Aportes a la Economía de la República Dominicana

¿Modelos Económicos o Nuevas Políticas?

Junio 14, 2010 · Comentarios desactivados

En los últimos días en la prensa se han visto varios reclamos tanto de dirigentes del sector privado organizado, líderes de la oposición y de altos funcionarios de la nación, por la necesidad de cambiar el modelo económico existente. El mismo presidente Leonel Fernández ha expresado que hay que cambiar el modelo económico y darle mayor prioridad a la producción. Parecen que todos están de acuerdo, pero nada se hace en concreto y también hay una ausencia de propuestas reales, viables y pragmáticas. Nos quedamos, como siempre, en los conceptos, en los discursos altisonantes, en las filosofías, y los grandes modelos, algo tan propio de los latinoamericanos. Pero no aterrizamos. Las palabras nos embrujan más que las acciones y las políticas concretas.

La pregunta es qué si de verdad se puede cambiar un modelo económico, o si en el fondo hay o tenemos un modelo, o más bien un cúmulo de distintas políticas, leyes, acciones que creemos que es un modelo. Personalmente, no creo mucho en los grandes modelos y no creo existan. No soy muy dado a la disquisición filosófica en materia económica. Me gusta más las políticas específicas para llegar a resultados que se vean y palpen en los distintos sectores, como la agricultura, plantaciones de caña, café, cacao, arroz, el empleo, las exportaciones y demás productos del agro y áreas como la educación, la salud, la infraestructura, regadíos y agua, etc.

Estimo que más que un cambio de modelo, que no creo que exista como ideología o concepto global de desarrollo, lo que se necesita son tomar más y nuevas medidas, aplicar creativas políticas económicas macros y sectoriales y crear nuevas instituciones y programas de financiamiento que propicien el desarrollo productivo de esos sectores, para crear más empleos y apoyar al aparato privado. Esto es lo que hace falta.

Por ejemplo, si deseamos producir más bienes agropecuarios e industriales, tenemos que destinar más créditos para proyectos de desarrollo, para capital de trabajo para estos vitales sectores. Pero no tenemos un banco de segundo piso como existió en el pasado, no tenemos Fondos mixtos o bancarios con créditos para un proyecto nuevo, que necesita siete años o más de plazo, dos o tres de gracia y bajos intereses. El Banco Agrícola carece de fondos. Tampoco la banca puede prestarlos por las rígidas y anti-desarrollo normas prudenciales, que son un exceso y un freno a la democracia económica y el desarrollo de los sectores productivos medios y pequeños. Por qué no tenemos un Fondo Nacional de Financiamiento a las Exportaciones, de proyectos y de pre y post embarque. Bancos de Segundo Piso y Fondos de Exportación lo tienen casi todos los países latinoamericanos. Nosotros no. ¿Por qué?

Ahora la banca por sí o por las normas prudenciales solo se presta para las grandes empresas, los ricos y viejas compañías, los que tienen un historial de pagos y grandes garantías, y aún así se destina más el crédito para el consumo, las importaciones y cualquier sector de poco riesgo, que a los sectores productivos. Pero la agropecuaria y la industria no tienen prioridad. La clase emergente tiene que ir a la usura y la informalidad. Sin políticas crediticias adecuadas, sin instituciones de financiamiento al desarrollo y una normativa flexible y viable adoptada a nuestra circunstancia, entonces no podremos aumentar la producción, ni producir para aumentar las exportaciones. Al final, no se podrán crear tampoco más empleos.

Los impuestos también están guiados solo a aumentar las recaudaciones, pero sin una orientación desarrollista. Aquí penalizamos al empresario con el 1 % de impuestos del valor de los activos fijos, los exportadores pagan impuestos todavía, a pesar de la ley y mecanismos de reembolsos de PROINDUSTRIA.  El gran aumento de los egresos del Presupuesto, van dirigidos al gasto corriente, cerca del 75 %, y pocos a inversiones que dinamicen la economía. Esto ha cambiado temporalmente con los planes de estímulos e inversiones fiscales acordados con el FMI. Pero sin recortar los gastos corrientes en empleomanía, los dobles sueldos y las botellas, ni aumentar los ingresos, poco durará esta política de inversiones anti cíclica. Podría venir un gran frenazo.

El Gobierno debe realizar una amplia reforma fiscal, no tributaria, de modernizar el aparato de las finanzas públicas, reducir el gasto clientelista que aumenta sin paro y destinar el grueso del Presupuesto a programas sociales y de creación de infraestructura. Pero salud y educación deben tener la mayor prioridad, con más reformas internas burocráticas, tecnológicas y más dinero presupuestario. Sin entrenamientos modernos y mejor educación técnica y superior y sin destinar más recursos a la salud, la competitividad y productividad del trabajador será baja.

El Estado ha tenido dos años de déficit fiscales y ha recurrido al endeudamiento para estimular la economía y mantener su crecimiento. Esto lo he apoyado y apoyo, pero son medidas temporales. Hay que ir pensando en reformas para adecuar el Presupuesto. En el 2011 no podremos endeudarnos más y tampoco se aguantaría un tercer año de déficit fiscal del 3 % o 4 % del PIB. Podríamos caer en una trampa, sino no comenzamos a desarrollar políticas nuevas que bajen los gastos del aparato estatal, aumenten los ingresos, necesarios para sanear las finanzas  y expandir las inversiones basadas en los recursos internos y externos del sector privado.

Debemos, por ejemplo, volver a recuperar las grandes agroindustrias. ¿Por qué no se tiene un plan para rehabilitar los ingenios azucareros que quedan en manos del Estado, por el fracaso de la capitalización en ese sector? ¿Por qué no existen planes y financiamientos para volver a crear una clase media grande de colonos azucareros? Tuve una finca de caña por diez años y molía en el Ingenio Haina, y mi experiencia fue muy buena. Es un buen negocio, sin el Estado crea las condiciones mínimas. Hemos abandonado el azúcar, que crea tantos empleos y fundar nuevas centrales azucareras y rehabilitar algunas viejas. Sigue siendo un buen negocio, como lo demuestra el Central Romana, los ingenios de Vicini y los capitalizados que sobrevivieron.

Pero no existe una política de desarrollo azucarero, leyes de incentivos fiscales para la inversión en ingenios y plantaciones de caña de colonos desgravada por diez o quince años. No hay programas de créditos al colonato. No existe una definición del futuro del antiguo CEA, que posee tierras, ingenios canibalizados y trenes. Igual sucede con el café, el cacao, los cultivos no tradicionales de exportación, como piñas, melones, guineo, aguacates y otros. En los Ochenta existía una política de desarrollo y crediticia para nuevos proyectos del agro.

Desde las reformas neoliberales del 1990, toda esa política desarrollista se eliminó y se derogaron las leyes que la sustentaban. Hay que revisar estas políticas y volver a la producción para fines internos y para exportar y aprovechar los TLC´s. No aprovechamos los TLC’s simplemente porque no falta producción exportable en grandes cantidades y por falta de renovación tecnológica industrial.

El sector de la construcción también tiene grandes trabas, de crédito, de impuestos y de buenos y ágiles financiamientos para el comprador de la vivienda. Aquí el comprador tiene que dar un 30 o 40 % de avance de la compra, y solo puede financiar una parte. La clase media y media baja le es muy difícil comprar una casa o apartamento. Igual, primero las normas prudenciales son muy estrictas para los bancos y los promotores. La Banca presta al promotor cuando tiene el Título de Propiedad físico que suele tardarse en obtener de seis a ochos meses. Antes prestaba con solo tener copia oficial sellada de la presentación de transferencia al Registrador. Ahora no.

Los préstamos para interino de construcción prácticamente solo existen en teoría. Para un promotor de una torre o casas tiene que gastar de su propio dinero la compra del solar y tener el 30 0 40 %  de capital propio del valor del proyecto, y solo después de ocho o diez meses, levantado la obra, quizás le den el crédito. Esto es un freno para la construcción para la clase media y la vivienda de bajo costo.

La situación es peor para construir una urbanización de bajo costo o social, pues ya ni el BNV ni las Asociaciones presta el interino de construcción contra un crédito hipotecario.  Ahora las normas lo obligan a que el promotor invierta cerca de 50 % primero del valor del proyecto. Esa cantidad de dinero solo lo tienen pocos promotores, lo que restringe las nuevas urbanizaciones y encarece sus costos. En efecto, también restringe la construcción para nuevos ingenieros y compañías, pues solo las grandes empresas con una larga trayectoria logran acceder al crédito.

La construcción también se ve encarecida por o modificado para la vivienda, pues encarece una casa de clase media o social. El Gobierno y el Banco Central deberían dar incentivos de encaje legal selectivos, de impuestos deducibles para las viviendas de bajo costo o social. El anteproyecto de ley de crear títulos hipotecarios e incentivos al comprador, todavía en un año no ha sido aprobado por el Congreso, y de todas formas, las facilidades e incentivos son pocas para la vivienda de baja clase media y la social. Además, no se sabe si lo van a aprobar o no.

