Por: Eduardo J. Tejera
La economía dominicana necesita un cambio de política económica que fomente la producción, el empleo y las exportaciones. Claro sin descuidar los valiosos y dinámicos sectores de servicios, como las zonas francas, el turismo, la banca y el comercio. Pero el modelo económico seguido en el país desde hace años, no favorece la producción interna, agropecuaria e industrial, ni tampoco contiene políticas e incentivos que aumenten las exportaciones. Las exportaciones que han crecido más en 2011, son las mineras y algunos productos agrícolas, como el cacao orgánico y otros. Pero este buen aumento de las exportaciones ha dependido de la fuerza y perseverancia del sector privado, nacional y extranjero, no por políticas de fomento ejecutadas.
El débil entorno macro-económico ha dominado la política económica, en desmedro de la producción real y del sector privado. El debate recurrente es el monto del déficit fiscal, el cumplimiento con el FMI, las altas tasas de interés y el vertiginoso aumento del endeudamiento público. La estabilidad macro-económica es indispensable, vital, y hay que cuidarla siempre, pero tiene que ir acompañada con una política desarrollista y mejoramiento de todas las áreas de inversión sociales tan descuidadas, como salud, educación, seguridad social y políticas de creación de empleos generales y para la juventud, en las zonas rurales y ciudades. Nada de esto existe.
Para colmo la estabilidad macro-económica está amenazada y es muy frágil, financiada con numerosos préstamos y bonos emitidos, aquí y en el exterior. Con estos ingresos el Gobierno manejó el Presupuesto Nacional y aún así terminará el 2011, con un déficit consolidado de cerca de 3.1 % del PIB, o alrededor de RD$ 60,000 millones. Todo indica que decidió no reactivar el Acuerdo y abandonó el cumplimiento de sus objetivos y topes. El primer trimestre de 2012 puede ocurrir el rompimiento de la estabilidad. Esto es delicado y perturbador.
Pero hacia el futuro, los cuatro ejes de una nueva política económica deben ser: 1) Aumento con facilidades y créditos de la producción agropecuaria e industrial y aplicar una vigorosa política de incremento general de las exportaciones, para lo cual es básico aumentar la oferta exportable; 2) Aumentar el gasto en educación al 4 % del PIB con una reforma del sistema educativo a la vez, mayor gasto en salud, medicamentos y hospitales y centros médicos comunitarios; 3) Definir y aplica una política de empleos, con facilidades e incentivos a las empresas que contraten jóvenes, a tiempo parcial o completo y obreros en general y 4) Realizar un programa amplio de construcción de viviendas sociales en todo el país con créditos de instituciones privadas y públicas, con la nueva Ley de Hipotecaria, más alcantarillados, acueductos y sistemas regadío y drenajes. También hay que modificar las normas prudenciales bancarias que limitan el desarrollo de urbanizaciones y viviendas sociales.
Todo esto requiere una reforma del gasto público, sus elevados montos en empleomanía clientelista, gastos superfluos y salarios tan altos en el Gobierno Central, el Congreso, las Gobernaciones y Ayuntamientos, incluyendo los regidores. El aparato del Estado es muy costoso y clientelista. Hay que ahorrar gastos innecesarios para dedicarlo a la educación y salud, sin necesidad de otra reforma fiscal y para no aumentar la tarifa eléctrica a corto plazo. Hay que racionalizar el gasto público y mejorar su calidad, y capacidad de crear empleos.
Pero una política de aumento de la producción, las exportaciones, de viviendas y de empleos, se necesita facilidades de créditos de desarrollo e incentivos fiscales. Para esto hay que modificar algunos aspectos de las rígidas normas prudenciales, aplicar un encaje legal selectivo que libere fondos de la banca para la producción agropecuaria e industrial y redirigir la política de inversiones públicas. Hay que crear un Banco de Desarrollo mixto de segundo piso y un Fondo de Financiamiento a las Exportaciones. Todo Centroamérica y Colombia tienen bancos de fomento privados o mixtos que financian el desarrollo de nuevos proyectos, materia prima y/o maquinarias que se requiera renovar. En resumen, hay que cambiar y sensibilizar la política económica y social.
12 de enero de 2012. Acento.com
