Transparencia y Rendición de Cuentas  

El gobierno central y sus múltiples instituciones hablan mucho sobre la política de transparencia que ejecutan y exhiben en vastos anuncios pagados en la prensa sobre su rendición de cuentas y apertura a la información pública. Sin embargo, la pregunta qué nos asiste, ¿es esta transparencia real y extendida al gobierno central y las entidades autónomas? Es algo cierto, o solo mucha campaña mediática y demagogia publicitaria.  ¿De verdad, el gobierno brinda informaciones y datos financieros, comerciales, de costos de proyectos, limpieza de subastas, de escaladas de precios y de los reales gastos por partidas que se presupuestan cada año?

Mi respuesta es negativa. En el país el gobierno ha mejorado en algo las informaciones, pero de cifras e informaciones generales y selectas. Hay entidades que han mejorado bastante y otras nada. Por ejemplo, el Banco Central, Hacienda y Dirección de Presupuesto han mejorado sus informaciones en sus portales por internet. Pero podrían mucho más y más amplia las informaciones y datos. Falta mucho por hacer público y transparentar. Las distintas Superintendencias de Bancos, Valores, Pensiones y Electricidad han mejorado también, pero no realmente en todo lo posible. Pero son las que brindan más informaciones en internet o en publicaciones.

Los peores son los ministerios, entidades autónomas, y agencias y centros que manejan muchos proyectos y recursos. No publican mucho, instituciones como Obras Públicas, Salud, Educación, Industria y Comercio, CDEEE, OISOE, INDHRI, los dos Metros, el Teleférico, informaciones detalladas sobre los costos de Boca de Cachón, La Barquita, Ciudad Juan Bosch, Presa Monte Grande y las tres Distribuidoras. Igual la rendición de cuentas en informes y auditorias de los proyectos de autopistas, infraestructuras, la planta de Punta Catalina, y así cientos de obras, que no se publican informes de costos, avance de obras, de sobre costos, de financiamientos y del precio final del proyecto.

No existe rendición de cuentas reales ni transparencia, comparable con países organizados. No hay un e-gobierno electrónico, ni un deseo de realmente informar, por temor a las críticas o a que se conozcan verdades indeseables. Esta opacidad fomenta la corrupción. Todavía son las instituciones autónomas las que menos publican en sus páginas web, informes o estados financieros, auditorias de obras, ordenes de compras y relación de pagos por instituciones mensuales, semestrales y anuales.

Ni el gobierno central ni las instituciones estatales publican estados financieros de obras mensuales en sus portales, ni informes detallados de costos y gastos de sus obras. Los ayuntamientos y alcaldías tampoco publican nada, son los peores. Lo poco que se conoce o informan los funcionarios lo hacen vía esporádicas declaraciones públicas, en discursos de inaguraciones, entrevistas televisivas y todo de manera informal. La falta de transparencia es la fuente de corrupción y delpilfarro en los gastos públicos.

Daré algunos ejemplos, para aterrizar el tema de la transparencia y cifras de rendición de cuentas. Nunca se ha publicado informes o auditorias finales de los costos originales y costos finales de Metro I y II, El Teleférico, tampoco lista de contratos con suplidores con sus montos, mecanismos de adjuduciación de obras, estados financieros con sus anexos, informes de costo final o los presupuestos detallados mensuales y anuales. OPRET solo presenta el cuadro de las asignaciones aprobadas en el Presupuesto Nacional, pero nada de sus costos, ejecución presupuestal, gastos, subsidios, ingresos y egresos y pérdidas operativas. Todo es un misterio. Solo se conocen cifras generales ofrecidas en ruedas de prensas y breves discursos, pero nada formal por escrito.

De los proyectos de viviendas Boca de Cachón con 537 apartamentos a un costo de RD$ 755 millones, ejecutado por Ministerio Administrativo de la presidencia y La Nueva Barquita con 1,750 unidades, por RD$ 4,000 millones, ejecutada por la entidad URBE, Obras Públicas y Ministerio Administrativo de la presidencia, se conocen también solo datos financieros muy vagos y generales. En los Presupuestos Nacionales anuales se señala la cifra global aprobada, pero después no se publica nada o poco de los costos de ejecución y los comparativos. No se conocen informes o actas de licitaciones. Pero no hay una formal rendición de cuentas oficial, ni auditoria finales.

URBE y el presidente Medina en la inaguración informaron en declaraciones a la prensa que costó RD$ 4,000 millones, para construir 1,750 apartamentos, de 68/73 M2 c/u y beneficiar a 1,450 familias. El costo por apartamento ascendió a RD$ 2.3 millones por unidad, el doble de un proyecto privado, y eso que los terrenos fueron donados por el estado y la construcción realizada por Obras Públicas. Estas obras sociales son necesarias, pero están mal concebidas y muy caras. Los costos unitarios de apartamentos no se conocen con exactitud, costos avenidas, terrenos, iglesias, polideportivos, 73 locales comerciales, acueductos, etc. Pero volvemos, no existen informes finales de costos de obras ni cifras y presupuestos detallados publicados en la página web de la URBE o en informes para el público.