Como se puede apreciar, con estos ejemplos, lo que se necesitan son cambios de políticas económicas sectoriales y crear mayores incentivos y créditos para los sectores productivos, la agropecuaria, industria, el turismo, la construcción, las exportaciones, entre otros. Falta una serie de medidas prácticas que sus beneficios vayan directo al sector que se desea estimular, por su valor agregado y por su capacidad de generar nuevos empleos.  En el país hace falta una política más desarrollista, pues parece que muchos aspectos del superado Consenso de Washington y las secuelas neoliberales todavía subsisten en los políticos y economistas y hacedores de opinión pública. El mercado es bueno, pero necesita la mano guiadora y reguladora del Estado.

14 de junio de 2010

Comentarios desactivadosCategorías: Economía · Política

LA CHINA MODERNA

Junio 6, 2010 · Comentarios desactivados

Hace unos días regresé de un viaje por la China moderna y deseaba compartir mis impresiones, sobre este gigante económico y social que representa la China de contradicciones, progreso y síntesis. Estuve en Shanghai, Xi’an y la capital Beijing. En Shanghai está en exhibición la Exposición Internacional recién abierta el 1 de mayo, como símbolo de avance y progreso nacional. Es una Exposición fenomenal, con pabellones de todos los países del mundo. El pabellón Chino es una enorme figura en forma de triángulo inverso rojo. Presentan su cultura y progreso con informaciones y videos de las distintas regiones de este gran país. Más de 150 naciones tienen pabellones y kioscos de exhibición.

Shanghai está en pleno progreso económico y de gigantescas construcciones. La ciudad, antigua posesión de los imperios del Siglo XIX, en particular el inglés, hoy representa una mezcla internacional, de lo mejor de la China abierta y capitalista y lo mejor de sus tradiciones chinas y de su pasado reciente. Pero China es un enigma. Es una dictadura de partido único, el Partido Comunista Chino, y el Ejército rojo es parte del partido oficial. Pero a la vez coexiste de manera armoniosa y singular, una pujante economía capitalista y una enorme libertad individual, siempre que no se incurra en política. Hay periódicos, libros, canales de televisión nacional e internacional que informan con toda libertad. La movilidad social se siente y las calles están llenas de personas de todos los niveles económicos y sociales. Todo coexiste.

Hay miles de empresas extranjeras mixtas o solas y los chinos pueden tener propiedades, negocios y empresas nacionales o globalizadas. Por eso tienen una economía emergente tan fuerte y dinámica. Hasta los jerarcas del Partido Comunista tienen empresas y son ricos magnates capitalistas.  China es una gran nación seis veces milenaria, pero decidida a formar parte del primer mundo, y se está convirtiendo en la una de las naciones hegemónicas del Siglo XXI. El Gobierno Chino y su economía se prepararan para formar parte de las grandes naciones.

En Shanghai existen más de 3,000 rascacielos nuevos con más de 70 pisos. La construcción de apartamentos, centros comerciales y viviendas sociales es sorprendente. El nivel de vida es alto para un grupo, pero los salarios para el pueblo son bajos, aunque en esta etapa primaria de capitalismo, crecen las desigualdades sociales urbanas, y entre las regiones del interior. Los contrastes y desigualdades económicas son grandes y evidentes. Hay muchos nuevos ricos y persisten muchos viejos pobres y una clase media baja, apretada entre los dos extremos.

En lo político no se siente represión alguna. La televisión tiene todos los canales de cables internacionales y aún la televisión china es abierta y con información de todo el mundo, con un mínimo de contenido político y nada ideológico. Es algo curioso, parece que uno está en un país europeo o en Japón. En la República Dominicana la televisión y los múltiples programas son más politizados, que en la propia China Continental. El gran líder Mao Zedong es una figura emblemática, pero del pasado. La juventud no lo conoce bien. Es algo de la historia. Hoy no se habla o escribe de Mao. Se respeta y algunos veneran, pero el país no tiene nada que ver con él.

No se siente represión policial en las calles. La política es algo separado de la vida cotidiana. Lo contrario que nuestro país, donde todo, es político. Las ciudades son limpias, con grandes avenidas y un floreciente comercio de marcas y el pueblo está volcado hacia el consumo, en particular de todo lo Occidental. Carros de alto lujo y precios estrambóticos se ven por todas partes. Existen todas las tiendas europeas de marcas lujosas. Es como una Rue St. Honoré de París o la Quinta avenida de Nueva York.  Increíble, quien lo iba a pensar 20 años atrás.

Después conocí la ciudad de Xi’an, en el medio de China, que es una pujante zona urbana. Xi’an tiene ocho millones de habitantes. Es una ciudad llena de avenidas, calles y parques muy limpios. Aquí en 1976 unos campesinos descubrieron por accidente los ahora famosos soldados de Terracota. Es impresionante esta maravilla de ver miles de soldados de barro, con sus caballos y armaduras debajo de la tierra. Una ciudadela de homenaje y protección al Emperador Quin Shi Huang, quien fue un gran líder guerrero y el primer Emperador que unificó a China entera en 259 AC.  Xi’an fue la antigua capital de la China de hace 2,000 años y un centro económico, político y militar. El Xi’an moderno es una ciudad progresista, con una enorme clase media.

Las calles llenas de carros nuevos y vehículos de lujos. Es más conservadora que Shanghai, pero no deja de ser una ciudad en pleno crecimiento y construcción moderna. Igual que Shanghai tiene grandes centros comerciales de clase media y tiendas de lujos de marcas internacionales. Casas de zonas viejas de la antigua China comunistas se derrumban y se levantan modernos edificios y torres elevadas para uso comercial o de viviendas. La ciudad está amurallada por una gran y amplia serpiente de bloques de piedra y ladrillos, que servían para su defensa.

Al llegar a Beijing uno se maravilla. Todo es superlativo, lo viejo y antiguo y lo moderno. Tiene más de veinte millones de habitantes. El aeropuerto construido para la Olimpíadas es gigantesco y modernísimo. Una gran obra de arquitectura e ingeniería. La ciudad es igual una gran urbe llena de contrastes. Lo mismo te pasa un lujoso Mercedes Benz que un carrito bicicleta lleno de basura para reciclar. La Ciudad Prohibida, sede y residencia de los Emperadores de la Dinastía Ming y Qing que terminó en el 1912 es algo increíble y majestuoso. Un Palacio Versalles Oriental. Es una ciudadela de Palacios, Templos, Salones, jardines y murallas que guardan los secretos de siglos. Igual de bello es el Palacio de verano de los Emperadores y su corte, con su grandes Palacios, Templos y Pérgolas ornamentados en vivos colores y un bello lago de recreo.

La Plaza Tianamen es monumental. Tiene el gran Mausoleo de Mao Zedong, la Torre a los Trabajadores Héroes y grandes edificios gubernamentales. La Plaza está llena de historia y en ella han sucedido grandes acontecimientos políticos que han sacudido a China. En Beijing todo es grande. Pero las contradicciones son inmensas, entre ricos y pobres, entre grandes rascacielos y barrios de casuchas y caminitos rústicos y sucios. Pero esa es la China emergente. Toda una gama de contradicciones y a la vez un mundo en ascendencia y pujanza. Hay zonas atrasadas y muchos barrios modernos con grandes multifamiliares de viviendas y edificios de oficinas.

Al mismo tiempo que China crece el PIB al 10 % anual, aumentan las exportaciones y las reservas internacionales, comienzan a florecer los conflictos laborales por mejores salarios y el derecho a formar sindicatos. Los salarios son muy bajos. Un obrero en una fábrica de tecnología que produce conductores y chips electrónicos trabaja 12 horas diarias, seis días a la semana y gana el equivalente a US$ 125 al mes, menos de la mitad que un trabajador en una zona franca dominicana. Doce jóvenes empleados se han suicidado por el stress en una moderna fábrica China, llamada Foxconn, cuyo escándalo ha estado en la prensa. La semana pasada por primera vez los obreros de tres plantas de autos Honda, desafiaron a las autoridades, y se declararon en huelga, en demanda de mejores salarios, menos horas de trabajo y otras conquistas.

Dentro del gigante de China, se acumulan conflictos y presiones, de tipos laborales, políticas de grupos que desean un pluralismo y más partidos políticos e institucionales, de regiones que desean mayor autonomía administrativa y menos centralismo. En los próximos 10 años se verán cambios y grandes presiones en la moderna sociedad China. Algo natural, producto del mismo desarrollo económico y social. Al único partido permitido, el Partido Comunista, con el cambio de mentalidad de las nuevas generaciones y el progreso económico y consumismo, le vendrán presiones de cambios políticos y deseos del pueblo de tener más poder de decisión. Ya hemos visto la revolución económica pacífica de las reformas, pero creo que pronto vendrá una etapa de grande cambios políticos y sociales, de apertura y democracia regional y comunitaria.

Pero a pesar de estas futuras tensiones que seguro florecerán, la China de hoy es un gran ensayo exitoso, desde que ejecutó una salida paulatina del comunismo ortodoxo y retrógrado de la Gran Revolución cultural que implantó con sangre y purgas el líder Mao en 1966 al 1976, al nuevo período de profundas reformas estructurales e ideológicas guiadas por Deng Xiaoping del 1978 al 2002.  En tres décadas todo cambió radicalmente. Hoy producto de su sólida milenaria historia y frustrante Siglo XIX con las invasiones imperiales europeas y sus constantes cambios revolucionarios en el Siglo XX, China es una gran potencia y una nación pujante, que cada vez se convierte en un jugador de primera línea en el campo diplomático y económico en el mundo.

