en una nueva y moderna refinería cinco veces más grande. No es solo un asunto de compra de acciones, es eso y mucho más. Pero esta operación tan importante para el país, la debe realizar por mandato de un Decreto la Comisión de alto nivel mixta como hemos señalado. Es la mejor garantía de transparencia como desea el Gobierno y el presidente Fernández, de la mayor profesionalidad en la toma colegiada de decisiones de vital interés nacional.

25 de noviembre de 2007