El INDRHI ahora vuelva a recuperar el proyecto de la Presa Monte Grande con un costo global superior a US$ 300 millones, sin que ese explique con presupuestos detallados y anexos, los vertiginosso aumentos de costos. Todo otra vez es un misterio. Nada se publica, solo por declaraciones de prensa. La OMSA de transporte ha sido un caso escándaloso. Como una mafia operaraba sin presupuestos, licitaciones, contratos de obras de suplidores de amigos compañeros del partido, sin tradición comercial. Ahí no hay ninguna licitación ni proceso de transparencia económica mínima.

Los proyectos de la CDEEE es algo ya fuera de toda mínima gobernanza y prudencia. La planta de Punta Catalina es un misterio. Se calcula que tiene un sobre costo mínimo de US$ 800 millones y ahora el estado dominicano está demandado en arbritraje en Nueva York por US$ 700 millones, un verdadero problema legal económico. No hay Presupuestos detallados, causas de aumentos de costos, licitaciones administrativas internas maquilladas, gastos financieros increíbles.

Para defenderse, el gobierno en medio de un proceso de acusaciones con empresarios y políticos aliados de Odebrecht, interfiriendo con la Justicia, creó por Decreto una Comisión de Investigación, ligera, complaciente y con miembros cómplices y/o comprometidos. Todo fue una jugada política publicitaria, pero nada de rendición de cuentas ni de transparencia comercial-financiera. Eso es un coto cerrado.

Respecto a transparencia en las estadísticas fiscales y monetarias, queda mucho por hacer del conocimiento del público. Se publican cifras globales y generales, pero no detalladas y analíticas. Por ejemplo, Hacienda, Dirección de Presupuestos o Contraloría, no publican las cifras mensuales y anuales del número de empleados públicos, desglosados por gobierno central y entidades autónomas, con sus totales.

No existen publicadas cifras sobre la nómina de empleados, cuadros de clasificación por rango de sueldos y extras. Todo es un misterio. Se dice en la prensa que el total de empleomanía pública — gobierno central y entidades autónomas — es más de 650,000, pero no se conoce con exactitud, como tampoco cuanto ha aumentado desde 2000, 2004, 2012 y al 2018. Se necesita esa real transparencia. Quisiera ver cuadros de los rangos de sueldos de todos los empleados del gobierno central, autónomas y consejos.

El Banco Central tiene un buen portal de información, quizás el mejor del país. Pero se puede seguir mejorando y brindando más datos sensibles y necesarios para el análisis de la política monetaria y creditica. Por ejemplo, debería publicar mensualmente los rangos por montos del crédito bancario privado, para conocer el grado de concentración por empresas e individuos, y los rangos y concentración de préstamos por sectores.

Se estima que existe gran concentración en el crédito, lo que afecta el crecimiento equilibrado y el empleo. Debemos de entrar en la composición y rangos de los créditos privados. Igual, debería brindarse cifras de la composición, rangos por montos y plazos, de los Certificados que emite y del ahorro bancario. Hay cifras globales, pero no clasificadas por rangos, para saber la concentración y la diversificación.

El Ministerio de Obras Públicas no publica casi nada o nada en su página portal web, sobre la ejecución de cada proyecto vial y de infraestructura. Se publican fotos, ruedas de prensa e informaciones parciales, pero nada de la ejecución, costos, calendario y egresos por proyectos. Es una enorme falta de información y transparencia. OISOE publica aún menos. Esa institución es un misterio. No publica ni pone en su página portal ninguna información financiera y de gastos, egresos, de ejecución de obras, costos y rendición de cuentas. Solo publica pequeños listados enunciativos de algunas obras, sin cifras económicas, que no tiene ningún uso práctico.

En general, para no entar en más detalles, es obvio que en el país no existe una real concepción moderna de transparencia y rendición de cuentas. El gobierno informa y exhibe lo mínimo con informaciones parciales. Las páginas portales web de las instituciones, son para promover las fotografías de cada titular, y para informar, de talleres, cursitos o cualquier evento menor. Pero no hay informaciones económicas relevantes, informes de ejecución de obras con datos financieros y autidorias finales.

Las organizaciones de la sociedad civil, la oposición política y las universidades deben presionar por un gobierno electrónico real y moderno, a la altura de la tecnología. El e-gobierno es esencial para la democracia y la lucha contra la corrupción, para poner en evidencia los proyectos con sobre costos y las mafias en contrataciones de bienes y servicios.

Eduardo J. Tejera

9 de mayo de 2018

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