Es una de las naciones con creciente hegemonía en la política contemporánea. En el 2008 exportó US$ 1.43 trillones, importó US$ 1.13 trillones y tuvo un superávit comercial de US$ 296 trillones. En 1978 su economía dependía solo un 10 % del comercio mundial y hoy depende en un 68%. Es, pues, un país globalizado. Es la tercera economía del planeta, luego de Estados Unidos y Alemania. La inversión extranjera directa ascendió a US$ 98 billones al 2009, una cifra sorprendente debido a su amplia apertura. China hoy en día tiene una economía que sirve de locomotora del mundo. Sus reservas monetarias pasaron de ser negativas en 1980 a ascender a US$ 2,447 billones a marzo 2010,  siendo uno de los países que más influyen en el equilibrio de las tasas de cambio en los mercados financieros internacionales.

Es de esperar que China siga creciendo a un ritmo acelerado realizando grandes cambios estructurales y sociales. Pero el propio éxito de la China moderna de capitalismo social y un partido único fuerte y centralizado, la llevará a tener futuras tensiones a corto plazo de demandas de aumentos salariales, libertad sindical, mayores libertades y participación política y una creciente demanda de mejorar el estándar de vida de la clase media. China no podrá sostener por más de una década un modelo de desarrollo basado en salarios de miseria, como tampoco soportará las crecientes desigualdades entre los millonarios y billonarios y la gran masa trabajadora y una clase media con un nivel de vida muy bajo comparado con su progreso económico. Hay un desbalance económico y social, que será el gran desafío de la nueva China.

6 de junio de 2010

Comentarios desactivadosCategorías: Internacionales

Primer Trimestre Económico 2010; Crear una Reserva Fiscal

Abril 8, 2010 · Comentarios desactivados

En una rueda de prensa del jueves 7 de mayo el Gobernador del Banco Central, Lic. Hector Valdez Albizu, acompañado de su equipo técnico,  ofreció los alentadores datos de los resultados económicos del primer trimestre del 2010. Señaló que el país tuvo un crecimiento de 7.5 % del PIB. Se estimaba que con las medidas fiscales de estímulos, las menores tasas de interés bancario, un mayor plan de inversiones públicas y el Acuerdo de Stand-by con el FMI, la economía crecería entre 3 % y 4 % y tendríamos mayor expansión de los diferentes sectores productivos. Pero los resultados han sido superiores y muy alentadores.

Estas informaciones sobre los resultados del primer trimestres son muy buenas y deben crear confianza en el futuro de la economía y debe impulsar a los empresarios a aumentar las inversiones en actuales y nuevos proyectos. Este crecimiento se logró manteniendo la estabilidad macroeconómica y con una inflación del 2.3 % y se proyecta para todo el año en alrededor de 6 %. Estos resultados representan una confirmación de la recuperación económica que ya se sentía en la economía. Con mayores inversiones, mejora también la creación de empleos y el consumo.

El crecimiento sectorial del primer trimestre, es también muy bueno: La construcción creció 19.4 %, el comercio 15.7 %, la agropecuaria en 9.6 %, energía y agua en 9.5 %, la manufactura en 9.3 %, las comunicaciones en 6 %, transporte un 5 %, finanzas y seguros un 7.3 %, alquiler y viviendas un 3 % y el sector turismo en 3 %. Tuvieron resultados negativos, las zonas francas con un decrecimiento de 11.5 % y minería un 5.5 %, debido al cierre todavía de Falconbridge. Los indicadores de expansión son alentadores, pues por primera vez, el resultado se fundamenta principalmente en el crecimiento de la economía real, las áreas fundamentales, que crean empleos y tienen efectos de encadenamiento y demanda con otros sectores productivos.

El Gobierno y el dinamismo del sector privado y los grandes proyectos de obras públicas, han sido la locomotora de esta expansión. El 8 de febrero escribí aquí en Clave Digital un artículo, señalando que la economía crecería de manera positiva en el 2010 y que el año, era uno de recuperación. En el artículo de principios de febrero escribí: “El 2010 debe ser un año de mayor actividad económica y menos incertidumbre internacional. Las grandes economías industrializadas, que sirven de locomotoras del mundo, ya comienzan a crecer. Mi opinión es que el 2010 será bastante mejor que el 2009”. El crecimiento interno se ha cumplido, pero la incertidumbre internacional persiste, con la crisis de Grecia y la zona euro.

Al escribir ese pronóstico tenía fe en el sector privado y su expansión con las mejores tasas de interés y mayor liquidez bancaria a partir de junio del 2009, y en el plan de obras públicas del Gobierno. Fue, un poco tardío, pero fue un buen plan de estímulo fiscal y monetario. Pero el gran aliado fue el Acuerdo con el FMI, que ha brindado más de US$ 1,800 millones a la economía y nos ha brindado una cobertura económica y de confianza.

Es casi seguro que el crecimiento del segundo trimestre también siga por encima del 4 % o 5 %. De marzo a junio se ha notado el dinamismo del comercio, turismo, construcción, agropecuaria y manufactura, a pesar de los inconvenientes que todavía existen con los apagones eléctricos, la falta de competitividad de algunos sectores y la lentitud burocrática en aprobar proyectos nacionales y extranjeros.

Ahora a mayo ya estamos en el umbral del segundo semestre de la economía, en cuyo período comienzan cambios de política económica y fiscal y monetaria, de acuerdo al Stand-by con el FMI. Ahora viene la cautela y la moderación. En estos días entraron ya los US$ 750 millones de los bonos soberanos, que creo que hay que manejar con mucha cautela y conservadurismo fiscal y los US$ 133.3 millones por la compra de Venezuela del 49 % de Refidomsa, más faltan como US$ 1,500 millones en proyectos de organismos internacionales y empresas privadas extranjeras  y más desembolsos del FMI, para el Banco Central y para uso del Gobierno. Una suma grande de recursos, que hay que manejar en dos años con planificación y cuidado.

Con el crecimiento que experimenta la economía, la verdad que uno se pregunta para qué son tan necesarios los bonos soberanos ahora mismo? Hay que tener mucho cuidado en no gastar todo el este dinero y muy rápido en este año. Recomiendo       que el Gobierno cree una reserva fiscal de más de US$ 400 millones de estos fondos para el 2011. Hay que hacer reservas y pensar en el futuro, y no sobre calentar la economía por invertir demasiado en el segundo semestre. Eso es algo que deben pensar y monitorear las autoridades.

Para el año que viene, también aumentará el servicio de la deuda externa que cargará las finanzas públicas. El alto endeudamiento externo tiene su costo presupuestal. Lo que deseo expresar es que hemos tenido un excelente primer trimestre y seguro tendremos otro igual de marzo a junio. Pero de ahí en adelante, comienza, de acuerdo con el Plan Económico con el FMI, la salida a las políticas de estímulos, revisión de las tasas de interés, la llamada flexibilización de la tarifa eléctrica y una probable pequeña reforma tributaria para el 2011. Creo que es mejor mantener las tasas de interés bajas, para  que el crecimiento se base más en el sector privado.

El Gobierno que siga invirtiendo en obras públicas y sociales en los proyectos ya concebidos y aprobados, pero que también haga una reserva y ahorre para el año que viene. Que no se desborde con la nueva liquidez fiscal. En junio el FMI y el Gobierno deben revisar la política económica. Considero que es muy pronto en la recuperación para modificar la política crediticia y de liquidez bancaria, que va bien y no debería ser modificada. Es crédito accesible es la fuente de estímulo para las nuevas inversiones privadas y el aumento del consumo nacional. En resumen, la expansión de la demanda tan necesaria para mantener un crecimiento sano y sostenible.

8 de abril de 2010

Comentarios desactivadosCategorías: Economía

LENTA RECONSTRUCCIÓN DE HAITÍ

Marzo 18, 2010 · Dejar un comentario

Hace dos meses, el 26 de enero del año en este mismo periódico Clave Digital, publiqué un artículo titulado Haití y la Comunidad Internacional, en el cual enfatizaba la necesidad de crear una estructura institucional internacional, una especie de protectorado especial mixto o fideicomiso con el Gobierno haitiano, para recibir, manejar y entregar a los contratistas de bienes y servicios de obras en Haití. Señalaba que no era razonable creer o viable, que la comunidad internacional y países donantes, le entregaran tan altas sumas de dinero, US$ 1,500 millones o más al año al débil, fragmentado y descompuesto Gobierno haitiano, que carece de institucionalidad y de absoluta falta de confianza.

Insistir en una soberanía haitiana teórica y ellos tratar de manejar el dinero, solo le restaría fondos y asistencia para ayudar a su sufrido pueblo. Un país con 20,000 tropas extranjeras necesarias para mantener la paz interna y seguridad ciudadana, — de hecho tiene su soberanía comprometida — debería permitir igual coexistencia administrativa y financiera en el manejo de la ayuda económica internacional. Si no se crean organismos colegiados de co-administración o  programas y proyectos manejados y ejecutados por cada donante o financiador, habrán muchas promesas y pocos fondos entregados de verdad y con urgencia.

Veo con grave preocupación la lenta ayuda para real recuperación de Haití. Es decir, instituciones y dinero para ejecutar proyectos de viviendas sociales, hospitales, dispensarios médicos primarios, rehabilitación de calles y carreteras, escuelas, hospitales líneas eléctricas, su estaciones, edificios gubernamentales, proyectos agrícolas de siembras de cultivo corto para alimentación, planes de reforestación inmediatas y otras obras de infraestructura y sociales. Se habla y teoriza mucho, pero la comunidad internacional y las Naciones Unidas no articulan un plan concreto, ni instituciones para manejar y administrar colegiadamente los grandes recursos que se necesitan. No se ha empezado ni una obra o proyecto en casi tres meses. Es increíble la lentitud.

Vamos mal y muy lentos. La comunidad internacional reaccionó muy bien, en la primera fase de ayuda humanitaria, de salvar vidas, alimentación y limpieza de escombros, pero va muy mal, en la fase de recuperación y desarrollo. Estamos casi a finales de marzo y todavía las Naciones Unidas, Estados Unidos, Canadá y la Unión Europea no tienen nada concreto instalado. No han creado una nueva institucionalidad mínima, mixta, internacional con el Gobierno haitiano. Esto es grave. Parece que Haití desea manejar los recursos, o que están perdiendo apoyo por la lentitud de ambos, la parte internacional y la interna.

Me parece que el Gobierno dominicano y sus Ministerios están tratando de hacer un esfuerzo de coordinación, pero me temo que no serán muy bien oídos. Los grandes donantes manejarán sus propias decisiones y trazarán sus estrategias y ejecutarán los planes de reconstrucción, con los aportes de sus Gobiernos directos o de los organismos internacionales. La República Dominicana debe cuidarse de la tentación de intentar liderar a la comunidad internacional. Nos dejarán en el aire y marginados a la hora de las decisiones.

La lentitud en reconstruir a Haití y crear empleos en las obras es una amenaza potencial para la República Dominicana. Con miseria, sin empleo y sin techo, podría venir una gran masa de personas desesperadas a nuestro país, quien los ha ayudado mucho, pero no puede cargar con un drama social de tal magnitud. No tenemos el dinero para cumplir con los pobres dominicanos, menos tenemos para labores de solidaridad vecina. Tiene su límite.

Haití es un problema demasiado grande, es un problema del mundo, y debe ser manejado por los Gobiernos de las grandes potencias y los organismos internacionales. Para mí debemos exigir más de la comunidad internacional y los Gobiernos de G-8. Ellos tienen el dinero y la institucionalidad. Deben declarar la reconstrucción de Haití de emergencia y actuar en consecuencia.

18 de marzo de 2010

→ Deja un ComentarioCategorías: Internacionales

LA ECONOMÍA EN EL 2010

Marzo 8, 2010 · Comentarios desactivados

Creo que el año más difícil e incierto fue el 2009. El mundo estaba recién en el comienzo de una tímida recuperación inestable de la economía el año pasado de la debacle del 2008. Los signos económicos, de consumo, de saneamiento de los bancos no estaban claros. Las economías de Estados Unidos, Canadá y toda la Unión Europea estaban en recesión y altos déficit fiscales de más de 7 % del PIB para ese año altísimo desempleo. La República Dominicana navegó con bastante éxito dentro de tan dramática recesión mundial.

El Gobierno y el Equipo Económico manejaron la economía con logros, aunque también se cometieron dilaciones en la toma de decisiones y errores. Pero en su conjunto el Gobierno manejó con prudencia la economía. Esa es la verdad. No hizo nada, para perjudicar el cuadro interno de la economía en su política fiscal, monetaria y cambiaria. Hay quejas, claro está, de aspectos sociales, de menos gastos en educación y salud, de corrupción y apatía de funcionarios. Mucho de esto es cierto. Pero nada fue tan fuerte como para romper la estabilidad macroeconómica o tumbar el país a una recesión como Estados Unidos.

La economía creció en el 2009, en un 3.5 % del PIB real, según cifras oficiales del Banco Central. La inflación se mantuvo baja, al 5.6 % y la tasa de cambio estable. Eso ya es un logro. Que terminamos el año con un déficit fiscal global de 3.6 % del PIB, lo encuentro, inevitable. Hay que ver el alto déficit de / %  de Estados Unidos y Europa. No se podía hacer nada, frente al impacto de la dramática recesión mundial. Era imposible tener un Presupuesto equilibrado, salvo subir mucho los impuestos, o deflacionar la economía, bajando el gasto público en RD$ 50,000 millones. Y eso no lo aguanta ninguna economía moderna, y hubiera causado un desempleo enorme y una caída del crecimiento de -10 %.

Dudo que nadie deseara tales resultados que hubieran obligado a un ajuste presupuestario tan violento el año pasado. Pudo bajarse algunos gastos superfluos, nominillas, clientelismo, cancelar vagos y botellas, pero eso aunque es buena cirugía, no hubiese afectado el déficit fiscal mayor. El mismo dilema de mantener o aumentar las inversiones y ahonda el déficit, los tuvo el presidente Obama, Zapatero en España, Brown en Inglaterra y demás jefes de Estados.

La cuestión estaba clara: deflacionar y seguir una receta neoliberal monetaria, o aplicar medidas de estímulos fiscales, capaces de recuperar el crecimiento y reducir el desempleo. El mundo entero optó por estímulos, mayores inversiones financiadas, aguantar mayor déficit fiscal, como el menor de los males y preocuparse primero por volver a crecer y crear empleos. La receta neokenesiana.

El 2010 debe ser un año de mayor actividad económica y menos incertidumbre internacional. Las grandes economías industrializadas, que sirven de locomotoras del mundo, ya comienzan a crecer y el panorama bancario se va despejando. La recuperación externa es vital para dinamizar nuestra economía, el turismo, remesas, los precios de metales preciosos, las inversiones en turismo inmobiliario y en las exportaciones.

Factores internos también apuntan hacia una economía más dinámica, mayor inversión pública y privada y a la creación de empleos. En el país se comienza a sentir mayor confianza, a pesar de las preocupaciones por la contratación de la deuda externa y los nuevos bonos soberanos de US$ 1,000 millones. La preocupación es válida, pues ya el servicio consume cerca del 40 % de los ingresos tributarios. Y este porcentaje aumentará este año. Sin embargo, en sentido general se proyecta un crecimiento del PIB del 4 % al 6 %, lo que es bueno. Inflación de un dígito y moneda estable. Las reservas internacionales netas están más altas por encima de US$ 2,800 millones.

Pero quizás lo que crea más confianza es el Acuerdo de Stand-by con el FMI, sus metas cuantitativas y las reformas que conlleva. Es un plan de trabajo y plan económico, que por sí brinda confianza y da a conocer los objetivos y compromisos del Gobierno. La parte buena es que se mantendrá las tasas de interés para préstamos bajas y un mayor monto de inversiones públicas. Eso estimula la demanda pública y privada y aumenta el consumo y la creación de empleos. Hay insistir en reducir los subsidios a la electricidad y reorientar esos recursos a la educación, reformado el sector, y la salud.

Preocupa el endeudamiento interno y externo tan alto, aunque en parte sea una necesidad del Plan de Estímulos. Es una circunstancia extraordinaria la actual de recesión mundial, contrario a la prolongada expansión internacional en el 2003. Pero preocupa el rápido endeudamiento externo. Solo lo compensaría mantener un alto crecimiento por varios años y tomar más prestado de los organismos internacionales, que de bonos a siete años. De lo contrario habría que aumentar los impuestos en el futuro. Mi posición sobre los bonos es conocida. Pero lo que sí creo necesario es aumentar la inversión del Gobierno en obras y la del sector privado. Las tasas de interés deben mantenerse bajas todo el año, y no hasta junio, como señala el Acuerdo del FMI.  Debe renegociarse esta limitante.

El Gobierno debe apoyar más el aumento de la producción privada, con mayores créditos a bajos intereses, dinamizar más la construcción y, sobre todo, la compra de viviendas con créditos blandos a los compradores y dedicar más fondos públicos y bancarios privados a la industria y agropecuaria. Falta, una política más coherente de desarrollo interno, con incentivos fiscales y crediticios. Se debate, pero no se implementa con instrumentos concretos. No tenemos un Fondo de financiamiento a las Exportaciones y el nuevo BNV ampliado no hace nada por el sector de la producción. No ha asumido el rol, del antiguo FIDE e INFRATUR, como le delegó la Ley Monetaria. Eso es un desperdicio.

Pero en general, con áreas problemas como el sector eléctrico y el debate del endeudamiento, la economía en el 2010 deberá crecer más rápido y afianzar nuestro desarrollo. Hay que cumplir con los objetivos del FMI y ser cauteloso con la política fiscal. Mi opinión es que el 2010 será bastante mejor que el 2009.

8 de marzo de 2010

Comentarios desactivadosCategorías: Economía

MI VISIÓN DE BARRICK GOLD

Febrero 24, 2010 · Comentarios desactivados

MI VISIÓN DE BARRICK GOLD

En vista del debate tan emocional y la falta de datos técnicos y financieros sobre el proyecto minero de Barrick Gold en el país, quisiera brindar mi experiencia con esta empresa y sobre el pasivo ambiental heredado. Algunos sectores del país han reaccionado en contra del proyecto y hasta le atribuyen de venir a destruir y depredar el medio ambiente, las lagunas, ríos y embalses. Una acusación increíble, porque ni quisiera han comenzado a operar. Es como de locos. Hay otros sectores que sí están de Barrick y de la inversión de US$ 3.3 billones, que será la más grande inversión extranjera hasta la fecha. Traerá empleos, ingresos al Estado, divisas, mucho trabajo indirecto y otros beneficios colaterales. De esto no se habla, ni se mencionan cifras.

Detrás de la crítica, se nota falta de conocimiento del sector minero, de Barrick Gold, de las leyes de medio ambiente de Canadá, que son muy estrictas y ese es un país muy sensible al tema ecológico ambiental. Inclusive Comisiones del Parlamento canadiense supervisan las grandes empresas mineras y de otras actividades, en razón de lo que hagan en el exterior, se refleja en la imagen de Canadá como país civilizado, tolerante y serio de sus compromisos. He presenciado esos debates en el Parlamento en Ottawa.

Quien le escribe fue Embajador de Canadá del período de diciembre del 2004 hasta julio del 2007, por lo que me tocó conocer bien el proyecto de la concesionaria original Placer Dome, que suscribió el Contrato en el Gobierno de Hipólito Mejía, después de una transparente licitación internacional. Ayudé y trabajé como Embajador con Placer Dome, para resolver distintos problemas burocráticos y permisos. Pero Barrick Gold compró todo Placer Dome con sus activos y proyectos contratados. Fue una fusión empresarial a nivel mundial.

Los nuevos ejecutivos de Barrick Gold no conocían a nadie en el país al principio, creo que como segundo semestre del 2006. Como es de costumbre, fueron a conocerme, en mi calidad de Embajador para que los orientara con las autoridades dominicanas. En efecto, les preparé citas con el Secretario de Industria y Comercio Francisco Javier García y ellos hicieron el natural contacto con el amigo Director de Minería. También los puse en contacto con el Lic. Eddy Martínez, como Director del CEI-RD, quien es encargado de promover y facilitar la inversión extranjera. Al principio me sorprendió que una empresa del tamaño de Barrick Gold no conociera a nadie en el país y no tuviera asesores o representantes locales. Pero como fue una fusión mundial de la antigua Placer Dome, ellos empezaron de cero.

A principios del 2007, prepararé la primera cita del CEO Greg Wilkins, Kelvin Dushniski Vice presidente y otros altos ejecutivos y los traje a conocer y reunirse con el presidente Dr. Leonel Fernández. Esa fue la primera vez que presentaron su proyecto a nivel presidencial y Ministerial. Estuvieron presentes, el Ing. Temístocles Montás, Lic. Eddy Martínez, el Arq. Eduardo Selman y este autor. La reunión fue un éxito y el presidente y los presentes quedaron satisfechos.

El presidente Fernández me instruyó que los ayudará en todo lo relativo a sus necesidades y apoyo oficial, igual que delegó en el Lic. Martínez que les facilitara sus gestiones y permisos. El problema que quedaba pendiente era la cuestión de energía eléctrica y quedé encargado de llevarles a Toronto dos grupos generadores de energía y aun un posible consorcio eléctrico que se estaba formando. Todos los gastos de viajes al país y los de Ottawa a Toronto y hoteles fueron pagados por mí, y jamás fueron reembolsados. Eso lo digo para aclararlo.

Me parece increíble que después de negociar con años con Placer Dome y ahora con Barrick Gold, más de seis o siete años, ahora es cuando despiertan y comienzan los ataques. El clásico negativismo doméstico. Ni comen ni dejan comer. Si existe un pasivo ambiental que dejó esa mina en un desastre, fue precisamente el Estado dominicano, porque la vieja mina de oro y plata de Pueblo Viejo, la Rosario Dominicana era 100% del Estado desde el 1979 hasta que se agotó en 1994. Así que el depredador del ambiente fueron los funcionarios dominicanos de varios gobiernos, no los extranjeros. Simplemente, los extranjeros no eran dueños. Eso hay que saberlo. Ni Placer Dome o la Barrick estaba aquí en el país en esa época. ¿En donde estaban entonces los críticos y técnicos medioambientalista? Nunca dijeron nada en la prensa.

¿Por qué nunca se dice que Estado le quitó año por año todos los beneficios a la Rosario hasta representar sus dividendos al Estado el 17 % de los ingreso fiscales del 1980 y este porcentaje creció? De tanto chupar fiscalmente a la Rosario no hubo reinversiones, de tanta corrupción la desbarataron hasta quebrar a una empresa de oro y plata. Hay que ser negligente para quebrar una empresa minera en los 1990´s. Un premio al despilfarro de la burocracia política nacional y de muchos técnicos y profesionales complacientes o parte del festín que fue la Rosario Dominicana, quien es la única responsable de dejar el pasivo ambiental en las lagunas contaminadas y los ríos con material tóxico. En este tema hay mucha demagogia e hipocresía.

Sobre el Contrato original de Placer Dome aprobado por el Congreso y recién enmendado después por las negociaciones con Barrick Gold, hay que entender que son dos procesos tecnológicos distintos y distintos costos de explotación y producción. También la inversión es el triple en su monto. Los números y el modelo financiero son totalmente diferentes, y debe el actual proyecto de la Barrick evaluarse por sus propios méritos o desméritos, pero no comparándolo con la versión original de Placer Dome, que de hecho nunca pudo conseguir el financiamiento ni comenzar la obra. Quizás había problemas en la naturaleza del proyecto.

Por el contrario, la Barrick está adelantando como US$ 60 millones para limpiar el pasivo ambiental y las lagunas, porque necesitan las aguas limpias. En el contrato original era el Estado quien debería poner el dinero, no la concesionaria. Así que con Barrick hubo esta conquista y ellos pondrán el dinero para reparar el pasivo histórico de la Rosario Dominicana. Mienten los que dicen lo contrario. Ese es un beneficio que brinda el Contrato, están limpiando la contaminación que dejó la estatal Rosario Dominicana. La Barrick también tiene que aporta el 4 % de sus beneficios anuales o más, van para las comunidades y municipios aledaños.

En estos días algunos han escrito que en la enmienda al Contrato ahora de la Barrick, ésta empresa le dejará todo el pasivo y la contaminación ambiental futura para que sea reparada y limpiada con dinero del Estado al final de los 25 años del Contrato. Falso, es todo lo contrario. En la polémica enmienda con Barrick, la compañía tiene que separar la suma de US$ 345 millones, del total invertido, precisamente para mantener y cuidar el medio ambiente, limpiar y mantener sanas las aguas de lagunas y ríos y también tiene que reforestar. Es decir, el Estado no tiene ni va a pagar ninguna recuperación ambiental de aquí para adelante, es la Barrick dentro de la enmiéndala que lo tiene que hacer.

Se puede decir, que en el aspecto ambiental, la enmienda al Contrato original de de Placer Dome de 2002, es mucho y mejor, y protege más el interés ecológico nacional. Placer Dome no tenía que separar los US$ 345 millones para mantenimiento y saneamiento del medio ambiente. Ahora sí. Lo demás es una campaña de inventos o de gente que no ha leído el Contrato original de Placer y la enmienda de Barrick.

Realmente para mí es un proyecto necesario para la nación. Generará riquezas, empleos, divisas e ingresos fiscales y nos abre las puertas a otros proyectos mineros. Con un Tratado de Libre Comercio con Canadá que se negocia y mayores inversiones de esta nación, nuestra economía y el pueblo se podrán beneficiar. Barrick Gold tiene el gran mérito de invertir y poder conseguir el financiamiento necesario, de su gran inversión de US$ 3.3 billones, en el medio de una crisis bancaria mundial. Eso dice mucho de la fortaleza y seriedad y el buen nombre de la empresa. Son pocas las compañías que en esta crisis pueden ir al mercado para levantar estos montos de inversión y de créditos. La Barrick Gold se cotiza en la Bolsa de Valores de Toronto. Tiene que cumplir además de nuestras leyes dominicanas, con las más exigentes leyes corporativas y ambientalistas canadienses.

Es cierto, que cada cual tiene su visión de un proyecto. Yo estoy de acuerdo con la inversión y el proyecto de la Barrick, pero no necesariamente con todos los detalles. Personalmente, dejando el mismo flujo de caja y tasa de retorno, TIR, hubiera preferido que aportara más fondos al Estado desde el principio. Hubiera hecho cierta reingeniería financiera para esparcir los flujos de caja y beneficiar antes al Estado. Algunos detalles importantes los hubiera hecho distinto. Pero esto no descalifica al proyecto y la bondad de tan alta inversión.

También recomiendo que hagan su inversión en una o dos plantas eléctricas de 300 MG, y que no consuman energía de la escasa producción local de plantas que compraron. Pero esto no altera la bondad general y el momento en que se desarrolla el proyecto. Quizás sobre la marcha en el futuro, en un mundo económico y financiero más estable, se podría amigablemente hacer cambios en el canon y la parte de ingresos fiscales al Estado.

Finalmente, no conozco ni participé en nada en las negociaciones de la enmienda. Conozco, claro, los Contratos y la enmienda que están en la Gaceta Oficial. Mi trabajo a favor de la empresa, terminó el día que dejé de ser Embajador dominicano en Canadá. Ni fui ni soy asesor ni cabildero de Barrick ni de nadie. Pero soy amigo de sus altos ejecutivo y su presidente el muy reconocido Peter Munk. Tengo mis propias empresas y mi propio sostén. Eso me permite hablar y escribir lo que pienso.

Pero sí por conciencia y convicción defiendo el proyecto minero de esta gran empresa y de un país, Canadá, muy civilizado y respetuoso de las leyes y del gran y moderno compromiso corporativo que su Gobierno y sociedad impone a sus empresas en esta época de mayor conciencia de los efectos ecológicos sobre el mundo. Denle un voto de confianza a la Barrick y dejen que desarrolle su proyecto en paz, y que nuestro Ministerio de Medio Ambiente dominicano y la sociedad se mantenga vigilante de esta y cualquier otra empresa, nacional o extranjera. Le toca al Gobierno dominicano y sus Ministerios hacer cumplir el Contrato y las leyes de la nación. Eso es todo.

24 de febrero de 2010

Comentarios desactivadosCategorías: Internacionales · Política

¿Y EL PLAN DE ESTÍMULOS Y EL ACUERDO CON EL FMI?

Febrero 17, 2010 · Comentarios desactivados

Estamos casi a mediados de febrero y ni el Gobierno, los funcionarios del área económica y de los Organismos Descentralizados, con proyectos hablan de sus iniciativas o se conoce poco sobre los planes y proyectos de estímulos y creación de empleos. ¿Qué ha pasado que parece que se ha dislocado la agenda nacional trazada y los compromisos incurridos con el FMI?

Primero llevamos dos meses solo leyendo sobre el caso del narcotraficante boricua y su grupo de testaferros locales. Poco se escribe y habla sobre los problemas económicos y las soluciones a implementar. Faltan datos fiscales, monetarios, reservas, y conocimiento de los desembolsos del Banco Mundial y el BID para que se pueda opinar y debatir sanamente.

Segundo, después el trágico terremoto de Haití el 12 de enero, el Gobierno y la sociedad se ha volcado en acertadas y loables ayudas humanitarias, pero comienza sentirse que nos estamos pasando de tiempo, esfuerzo y dinero. Siempre se dijo que este pobre país no podía cargar con los urgentes problemas de Haití. Que era responsabilidad de la comunidad internacional.

Debemos exigir más de la comunidad internacional hacia nuestro colapsado vecino y gradualmente dejarles la tarea logística y económica a ellos. Tienen la maquinaria, la institucionalidad y los recursos financieros. La República Dominicana debe seguir ayudando, pero como plataforma logística, que nos permite la geografía común.

Debemos volver hacia nuestra agenda económica y social. El mundo sigue en una precaria recuperación todavía incierta de la recesión mundial. Nadie en el exterior ha cantado victoria. En nuestro país debemos manejar la economía con mucha cautela, pueden surgir desagradables sorpresas. El problema de los impagos a los generados y distribuidores eléctricos es grave. Nos habíamos comprometido, ingenuamente, que se cancelarían las deudas antes del 31 de diciembre pasado. No había tiempo material de lograrlo, pero es un compromiso.

Hay varios funcionarios claves que están muy metidos en planificar la reconstrucción de Haití, pero cuidado, que la situación del país, no tiene el mismo dolor y trauma humano, pero tampoco estamos en una situación sostenible ni boyante. Dejen eso para la comunidad internacional. Se ha manejado bastante bien la crisis, no nos durmamos en nuestros laureles. A trabajar en lo interno.

La Naciones Unidas, la Unión Europea, la Agencia para el Desarrollo de los Estados Unidos, la entidades de crediticias y humanitarias de Canadá, con la ayuda y aportes económicos de muchos países deben agilizar la creación de la estructura institucionalidad para reconstruir a Haití, pero se observa lentitud en la organización y en la logística de la comunidad internacional. Nuestro país debe exigir más rapidez en la ayuda y la reconstrucción, porque no podemos abandonar los graves problemas de nuestro propio patio. La lentitud de la comunidad internacional, nos arropa a nosotros y no recarga las ya recargadas finanzas públicas.

Tenemos un Plan de Trabajo en el Acuerdo de Stand-by y políticas y proyectos de estímulos económicos que aplicar. ¿Lo estamos haciendo? Estamos como país, Gobierno, empresa privada y sociedad, atentos a los sucesos económicos y sociales domésticos. Estimo que no mucho. Solo se habla de políticos y candidatos, pero poco de la realidad interna. Parece que estamos libres de problemas, medio anestesiados. Basta leer la prensa. Hay como un escapismo colectivo.

Creo que hay que volver a la agenda nacional, a nuestros desafíos y búsqueda de soluciones. El panorama Presupuestario se puede complicar si los Organismos Internacionales no desembolsan a tiempo, y esto podría suceder. Dependemos para cubrir el déficit fiscal de la entrada de capitales externos, vía inversiones directas, pero sobre todo, a través de créditos por proyectos del Banco Mundial, BID y otras instituciones gubernamentales.

Pero preparar y empezar y comenzar un proyecto en este país es algo frustratorio. La lentitud en obtener permisos para proyectos nacionales e internacionales, atrasa toda nueva inversión y proyectos que crean empleos. Vivimos ahogados en una burocracia de más de 15 permisos para invertir. No existe una mentalidad y actitud desarrollista y de implementar proyectos económicos y sociales de estímulos. Los funcionarios son inaccesibles. Todo es difícil y lento. A eso hay que añadirle los peajes y la corrupción.

Según el Stand-by la política monetaria y crediticia sería revisada en junio y volvería a ser más conservadora y se aumentarían las tasas de interés, cuando todavía el sector privado no ha despegado, ni la industria, la construcción y los proyectos turísticos inmobiliarios. Ese plazo habrá que renegociarlo con el FMI. No se siente planes agresivos de aumento y financiamiento de la producción exportable. Para exportar más hay que producir más. ¿Qué nos detiene a actuar?

No se siente la inyección necesaria de obras públicas y recursos económicos del Plan de Estímulos. Los Ministerios y Direcciones que ejecutan obras públicas necesitan más dinero. No les llega. Cuidado. El aumento de las inversiones públicas es muy necesario, para estimular la demanda y al sector privado. Se necesita obras, empleos, dinero y consumo, del Gobierno y del sector privado. Se nota poca comprensión de las necesidades del empresariado.

¿Por qué el Congreso no ha aprobado el anteproyecto de ley de incentivo a las viviendas de hasta RD$ 6 millones? En el Congreso reposa esta vital ley para el consumidor y la baja clase media, para que pueda adquirir una casita o apartamento. ¿Qué sucede con la falta de planes de créditos especiales para la agropecuaria? ¿Por qué no le entregan más recursos a la CDEE? Sin recursos seguirán los mismos eternos problemas del flujo de caja negativo del sistema eléctrico. Poco dinero va dirigido a los industriales y al sector agropecuario.

Estamos a tiempo de cambiar de rumbo, solo hay que tomar conciencia de actuar. ¿Dónde están los estímulos? Solo reitero el mensaje: volvamos a la agenda nacional.

17 de febrero de 2010

Comentarios desactivadosCategorías: Economía

AMPLIAR LA BOLSA DE VALORES DOMINICANA

Febrero 10, 2010 · Comentarios desactivados

Desde que el Congreso dominicano aprobó la Ley de Mercado de Valores No. 19-00 y se promulgó el 8 de mayo de 2000, todo el sistema del Mercado de Valores, Bolsa de Valores de RD y los Puestos de Bolsas y las agencias de calificación extranjeras que se han radicado en el país y la intermediación bursátil, ha mejorado mucho, en calidad y cantidad de operaciones transadas. Se ha creado las bases institucionales del sistema. Pero, sin embargo, todavía no existe un verdadero Mercado de Capitales en donde se vendan acciones de empresas públicas o privadas, existan Fondos de Inversiones, Fondos Mutuos cerrados o abiertos, operaciones a futuro, coberturas de riesgos, o se vaya creando un mercado de valores más moderno y sofisticado. Queda mucho por desarrollarse y cambiar.

El avance en el Mercado de Valores se ha concentrado en emisiones de bonos corporativos, letras hipotecarias, papeles comerciales y obligaciones fijas o variables de compañías privadas. Las operaciones que no cambian el capital accionariado ni el poder corporativo. Pero no creo que ninguna empresa, banco comercial, compañía de seguros, entidades públicas o mixtas, como las Generadoras de Energía, las Distribuidoras, las compañías de Transmisión o las Hidroeléctricas, se hayan abierto al gran público inversionista. Realmente no se ha democratizado la inversión bursátil y el mercado de capitales de acciones. Todavía sigue la empresa pública sin vender sus acciones en la Bolsa, o las empresas privadas mantienen un accionariado cerrado o de carácter únicamente familiar. La cultura bursátil no ha prosperado todavía en el país.

Es curioso y una falta de modernidad que ningún banco comercial o empresas de seguros vendan siquiera un bloque de acciones comunes o preferidas en la Bolsa de Valores. ¿Por qué no ha cambiado la mentalidad de los empresarios, de la banca y de la gran compañía dominicana. Por qué persiste con preponderancia la empresa familiar cerrada y aún la empresa pública también cerrada? Creo que es un problema de mentalidad y de cultura que debería comenzar a cambiar, para que existan más opciones de inversiones en el país. Para que la clase media o empleados puedan invertir y formar parte de los negocios con pequeñas o medianas inversiones.

Hemos avanzado mucho y bien, con la normativa y desempeño de la Superintendencia de Valores (SIV). Es un organismo que con limitaciones económicas realiza un gran trabajo. Lleva ocho años creando un esquema regulatorio que proteja al inversionista, cree las entidades de intermediación, norme la agencias calificadoras de riesgos y las entidades de custodias de valores y la venta de títulos electrónicos. En este aspecto normativo legal se ha realizado un buen trabajo. Los Puestos de Bolsas también han mejorado su intermediación de títulos y valores y su administración, en coordinación con la SIV. Eso es cierto.

El sistema va tomando cuerpo, pero falta la apertura de las empresas a vender acciones en la Bolsa y a realizar más operaciones financieras normales de un amplio y real mercado de capitales. En México, Argentina, Chile, Venezuela, Costa Rica, Colombia y otros países las Bolsas venden acciones de empresas nacionales e internacionales, acogidas a las leyes bursátiles de cada país. Las empresas públicas, pero sobre todo, las privadas deben comenzar a abrirse al público, para avanzar en un mercado de capitales y fomentar una clase pequeña y mediana de capitalistas inversionistas. La banca comercial y las empresas de seguros deben dar el ejemplo y dar el primer paso a vender una parte de sus acciones. ¿Por qué no?

La Gerente General de la BVRD, Sra. Darys Estrella, informó hace unos días en un periódico nacional, que para el año 2009 la Bolsa de valores cerró con un monto de RD$ 27,000 millones transadas en operaciones del mercado primario y secundario, fundamentalmente secundario. Esto es muy bueno. Pero todas las ventas fueron de bonos corporativos, letras hipotecarias y títulos fijos. Pero el mayor emisor en el mercado secundario es el Banco Central, que representó el 98.5 % del mercado colocado durante el 2010, lo que demuestra las limitaciones. Ahora la Secretaría de Hacienda también coloca parte de sus Bonos vía el BVRD, lo que es bueno, pero crea aún más concentración del Estado.

El Banco Central y Hacienda no deben representar el 98% de las operaciones en el mercado secundario. Ese no es el gran objetivo de un mercado de capitales. De hecho observamos como el sistema de Fondos de Pensiones que ha acumulado más de RD$ 96,000 millones no tiene en donde invertir y diversificar sus riesgos e inversiones. En efecto coloca el dinero de los empleados en el Certificados y Letras de Banco Central, en los bancos comerciales que también vuelven y lo invierten en el mismo Banco Central, debido a que hay muy pocas opciones para diversificar las colocaciones. Pocas inversiones se realizan en empresas privadas. Hacen el esfuerzo, pero las empresas privadas y mixtas no se preparan para este desafío.

Recomiendo que se piense bien la manera de que el sector privado abra el capital accionariado de sus empresas. Esta es una labor del mismo empresariado. Vender una parte en el mercado no significa perder el control. Representa progreso, gerencias más profesionales, mayor transparencia de los Estados Financieros, mayor profesionalidad corporativa y ayuda a las transiciones de generaciones de empresas familiares. Hay muchas ventajas en abrir las puertas del capital y operar bajo el escrutinio de la SIV y la opinión pública. Aquí hay muchas empresas, privadas y algunas públicas y mixtas que deberían comenzar a vender sus acciones en la Bolsa de Valores.

Creo que debería, como lo pensamos en los Seminarios de Mercado de Capitales realizados en los 1980´s y 1990´s, producir y aprobar una Ley de Incentivo a la Apertura de las Empresas Privadas y Públicas, concediendo incentivos fiscales de desgravación por cinco o diez años y exonerando el 50 % de los dividendos del Impuesto sobre la Renta. Podría ser una mezcla de otros incentivos también crediticios, pero lo importante es legislar para ayudar a crear incentivos que sirvan para cambiar de mentalidad y cultura corporativa cerrada familiar. El Gobierno también puede y debe vender parte de sus acciones a los inversionistas y empleados, para democratizar el capital. Esta ley de incentivos y desarrollo es fundamental. Por eso creo que hay que ampliar mucho las operaciones y ofertas y servicios del mercado de valores en nuestro país.

10 de febrero de 2010

Comentarios desactivadosCategorías: Economía · Política

EL FUTURO DE REFIDOMSA

Febrero 1, 2010 · Comentarios desactivados

Después de la negativa de Venezuela de comprar el 49 % de las acciones de la Refinería Dominicana de Petróleo (REFIDOMSA), lo más conveniente para el país y la propia expansión de la Refinería, es que se celebre una amplia licitación internacional, sobre la base de unos términos de referencias que establezcan las bases de la expansión de la producción y almacenamiento de esta vital empresa. El objetivo no debe ser solo vender las acciones, pues eso no cambia nada, sino vender, no el 49 % , sino el 50 %, de las acciones a un grupo que sea capaz de invertir los cerca de US$ 1,000 millones que se requieren para cuadruplicar la producción y la diversificación de planta.

El abrupto y poco diplomático rechazo del Ministro de Energía venezolano por la prensa, reiteró y demostró con creces la razón que muchos dominicanos teníamos de temerle a que un Estado extranjero fuera accionista, y además cuyo presidente desea dominar aspectos de la política internacional y tiene una agenda personal de beligerancia contra nuestro principal socio comercial y económico, los Estados Unidos. Nuestro interés nacional es obvio que está muy claro. Podría ser una relación delicada e intranquila. Pero ya aprioris se aclaró los temores que teníamos una parte de la sociedad. Ahora, lo que queda es pensar y definir el futuro de REFIDOMSA y la manera de llevar a cabo su venta al mejor postor, a quien se comprometa a realizar la alta inversión en expansión y garantice su viabilidad financiera a largo plazo.

Considero que debe crearse una Comisión por el Gobierno de Secretarios de Estado y expertos en hidrocarburos y financieros, para que preparen las bases técnicas, comerciales, económicas y legales de una licitación internacional. Estimo que es más equilibrado y sensato para potenciales inversionistas internacionales, que se venda el 50 % de las acciones, y que la Presidencia del Consejo de Directores la mantenga el Estado dominicano. Vender el 49 %, crearía suspicacia y no brindaría confianza. Sigamos el modelo accionario del proceso de la Capitalización. Un Consejo mixto, con una administración colegiada. Por conveniencia y estrategia convendría hacer esta licitación en este mismo año y no alargar las decisiones.

Le temo a una venta a accionistas locales solos, pues podrán comprar las acciones, pero difícilmente podrán levantar recursos internacionales del orden de US$ 1,000 millones. El asunto es económico, no de falta de confianza en la gerencia local y de vitar monopolios internos de producción y comercialización. Se deben busca el interés de empresas petroleras privadas o mixtas internacionales, de Canadá, Estados Unidos, Inglaterra, Rusia, Alemania, España, de los países petroleros árabes, y también de Fondos de Inversiones Soberanos de Arabia Saudita, los Emiratos, Qatar o de donde fuera. La Provincia de Alberta en Canadá tiene grandes de reservas de petróleo y gas natural y muchas empresas petroleras, que lo envían por oleoductos y gasoductos a Houston, que bien se podría exportar acá. Quizás se crearían alianzas y consorcios de más de una empresa con socios estratégicos locales, para participar en el concurso.

En las bases se debería definir el nuevo tamaño de Refinería que deseamos para una proyección de producción a veinte años o más. Que refine un volumen de petróleo cuatro veces mayor, más GLP, gas natural, que se construyan numerosos depósitos y esferas más, para tener mayor capacidad de reservas para el país, y no depender de cada barco. El muelle necesita remodelación y expansión moderna. La Refinería debería procesar diferentes petróleos, no solo el de Venezuela, para diversificar nuestra matriz de hidrocarburos y las fuentes de compras. Se debe seguir comprando a Venezuela que con Petrocaribe ha sido solidario, pero tenemos que diversificar nuestras fuentes de suministro. Ellos tiene que vender y nosotros comprar. Es negocio para todos, aunque el financiamiento de Petrocaribe es bueno y concesionario.

El gran objetivo de la venta del 50 % de las acciones condicionada a un plan de expansión es mejorar nuestra matriz de hidrocarburos y energía, profundizar nuestra independencia petrolera vía la diversificación de fuentes, aumentar notablemente su producción y almacenamiento. Además, ayudaría a la economía con una inversión tal alta extranjera, crearía empleos y pasaríamos a una nueva generación de tecnología petrolera y de refinería de procesamientos múltiples. No se debe ver esta operación, como una simple venta de acciones, sino como un vasto plan de desarrollo y ejecución de una agresiva política energética y de hidrocarburos. Todo está vinculado a una política común a largo plazo.

1ro de febrero de 2010

Comentarios desactivadosCategorías: Política · Política Internacional

HAITÍ Y LA COMUNIDAD INTERNACIONAL

Enero 26, 2010 · Comentarios desactivados

El triste y desgarrador desastre causado por el grave sismo que colapsó la Capital de Puerto Príncipe el 12 de enero con tres millones de empobrecidos habitantes, ha concitado la gran solidaridad de la República Dominicana y de todas las naciones. La tragedia vista a cada momento por la televisión ha causado un impacto de dolor, de sentimiento de humanidad y apoyo a todo el pueblo haitiano. Gobiernos y ciudadanos han contribuido con dinero, materiales, medicamentos, ayuda médica y socorrista para aliviar y brindar la justa solidaridad internacional.

El terremoto destruyó el 60 % de las casas y la infraestructura de la Capital y otras ciudades del interior. Un millón y medio de personas deambulan sin casas, techos o forma diaria de alimentarse y vivir ni trabajar. El Gobierno haitiano calcula los muertos en más de 200,000 y podría haber otros 100,00 heridos. Hay peligro de hambruna y de enfermedades. La crisis y el derrumbe y tragedia humana es realmente inmensa y exige un plan internacional también masivo. La respuesta para reconstruir y desarrollar a Haití tiene que ser diferente y nueva.

Los Estados Unidos, Canadá, Brasil España, la Unión Europea, Rusia, la República Dominicana, Venezuela, Colombia, Perú, Cuba, Chile, Argentina y muchos países más, todos han auxiliado al pobre país de Haití en estos momentos de dolor y tragedia. Las ONG´s sin fines de lucro, la Cruzada Roja Internacional, la ONU, y otras agencias, han demostrado su rápida capacidad de ayudar y de asistir un pueblo y Estado que colapsó por la violencia de la naturaleza. La hora de la solidaridad se sintió con vigor en todo el mundo. Nuestro Gobierno y el pueblo dominicano se empinaron y dejó a un lado pasados enconos y fue el primero en asistir y ayudar con comida, auxilios, medicamentos y la apertura de sus hospitales a todo el necesitado. El presidente Leonel Fernández actuó primero y ha ejercido un liderazgo efectivo muy loable.

Pero viene a la mente si este entusiasmo y real apoyo internacional será duradero en el mediano y largo plazo, o si en breve se olvida, por otra crisis en otro rincón del mundo. Hay el peligro de olvidar que Haití requiere de una enorme inversión y donaciones de dinero y materiales, que los organismos internacionales están evaluando y que en cualquier caso, serían cifras elevadas, de US$ 1,000 millones o más por un período de diez años. Hoy en día es imposible tener una cifra mágica, solo se sabe que es muy elevada y que se requiere de un compromiso a largo plazo.

Haití antes del terremoto, era ya lamentablemente, un Estado fallido, con instituciones muy débiles o inexistentes, con una frágil y dañada infraestructura física, de carreteras, acueductos, viviendas, puertos, proyectos desarrollo industrial o agrícolas y con un sector privado muy reducido y desigual. La pobreza alcanza el 80 % de la población y el desempleo puede ser del orden del 75 %. Apenas hay empresas privadas o públicas que generen mano de obra. La delincuencia, la altísima corrupción pública y privada y hasta el gran poder del tráfico de narcóticos y drogas, ha azotado a esa nación hasta destruir sus cimientos humanos, morales y económicos.

Sin institucionalidad y un Gobierno cohesivo, Haití se convirtió en un país atrapado y sin una verdadera salida de democracia y desarrollo económico, con empleo, equidad y educación y salud. Esta es la pura verdad. Haití solo no tenía salida, y la ayuda internacional, aunque nunca estuvo al alcance de sus necesidades, contribuyó a mantener el orden y organizar la paz. Los países donantes, no cumplían las metas y promesas económicas. Para mantener el orden interno y contralar la delincuencia y la violencia se ha requerido una fuerza internacional de cascos azules de la Naciones Unidas de más de 9,000 soldados y policías. Es decir, ya Haití estaba co-administrado, por una comunidad internacional de las fuerzas de paz de la ONU y de la ayuda de organismo internacionales privados.

Los Estados Unidos han desembarcado más de 7,000 soldados, médicos, socorristas, enfermeras (o) en una misión humanitaria trascendental que trabajará en coordinación de la ONU y de los Países Amigos de Haití que ahora celebran una Cumbre en Montreal de planificación. Este apoyo es humanamente muy necesario. En Estados Unidos se han recaudado más de US$ 360 millones, el Banco Mundial ha ofrecido para comenzar US$ 200 millones, la Unión Europea cerca de US$ 200 millones y así otros países y organizaciones civiles internacionales.

La supuesta nueva izquierda acusa esta ayuda de invasión, y eso no es más que jugar y politizar la ayuda humanitaria y jugar política con el hambre ajeno. Esos ataques le serán un boomerang político a estos profesionales de la discordia saturados de complejos históricos superados. Estoy seguro que a un niño sin padres, si casa y con hambre, le da igual, quién le pueda asistir en esta hora de luto y dolor. La solidaridad no tiene partido ni bandera, es un don humano universal.

Acaso quién desearía invadir y conquistar a Haití? Nadie. Para qué? Esos son delirios y fantasmas de la politiquería barata internacional. Esos gobernantes que critican a la ONU y a Estados Unidos deberían pensar en los 3 millones de personas de Puerto Príncipe que no pueden alimentarse, no tienen casa ni techo y requieren de todo tipo de servicios sociales y de salud. No deben pensar en sus agendas personales de auto-redentores. Esta no es hora de regatear la ayuda de Estados Unidos, ni de cualquier país. Que todos contribuyan a ese sufrido pueblo.

Ahora lo que es preocupante, y es la tesis de este artículo, es cómo se deberá manejar toda la ayuda económica internacional, de países donantes, nuevas inversiones, reconstrucción de infraestructura, ministerios, casas, escuelas, hospitales, caminos y carreteras y muchas cosas más. ¿Es viable y creíble que el debilitado Gobierno haitiano, éste y los próximos, puedan administrar esa ayuda y contribución económica? Creo que no podrá por sí solo. El Gobierno de Haití no puede con esta tarea monumental de ejecución de proyectos, de manejo del dinero, de organización e institucionalidad y de honradez y transparencia, que exigirá la comunidad internacional y los países y organizaciones donantes de fondos y recursos técnicos.

Se requiere, a mi juicio, un acuerdo entre un Grupo de la comunidad internacional y el Gobierno de Haití, para co-administrar por varios años la ayuda económica, mínimo cinco años, para asegurarse de estos recursos lleguen y que sean bien utilizados. Se necesita una presencia a mediano plazo de administradores y técnicos que estén mano a mano con los funcionarios haitianos. No sugiero como se hacía en el pasado establecer un protectorado bajo la ONU. No esto es diferente. Hoy en día no sería aceptable ni conveniente internacionalmente, ni para Haití y los haitianos. Hay que ayudarlos, no sustituirlos.

El presidente Preval ha dejado claro y muy correctamente que su Gobierno y su pueblo tienen la mayor responsabilidad, como ya ha dicho con orgullo, de levantar y reconstruir su nación. Pero no afectaría en nada a la soberanía de Haití, que actualmente desde hace años ha sido compartida, que se forme un Grupo o Comité de países gestores de la ayuda económica, y que el dinero se deposite en un fideicomiso internacional co-administrado por el Presidente y el Gobierno haitiano. Una Comisión o Agencia Ad-hoc de la comunidad internacional serviría para crear la confianza y se mantenga el compromiso de donar, prestar e invertir más de US$ 1,000 a US$ 2,000 millones por un período largo de cinco a diez años.

Hay que ser realista. La tragedia humana es demasiado grande y Haití para reconstruir su ciudad y desarrollar su economía e infraestructura, necesita de un esfuerzo especial de la comunidad internacional y de una co-habitación administrativa y financiera en la gestión y ejecución de los proyectos de infraestructura, de escuelas, de programas de salud y de educación. Esta tarea gigantesca requiere de un acuerdo novedoso especial entre Gobierno haitiano y la comunidad internacional.

Por el bienestar de su pueblo el Gobierno haitiano debe comprender esta necesidad y ayudar a crear una fórmula viable de co-administración por varios años. Con la falta de institucionalidad actual y ante la gigante labor que tiene por delante, no sería viable ni realista que el Gobierno haitiano pueda administrar toda la ayuda económica internacional de manera unilateral. No le darían el mismo gran apoyo económico y administrativo requerido. Además, no le conviene a la misma Haití, porque así pierde solidaridad y compromisos serios a largo plazo. Mientras más confianza brinde y establezca, más dinero e inversiones recibirán de la comunidad internacional, de Gobiernos amigos, de donantes privados y de ONGs. Por eso parece recomendable que se cree una co-administración ejecutiva de los recursos humanos, económicos y sociales que recibirá de la comunidad internacional y del grupo de Países Amigos.

26 de enero de 2010

Comentarios desactivadosCategorías: Internacionales